Gran Münsterländer
Nombre original: Grosser Münsterländer Vorstehhund
El gran münsterländer es un perro de muestra alemán de pelo largo, blanco y negro, criado para cazar en el campo, el bosque y el agua. Es dócil, fácil de educar y excelente con los niños, pero necesita mucho ejercicio, trabajo para su nariz y compañía.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 25-31 kg
- Altura
- 58-65 cm
- Esperanza de vida
- 11-13 años
- Ejercicio diario
- 90-120 min
- Origen
- Alemania
- Pelo
- Largo
- Grupo
- Grupo 7 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Excelente con niños
- Fácil de educar y muy colaborador
- Se lleva bien con otros perros
- Versátil: campo, bosque y agua
Piénsatelo si…
- Necesita mucho ejercicio y actividad mental
- Poco adecuado para vivir en un piso
- Lleva mal quedarse solo
- Su pelo largo recoge espigas y barro
Carácter y temperamento

El gran münsterländer es un perro de muestra alemán, de los llamados versátiles: se creó para buscar la caza, marcarla quieto con la muestra, rastrearla y cobrarla en el campo, en el bosque y en el agua. Su estándar pide sobre todo dos cosas: que sea dócil y fácil de enseñar, y que tenga un temperamento vivo sin ser nervioso.
En casa, eso se traduce en un perro cariñoso, atento y muy colaborador. Le gusta estar con su gente y participar en todo. Con los niños es excelente: paciente, juguetón y tolerante, aunque su tamaño y su entusiasmo piden supervisión con los más pequeños. Con otros perros suele ser sociable.
Con los desconocidos es educado. Puede avisar con algún ladrido, pero no es un guardián, y ladra lo normal.
Es un perro de caza, y eso se nota en el paseo. Tiene una nariz muy fina y un instinto de muestra y de búsqueda fuerte. Con gatos de la casa puede convivir si se ha criado con ellos, pero los animales pequeños de fuera despiertan su interés.
No lleva bien la soledad. Es un perro muy de su familia, y si pasa muchas horas solo y sin actividad puede ladrar, destrozar o ponerse ansioso. Tampoco es un perro para vivir en un patio o en una perrera: necesita estar dentro de casa con los suyos.
¿Para quién es? Para familias activas, que pasen tiempo en el campo y quieran un perro con el que hacer cosas. No hace falta ser cazador, pero sí darle trabajo a su nariz. Con esa base, es uno de los perros de caza más fáciles de tener en familia.
Educación y adiestramiento

El gran münsterländer aprende rápido y tiene muchas ganas de colaborar. Es una raza agradecida para educar, siempre que se haga con calma y refuerzo positivo: es sensible y los gritos o los tirones lo bloquean.
Consejos concretos:
- Premios y juego. Comida, juguetes y, sobre todo, ocasiones de usar la nariz. Funciona muy bien como recompensa.
- La llamada, desde el primer día. Entrénala en casa, luego con distracciones y, por último, en el campo (Qué hacer para que tu perro obedezca cuando lo llamas). Un rastro de conejo es una tentación enorme.
- Paseo sin tirones. Un adulto de 30 kilos con ganas de llegar al campo tira mucho. Trabájalo desde cachorro (¿Qué hacer para que mi perro no tire de la correa?).
- Socialización amplia con personas, perros, ruidos y entornos distintos.
- Autocontrol. Esperar antes de salir, antes de comer o antes de que le lances el juguete le ayuda a gestionar su entusiasmo.
- Aprender a estar solo, con ausencias cortas y un juguete relleno de comida.
Le van muy bien el rastreo, el cobro, las búsquedas y la obediencia. Si cazas, es un compañero excelente; si no, los juegos de olfato y cobro cubren muy bien esa necesidad. Como muchos perros de caza, de joven puede ser algo despistado y alocado: ten paciencia y no le exijas demasiado pronto.
Ejercicio y actividad

Necesita entre 90 y 120 minutos de actividad al día. Es un perro hecho para recorrer el campo durante horas, así que un par de vueltas a la manzana no le bastan.
Actividades que le encantan:
- Paseos largos por el campo y el monte, con tiempo para olfatear.
- Nadar y cobrar en el agua, una de sus especialidades.
- Rastreo, búsquedas y mantrailing.
- Senderismo y canicross, de adulto y con progresión.
- Cobro de juguetes o dummies, que imita su trabajo.
El ejercicio mental cuenta tanto como el físico. Una búsqueda de veinte minutos le deja más tranquilo que una hora de carrera.
Con cachorros, nada de carreras largas forzadas ni saltos repetidos mientras crece. Juego libre y paseos variados.
Tolera de forma moderada el calor y el frío. En verano, pasea a primera hora y al anochecer y deja que se refresque en el agua si puede.
Cuidados del pelo

Su pelo es largo, denso y liso, pegado al cuerpo, ni rizado ni ahuecado. Es especialmente largo en la parte trasera de las patas, en la cola y en las orejas, y corto en la cabeza. Los colores admitidos son blanco con manchas y moteado negro, ruano azulado o negro, siempre con la cabeza negra, a veces con una lista blanca.
Suelta una cantidad media de pelo, con más muda en primavera y otoño.
Rutina recomendada:
- Cepillado dos veces por semana con un cepillo de púas y un peine para los flecos.
- Revisión tras el campo: espigas en los flecos, entre los dedos y en las orejas, además de garrapatas. Su pelo largo recoge de todo.
- Orejas: revísalas y sécalas bien después del agua.
- Recorta el pelo entre las almohadillas, donde se enganchan espigas y barro.
- Baños ocasionales, cuando vuelva lleno de barro.
Uñas cortas y dientes limpios completan el mantenimiento.
Salud

