Bulldog francés

Nombre original: Bouledogue Français

Pequeño, cariñoso y con cara de travesura. El bulldog francés es un gran compañero para piso y para primerizos, pero su hocico chato trae problemas respiratorios que debes conocer antes de elegirlo.

Pequeño Grupo 9 FCI: Compañía Francia Braquicéfala
Ilustración 3D de un bulldog francés

Ficha rápida

Peso
8-14 kg
Altura
27-35 cm
Esperanza de vida
10-12 años
Ejercicio diario
30-45 min
Origen
Francia
Pelo
Corto
Grupo
Grupo 9 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Ideal para vivir en piso
  • Buena opción para primerizos
  • Cariñoso y paciente con los niños
  • Pelo corto de mantenimiento mínimo
  • Ladra poco

Piénsatelo si…

  • Salud delicada por ser braquicéfalo
  • Riesgo alto de golpe de calor
  • Lleva mal la soledad
  • Pasa frío en invierno
  • Necesita revisiones veterinarias frecuentes

Carácter y temperamento

Bulldog francés: su carácter (ilustración)

El bulldog francés es un perro pequeño con mucha personalidad. Sus orejas de murciélago, su cara chata y su forma de mirarte fijamente han hecho de él una de las razas de compañía más populares. Y su carácter no decepciona: es cariñoso, divertido y muy pegado a su gente.

Es un perro de compañía en el sentido más literal. Quiere estar contigo en el sofá, en la cocina y, si le dejas, en la cama. Esa necesidad de contacto tiene una cara menos cómoda: lleva mal quedarse solo muchas horas y puede desarrollar ansiedad si no se trabaja desde pequeño.

Su energía es baja. Le gusta jugar un rato y luego echarse una buena siesta. Se adapta estupendamente a la vida en piso, incluso en pisos pequeños, y no necesita jardín. Además, ladra poco, lo que agradecerán tus vecinos. A cambio, ronca, resopla y hace ruidos variados.

Con niños es un compañero excelente: paciente, juguetón y lo bastante robusto para aguantar un poco de jaleo. Con otros perros suele llevarse bien, aunque algunos machos pueden ser algo cabezotas. No es un perro guardián; como mucho, te avisará de que alguien llama al timbre.

Es una de las mejores opciones para personas sin experiencia previa con perros. Su carácter es fácil y se adapta a muchos estilos de vida. Lo que sí exige es estar muy pendiente de su salud, que es su gran punto débil. Si vas a tener un bulldog francés, tienes que saber que el calor y la respiración son asuntos serios, no anécdotas.

Educación y adiestramiento

Bulldog francés: aprendiendo (ilustración)

El bulldog francés tiene una adiestrabilidad media. Es listo y aprende rápido cuando hay comida de por medio, pero tiene su punto cabezota. El refuerzo positivo funciona muy bien: premios pequeños, sesiones de cinco minutos y mucha celebración. Evita las sesiones largas y el ejercicio físico intenso durante el adiestramiento, porque se fatiga y se sobrecalienta con facilidad.

Prioridades desde cachorro:

  • Hacer pis en la calle. Las razas pequeñas tienen la vejiga pequeña. Sácalo con frecuencia al principio y premia cada vez que lo hace fuera.
  • Soledad gradual. Empieza con ausencias muy cortas y ve alargándolas. Si llora las primeras noches, aquí tienes pautas: (¿Tu cachorro llora por la noche? No lo ignores, ayúdale)
  • Manejo. Acostúmbralo a que le toques la cara, los pliegues, las orejas y las patas, porque vas a necesitar limpiarlos a menudo.

Usa arnés en lugar de collar. El collar presiona el cuello y empeora su respiración, especialmente si tira de la correa.

Controla los premios. Engorda con facilidad y el sobrepeso empeora todos sus problemas de salud. Usa parte de su ración diaria como recompensa y elige premios pequeños y bajos en calorías. Con constancia y cariño, un bulldog francés aprende todo lo que necesita para convivir contigo sin problemas. Y como disfruta tanto del contacto contigo, los trucos sencillos, como dar la pata o ir a su cama, son una forma estupenda de estimular su cabeza sin cansarlo físicamente.

Ejercicio y actividad

Bulldog francés: haciendo ejercicio (ilustración)

Un bulldog francés necesita entre 30 y 45 minutos de actividad al día, repartidos en dos o tres paseos tranquilos. No es un perro para correr contigo ni para hacer rutas largas, y forzarlo puede ser peligroso.

Además del paseo, disfruta con juegos cortos en casa, juguetes rellenables y búsqueda de premios. Cinco minutos de olfato lo cansan más que media hora de paseo.

El calor es un peligro real. Por su hocico chato, le cuesta mucho refrescarse jadeando y el golpe de calor puede aparecer incluso con temperaturas moderadas. En verano, sal solo a primera hora de la mañana y al anochecer, evita el sol directo, lleva agua y para en cuanto lo veas jadeando mucho. Nunca lo dejes en el coche, ni siquiera un momento.

Tampoco se le da bien el frío. Tiene el pelo corto y poca grasa, así que en invierno agradecerá un abrigo. No lo dejes nadar sin chaleco: flota mal.

Cuidados del pelo

Bulldog francés: cuidado de su pelo (ilustración)

El bulldog francés tiene un pelo corto, fino y brillante que apenas necesita mantenimiento. Un repaso semanal con guante de goma es suficiente. Suelta pelo de forma moderada, algo más en los cambios de estación.

Donde sí tienes que prestar atención es a la piel. Los pliegues de la cara acumulan humedad y suciedad, y pueden infectarse. Límpialos con una gasa húmeda y sécalos bien un par de veces por semana, o a diario si ves rojeces o mal olor. Revisa también la zona de la cola, que en algunos perros forma un pliegue difícil de limpiar.

