Braco húngaro (Vizsla)

Nombre original: Rövidszörü Magyar Vizsla

El braco húngaro, o vizsla, es un perro de muestra elegante, de color dorado rojizo y con un cariño desbordante por su familia. Es fantástico con niños y muy fácil de educar, pero tiene muchísima energía y lleva muy mal quedarse solo.

Mediano Grupo 7 FCI: Perros de muestra Hungría
Ilustración 3D de un braco húngaro (vizsla)

Ficha rápida

Peso
18-30 kg
Altura
54-64 cm
Esperanza de vida
12-15 años
Ejercicio diario
90-120 min
Origen
Hungría
Pelo
Corto
Grupo
Grupo 7 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Excelente con niños
  • Muy fácil de educar
  • Sociable con otros perros
  • Pelo corto de mantenimiento mínimo
  • Apto para primerizos muy activos

Piénsatelo si…

  • Necesita muchísimo ejercicio
  • Lleva muy mal la soledad
  • Poco adecuado para un piso
  • Friolero por su pelo corto
  • No sirve como perro guardián

Carácter y temperamento

Braco húngaro (vizsla): su carácter (ilustración)

El braco húngaro, más conocido como vizsla, es pura dulzura con motor de deportista. Es cariñoso, alegre, sensible y tiene una necesidad enorme de estar cerca de los suyos. Tanto, que en inglés le llaman “perro velcro”: donde vas tú, va él.

Con los niños es excelente. Es paciente, juguetón y muy afectuoso, y suele disfrutar del jaleo de una casa con peques. Eso sí, de joven es muy efusivo y puede tirar al suelo a un niño pequeño sin querer en pleno entusiasmo.

Con otros perros suele ser sociable y amistoso, y muchos vizslas disfrutan de tener un compañero de juegos en casa. Con gatos puede convivir si se crían juntos, aunque su instinto de caza hace que los pájaros y animales pequeños le resulten muy interesantes.

No es guardián. Recibe a las visitas con alegría y ladra poco, lo que se agradece en una comunidad de vecinos. Si buscas protección, este no es tu perro.

Su gran reto es la soledad, que lleva fatal. El vizsla está hecho para trabajar codo con codo con el cazador y vivir pegado a su familia. Muchas horas solo pueden convertirse en ladridos, llantos, destrozos o ansiedad por separación. Es una raza para casas donde casi siempre hay alguien.

Es un perro sensible, que responde mucho mejor a la motivación que a la brusquedad. Un grito puede afectarle más de lo que imaginas.

Con energía de sobra y un cariño desbordante, es un compañero maravilloso para familias activas que pasan mucho tiempo en casa y salen al campo a menudo.

Además, es un perro muy expresivo: gime, “habla” y se apoya en ti cuando quiere algo. Quien convive con uno sabe que la intimidad en el baño pasa a ser un recuerdo.

Educación y adiestramiento

Braco húngaro (vizsla): aprendiendo (ilustración)

El braco húngaro es uno de los perros más fáciles de educar. Aprende rápido, le encanta colaborar y trabaja feliz por comida, juego o una caricia. Por eso es buena opción para primerizos, siempre que tengan tiempo y ganas de moverse.

La clave es el refuerzo positivo y la suavidad. Al ser tan sensible, los castigos le bloquean y le generan miedo. Algunos consejos concretos:

  • Enséñale a estar solo desde cachorro. Ausencias muy cortas al principio, con un juguete relleno de comida, que vas alargando poco a poco. Es la lección más importante con esta raza. (Ansiedad por separación en perros: causas y tratamiento)
  • Trabaja la calma. Premia los momentos en que está tranquilo en su cama. Un vizsla necesita aprender a desconectar, no solo a moverse.
  • Paseo sin tirones. Con su energía, conviene trabajarlo pronto, premiando cada vez que camine a tu lado con la correa floja.
  • La llamada, en serio. Tiene instinto de muestra y de caza: entrénala en sitios seguros antes de soltarlo en el campo.

Disfruta muchísimo de los deportes caninos, como la obediencia, el agility, el rastreo o el trabajo de muestra. Darle un trabajo es la mejor forma de canalizar toda esa energía.

Ejercicio y actividad

Braco húngaro (vizsla): haciendo ejercicio (ilustración)

El vizsla tiene la energía al máximo. Necesita entre 90 y 120 minutos de actividad al día, y no vale solo con pasear: tiene que correr, explorar y usar la nariz.

Actividades que le encantan:

  • Carreras libres en espacios seguros o con correa larga en el campo.
  • Canicross, bicicleta con perro o senderismo, cuando ya sea adulto.
  • Natación. A muchos vizslas les gusta el agua y es un ejercicio muy completo.
  • Juegos de olfato y rastreo, que le cansan tanto como una carrera.

Con los cachorros, prudencia: nada de correr largas distancias ni hacer deportes de impacto mientras crece, para cuidar sus articulaciones.

Tolera bien el calor, aunque en verano conviene evitar las horas centrales y llevar siempre agua. El frío lo lleva peor: con su pelo corto y sin subpelo, en invierno agradece un abrigo, sobre todo si no está en movimiento.

Un vizsla bien ejercitado es un perro tranquilo y cariñoso en casa. Uno sin ejercicio se convierte en un torbellino.

Cuidados del pelo

Braco húngaro (vizsla): cuidado de su pelo (ilustración)

El braco húngaro de pelo corto, el más habitual, es muy fácil de cuidar. Su pelo es corto, denso y brillante, sin subpelo, y suelta poco.

