Rastreador brasileño
Nombre original: Rastreador Brasileiro
El rastreador brasileño es un sabueso grande y resistente, criado en Brasil a partir del foxhound americano. Es tranquilo, apegado a su dueño y excelente con otros perros, pero tiene una voz potentísima, su nariz manda y necesita campo y muchas horas de actividad.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 21-33 kg
- Altura
- 56-65 cm
- Esperanza de vida
- 11-14 años
- Ejercicio diario
- 120-180 min
- Origen
- Brasil
- Pelo
- Corto
- Grupo
- Grupo 6 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Excelente con otros perros
- Bueno con niños
- Aguanta muy bien el calor
- Pelo corto muy fácil de cuidar
Piénsatelo si…
- Ladra y aúlla muchísimo
- No es apto para vivir en un piso
- Difícil de educar: su olfato manda
- Necesita muchísimo ejercicio
- Lleva mal quedarse solo
Carácter y temperamento

El rastreador brasileño es un sabueso de caza grande, criado para rastrear, levantar y acorralar presas por el campo brasileño. Trabaja en pareja, en grupo o en jauría, y también solo. Su estándar oficial lo describe como tranquilo y equilibrado, apegado a su dueño, seguro de sí mismo, valiente y dócil, sin ser tímido ni agresivo.
En casa suele ser un perro amable. Con otros perros es excelente, porque está hecho para trabajar en grupo, y con los niños de la familia suele ser paciente y cariñoso, aunque su tamaño y su energía piden supervisión con los más pequeños.
Como guardián no sirve: con los desconocidos es más bien indiferente o simpático. Pero avisa, y mucho. Su antecesor se llamaba urrador, «aullador», y la voz sigue ahí: ladra y aúlla con fuerza, sobre todo si se aburre o se queda solo.
La nariz lo gobierna todo. Cuando encuentra un rastro, deja de escucharte. No lleva bien pasar muchas horas solo, y con gatos y animales pequeños conviene prudencia: el instinto de caza está muy presente.
Educación y adiestramiento

No es un perro fácil de educar. Es inteligente, pero muy independiente cuando hay un olor de por medio. Con refuerzo positivo, comida y paciencia se consiguen buenos resultados.
- Premios muy apetecibles, sobre todo en la calle, donde compiten con mil olores.
- La llamada, desde el primer día, primero en casa y luego con distracciones (Qué hacer para que tu perro obedezca cuando lo llamas). En campo abierto, correa larga.
- Trabajo de olfato: búsquedas, rastreos y mantrailing le cansan más que cualquier carrera.
- Ladridos sin gritos. Premia los momentos de silencio y evita que se aburra (Qué hacer para que tu perro ladre menos).
Sesiones cortas y divertidas. Si nunca has tenido un sabueso, una educadora canina que trabaje en positivo te ahorrará muchos disgustos.
Ejercicio y actividad

Necesita entre dos y tres horas de actividad diaria. Su estándar lo describe como capaz de correr durante horas por terreno difícil y con temperaturas altas, y esa resistencia hay que canalizarla.
Paseos largos por el campo con tiempo para olfatear, rastreo y carrera libre en recintos bien vallados, mejor con otros perros. Ojo con las vallas: con un rastro al otro lado, puede intentar saltarlas o excavar.
Tolera muy bien el calor, porque se seleccionó para el clima brasileño. Aun así, en pleno verano pasea temprano y al anochecer y lleva siempre agua. Con los cachorros, juego libre y paseos variados, sin ejercicio forzado mientras crecen.
Cuidados del pelo

Tiene el pelo corto, liso, denso, pegado al cuerpo y algo duro al tacto. Suelta pelo de forma moderada.
Un cepillado semanal con guante de goma es suficiente. Báñalo solo cuando lo necesite. Sus orejas son largas y caídas: revísalas y límpialas cada semana. Después del campo, busca garrapatas, espigas y pequeñas heridas, sobre todo en orejas y patas.
Salud

Es una raza rústica, pero con una población muy pequeña y reconstruida hace poco, así que hay muy pocos datos de salud. Lo razonable es vigilar lo habitual en un sabueso grande de campo:
- Displasia de cadera. Pide radiografías de cadera de los padres.
- Torsión gástrica. Como otros perros grandes de pecho profundo, tiene cierto riesgo. Si intenta vomitar sin conseguirlo, tiene el abdomen hinchado o está muy inquieto, ve al veterinario de inmediato.
- Otitis, por sus orejas largas.
- Parásitos y heridas, frecuentes en perros que pasan mucho tiempo en el campo.
Mantén al día la desparasitación y, si vives en zona de riesgo, la prevención de la leishmaniosis.
Alimentación

Un pienso de calidad para perros grandes y activos, ajustado al ejercicio real, es la base. En temporadas de mucha actividad necesitará más; si se mueve menos, reduce la ración para que no engorde.
Reparte la comida en dos tomas y deja una hora de calma antes y después del ejercicio intenso, por el riesgo de torsión. En cachorros, pienso de cachorro de raza grande. Descuenta los premios de la ración diaria.
Historia y origen

Según su estándar, el rastreador brasileño se desarrolló por selección a partir del foxhound americano (Foxhound americano), para adaptarlo al trabajo y al clima de Brasil. Lo creó el criador brasileño Oswaldo Aranha Filho, y es la evolución del antiguo urrador brasileño.
La FCI lo reconoció el 1 de septiembre de 1967, como la primera raza brasileña con reconocimiento internacional. Pocos años después, una enfermedad y una intoxicación por insecticidas acabaron con casi toda la población, y tanto la FCI como el club brasileño la dieron por extinguida.
Desde el año 2000 se retomó su cría en el campo brasileño. El club canino de Brasil volvió a reconocerla en 2013 y la FCI publicó su estándar actual en 2019. Hoy se cría sobre todo en zonas rurales del norte de Brasil, y en España es prácticamente desconocido. Si te atrae su carácter, en las protectoras hay muchos sabuesos y cruces de sabueso esperando familia.
Galería: fotos reales del rastreador brasileño
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Foto: Gilson MACEDO · CC BY-SA 4.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
Razas parecidas
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Preguntas frecuentes
¿El rastreador brasileño estuvo extinguido?
Sí. La FCI lo reconoció en 1967, pero a principios de los años setenta una enfermedad y una intoxicación por insecticidas acabaron con casi todos los perros de la raza, y se dio por extinguida. Desde el año 2000 se retomó su cría, el club brasileño volvió a reconocerla en 2013 y la FCI publicó un estándar nuevo en 2019.
¿Por qué le llaman urrador?
Porque su antecesor se conocía como urrador brasileño, algo así como «aullador», por la voz con la que avisa a los cazadores mientras sigue un rastro. Es una de sus señas de identidad: ladra y aúlla mucho y muy fuerte. Por eso encaja mal en un piso o en una urbanización con vecinos cerca.
¿Es un buen perro de familia?
Puede serlo para una familia de campo, activa y con experiencia en sabuesos. Su estándar lo describe como tranquilo, equilibrado y apegado a su dueño, y suele llevarse muy bien con niños y con otros perros. Pero es un perro de caza con muchísima energía y una voz potente, y fuera de Brasil es muy raro.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del rastreador brasileño esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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