Grifón belga

Nombre original: Griffon Belge

El grifón belga es un perro pequeño de pelo duro, negro o negro y fuego, con barba, bigote y una expresión casi humana. Es despierto, orgulloso y muy pegado a su dueño. Vive estupendamente en un piso, pero lleva fatal la soledad y el calor, y su hocico corto exige cuidados.

Pequeño Grupo 9 FCI: Compañía Bélgica Braquicéfala
Ilustración 3D de un grifón belga

Ficha rápida

Peso
3,5-6 kg
Altura
18-20 cm
Esperanza de vida
12-15 años
Ejercicio diario
30-45 min
Origen
Bélgica
Pelo
Duro
Grupo
Grupo 9 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Ideal para vivir en un piso
  • Muy cariñoso y apegado a su familia
  • Necesita poco ejercicio
  • Suelta muy poco pelo

Piénsatelo si…

  • Lleva fatal quedarse solo
  • Muy sensible al calor por su hocico corto
  • Poco recomendable con niños pequeños
  • Salud delicada: ojos, respiración y siringomielia

Carácter y temperamento

Grifón belga: su carácter (ilustración)

El grifón belga es un perro pequeño con mucha personalidad. El estándar lo describe como un perrito equilibrado, despierto, orgulloso, muy apegado a su dueño y muy vigilante, ni tímido ni agresivo. Y lo que más llama la atención es su cara: barba, bigote, cejas y una expresión que muchos describen como casi humana.

Con su familia es muy cariñoso. Le gusta estar siempre cerca, seguirte por la casa y participar en todo. Esa necesidad de compañía es su lado bueno y también su lado difícil: lleva fatal quedarse solo, y si pasa muchas horas sin nadie puede ladrar, llorar o ponerse muy nervioso.

Es vigilante. Antiguamente guardaba los coches de caballos en Bruselas, y avisará cuando llegue alguien o escuche algo raro. Ladra de forma moderada: más que un perro tranquilo, menos que algunos terriers.

Con desconocidos puede ser reservado al principio. Con otros perros se lleva razonablemente bien si está socializado, aunque a veces olvida su tamaño y se enfrenta a perros mucho más grandes.

Con los niños, prudencia. Es un perro pequeño y delicado, con ojos prominentes que se lesionan con facilidad, y no tolera bien los juegos bruscos. Encaja mejor con niños mayores y tranquilos que con niños pequeños.

Es sensible. Responde mal a los gritos y muy bien al cariño y a las rutinas previsibles.

¿Para quién es? Para personas o parejas que pasen mucho tiempo en casa, vivan en un piso y quieran un compañero pequeño, cercano y con carácter. No hace falta mucha experiencia, pero sí tiempo y atención a su salud.

Es, además, un perro con mucho sentido del humor. Le gusta llamar la atención, hacer el payaso y estar en el centro de todo, y con su cara de abuelo con barba resulta difícil no hacerle caso. Se adapta bien a la vida tranquila de una persona mayor, siempre que no pase muchas horas solo.

Educación y adiestramiento

Grifón belga: aprendiendo (ilustración)

El grifón belga aprende sin demasiada dificultad, aunque tiene su propio criterio y a veces se hace el sordo. Con refuerzo positivo, paciencia y sesiones cortas, se consiguen muy buenos resultados.

Consejos concretos:

  • Premios pequeños y cariño. Es sensible: las broncas lo bloquean, y el refuerzo positivo lo motiva.
  • Hacer pipí en su sitio. En las razas pequeñas cuesta algo más. Sácalo a menudo, sobre todo al despertar y después de comer, y premia cada acierto (Cómo enseñar a tu cachorro a hacer sus necesidades donde tú quieres).
  • Socialización temprana. Personas, ruidos y perros tranquilos de todos los tamaños, siempre en experiencias positivas.
  • Aprender a estar solo. Empieza con ausencias de pocos minutos y ve alargándolas. Un juguete relleno de comida ayuda.
  • Ladridos de aviso. Agradece el aviso, redirige su atención y premia el silencio.

No le trates como a un peluche: un perro pequeño también necesita normas claras y coherentes. Le darán seguridad y evitarán que se vuelva miedoso o mandón.

Ejercicio y actividad

Grifón belga: haciendo ejercicio (ilustración)

El grifón belga necesita entre 30 y 45 minutos de actividad al día. Es activo dentro de casa, pero no es un perro de grandes caminatas.

Lo que mejor le sienta:

  • Dos o tres paseos tranquilos al día, con tiempo para olfatear.
  • Juego en casa: pelotas pequeñas, juguetes de tirar y búsquedas de premios.
  • Juguetes de inteligencia, que le cansan la cabeza sin exigir esfuerzo físico.

Usa siempre arnés, no collar: protege su cuello y no le dificulta la respiración.

Por su hocico corto, el calor es peligroso. En verano, pasea solo a primera hora y al anochecer, por la sombra, y nunca le hagas correr con temperaturas altas. Tampoco aguanta bien el frío: en invierno, un abrigo puede venirle bien.

En el coche, llévalo en un transportín o con un arnés de seguridad, y nunca lo dejes dentro con calor, ni siquiera unos minutos con la ventanilla bajada. En un perro de hocico corto, un coche al sol puede ser mortal en muy poco tiempo.

Cuidados del pelo

Grifón belga: cuidado de su pelo (ilustración)

El grifón belga tiene un pelo duro, ligeramente ondulado y con subpelo, con barba, bigote y cejas más largos. Puede ser negro, negro y fuego, o negro mezclado con marrón rojizo.

Suelta muy poco pelo, pero su manto necesita mantenimiento.

