Ansiedad por separación en perros: causas y tratamiento
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En este artículo
- Qué es la ansiedad por separación en perros
- Síntomas de la ansiedad por separación en perros
- ¿Por qué aparece este problema de comportamiento?
- Causas de la ansiedad por separación en perros
- ¿Puede que tu perro tenga ansiedad por separación porque lo mimas demasiado?
- Tratamiento para aliviar la ansiedad por separación
- ¿Cuánto tiempo puede quedarse solo un perro en casa?
- Conclusión
- Bibliografía consultada
La ansiedad por separación en perros es un problema grave y relativamente frecuente. Si tu perro no se queda tranquilo cuando lo dejas solo en casa, destroza objetos, ladra o hace sus necesidades dentro del hogar, en este post te voy a contar por qué se comporta así y qué puedes hacer para resolver el problema.
En resumen: es un trastorno de conducta en el que el perro sufre de verdad cuando se queda solo; no lo hace por venganza ni por maleducado. Se trata con un plan de modificación de conducta (acostumbrarle poco a poco a quedarse solo), más ejercicio y estimulación mental y, en algunos casos, medicación pautada por un veterinario. Castigarle lo empeora.
Qué es la ansiedad por separación en perros
La denominada ansiedad por separación en perros se considera un trastorno de comportamiento grave dentro de la etología clínica canina, que es la disciplina veterinaria que se ocupa de diagnosticar y tratar los problemas de conducta en perros.
La ansiedad por separación es un problema de comportamiento serio que presentan algunos perros al quedarse solos en casa o al separarse de uno o varios de sus propietarios. Ciertos perros, incluso, muestran signos de ansiedad tan solo con perder el contacto visual con sus personas de referencia.
Se trata de un problema frecuente: algunos estudios estiman que, en países como Estados Unidos, alrededor de un 14 % de los perros padece ansiedad por separación. En España no hay estadísticas generales, pero se sabe que es uno de los motivos de consulta más habituales tanto en las clínicas veterinarias generalistas como, sobre todo, en los servicios de etología clínica.
El verdadero problema de la ansiedad en perros es que afecta muy negativamente al bienestar del animal y al vínculo afectivo con sus propietarios. Se sospecha que el número de perros abandonados o sacrificados debido a este trastorno en nuestro país es muy elevado.
Sin embargo, no siempre un perro que manifiesta problemas de conducta al separarse de su propietario es un perro que padece ansiedad por separación. Existen problemas relacionados con la separación en los que el animal no parece experimentar un estado de ansiedad, sino más bien frustración o aburrimiento. No hay que confundir causas.
Actualmente existe un debate abierto sobre la propia definición de ansiedad por separación, porque algunos autores consideran que solo puede hablarse de este trastorno cuando existe un hiperapego por parte del perro hacia su propietario, pero no vamos a entrar en detalle para no alargarnos en este punto. Por eso muchos especialistas prefieren hablar de «problemas relacionados con la separación».
Estrés y ansiedad en perros
El estrés en perros no tiene por qué ser algo negativo, pero algunas veces esa respuesta de estrés se prolonga demasiado en el tiempo o bien aparece frente a estímulos que no representan una amenaza real para el perro.
Sobre el estrés en perros, puedes leer este artículo que explica qué es lo que ocurre en el cerebro de nuestros perros cuando se sienten estresados.
Pero lo importante aquí es distinguir entre la respuesta de estrés y la de ansiedad en los perros. La principal diferencia es que la ansiedad se refiere a la anticipación de un peligro por parte del perro. Es decir, el animal prevé que esa situación peligrosa va a ocurrir antes de que haya ocurrido. Según el etólogo Pablo Hernández, en su Manual de etología canina, «la ansiedad se refiere a un estado emocional negativo caracterizado por la anticipación de una amenaza, peligro o daño para el animal».
Por eso algunos perros que padecen ansiedad por separación comienzan a sufrir mucho antes de que su propietario haya salido de casa.
