Dogo argentino

El dogo argentino es un perro grande, atlético y muy protector, leal y cariñoso con su familia. Es una raza PPP que exige un dueño con mucha experiencia, socialización intensa desde cachorro y un buen plan de ejercicio diario.

Grande Grupo 2 FCI: Pinscher, schnauzer, molosoides y boyeros suizos Argentina PPP
Ilustración 3D de un dogo argentino

Ficha rápida

Peso
40-45 kg
Altura
60-68 cm
Esperanza de vida
10-12 años
Ejercicio diario
60-90 min
Origen
Argentina
Pelo
Corto
Grupo
Grupo 2 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Leal y muy protector con su familia
  • Energía alta para acompañarte en actividades exigentes
  • Tolera bien el calor
  • Pelo corto de mantenimiento mínimo

Piénsatelo si…

  • Solo para dueños con mucha experiencia
  • Muy selectivo, a menudo intolerante, con otros perros
  • No es apto para vivir en un piso
  • Tolera mal el frío
  • Raza PPP: requiere licencia, seguro y bozal
Aviso. El dogo argentino está en la lista de perros potencialmente peligrosos (PPP) del RD 287/2002. Para tenerlo necesitas licencia, seguro de responsabilidad civil y cumplir las normas de tu comunidad y tu ayuntamiento. Ver razas PPP.

Carácter y temperamento

Dogo argentino: su carácter (ilustración)

El dogo argentino es fuerte, protector y mucho más sensible de lo que su aspecto sugiere. Con su familia es cariñoso, juguetón e incluso algo pegajoso. Con el resto del mundo, es otra historia.

Fue creado para cazar jabalíes y pumas en Argentina, lo que exigía un perro valiente, resistente y capaz de tomar decisiones. Hoy conserva esa determinación y un instinto de protección muy marcado. Es un buen guardián: observa, evalúa y actúa si cree que su familia está en peligro. Por eso necesita un dueño que sepa gestionar ese instinto con calma y criterio.

Su punto más delicado es la relación con otros perros. Muchos dogos son muy selectivos, y algunos directamente intolerantes, sobre todo con perros de su mismo sexo. Una socialización muy trabajada desde cachorro reduce el problema, pero no siempre lo elimina. Con gatos y animales pequeños, su instinto de presa también puede aparecer.

Con los niños de su familia suele ser cariñoso y paciente, pero su tamaño y su fuerza exigen supervisión constante, y no es la mejor opción para familias con niños pequeños o con muchas visitas infantiles.

Ladra poco. Cuando lo hace, conviene prestarle atención. Tolera la soledad de forma aceptable, aunque es un perro que necesita contacto y que no debería vivir aislado en un jardín.

Por todo esto, es una raza solo apta para personas con mucha experiencia. No porque sea un perro «malo», sino porque sus errores de educación pesan 45 kg. Además, el dogo argentino es una raza PPP en España, y eso conlleva obligaciones legales como licencia, seguro y bozal, según la normativa estatal y autonómica vigente (Perros potencialmente peligrosos (PPP): razas, licencia y obligaciones). Infórmate bien antes de tomar la decisión.

Educación y adiestramiento

Dogo argentino: aprendiendo (ilustración)

El dogo argentino es inteligente y aprende bien, pero también es independiente y tiene mucho carácter. La educación debe empezar desde el primer día, ser coherente y basarse en el refuerzo positivo. Los métodos duros no solo son injustos: con un perro de este tamaño y temperamento, son peligrosos, porque generan desconfianza y conflicto.