El gran münsterländer es una raza de trabajo, en general robusta. El club de la raza en el Reino Unido y otras fuentes citan algunos problemas que conviene vigilar:
- Displasia de cadera y de codo. Problemas del desarrollo de las articulaciones que pueden causar dolor y artrosis. Peso controlado y ejercicio adecuado en el crecimiento ayudan.
- Cataratas hereditarias. Se recomiendan revisiones oculares periódicas por un veterinario oftalmólogo.
- Hiperuricosuria. Un defecto genético que favorece la formación de cálculos de urato en la vejiga. Existe un test de ADN; si ves que orina con esfuerzo o con sangre, ve al veterinario.
- Torsión gástrica. Como otros perros grandes de pecho profundo, tiene riesgo de dilatación y torsión de estómago. Si intenta vomitar sin conseguirlo, tiene el abdomen hinchado o está muy inquieto, es una urgencia.
- Otitis, por sus orejas caídas y peludas, sobre todo si nada a menudo.
Pruebas que conviene pedir al criador: radiografías oficiales de cadera y codo de ambos padres, revisión ocular reciente y test genético de hiperuricosuria.
En cuanto al clima, tolera bien temperaturas moderadas. En pleno trabajo puede no darse cuenta de que se acalora: con calor, obliga tú a descansar y ofrécele agua fresca a menudo.
Alimentación

Es un perro grande y activo, y su ración tiene que acompañar a su actividad real.
Pautas generales:
- Cachorros: pienso de cachorro de raza grande, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses. Un crecimiento sin prisas protege sus articulaciones.
- Adultos: dos tomas al día, nunca una sola comida grande, y una hora de calma antes y después del ejercicio intenso.
- Más energía en temporada de caza o de mucho deporte, y ración más ligera en épocas tranquilas.
- Premios: descuéntalos de su ración diaria.
Deberías notar sus costillas al pasar la mano, sin que se marquen a la vista. Con su pelo largo, compruébalo con las manos.
Historia y origen

El gran münsterländer pertenece a la familia de los perros de muestra alemanes de pelo largo, cuyos antepasados se remontan a los perros de pájaro y de cetrería de la Edad Media. Su cría planificada, como la del perro de muestra alemán de pelo largo (Perro de muestra alemán de pelo largo), empezó a finales del siglo XIX.
Hacia 1909, el club del perro de muestra alemán de pelo largo excluyó el color negro de la cría y solo admitió los perros marrones y marrones y blancos: creía, equivocadamente, que el negro delataba cruces con el setter inglés. Los aficionados a los perros blancos y negros no se resignaron: en 1919 fundaron en Haltern, en el Münsterland, su propio club, reunieron los ejemplares que quedaban, sobre todo del oeste de Münsterland y de Baja Sajonia, y en 1922 empezaron la cría planificada con una lista fundacional de 83 perros.
La FCI la reconoció en 1954, el Kennel Club británico en 1971 y el American Kennel Club en 2023. En Alemania sigue siendo, sobre todo, un perro de caza criado por cazadores.
En España es una raza rara. Si buscas un perro de caza cariñoso y familiar, en las protectoras hay muchos perros de muestra y cruces de carácter parecido esperando una familia activa.
Galería: fotos reales del gran münsterländer
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Foto: Canarian · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Pieter Delicaat · CC BY-SA 4.0 -
Foto: mjk23 · CC BY 2.0 -
Foto: Pleple2000 · CC BY-SA 3.0 -
Foto: mjk23 · CC BY 2.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un gran münsterländer?
Un gran münsterländer vive entre 11 y 13 años. Es una raza de trabajo bastante robusta, aunque se vigilan la displasia de cadera y codo, las cataratas hereditarias y la hiperuricosuria, que tiene test genético. Para que envejezca bien, mantenlo en forma y delgado, pide las pruebas de salud de los padres y haz revisiones veterinarias anuales.
¿Qué diferencia hay entre el gran y el pequeño münsterländer?
Aunque compartan nombre, son razas distintas. El gran münsterländer es un perro de muestra grande, de unos 30 kilos, blanco y negro, emparentado con el perro de muestra alemán de pelo largo. El pequeño münsterländer es bastante más pequeño, de color marrón y blanco, y viene de otra línea de cría, emparentada con el épagneul francés y el perro de perdiz de Drenthe.
¿El gran münsterländer es buen perro de familia?
Sí, siempre que la familia sea activa. Es cariñoso, paciente con los niños y sociable con otros perros, y le encanta participar en la vida de casa. Pero es un perro de caza con mucha energía: si no hace ejercicio ni trabaja la nariz cada día, se aburre y se vuelve nervioso o destructivo. Necesita compañía y campo.
¿Hay que cortarle el pelo a un gran münsterländer?
No. Su pelo largo y liso no necesita cortes ni peluquería. Basta con cepillarlo dos veces por semana, revisar los flecos de las patas, las orejas y la cola después de cada salida al campo, y recortar el pelo entre las almohadillas. En la muda de primavera y otoño, cepíllalo con más frecuencia.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del gran münsterländer esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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