Para que te hagas una idea, algunas frases de ejemplo:

  1. «Ese ruido de la bolsa de pienso lo oigo desde tres pisos más arriba. Y con la puerta cerrada.»
    Beagle (ejemplo)
  2. «No he sido yo. Bueno, sí. Pero mírame a los ojos y dime que no me perdonas.»
    Golden retriever (ejemplo)
  3. «El cartero lleva ocho años intentando entrar en casa. No pienso bajar la guardia.»
    Chihuahua (ejemplo)
  4. «¿Cómo que «solo un paseo cortito»? Yo no firmé eso.»
    Border collie (ejemplo)
  5. «Si el sofá no fuera para mí, no estaría tan blandito.»
    Bulldog francés (ejemplo)
  6. «Hoy me has llamado «guapo» tres veces. Exijo que se repita.»
    Carlino (ejemplo)
  7. «La pelota no me la tiras: me la confías. Es muy distinto.»
    Jack russell (ejemplo)
  8. «Tu abrigo nuevo huele a otro perro. Necesito explicaciones.»
    Pastor alemán (ejemplo)
  9. «El baño es una conspiración, y tú lo sabes.»
    Husky (ejemplo)
  10. «Ya sé que la comida que se cae al suelo no es mía. Pero tampoco es tuya.»
    Teckel (ejemplo)
  11. «He enterrado tu calcetín por tu bien. Algún día lo entenderás.»
    Bodeguero andaluz (ejemplo)
  12. «Dices «no» muy bonito, pero sin ninguna convicción.»
    Perro de agua (ejemplo)
  13. «Llevo toda la tarde mirándote fijamente. Eso, para mí, es una conversación.»
    Yorkshire (ejemplo)
  14. «Corro a sesenta por hora y luego duermo dieciocho. Se llama equilibrio.»
    Galgo (ejemplo)
  15. «No estoy gordo, estoy esponjoso. Y tú me abrazas igual.»
    Boyero de Berna (ejemplo)

Cómo funciona

Escribe lo que crees que diría tu perro si pudiera hablar, con su nombre y su raza si quieres. Leemos todas las frases antes de publicarlas: no publicamos insultos, datos personales ni nada que no dirías delante de tu perro. Las que más «me gusta» reciben suben a la lista de las más populares.

De aquí viene nuestro nombre. simiperroHABLARA nació como un blog de educación canina para entender a los perros sin necesidad de que hablen: con su lenguaje corporal, sus señales de calma y las que da antes de morder. Si quieres saber qué te está diciendo de verdad, empieza por ahí.