Carlino (pug)
Nombre original: Pug
El carlino, o pug, es un perro pequeño, cariñoso y tranquilo, ideal para piso y para familias. Su cara chata le da encanto, pero también problemas respiratorios que exigen cuidados especiales, sobre todo con el calor.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 6,3-8,1 kg
- Altura
- 25-33 cm
- Esperanza de vida
- 12-15 años
- Ejercicio diario
- 30-45 min
- Origen
- China
- Pelo
- Corto
- Grupo
- Grupo 9 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Ideal para vivir en un piso
- Cariñoso y paciente con los niños
- Sociable con otros perros y con desconocidos
- Apto para primerizos
- Pelo corto, fácil de cuidar
Piénsatelo si…
- Salud delicada: problemas respiratorios y oculares
- Tolera muy mal el calor
- Suelta bastante pelo
- Lleva mal quedarse solo
- Algo testarudo al educar
Carácter y temperamento

El carlino es un comediante de sofá. Es cariñoso, sociable, algo payaso y con una capacidad asombrosa para conseguir lo que quiere solo con mirarte. Vive para estar cerca de su familia, y si puede ser encima de alguien, mejor.
Es un perro tranquilo. No necesita grandes aventuras para ser feliz: un paseo agradable, un rato de juego y una buena siesta a tu lado. Eso lo convierte en un compañero ideal para vivir en un piso, para personas mayores o para familias con un ritmo de vida urbano.
Con los niños suele ser paciente y juguetón. Le encanta la compañía y tolera bien el ajetreo de una casa con críos. Eso sí, hay que enseñar a los pequeños a tratarle con cuidado, porque sus ojos y su espalda son delicados.
También se lleva bien con otros perros y con desconocidos. No es un perro guardián: lo más probable es que reciba al repartidor como a un viejo amigo. Ladra poco, lo cual es un alivio si tienes vecinos cerca, aunque ronca, resopla y gruñe de satisfacción sin parar. Silencioso no es.
La soledad, en cambio, se le da fatal. Es un perro muy dependiente de su gente y lleva mal pasar muchas horas solo. Si trabajas fuera todo el día, necesitarás un plan: alguien que le visite, una guardería o ir acostumbrándole poco a poco.
Tiene fama de testarudo, y algo de razón hay. No es que no entienda, es que a veces decide que tiene mejores planes. Con paciencia y premios, se consigue casi todo.
Es un perro apto para primerizos por su carácter, pero no te engañes: su salud requiere más atención que la de otras razas pequeñas. Quererle bien implica conocer sus límites físicos.
Educación y adiestramiento

El carlino aprende, pero a su ritmo. Su adiestrabilidad es baja, más por testarudez que por falta de inteligencia. La buena noticia es que suele estar muy motivado por la comida, y eso con refuerzo positivo es una gran ventaja.
Consejos concretos para educar a un carlino:
- Sesiones cortas y tranquilas. Cinco minutos bastan. No lo hagas trabajar con calor ni justo después de un paseo intenso.
- Premios pequeñitos. Como tiende a engordar, usa trocitos minúsculos o parte de su ración diaria.
- Educación en casa. El pipí en casa puede costar algo más que en otras razas. Sácale a menudo, sobre todo al despertarse y después de comer, y premia en el momento exacto.
- Soledad progresiva. Enséñale desde cachorro a quedarse solo unos minutos con un juguete rellenable, y alarga el tiempo poco a poco.
Si las primeras noches llora, aquí tienes cómo ayudarle: (¿Tu cachorro llora por la noche? No lo ignores, ayúdale).
Usa siempre arnés en lugar de collar. La presión del collar en el cuello empeora sus problemas respiratorios y puede dañar sus ojos. Trabaja el paseo sin tirones con calma y muchos premios.
Evita los castigos: el carlino es sensible y responde mucho mejor a la motivación. Para aprender más sobre el método, lee (Cómo enseñar a un perro).
Ejercicio y actividad

El carlino tiene poca energía y necesidades de ejercicio modestas. Entre 30 y 45 minutos de paseo al día, repartidos en dos o tres salidas tranquilas, son suficientes para la mayoría.
Lo importante no es la intensidad, sino la regularidad. Un paseo diario le ayuda a mantener el peso, que en esta raza es clave para respirar mejor. Añade juegos suaves en casa, como buscar premios o juguetes de olfato.
Presta mucha atención al calor. El carlino es una de las razas más sensibles al golpe de calor. En verano, pasea solo a primera hora de la mañana o por la noche, evita el sol y el asfalto caliente, y nunca le dejes en el coche. Si jadea con fuerza, tiene la lengua muy morada o se tambalea, busca sombra, refréscale con agua (no helada) y llama al veterinario.
Tampoco es un perro para correr contigo ni para excursiones largas por el monte. Su cuerpo no está hecho para eso. Paseos cortos, agradables y a la hora adecuada: esa es la receta.
Cuidados del pelo

El carlino tiene un pelo corto, fino y suave que no necesita peluquería. Pero no te dejes engañar por su tamaño: suelta muchísimo pelo, sobre todo en primavera y otoño.
Un cepillado con guante de goma dos o tres veces por semana ayuda a controlar la muda. Los baños, solo cuando haga falta, con champú suave para perros.
Donde sí debes invertir tiempo es en los pliegues de la cara. Límpialos con una gasa humedecida varias veces por semana y sécalos muy bien después. La humedad acumulada provoca irritaciones e infecciones.
Revisa también sus ojos a diario: deben estar limpios, brillantes y sin legañas abundantes. Las uñas conviene cortarlas cada pocas semanas, porque al hacer poco ejercicio no se desgastan solas.
Por último, las orejas: límpialas con un producto específico cuando notes suciedad.
Salud