Rutina recomendada:

  • Una pasada semanal con un guante de goma o un cepillo suave.
  • Baño solo cuando se ensucie. Apenas huele a perro.
  • Revisión de orejas cada semana. Sus orejas caídas y su afición al agua favorecen las otitis.
  • Revisión de patas y almohadillas tras las salidas al campo, en busca de espigas y pequeñas heridas.
  • Uñas cada pocas semanas y cepillado de dientes frecuente.

Existe también una variedad de pelo duro, el vizsla de pelo duro, que la FCI reconoce como raza aparte.

Su pelo corto no le protege de los arañazos, así que revisa bien la piel tras las carreras por zonas de matorral. Un vizsla bien cuidado tiene un pelo brillante que parece recién pulido.

Salud

Braco húngaro (vizsla): tranquilo y sano (ilustración)

El braco húngaro es una raza bastante sana, aunque tiene algunas predisposiciones que conviene conocer:

  • Problemas oculares. Se han descrito en la raza problemas de párpados, como el entropión, y otras alteraciones oculares. Vigila lagrimeo, rojez o que guiñe un ojo.
  • Torsión gástrica. Como otros perros de pecho profundo, tiene riesgo de dilatación y torsión de estómago. Si ves la tripa hinchada, arcadas sin vómito e inquietud, es una urgencia: ve al veterinario de inmediato.
  • Displasia de cadera, un desarrollo anómalo de la articulación que puede causar dolor y cojera.
  • Epilepsia. También se ha descrito en la raza. Si observas convulsiones o episodios raros, consulta con tu veterinario.

Pruebas que conviene pedir al criador: radiografías oficiales de cadera de los padres, examen oftalmológico reciente e información sobre epilepsia u otras enfermedades en la línea familiar.

En cuanto al clima, tolera bien el calor, aunque siempre con prudencia en verano. El frío es su punto débil: tiene el pelo corto y poca grasa, así que necesita abrigo en invierno y una cama alejada de corrientes.

Con ejercicio diario, peso controlado y revisiones anuales, muchos vizslas llegan a la vejez muy activos.

Alimentación

Braco húngaro (vizsla): a la hora de comer (ilustración)

El braco húngaro es un perro mediano, atlético y muy activo, con más necesidades de energía que un perro de vida tranquila.

Pautas generales:

  • Cachorros: pienso específico para cachorros, con tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
  • Adultos: pienso completo con buena proteína animal. Ajusta la cantidad a su actividad real: un vizsla que hace canicross o caza gasta mucho más que uno de paseos.
  • Dos tomas al día y nada de ejercicio intenso justo antes ni después de comer, para reducir el riesgo de torsión.
  • Premios pequeños y descontados de la ración.

Debe estar fibroso, con las costillas fáciles de notar al pasar la mano. Si come con ansia, un comedero antivoracidad le ayudará a ir más despacio.

Algunos vizslas tienen el estómago sensible. Si notas heces blandas o gases frecuentes, haz los cambios de pienso siempre de forma gradual, a lo largo de una semana, y consulta con tu veterinario antes de probar dietas especiales.

Historia y origen

Braco húngaro (vizsla): un guiño a su origen (ilustración)

El braco húngaro es el perro de muestra nacional de Hungría. Se suele relacionar con los perros de caza que acompañaban a los pueblos magiares cuando llegaron a la cuenca de los Cárpatos, hace más de mil años, aunque su forma actual se fue definiendo mucho después.

Durante siglos fue el perro de caza de la nobleza húngara, muy valorado para buscar, marcar y cobrar aves en las llanuras del país. Su color dorado rojizo, que se confunde con los campos de rastrojo, es uno de sus rasgos más característicos.

La raza estuvo a punto de desaparecer en el siglo XX, con las dos guerras mundiales. Un pequeño grupo de aficionados, dentro y fuera de Hungría, consiguió mantenerla, y los vizslas que salieron con emigrantes húngaros ayudaron a extenderla por Europa y América.

Hoy es un perro muy apreciado tanto para la caza como para la vida en familia y los deportes caninos. Si dudas entre perros de muestra, compáralo también con el braco de Weimar. (Braco de Weimar) Y recuerda que en protectoras y asociaciones de perros de caza también hay bracos y cruces esperando familia.

Galería: fotos reales del braco húngaro (vizsla)

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un braco húngaro?

Un braco húngaro vive entre 12 y 15 años. Es una raza bastante sana, aunque conviene vigilar los ojos, las articulaciones y el riesgo de torsión gástrica. Mantenerlo en su peso, con ejercicio diario y revisiones veterinarias anuales, ayuda a que llegue a la vejez en buena forma.

¿El braco húngaro puede quedarse solo en casa?

Lo lleva muy mal. Es una de las razas más apegadas a su familia y necesita compañía casi constante. Si pasa muchas horas solo, es fácil que aparezcan ladridos, llantos, destrozos o ansiedad por separación. Si trabajas fuera todo el día y no tienes con quién dejarlo, no es la raza adecuada.

¿El braco húngaro puede vivir en un piso?

Puede, pero no es lo ideal. Con su nivel de energía, necesita entre hora y media y dos horas de ejercicio intenso al día, con carreras libres en sitios seguros. Si cumples con eso y está acompañado, puede ser tranquilo en casa. Sin ese desgaste, un piso se le queda muy pequeño.

¿Qué diferencia hay entre el braco húngaro y el braco de Weimar?

Los dos son perros de muestra de pelo corto, pero el vizsla es algo más ligero y de color dorado rojizo, mientras que el Weimar es más grande y de color gris plateado. El vizsla suele ser más blando y sensible y el Weimar, algo más protector. Los dos necesitan muchísimo ejercicio y compañía.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del braco húngaro (vizsla) esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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