Cómo enseñar a tu cachorro a hacer sus necesidades donde tú quieres
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Enseñar a un cachorro a hacer sus necesidades en un lugar concreto es fundamental para evitar problemas en el futuro. Sin embargo, muchos propietarios tenéis dudas sobre cómo conseguirlo. Aquí va una explicación sencilla para ayudaros.
La clave, en una frase: llévalo al sitio correcto muy a menudo (sobre todo después de dormir, comer y jugar), prémialo en cuanto acierte y no lo castigues nunca cuando se equivoque. Con constancia, la mayoría de los cachorros aprenden en unas semanas, aunque el control total no llega hasta los cinco o seis meses.
Enseñar a un cachorro: ¿hasta dónde podemos exigir?
Antes de empezar con las pautas básicas, me gustaría añadir una explicación corta sobre cómo funciona la conducta de eliminación (orinar y defecar) en los cachorros:
De las 3 a las 8 semanas de vida es cuando los perros aprenden a salir del nido para hacer sus necesidades. Hasta entonces, orinan y defecan dentro y la madre ingiere los desechos como método de limpieza y para evitar dejar rastros que puedan atraer a posibles depredadores (este comportamiento es herencia del lobo).
A partir de las 8 semanas es cuando los cachorros desarrollan lo que se denomina «preferencia de sustrato», algo que, como veréis a continuación, es muy importante.
Desarrollar una preferencia de sustrato quiere decir aprender a orinar y defecar sobre una superficie de un material concreto. Por lo tanto:
Alrededor de las 8 semanas es el momento idóneo para enseñar a un perro a hacer sus necesidades en un lugar concreto.
Los perros que no aprenden a distinguir sustratos porque no tienen oportunidad de hacerlo (por ejemplo, los cachorros que pasan semanas encerrados en una jaula, como ocurría en algunas tiendas) suelen tener muchos problemas después: orinan y defecan por todas partes sin saber distinguir qué lugares son indicados para hacerlo y cuáles no. Por cierto, desde la Ley 7/2023 de bienestar animal ya no se pueden vender perros en tiendas de animales en España.
Ahora bien, ¿cómo enseñar a un cachorro y conseguir que esa preferencia se oriente hacia las superficies y lugares que nosotros deseamos?
Enseñar a un cachorro a hacer sus necesidades en un lugar concreto: pasos básicos
1. Supervisión
Hay que acompañar al cachorro al lugar donde queremos que orine o defeque con una frecuencia que se adapte a sus necesidades. Para no ser demasiado exigentes, podemos aplicar una regla orientativa muy utilizada:
Un cachorro es capaz de aguantar sin orinar o defecar, como mucho, un número de horas igual a los meses que tiene, más una. Eso quiere decir que, para un perro de dos meses, por ejemplo, haríamos la siguiente suma:
2 meses + 1 = 3 horas
Para uno de tres:
3 meses + 1 = 4 horas
Y así sucesivamente. Es un máximo, no un objetivo: durante el día, cuanto más a menudo lo lleves, más fácil le pondrás acertar.
¡No podemos pedir un control voluntario total hasta que el perro tiene entre cinco y seis meses!
2. Anticipación
Además de llevarlo a orinar y defecar cada pocas horas, deberemos anticiparnos. El cachorro tendrá ganas de eliminar, sobre todo:
- Después de dormir.
- Después de comer.
- Después de jugar.
Habrá que acompañarlo al lugar adecuado tras esas tres acciones. También conviene aprender a reconocer las señales de que tiene ganas: olfatea el suelo en círculos, se va a una esquina, se queda quieto de repente o se pone nervioso.
La idea es intentar que el cachorro se «equivoque» y elimine donde no corresponde el menor número de veces posible. Hay que conseguir que casi siempre acierte porque, cuando lo haga, recibirá un premio y eso reforzará la conducta.
3. Premio
Cuando el cachorro elimine en el lugar apropiado, lo premiaremos en ese mismo momento (no al volver a casa, que ya no lo relacionará). Hay que ser efusivos: felicitémosle con caricias y verbalmente y, si queremos, añadiendo un premio comestible indicado para cachorros. Si quieres entender por qué funciona tan bien, te lo explicamos en cómo enseñar a un perro con refuerzo positivo.
4. Por la noche
Probablemente, el cachorro no podrá aguantar toda la noche sin eliminar, así que habrá que habilitar una zona restringida con empapadores (o papel de periódico) a la que pueda acceder mientras dormimos, o bien levantarnos a sacarlo una o dos veces. Si llora por la noche, te explico qué hacer en mi cachorro llora por la noche.
Si el animal duerme en la cocina, por ejemplo, colocaremos su cama, su mantita, algún juguete y lo que queramos que tenga al alcance y cubriremos el resto del suelo con empapadores. Poco a poco, y a medida que el perro se acostumbre a usarlos, iremos reduciendo la superficie cubierta.
Además, durante la noche será recomendable:
- Retirarle el agua una o dos horas antes de acostaros, nunca durante el día (y siempre que tu veterinario no indique lo contrario: un cachorro tiene que estar bien hidratado).
- Darle de cenar entre tres y cinco horas antes de ir a dormir.
- Sacarlo a hacer sus necesidades justo antes de acostaros.
5. Otras cosas importantes
- Mantener una rutina: el cachorro tiene que poder prever cuándo podrá orinar o defecar. Si le impedimos el acceso a la zona de empapadores, o si no lo acompañamos allí en los momentos de mayor probabilidad de eliminación, quizás opte por hacer sus necesidades en cualquier otro sitio.