Síntomas de la ansiedad por separación en perros
Los síntomas más evidentes de un trastorno de ansiedad por separación en perros son:
- Conductas destructivas en casa cuando el perro se queda solo: el animal busca vías de salida para ir a reencontrarse con el propietario y puede llegar a destrozar puertas, ventanas, persianas, etc., y a lastimarse seriamente. Y no lo hace como venganza, sino como consecuencia de un estado de ansiedad descontrolado. Lo explico con más detalle en perros que destrozan la casa cuando se quedan solos.
- Vocalización excesiva: ladridos constantes, lloriqueos e incluso aullidos. Muchas veces son los vecinos quienes avisan del problema.
- Eliminación inapropiada: el perro orina y defeca dentro de la vivienda, incluso cuando se le ha dado oportunidad de hacer sus necesidades en la calle. Normalmente las heces son blandas y tienen aspecto de diarrea.
Sin embargo, aunque los principales síntomas son los tres citados anteriormente, hay que estar atentos a otros síntomas secundarios y a veces más difíciles de detectar, que pueden estar también relacionados con el trastorno:
- Anorexia: el perro no come en ausencia del propietario.
- Hipersalivación: debido a la ansiedad, el animal babea de forma excesiva y, algunas veces, cuando el propietario regresa puede llegar a encontrar charcos de saliva en el suelo.
- Sudoración: algunos propietarios describen marcas del sudor de las patas repartidas por toda la casa o cerca de las vías de salida, como puertas y ventanas.
- Hiperventilación: jadeo constante.
- Síntomas gastrointestinales: diarreas o vómitos.
- Actividad motora alterada: movimientos repetitivos, en círculos o sobre un mismo recorrido.
- Automutilación.
- Lamido excesivo.
- Signos de depresión: inactividad o apatía. En este punto quizás también te interese leer este artículo sobre la tristeza en perros.
Un consejo práctico: si sospechas que tu perro lo pasa mal cuando se queda solo, grábale con el móvil o con una cámara mientras estás fuera. Ver qué hace y en qué momento empieza (nada más irte, al cabo de una hora…) es una información valiosísima para el profesional que os ayude.
¿Por qué aparece este problema de comportamiento?
Las causas de la ansiedad por separación siguen sin estar claramente establecidas, pero para hacernos una idea de por qué puede aparecer, es importante conocer antes algunos aspectos de la conducta canina:
Para los animales sociales, el grupo tiene una función de supervivencia: estar solo puede resultar peligroso. El grupo significa protección, y se conforma gracias al establecimiento de vínculos afectivos entre sus miembros. En el caso de los perros domésticos, el grupo es la familia humana.
El apego puede ser considerado como una forma específica de vínculo social afectivo. Los individuos apegados tienden a mantener la proximidad y el contacto con sus figuras de apego, porque estas les proporcionan seguridad (pensemos en un lobezno y su madre loba, por ejemplo).
Por tanto, el estrés por separación es lo que se llama «una respuesta adaptativa», que favorece la protección ante ciertos peligros y aumenta la supervivencia de la especie. Lo normal es que el proceso de maduración de un perro (de cachorro a adulto) incremente la tolerancia a la separación. Sin embargo, hay algunos perros que mantienen un umbral más bajo de lo habitual a la hora de tolerar esa separación.
La domesticación ha hecho a los perros más dependientes de los humanos
Los perros y los humanos hemos estado viviendo juntos durante miles de años y, a lo largo del denominado proceso de domesticación (del lobo al perro), es posible que los perros hayan desarrollado una predisposición a formar vínculos de apego con los humanos.
Los cachorros suelen llegar a sus familias humanas entre las 7 y las 10 semanas y el propietario se convierte en la figura de apego primaria para el cachorro. La separación de esa figura segura puede producir estrés o ansiedad.
Para un perro, la proximidad del propietario sirve como base segura para explorar el entorno, y como figura de protección ante situaciones que pueden ser interpretadas como amenazadoras, de forma similar a lo que ocurre con los niños y sus padres. Para demostrarlo se hizo un test muy curioso (el test de la situación extraña) que puedes consultar aquí.