Rutina recomendada:

  • Cepillado dos veces por semana con un cepillo de púas y un peine, insistiendo en la barba y las patas.
  • Stripping (arrancado del pelo muerto) cada pocos meses, a mano o con cuchilla de stripping, en una peluquería que conozca la técnica. Cortarlo a máquina estropea la textura.
  • Barba: límpiala después de comer para evitar olores y manchas.
  • Ojos: limpia a diario la zona con una gasa húmeda y revisa que no haya rojeces ni lagrimeo excesivo.

Revisa también uñas y dientes: en razas pequeñas, el sarro aparece pronto.

Salud

Grifón belga: tranquilo y sano (ilustración)

El grifón belga es una raza de hocico corto, y eso condiciona su salud. Conviene conocer bien estos puntos:

  • Problemas respiratorios. Su hocico chato puede dificultarle la respiración, sobre todo con calor, ejercicio o nervios. Ronquidos fuertes, ruidos al respirar o fatiga con poco esfuerzo merecen consulta.
  • Siringomielia y malformación de tipo Chiari. Una alteración del cráneo y la médula espinal descrita en la raza. Puede causar dolor, sensibilidad al tocar el cuello y rascado de la zona sin que haya nada en la piel.
  • Problemas oculares. Sus ojos grandes y prominentes se lesionan con facilidad y pueden sufrir úlceras. También se han descrito cataratas y atrofia progresiva de retina.
  • Luxación de rótula, frecuente en razas pequeñas.
  • Problemas dentales, por su boca pequeña y su mandíbula corta.
  • Partos difíciles: en algunas hembras hace falta cesárea.

Pruebas que conviene pedir al criador: revisión de rótulas y revisión ocular de los padres y, si es posible, resonancia o valoración para siringomielia.

Con calor, vigila los signos de golpe de calor: jadeo intenso, encías muy rojas y debilidad. Si los ves, llévalo a la sombra, refréscalo con agua fresca, no helada, y llama al veterinario (Cómo reaccionar ante un golpe de calor en perros para salvarles la vida).

Alimentación

Grifón belga: a la hora de comer (ilustración)

Un perro tan pequeño necesita poca comida, y cada gramo de más se nota en su respiración y sus articulaciones.

Pautas generales:

  • Cachorros: pienso de cachorro de raza pequeña, con croquetas de tamaño adecuado para su boca, en tres o cuatro tomas al día al principio.
  • Adultos: dos tomas al día, pesadas con báscula. Una pequeña diferencia de ración es mucho para un perro de cuatro o cinco kilos.
  • Premios pequeños y descontados de su ración.
  • Croquetas pequeñas, que pueda coger y masticar bien con su hocico corto.

Nunca le des huesos cocinados ni comida de la mesa. Deberías notar sus costillas al pasar la mano, sin que se marquen a la vista.

Historia y origen

Grifón belga: un guiño a su origen (ilustración)

El grifón belga procede de Bruselas, y su historia es la misma que la del grifón de Bruselas (Grifón de Bruselas) y el pequeño brabanzón. Las tres razas descienden del smousje, un perrito de pelo duro que durante siglos vivió en la zona de Bruselas, guardando los coches de caballos y manteniendo los establos libres de ratones.

En el siglo XIX se cruzó con el king charles spaniel rubí y con el carlino. Esos cruces aportaron el hocico corto, el pelo corto negro de algunos ejemplares y fijaron el tipo actual de la raza. En 1883 se registraron los primeros grifones en el libro de orígenes belga.

Hacia 1900 se habían puesto de moda, en parte gracias al interés de la reina María Enriqueta de Bélgica, y muchos ejemplares se exportaron a otros países.

Hoy la FCI los considera tres razas distintas con un estándar común: el grifón de Bruselas, rojo y de pelo duro; el grifón belga, negro o negro y fuego y de pelo duro; y el pequeño brabanzón, de pelo corto. En España el grifón belga es raro. Si buscas un perro pequeño de compañía, en las protectoras también hay muchos perros pequeños esperando una familia.

Galería: fotos reales del grifón belga

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

Razas parecidas

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Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre el grifón belga y el grifón de Bruselas?

Comparten estándar y solo se diferencian en el pelo. El grifón belga tiene el pelo duro y es negro, negro y fuego o negro mezclado con marrón rojizo. El grifón de Bruselas tiene el mismo pelo duro, pero es rojo. El pequeño brabanzón, la tercera raza de la familia, tiene el pelo corto. La FCI las considera tres razas distintas.

¿Cuánto vive un grifón belga?

Un grifón belga suele vivir entre 12 y 15 años. Su hocico corto, sus ojos grandes y la predisposición a la siringomielia hacen que necesite revisiones veterinarias regulares. Mantenerlo delgado, protegerlo del calor, usar arnés en lugar de collar y cuidar sus ojos y sus dientes son las mejores formas de que envejezca bien.

¿El grifón belga es bueno con niños?

Mejor con niños mayores y tranquilos. Es un perro pequeño y delicado, con ojos prominentes que se lesionan con facilidad, y no le gusta que lo manejen con brusquedad. Con niños pequeños puede asustarse o hacerse daño. En una familia con niños que sepan respetarlo, es un compañero cariñoso y divertido.

¿El grifón belga puede vivir en un piso?

Sí, es una de las razas que mejor se adaptan a un piso. Es pequeño, necesita poco ejercicio y ladra de forma moderada. Lo importante no son los metros, sino la compañía: lleva fatal quedarse solo muchas horas. Si en casa pasáis mucho tiempo y le dais dos o tres paseos tranquilos al día, vivirá estupendamente.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del grifón belga esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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