Grifón checo (Cesky fousek)

Nombre original: Ceský Fousek

El grifón checo, o cesky fousek, es un perro de muestra polivalente de pelo duro y barba, nacido en Bohemia. Es amistoso, muy fiel a su dueño y fácil de educar, bueno con niños y con otros perros, pero tiene una energía enorme y no está hecho para un piso.

Grande Grupo 7 FCI: Perros de muestra República Checa
Ilustración 3D de un grifón checo (cesky fousek)

Ficha rápida

Peso
22-34 kg
Altura
58-66 cm
Esperanza de vida
12-14 años
Ejercicio diario
90-120 min
Origen
República Checa
Pelo
Duro
Grupo
Grupo 7 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Amistoso y muy fiel a su familia
  • Fácil de educar
  • Bueno con niños y con otros perros
  • Pelo duro que suelta poco
  • Aguanta bien el frío y el agua

Piénsatelo si…

  • Necesita muchísimo ejercicio
  • No es apto para vivir en un piso
  • Lleva mal quedarse solo
  • Fuerte instinto de caza con animales pequeños

Carácter y temperamento

Grifón checo (Cesky fousek): su carácter (ilustración)

El grifón checo es un perro de muestra polivalente, hecho para trabajar en el campo, en el bosque y en el agua. Su estándar lo describe como un perro noble de pelo duro, que transmite fuerza y resistencia, y destaca que, a pesar de su dureza innata con las alimañas, se educa con facilidad y está muy entregado a su dueño.

En casa suele ser amistoso, cariñoso y tranquilo cuando ha hecho suficiente ejercicio. Es muy fiel y busca la compañía de su gente. Con los niños suele llevarse bien, aunque por tamaño y energía conviene supervisar el juego con los más pequeños. Con otros perros, en general, no da problemas, sobre todo si se ha socializado desde cachorro.

Con los desconocidos puede ser algo reservado al principio, pero no suele ser desconfiado. No es un perro ladrador ni un guardián.

Su punto débil es la falta de actividad. Es un perro con una energía enorme y una cabeza muy despierta. Sin ejercicio ni trabajo, se aburre, y un grifón checo aburrido puede volverse nervioso o destructivo. Tampoco lleva bien pasar muchas horas solo.

Con gatos y animales pequeños, mucha prudencia. Su estándar habla de su dureza con las alimañas, y su instinto de caza es fuerte. Algunos conviven bien con un gato con el que se han criado, pero no lo des por hecho.

¿Para quién es? Para cazadores, deportistas y familias muy activas que vivan cerca del campo. Su carácter colaborador hace que no haga falta ser un experto para educarlo, pero sí tener tiempo y ganas de moverse cada día.

Educación y adiestramiento

Grifón checo (Cesky fousek): aprendiendo (ilustración)

El grifón checo aprende rápido y tiene muchas ganas de trabajar con su dueño. Responde muy bien al refuerzo positivo y a una relación de confianza. Los gritos y la mano dura no tienen sentido con un perro tan colaborador.

Consejos concretos:

  • Socialización desde cachorro. Personas, niños, perros, ruidos, coche y entornos variados, incluida el agua, que suele encantarle.
  • La llamada, a prueba de caza. Entrénala en casa, luego con distracciones y después en el campo con correa larga (Qué hacer para que tu perro obedezca cuando lo llamas).
  • Autocontrol. Esperas, calma en casa y control cerca de otros animales. Con su instinto, es lo que más hay que trabajar.
  • Cobro y búsqueda. Juegos de traer, de buscar objetos escondidos y rastreos. Es un perro polivalente y disfruta mucho con estas tareas.
  • Enséñale a estar solo poco a poco, con ausencias cortas y un juguete relleno de comida (Ansiedad por separación en perros: causas y tratamiento).

Sesiones cortas, variadas y con premio. Termina siempre con algo que le salga bien. Si no cazas, el rastreo, el canicross o las pruebas de obediencia son buenas formas de darle trabajo.

Ejercicio y actividad

Grifón checo (Cesky fousek): haciendo ejercicio (ilustración)

El grifón checo necesita entre 90 y 120 minutos de actividad diaria, con buena parte de carrera libre. Es un perro resistente, hecho para jornadas largas y terrenos variados.

Actividades que le encantan:

  • Carrera libre en el campo, en zonas seguras y con la llamada bien trabajada.
  • Nadar y cobrar en el agua, una de sus especialidades. Al salir, sécale bien las orejas y revisa que no haya tragado demasiada agua jugando.
  • Paseos largos y senderismo, con tiempo para olfatear.
  • Canicross o bicicleta, de adulto y con progresión.

Combina siempre ejercicio físico y trabajo mental. Una sesión de búsqueda de quince minutos le cansa tanto como un paseo largo.

Aguanta bien el frío y la humedad gracias a su pelo. Con el calor, moderación: en verano, pasea a primera hora y al anochecer, lleva agua y aprovecha los ríos y pantanos donde se pueda.

Con los cachorros, nada de carreras largas forzadas mientras crecen: juego libre y paseos variados.

Cuidados del pelo

Grifón checo (Cesky fousek): cuidado de su pelo (ilustración)

El pelo del grifón checo está pensado para el trabajo. Su estándar describe tres tipos de pelo: una subcapa suave y densa que impide que la humedad llegue a la piel y que casi desaparece en verano; un manto duro de unos tres o cuatro centímetros, pegado al cuerpo; y unos pelos de guarda más largos y rígidos. En la cara forma la barba y el bigote que le dan nombre, y las cejas apuntan hacia arriba.