Algunos consejos prácticos:

  • Socialización intensa y bien planificada. Entre las 8 y las 16 semanas, preséntale personas de todo tipo, ruidos, lugares y perros equilibrados, siempre de forma positiva y controlada (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?). Y sigue haciéndolo durante toda su juventud.
  • Bozal, sin traumas. Como raza PPP, deberá llevar bozal en espacios públicos. Acostúmbralo desde cachorro asociándolo a premios, para que lo lleve con naturalidad.
  • Autocontrol como prioridad. Enséñale a esperar, a soltar, a dejar cosas y a caminar con la correa floja. Con su fuerza, un buen paseo es imprescindible.
  • Busca ayuda profesional si hay dudas. Ante cualquier señal de reactividad con perros o personas, consulta con un educador canino que trabaje en positivo. Cuanto antes, mejor.

Y un consejo específico: si tu dogo es sordo de uno o ambos oídos, trabaja con señales visuales y un marcador de luz o vibración. Aprenden igual de bien.

Ejercicio y actividad

Dogo argentino: haciendo ejercicio (ilustración)

El dogo argentino es un atleta. Necesita entre 60 y 90 minutos diarios de ejercicio, combinando paseos largos con actividades más intensas.

Le vienen bien las rutas por el campo, el canicross, el bikejoring o el trabajo de olfato. Los juegos de tira y afloja con normas claras, como soltar cuando se lo pides, también le encantan y ayudan a trabajar el autocontrol.

Por su selectividad con otros perros, los parques caninos no suelen ser buena idea. Es mejor buscar zonas amplias y tranquilas, o terrenos vallados de alquiler donde pueda correr sin riesgos.

No es apto para vivir en un piso. Necesita espacio y un hogar con jardín, pero el jardín no sustituye a las salidas diarias. Un dogo aburrido es un dogo frustrado, y eso con un perro de este tamaño no es buena combinación. Con los cachorros, modera el ejercicio intenso hasta que terminen de crecer, alrededor del año y medio, para proteger sus articulaciones.

Cuidados del pelo

Dogo argentino: cuidado de su pelo (ilustración)

El pelo del dogo argentino es corto, liso y denso, de color blanco. Su mantenimiento es mínimo: un cepillado semanal con un guante de goma basta para retirar el pelo muerto.

Suelta poco pelo, aunque los pelos blancos se notan en la ropa oscura. No necesita peluquería.

Sus cuidados más importantes no son de pelo, sino de piel. Tiene la piel clara y, en zonas con poco pelo como la nariz, las orejas o la barriga, se quema fácilmente con el sol. En verano, evita las horas de más radiación y consulta con tu veterinario el uso de protector solar para perros.

Báñalo solo cuando lo necesite, con champú suave, porque su piel puede ser sensible. Revisa uñas, oídos y dientes con regularidad, y acostúmbralo desde cachorro a que lo manipules: con un perro de 45 kg, es mucho mejor que colabore.

Salud

Dogo argentino: tranquilo y sano (ilustración)

El dogo argentino tiene una salud media. Los problemas más frecuentes son:

  • Sordera congénita. Es el problema más conocido de la raza, relacionado con su pelaje blanco. Puede afectar a uno o a los dos oídos. Se diagnostica con la prueba BAER.
  • Problemas cardíacos, que conviene revisar con chequeos periódicos.
  • Displasia de cadera, frecuente en razas grandes.
  • Problemas de piel, como alergias, dermatitis y quemaduras solares.
  • Hipotiroidismo, en algunas líneas.

Si vas a comprar un cachorro, pide al criador el resultado de la prueba BAER del cachorro y de los padres, radiografías oficiales de caderas y una revisión cardíaca de los progenitores. Un criador responsable nunca cría con perros sordos.

En cuanto al clima, tolera bien el calor, aunque su piel clara necesita protección solar. El frío lo lleva peor: su pelo corto lo protege poco, así que en invierno necesita dormir en interior y, en zonas muy frías, un abrigo.

Aprende también a reconocer los signos de torsión gástrica, una urgencia que puede afectar a perros grandes de pecho profundo: abdomen hinchado, arcadas sin vómito, babeo e inquietud. Ante cualquiera de ellos, acude al veterinario sin esperar.