Causas de la ansiedad por separación en perros
Ya hemos dicho que ni siquiera los etólogos se ponen de acuerdo en las causas de la ansiedad por separación en perros. Aun así, hay varias razones que podrían actuar como detonante de este trastorno:
- Hiperapego hacia el propietario: algunos perros están demasiado apegados a sus propietarios y esto podría ser causa de la aparición de problemas relacionados con la separación.
- Destete precoz: los cachorros que se separan de su madre antes de las 8 semanas podrían tener más propensión a padecer ansiedad por separación. Aquí te cuento cuál es la mejor edad para adoptar un cachorro y no correr riesgos.
- Experiencias traumáticas ocurridas mientras el perro se encontraba solo: algunos perros pueden sufrir algún susto en ausencia del propietario (una tormenta, petardos, una alarma) y desarrollar miedo a la soledad.
- Cambios en las circunstancias familiares: a veces una mudanza, el fin de las vacaciones o un cambio de rutinas y horarios (por ejemplo, volver a la oficina después de una temporada teletrabajando) pueden hacer aparecer el trastorno.
- Factores hereditarios: se desconoce hasta qué punto la genética puede influir en el desarrollo de este tipo de ansiedad.
- Vínculo inseguro con el propietario: algunos expertos hablan de la posible incidencia del tipo de vínculo afectivo entre el perro y el propietario.
- Problemas de salud y edad: el dolor, la pérdida de vista u oído o el deterioro cognitivo pueden hacer que un perro mayor tolere peor quedarse solo. Por eso es importante que el veterinario descarte primero causas médicas.
¿Puede que tu perro tenga ansiedad por separación porque lo mimas demasiado?
Tradicionalmente se había considerado que fomentar el hiperapego de nuestros perros (mimarlos demasiado y buscar su contacto de forma constante) podía aumentar la posibilidad de que el animal desarrollara ansiedad por separación. ¡Sin embargo, algunos estudios sugieren todo lo contrario!
En humanos, los expertos han descubierto que los niños que mantienen con sus padres un vínculo de apego inseguro son más propensos a mostrar ansiedad por separación. Los niños que están apegados a sus padres o cuidadores de forma segura confían en que su figura de protección (padre o madre) estará disponible y accesible cuando la necesiten, y por eso se muestran menos ansiosos durante la separación. Un vínculo seguro es aquel que se forma a partir de la sensibilidad y la responsabilidad y que implica sincronía, reciprocidad, apoyo emocional, actitud positiva y estimulación.
Según los expertos, en perros puede estar ocurriendo lo mismo que en niños: cuanto menos seguro es el vínculo con sus propietarios, mayores posibilidades tienen de desarrollar ansiedad por separación.
Tratamiento para aliviar la ansiedad por separación
Para tratar la ansiedad por separación es imprescindible contactar con un etólogo clínico (un veterinario especializado en comportamiento) y un educador canino que evalúen el caso concreto de tu perro. Te explico cómo encontrarlos en cómo elegir un buen adiestrador, educador canino o etólogo, y si necesitas un veterinario, puedes buscarlo en nuestro directorio de veterinarios.
El tratamiento para corregir la ansiedad por separación combina varios aspectos:
- Modificación del entorno del perro: es necesario proporcionarle estimulación física y mental para bajar sus niveles de ansiedad: paseos suficientes y de calidad (te cuento cuántos paseos necesita un perro), juegos de olfato y juguetes interactivos que pueda usar cuando se queda solo.
- Terapia de modificación de conducta: hay que enseñar al perro a tolerar la separación de forma muy gradual. Muchas veces esto se hace mediante el uso de «señales seguras» que sirven para marcar las salidas de casa del propietario, ya que algunos estudios han demostrado que si el perro puede predecir cuándo su propietario va a dejarlo solo, la ansiedad anticipatoria se reduce.