Los colores admitidos son ruano oscuro, con o sin manchas marrones, y marrón, con o sin moteado en el pecho y las patas.

Suelta poco pelo durante el año, con más muda cuando pierde la subcapa.

Rutina recomendada:

  • Cepillado semanal con un cepillo de púas o una carda, más frecuente en la muda.
  • Barba: límpiala si se ensucia al comer o beber.
  • Baños ocasionales, sin abusar, para no quitar al pelo su protección natural.
  • Orejas: revísalas y límpialas cada semana, sobre todo si nada a menudo.
  • Revisión tras el campo: espigas y garrapatas se esconden en el pelo duro.

Salud

Grifón checo (Cesky fousek): tranquilo y sano (ilustración)

El grifón checo es una raza robusta, criada por su capacidad de trabajo. En la República Checa, los reglamentos de cría excluyen a los perros con displasia de cadera grave y con otros defectos hereditarios, como la epilepsia o la sordera y la ceguera congénitas. Aun así, conviene vigilar:

  • Displasia de cadera. Es el problema que más vigilan los clubs de la raza, que controlan las caderas de los reproductores. El peso controlado y el ejercicio adecuado durante el crecimiento ayudan.
  • Torsión gástrica. Como otros perros grandes de pecho profundo, tiene cierto riesgo. Si intenta vomitar sin conseguirlo, tiene el abdomen hinchado o está muy inquieto, ve al veterinario de inmediato.
  • Otitis, favorecidas por sus orejas caídas y por los baños frecuentes.
  • Heridas y parásitos. Espigas, cortes y garrapatas son habituales en perros de campo. En España, protégelo también frente a la leishmaniosis.

Pruebas que conviene pedir al criador: radiografías oficiales de cadera de ambos padres y una revisión veterinaria general reciente.

En cuanto al clima, aguanta bien el frío. Con calor fuerte, reduce el ejercicio y ofrécele sombra y agua fresca. Como se entrega mucho al trabajo, obliga tú a parar.

Alimentación

Grifón checo (Cesky fousek): a la hora de comer (ilustración)

El grifón checo gasta mucha energía, así que su ración debe acompañar su nivel de actividad. En temporada de caza o con mucho deporte necesitará más; en épocas tranquilas, menos.

Pautas generales:

  • Cachorros: pienso de cachorro de raza grande, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses, para un crecimiento sin prisas.
  • Adultos: dos tomas al día, nunca una sola comida grande.
  • Ejercicio y comida, separados: una hora de calma antes y después del ejercicio intenso.
  • Premios: descuéntalos de su ración diaria.

Con el pelo duro, las costillas no siempre se ven: tócalas de vez en cuando. Deberías notarlas al pasar la mano, sin que sobresalgan.

Historia y origen

Grifón checo (Cesky fousek): un guiño a su origen (ilustración)

El grifón checo procede de Bohemia, en la actual República Checa. Según su estándar, antes de la Primera Guerra Mundial era el perro de muestra de pelo duro más extendido en el territorio de las actuales República Checa y Eslovaquia. La guerra y sus consecuencias lo dejaron al borde de la extinción en los años veinte.

La raza se recuperó a partir de algunos de los ejemplares típicos que quedaban, con una cría planificada. Durante esa recuperación se usaron también perros de muestra alemanes, lo que generó durante años cierta polémica sobre su independencia como raza. Su estándar actual, de 1963, la sitúa como la segunda raza de caza más numerosa de su país, y su club la presenta como la raza de caza nacional checa.

La FCI lo incluye en el grupo 7, entre los perros de muestra continentales de tipo grifón, con prueba de trabajo. Además, fue una de las razas que se usaron para crear otra raza vecina, el grifón eslovaco de pelo duro.

En España es muy raro. Si te atrae este tipo de perro, mira también el grifón Korthals (Grifón Korthals), y recuerda que en las protectoras hay muchos perros de muestra esperando una familia activa.

Galería: fotos reales del grifón checo (cesky fousek)

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

Razas parecidas

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un grifón checo?

Un grifón checo vive entre 12 y 14 años. Es una raza robusta, seleccionada sobre todo por su capacidad de trabajo, y en la República Checa los clubs excluyen de la cría a los perros con displasia de cadera grave y otros defectos hereditarios. Para que envejezca bien, mantenlo delgado, dale ejercicio adaptado a su edad y haz revisiones veterinarias anuales.

¿Qué significa cesky fousek?

Český significa «checo», y fousek viene de fousy, la palabra checa para los bigotes. El nombre hace referencia a su barba y su bigote, uno de los rasgos más característicos de la raza. En español se le llama grifón checo o grifón de muestra de Bohemia, aunque muchos cazadores lo conocen directamente por su nombre checo.

¿El grifón checo puede vivir en un piso?

No es recomendable. Es un perro de muestra grande, con muchísima energía, criado para trabajar en el campo, el bosque y el agua durante horas. En un piso, sin salidas largas al campo cada día, se frustra con facilidad. Encaja mucho mejor en una casa con terreno y con una familia activa, idealmente cazadora o muy deportista.

¿El grifón checo es un buen perro de familia?

Sí, para una familia activa. Es amistoso, fiel y suele ser bueno con los niños y con otros perros. Su estándar destaca que, a pesar de su instinto contra las alimañas, es fácil de educar y muy entregado a su dueño. Lo que necesita es mucho ejercicio y trabajo: sin ellos, puede volverse nervioso o destructivo.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del grifón checo (cesky fousek) esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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