Con un criador responsable, protección solar y revisiones anuales que incluyan corazón y piel, la mayoría de dogos llegan a mayores en buena forma. Si notas que no responde a sonidos o que se sobresalta al tocarlo, consulta: puede ser un problema de audición.

Alimentación

Dogo argentino: a la hora de comer (ilustración)

Un dogo argentino adulto pesa entre 40 y 45 kg y tiene una musculatura potente. Necesita un pienso de calidad para razas grandes y activas, con proteína animal como primer ingrediente.

Durante el primer año y medio, usa un pienso de cachorro para razas grandes, que controla el crecimiento para proteger sus articulaciones. De adulto, ajusta la cantidad a su nivel de actividad real.

Divide la ración en dos tomas y evita el ejercicio intenso justo antes y después de comer. Si tiene la piel sensible o alergias, consulta con tu veterinario una dieta con proteínas limitadas. Mantenerlo en su peso ideal es fundamental para sus articulaciones.

Si entrenas a menudo con premios, descuéntalos de la ración diaria. Y pésala con báscula: con un perro tan musculoso, es fácil no notar unos kilos de más hasta que ya están ahí.

Historia y origen

Dogo argentino: un guiño a su origen (ilustración)

El dogo argentino es la única raza reconocida por la FCI originaria de Argentina. Su creador fue Antonio Nores Martínez, un médico de Córdoba que, a principios del siglo XX, se propuso desarrollar un perro para cazar en grupo jabalíes y pumas, y que a la vez fuera un buen perro de familia.

Para ello partió del antiguo perro de pelea cordobés y lo cruzó con otras razas, como el pointer, el gran danés, el bóxer, el bull terrier o el mastín de los Pirineos, buscando olfato, velocidad, resistencia, tamaño y un carácter más sociable. Su hermano Agustín continuó el trabajo tras su muerte.

La FCI reconoció la raza en la segunda mitad del siglo XX y hoy la incluye en el grupo de pinscher, schnauzer, molosoides y boyeros suizos. En Argentina es un símbolo nacional y sigue usándose en algunas zonas para la caza mayor.

Por su condición de raza PPP, muchos dogos acaban en protectoras cuando sus dueños no pueden asumir sus necesidades. Si tienes experiencia y te encaja la raza, considera la adopción.

Galería: fotos reales del dogo argentino

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

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Preguntas frecuentes

¿El dogo argentino es un perro PPP?

Sí, el dogo argentino figura entre las razas consideradas potencialmente peligrosas en la normativa española. Eso implica obligaciones como licencia administrativa, seguro de responsabilidad civil y uso de bozal en espacios públicos, cuyos detalles dependen de la normativa estatal y autonómica vigente. Consulta siempre con tu ayuntamiento antes de adoptar o comprar uno.

¿Cuánto vive un dogo argentino?

Un dogo argentino suele vivir entre 10 y 12 años. Es una raza de salud media, con la sordera congénita como problema más conocido, además de algunos problemas cardíacos y de piel. Un peso adecuado, ejercicio diario, protección frente al sol y revisiones veterinarias periódicas ayudan a que tenga una vida larga y activa.

¿Por qué hay dogos argentinos sordos?

La sordera congénita está relacionada con los genes que producen el pelaje blanco, y puede afectar a uno o a los dos oídos. Se diagnostica con una prueba llamada BAER, que puede hacerse desde las primeras semanas de vida. Un dogo sordo puede vivir bien, pero necesita una educación adaptada con señales visuales.

¿El dogo argentino se lleva bien con otros perros?

Por lo general, no demasiado. Es una raza muy selectiva, y muchos ejemplares no toleran a otros perros, sobre todo del mismo sexo. Una socialización intensa desde cachorro ayuda mucho, pero conviene asumir que quizá no pueda ir suelto con otros perros y que la convivencia con otro perro en casa requiere mucho cuidado.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del dogo argentino esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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