El carlino es una raza con una salud delicada, y es importante saberlo antes de tener uno. La mayoría de sus problemas se deben a su cara chata.
El más importante es el síndrome braquicefálico (BOAS): narinas estrechas, paladar blando alargado y vías respiratorias comprimidas. Provoca ronquidos, intolerancia al ejercicio, problemas para regular la temperatura y, en casos graves, dificultad para respirar. Algunos perros mejoran mucho con cirugía.
Otros problemas frecuentes:
- Oculares: úlceras de córnea, sequedad ocular y pigmentación de la córnea. Sus ojos saltones se lesionan con facilidad.
- Piel: dermatitis en los pliegues y alergias.
- Encefalitis del carlino, una enfermedad neurológica grave para la que existe un test de riesgo genético.
- Malformaciones de vértebras y luxación de rótula.
- Obesidad, que agrava todo lo anterior.
Si compras un cachorro, pregunta al criador por la salud respiratoria de los padres y si han sido evaluados con algún sistema de valoración funcional del BOAS. Fíjate en que los padres respiren con normalidad en reposo y tengan narinas abiertas. Pide también la revisión oftalmológica y el test de encefalitis.
Su tolerancia al calor es muy baja y la del frío también es limitada. En invierno, un abrigo le vendrá bien. Un seguro veterinario es muy recomendable en esta raza.
Alimentación

Con un peso de entre 6 y 8 kilos, el carlino necesita un pienso para perros pequeños con una ración bien ajustada. Es un glotón de manual y tiene muy poca energía, así que engorda con mucha facilidad. Y en esta raza, cada kilo de más se nota en la respiración.
Mide siempre la comida con una báscula de cocina y resta los premios de la ración diaria. Palpa sus costillas con regularidad: deben notarse bajo una capa fina de grasa.
Reparte la comida en dos o tres tomas. Los comederos lentos o las alfombras olfativas ayudan a que coma más despacio y se atragante menos, algo frecuente en los braquicéfalos.
Elige croquetas de formato pequeño y fácil de coger con su hocico corto. Y nada de sobras de la mesa, por mucho que te mire.
Historia y origen

El carlino es una raza muy antigua originaria de China, donde se criaba como perro de compañía de la nobleza hace más de dos mil años. Comparte antepasados con otras razas chatas orientales, como el pequinés.
Llegó a Europa hacia el siglo XVI de la mano de los comerciantes portugueses y holandeses que traficaban con Oriente. En los Países Bajos se hizo muy popular, y se cuenta que un carlino salvó la vida a Guillermo de Orange al avisarle de un ataque nocturno.
Desde allí se extendió por las cortes europeas. Josefina Bonaparte tuvo un carlino llamado Fortuné, famoso por morder a Napoleón en su noche de bodas. La reina Victoria de Inglaterra también fue una gran aficionada a la raza.
En España se le llama carlino por el actor italiano Carlo Bertinazzi, que interpretaba a Arlequín con una máscara negra que recordaba a la cara de este perro. En el mundo anglosajón es simplemente “pug”.
Hoy pertenece al grupo 9 de la FCI, de perros de compañía. Si te planteas uno, recuerda que hay carlinos adultos esperando hogar en protectoras y asociaciones de rescate de razas braquicéfalas.
Galería: fotos reales del carlino (pug)
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Foto: Vincent.tsai625 · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Mohandoss Sampath · CC BY 3.0 -
Foto: Elodie · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Otis123 · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Vincent.tsai625 · CC BY-SA 4.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
El carlino (pug) en el cine, la tele y los libros
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Men in Black (Hombres de negro)
Personaje: Frank
Frank parece un carlino normal, pero es un alienígena parlanchín que informa a los agentes.
Ver en Amazon Ficha en IMDb -
Pocahontas
Personaje: Percy
Percy, el carlino mimado del gobernador Ratcliffe, acaba haciéndose amigo de Meeko.
Ver en Amazon Ficha en IMDb -
Las aventuras de Chatrán
Personaje: Otis (Pusuke)
Un carlino recorre la campiña japonesa en busca de su amigo, el gato Chatrán.
Ver en IMDb -
Mascotas
Personaje: Mel
Mel, el carlino hiperactivo del edificio, es uno de los amigos de Max.
Ver en Amazon Ficha en IMDb
Razas parecidas
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un carlino?
Un carlino suele vivir entre 12 y 15 años. Su esperanza de vida depende mucho de su salud respiratoria y de su peso: un carlino delgado, que respira bien y no pasa calor, tiene muchas más papeletas de llegar a viejo en buena forma. Las revisiones veterinarias anuales y el control de los ojos son fundamentales.
¿Por qué los carlinos respiran tan fuerte?
Porque es una raza braquicéfala, de hocico muy corto. Sus vías respiratorias están comprimidas, con narinas estrechas y paladar blando largo, lo que se conoce como síndrome braquicefálico. Roncar un poco es habitual, pero jadear en reposo, ahogarse al comer o cansarse enseguida no son normales. Consulta al veterinario: algunos casos mejoran con cirugía.
¿El carlino suelta mucho pelo?
Sí, bastante más de lo que parece. Aunque tiene el pelo corto, el carlino muda de forma abundante durante todo el año, con picos en primavera y otoño. Un cepillado con guante de goma dos o tres veces por semana ayuda a controlar el pelo en casa. No es una raza recomendable para personas alérgicas.
¿Es el carlino un buen perro para niños?
Sí, suele ser un perro muy bueno con niños. Es paciente, cariñoso y le encanta la compañía. Aun así, hay que enseñar a los niños a no apretarle, a no cogerle en brazos sin cuidado y a respetar su descanso. Sus ojos saltones se lesionan con facilidad, así que los juegos deben ser tranquilos y supervisados.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del carlino (pug) esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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