- Terapia con psicofármacos: en ocasiones es necesario medicar para reducir los niveles de ansiedad del perro y permitir el aprendizaje. Existen medicamentos veterinarios específicos, que siempre debe recetar y controlar el veterinario. La terapia farmacológica debe ser complementaria al tratamiento de modificación de conducta y nunca sustitutiva. Y nunca le des tranquilizantes ni medicamentos para personas por tu cuenta.
- Feromonoterapia y otros complementos: se utilizan feromonas apaciguadoras (en difusor o collar) y otros productos relajantes como complemento a la terapia de modificación de conducta. Son una opción que prefieren algunos propietarios porque no son fármacos, aunque la evidencia científica sobre su eficacia es limitada y no sustituyen al tratamiento.
Cómo enseñarle poco a poco a quedarse solo
Cada caso necesita un plan a medida, pero la base de la modificación de conducta suele parecerse a esto:
- Empieza por ausencias muy cortas, tan cortas que tu perro no llegue a angustiarse: unos segundos detrás de una puerta, luego un minuto, luego salir al rellano…
- Ve alargándolas muy poco a poco, solo cuando veas que está tranquilo con la duración anterior. Si se angustia, vuelve un paso atrás.
- Dale algo agradable que hacer cuando te vas (un juguete rellenable con comida, por ejemplo) y retíralo al volver.
- Evita, mientras dura el tratamiento, dejarlo solo más tiempo del que tolera: cada episodio de pánico es un paso atrás. Mientras tanto, busca alternativas como un familiar, un cuidador o una guardería canina (te damos ideas en con quién dejar a tu perro).
- No le castigues nunca por lo que haya hecho en tu ausencia: no entiende por qué le riñes y solo conseguirás aumentar su ansiedad.
¿Tengo que ignorar a mi perro cuando llego a casa y viene a saludarme?
Ignorar al perro al llegar a casa puede desnaturalizar la situación y aumentar el nivel de estrés del perro, que busca nuestra atención y no la obtiene. Lo más recomendable es saludar de forma tranquila y calmada, de manera que el perro entienda que ya lo hemos visto y que no necesita reclamar más nuestra atención.
Por cierto, es curioso que un estudio etológico descubriera que los perros con ansiedad por separación no necesariamente saludan de forma más efusiva a sus propietarios cuando regresan a casa, tal como se había venido pensando hasta entonces.
¿Tengo que evitar todas las señales que le indican a mi perro que voy a salir de casa?
Aunque muchos etólogos y educadores caninos todavía recomiendan «engañar» al perro cogiendo las llaves o poniéndonos el abrigo cuando no vamos a salir de casa para romper la asociación que el perro hace (abrigo + llaves = me voy a quedar solo), las tendencias actuales recomiendan hacer todo lo contrario.
El equipo de etólogos de la UAB (Marta Amat, Tomàs Camps, Susana Le Brech y Xavier Manteca) aconseja incrementar la predictibilidad de la salida del propietario manteniendo las pistas o señales que la anticipan. Esto es porque se ha demostrado, en estudios con otros animales como ratas, que poder predecir un estímulo aversivo (una situación desagradable) reduce los niveles de estrés. Si sabes que algo malo te va a ocurrir, al menos es de agradecer poder anticipar cuándo va a suceder 😉
¿Cuánto tiempo puede quedarse solo un perro en casa?
Es una de las preguntas que más me hacen. Desde el punto de vista legal, la Ley 7/2023 de bienestar animal, en vigor desde el 29 de septiembre de 2023, prohíbe dejar a un perro solo más de 24 horas seguidas. Pero que algo sea legal no significa que sea bueno para el perro: es un límite máximo, no una recomendación.
En el día a día, muchos expertos aconsejan que un perro adulto sano no pase de forma habitual más de 4 a 6 horas seguidas solo, y siempre después de haber paseado y hecho sus necesidades. Los cachorros, los perros mayores y, por supuesto, los que tienen ansiedad por separación necesitan bastante menos. Si tu horario no lo permite, un paseador, un vecino de confianza o una guardería canina pueden marcar una gran diferencia.