- No castigar: castigando podríamos tener luego problemas de muchos tipos (que el cachorro nos coja miedo, que se acostumbre a responder al castigo con agresividad, que entienda que no puede orinar o defecar en nuestra presencia porque le vamos a reñir y, entonces, cuando salgamos con él a la calle tampoco quiera hacerlo si estamos delante…). Y nada de restregarle el hocico en el pis: no sirve para nada más que para asustarlo. En cualquier caso, el castigo no es necesario. Los cachorros aprenden rápido y solo hay que tener un poco de paciencia. Si lo pillas en plena faena, interrúmpelo con calma, llévalo al sitio correcto y prémialo si termina allí.
- Limpiar bien con un limpiador enzimático y no usar productos con amoniaco: la orina contiene amoniaco y los perros, al oler un producto que lo lleve, pueden querer orinar encima. Los limpiadores enzimáticos eliminan de verdad el olor que le invita a repetir en el mismo sitio (y nunca mezcles lejía con amoniaco, porque desprende gases tóxicos). Si te interesa este tema, no dejes de leer este artículo sobre cómo limpiar la orina de perro y eliminar el olor.
Cómo pasar del empapador a la calle
Muchas familias empiezan con empapadores porque el cachorro aún no tiene todas las vacunas. Cuando tu veterinario te diga que ya puede salir, haz la transición poco a poco:
- Saca el cachorro a la calle en los momentos de más ganas (al despertarse, después de comer y de jugar) y espera con paciencia en una zona tranquila.
- Prémialo con mucha fiesta cada vez que lo haga fuera.
- Al principio, puedes llevar un trozo de empapador usado y dejarlo en el suelo: el olor le ayudará a entender qué se espera de él.
- Reduce poco a poco los empapadores de casa, hasta quitarlos del todo, cuando veas que casi siempre aguanta hasta la calle.
Recuerda recoger siempre sus excrementos y, a ser posible, echar un poco de agua sobre el pis en la acera: en muchos municipios es obligatorio y puede haber multa si no lo haces.
¿Y si sigue haciéndose pis en casa?
Si después de varias semanas de trabajo constante tu cachorro sigue haciéndose pis por todas partes, o si un perro que ya había aprendido vuelve a hacerlo, conviene descartar primero un problema de salud, como una infección de orina: llévalo al veterinario.
Fíjate también en cuándo ocurre. Algunos cachorros se orinan cuando saludan a alguien o cuando les regañan: es una micción por excitación o por apaciguamiento, que no tiene nada que ver con la educación. En esos casos, saluda con calma, agáchate de lado y nunca le riñas, porque empeorará. Suele desaparecer al crecer.
Bueno, espero haber dado algunas pautas que puedan serviros si tenéis un cachorro al que enseñar. Pensad que se necesita constancia y paciencia, pero siguiendo estos consejos aprenderá con facilidad. Y si queréis que crezca seguro y equilibrado, aprovechad también estas semanas para apuntarlo a unas clases de socialización de cachorros.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si mi perro hace sus necesidades en la calle pero también en casa al volver?
Es habitual cuando el perro ha desarrollado preferencia por hacerlo en casa. Te recomendamos sacarlo justo después de comer, alargar un poco los paseos para darle más oportunidades fuera y premiarlo con mucha fiesta cada vez que acierte en la calle. Lo que haga en casa, simplemente no lo refuerces ni lo riñas. Con paciencia y constancia suele resolverse en unas semanas.
¿Por qué mi perro se aguanta durante el paseo y lo hace nada más llegar a casa?
Suele pasar con perros que aprendieron a hacerlo sobre empapadores o periódicos: prefieren esa superficie y no la reconocen en la calle. Ayuda llevar un trozo de empapador usado, buscar una zona tranquila y salir en los momentos de más ganas (al despertarse, tras comer y jugar). Si alguna vez lo regañaron por hacerlo delante de una persona, puede que evite hacerlo en tu presencia, así que nunca lo castigues.
¿Qué hago si solo se lo hace en casa por la noche o cuando se queda solo?
Deja a su alcance una zona con empapadores, sácalo justo antes de acostaros o de irte y mantén horarios fijos para que pueda prever cuándo saldrá. Nunca le riñas al volver: ya no lo relaciona y solo le generas miedo. Si además llora, ladra o rasca las puertas cuando está solo, puede tratarse de un problema de ansiedad por separación y conviene consultarlo con un educador canino o un etólogo.
¿Cómo evito que se tumbe en el empapador solo para que le demos el premio?
Premia únicamente justo después de que haya hecho sus necesidades, nunca cuando se tumbe o se ponga encima sin hacer nada. Ese comportamiento, ignóralo por completo, sin prestarle atención. En poco tiempo entenderá que solo hacer pis o caca en el empapador tiene recompensa y dejará de hacerlo.
¿Un perro adulto o adoptado puede aprender a hacer sus necesidades fuera?
Sí. Las pautas son las mismas que con un cachorro: rutina de salidas, acompañarlo en los momentos de más ganas, premiarlo en el acto cuando acierte y no castigarlo nunca. Puede tardar más si arrastra una costumbre de años o malas experiencias, y antes conviene descartar con el veterinario cualquier problema de salud, como una infección de orina.
¿Debo quitarle el agua para que orine menos en casa?
No durante el día: un cachorro tiene que estar bien hidratado. Lo único recomendable es retirarle el agua una o dos horas antes de acostaros, siempre que tu veterinario no indique lo contrario. Si notas que bebe muchísimo y orina sin parar, coméntaselo al veterinario, porque puede tener una causa médica.