Báñalo solo cuando haga falta, con un champú suave para perros, porque es propenso a alergias y dermatitis. Revisa las orejas cada semana y límpialas si ves cera. Corta las uñas con regularidad y cepilla sus dientes, que suelen estar apiñados por la forma de su mandíbula.

Salud

Bulldog francés: tranquilo y sano (ilustración)

El bulldog francés vive entre 10 y 12 años y es una de las razas con más problemas de salud. Casi todos tienen que ver con su forma de cara chata, lo que se conoce como braquicefalia.

  • Síndrome obstructivo de las vías respiratorias (BOAS). Narinas estrechas, paladar blando alargado y tráquea estrecha. Provoca ronquidos, fatiga, intolerancia al calor e incluso desmayos. En muchos casos se puede mejorar con cirugía.
  • Problemas de columna, como hemivértebras y hernias discales.
  • Displasia de cadera.
  • Problemas de piel. Dermatitis en los pliegues y alergias.
  • Problemas oculares, como úlceras de córnea, favorecidas por sus ojos saltones.

Además, la mayoría de las hembras necesita cesárea para parir.

Si vas a comprar un cachorro, pide ver a los padres y fíjate en cómo respiran después de caminar un rato. Pregunta si se ha evaluado su función respiratoria y elige líneas con el hocico algo más largo y las narinas abiertas. Desconfía de quien presuma de caras muy chatas.

Su tolerancia al calor es muy baja y al frío, baja. Cuídalo en verano como si fuera tu mayor preocupación, porque lo es. Si ronca en reposo, no es gracioso: es una señal de que le cuesta respirar. Aprende también a reconocer un golpe de calor: jadeo muy intenso, lengua y encías muy rojas o moradas, babeo, torpeza al caminar. Ante cualquiera de estos signos, refréscalo con agua fresca, no helada, y ve al veterinario sin esperar.

Alimentación

Bulldog francés: a la hora de comer (ilustración)

Un bulldog francés adulto pesa entre 8 y 14 kilos y tiene un nivel de actividad bajo. Le conviene un pienso para razas pequeñas con un aporte calórico moderado. Si se lo pones muy energético, engordará, y el sobrepeso empeora su respiración, su columna y sus articulaciones.

Busca croquetas con una forma que pueda coger con facilidad, porque su mandíbula corta le complica comer. Algunas marcas tienen piensos específicos para razas braquicéfalas. Si tiene alergias o problemas de piel, el veterinario puede recomendarte una dieta hipoalergénica.

Reparte la comida en dos tomas diarias y evita que coma muy deprisa, porque traga aire y acaba con gases. Un comedero antivoracidad ayuda. Controla su peso con frecuencia: debes notar las costillas sin verlas.

Agua fresca siempre disponible, sobre todo en verano. Y ojo con las sobras de la mesa: además de engordar, muchos alimentos humanos le sientan mal.

Historia y origen

Bulldog francés: un guiño a su origen (ilustración)

El bulldog francés tiene raíces inglesas. A mediados del siglo XIX, muchos trabajadores textiles de Nottingham emigraron a Francia llevando consigo pequeños bulldogs. En Francia se cruzaron con otros perros locales y dieron lugar a un bulldog más pequeño, con las famosas orejas de murciélago.

La raza se hizo muy popular en París, primero entre los trabajadores y después entre artistas y clases acomodadas. A finales del siglo XIX ya era un perro de moda en Francia y en Estados Unidos, donde se defendió mucho que conservara sus orejas tiesas.

Durante el siglo XX pasó por momentos de menos popularidad, pero nunca desapareció de las casas de París ni de Nueva York. En los últimos años su popularidad se ha disparado, y con ella la cría sin control y la selección de rasgos cada vez más extremos. Eso ha empeorado su salud y ha llevado a muchas asociaciones veterinarias a pedir una cría más responsable.

Si te encanta la raza, plantéate adoptar. Hay protectoras y asociaciones especializadas en razas braquicéfalas con bulldogs franceses adultos que buscan una familia que cuide de ellos.

Galería: fotos reales del bulldog francés

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

El bulldog francés en el cine, la tele y los libros

  • Serie · 2009

    Modern Family

    Personaje: Stella

    Stella, la bulldog francés de Jay, se convierte en la consentida de la familia Pritchett.

    Ver en Amazon Ficha en IMDb
  • Película · 2010

    Salidos de cuentas

    Personaje: Sonny

    Sonny, el bulldog francés de Ethan (Zach Galifianakis), acompaña a la pareja protagonista en su accidentado viaje por carretera.

    Ver en Amazon Ficha en IMDb

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un bulldog francés?

Un bulldog francés vive entre 10 y 12 años. Su esperanza de vida depende mucho de su salud respiratoria y de la columna, así que elegir un cachorro de padres con buena capacidad para respirar marca la diferencia. Protegerlo del calor, mantenerlo delgado y hacer revisiones periódicas también ayuda a que viva más y mejor.

¿Es normal que un bulldog francés ronque?

No, roncar no es normal aunque sea muy habitual en la raza. Los ronquidos, los resoplidos y el cansancio al hacer poco ejercicio son señales de que al perro le cuesta respirar. Consulta con tu veterinario: en algunos casos, una cirugía para abrir las narinas o acortar el paladar blando mejora mucho su calidad de vida.

¿El bulldog francés es un buen perro para primerizos?

Sí, por carácter es una de las mejores opciones para primerizos. Es cariñoso, adaptable y se conforma con poco ejercicio. Eso sí, exige estar muy pendiente de su salud: calor, respiración, peso y piel. Si vas a tener uno por primera vez, infórmate bien y busca un veterinario que conozca las razas braquicéfalas.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del bulldog francés esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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