Conclusión
La ansiedad por separación en perros es un tema muy complejo. Espero haber aclarado algunos puntos fundamentales con este post. En cualquier caso, frente a un problema de esta índole, la única recomendación válida es acudir a un etólogo, un especialista en conducta canina, y consultarle. Con un buen diagnóstico y paciencia, la mayoría de los perros mejoran mucho.
Bibliografía consultada
- «The behavior of the domestic dog (Canis familiaris) during separation from and reunion with the owner: a questionnaire and an experimental study». Veronika Konok, Antal Dóka, Adam Miklósi. 2011. Applied Animal Behaviour Science.
- «The effect of time left alone at home on dog welfare». Therese Rehn, Linda J. Keeling. 2011. Applied Animal Behaviour Science.
- «Influence of Owners’ Attachment Style and Personality on Their Dogs’ (Canis familiaris) Separation-Related Disorder». Veronika Konok et al. 2015. PLOS ONE.
- «Frequency of nonspecific clinical signs in dogs with separation anxiety, thunderstorm phobia, and noise phobia, alone or in combination». Karen L. Overall, Arthur E. Dunham, Diane Frank. 2001. JAVMA, vol. 219, n.º 4.
- «Separation anxiety in dogs: the implications of predictability and contextual fear for behavioural treatment». M. Amat, T. Camps, S. Le Brech, X. Manteca. 2014. Animal Welfare.
- «Risk factors associated with behavioral problems in dogs». Ángela González Martínez, Germán Santamarina Pernas, Francisco Javier Diéguez Casalta, M. Luisa Suárez Rey, Luis Felipe de la Cruz Palomino. 2011. Journal of Veterinary Behavior.
- Manual de etología canina. Pablo Hernández. Editorial Servet, 2012.
- Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales (BOE).
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi perro vuelve a destrozar la casa si ya parecía superado?
Las recaídas son habituales, sobre todo tras un cambio de rutina: vacaciones, una temporada con más compañía, una mudanza o un susto como los petardos. Basta una ausencia más larga de lo que tolera para dar un paso atrás. Vuelve a ausencias más cortas, sin castigarle por lo que haya hecho, y comenta la recaída con el profesional que os ayudó.
¿Qué hago si mi perro llora cuando lo dejo con otra persona aunque sea un momento?
Es un problema relacionado con la separación aunque no se quede solo: le angustia perderte de vista. Trabájalo igual que las ausencias, con separaciones muy cortas en las que esa persona le da algo agradable, como un juguete con comida, y alargándolas poco a poco. Si no mejora, consulta con un educador canino o un etólogo.
¿Es normal que un cachorro recién llegado llore cada vez que no me ve?
Sí, el estrés al separarse de su figura de referencia es una respuesta natural, y lo normal es que la tolerancia aumente a medida que madura. Ayúdale con ausencias muy cortas desde el principio, un sitio de descanso cerca de la familia y sin regañarle cuando llore. Si con el tiempo no mejora o se angustia mucho, consulta con un profesional.
¿Qué hago si el tratamiento y la medicación no le están funcionando?
No lo dejes ni cambies nada por tu cuenta: coméntalo con el veterinario o etólogo que lleva el caso, porque a veces hay que ajustar la medicación o el plan de modificación de conducta. Los avances suelen ser lentos y la medicación solo funciona acompañada del trabajo diario. Grabarle cuando se queda solo ayuda a valorar si hay progresos.
¿Y si mi perro no consigue quedarse solo ni un rato?
En algunos perros el objetivo es controlar el problema más que hacerlo desaparecer, y el proceso puede llevar mucho tiempo. Mientras tanto, evita dejarle solo más de lo que tolera y organiza alternativas: un familiar, un cuidador o una guardería canina. Así no sufre episodios de pánico que retrasan el tratamiento.