Pastor lapón finlandés
Nombre original: Lapinporokoira
El pastor lapón finlandés, o lapinporokoira, es un spitz de Laponia criado para conducir renos ladrando. Es tranquilo, amable, trabajador y muy bueno con los niños y con otros perros, pero tiene mucha energía, ladra con facilidad y lleva muy mal el calor.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 24-30 kg
- Altura
- 43-54 cm
- Esperanza de vida
- 12-14 años
- Ejercicio diario
- 90-120 min
- Origen
- Finlandia
- Pelo
- Doble
- Grupo
- Grupo 5 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Amable, tranquilo y equilibrado
- Excelente con niños
- Se lleva bien con otros perros
- Aprende rápido y le gusta trabajar
- Aguanta muy bien el frío
Piénsatelo si…
- Necesita mucho ejercicio
- Ladra con facilidad
- Lleva muy mal el calor
- Suelta mucho pelo en la muda
- No es ideal para un piso
Carácter y temperamento

El pastor lapón finlandés, lapinporokoira en su idioma, es un perro de trabajo del norte de Finlandia. Durante siglos ayudó a los sami a conducir y reunir los rebaños de renos. Su estándar oficial lo describe como dócil, tranquilo, amable, enérgico y con muchas ganas de trabajar. Y añade un detalle importante: ladra con facilidad cuando trabaja.
En casa es un perro equilibrado y muy agradable. Es excelente con los niños, con los que suele ser paciente y juguetón, y se lleva bien con otros perros. Con las personas es amable, también con los desconocidos, así que como guardián no sirve, aunque avisará de cualquier visita con su voz.
Según los datos del club finlandés, es una raza con poca tendencia a la agresividad hacia las personas y con menos ansiedad por separación que la media. Algunos ejemplares son sensibles a los ruidos fuertes, como petardos o tormentas, así que conviene acostumbrarlos desde cachorros.
Conserva un instinto de pastoreo fuerte. Puede intentar reunir a niños, gatos o bicicletas, y conviene enseñarle alternativas desde pequeño.
Es un perro que necesita tener algo que hacer. Si se aburre, puede ladrar más de la cuenta, inventarse tareas o morder lo que encuentre. Bien ejercitado, en cambio, en casa suele ser tranquilo y fácil de llevar.
Tolera la soledad de forma moderada: unas horas solo, tras un buen paseo, las lleva bien; jornadas enteras, no.
¿Para quién es? Para familias activas, también primerizas, que disfruten del campo y la montaña, con tiempo para darle ejercicio y trabajo mental. Mejor en una casa con jardín y en una zona de clima fresco. En un piso pequeño y en una ciudad calurosa lo pasa mal.
Educación y adiestramiento

Es un perro listo, atento y con ganas de colaborar, así que aprende rápido. Responde muy bien al refuerzo positivo: premios, juego y sesiones cortas y variadas. Es sensible, así que los gritos y los castigos le bloquean.
Consejos concretos:
- Socialización temprana, con personas, perros, ruidos y lugares distintos. Incluye sonidos fuertes de forma gradual y siempre asociados a algo bueno (Perros con miedo a los petardos y a las tormentas: qué hacer para crear una zona segura en casa).
- Gestiona el ladrido. No le grites cuando ladra: premia los silencios y evita que se aburra.
- Canaliza el pastoreo. Si persigue a los niños o a los gatos, interrúmpelo con calma y dale una alternativa, como un juego de búsqueda o de pelota.
- La llamada, desde el primer día. Es un perro que suele estar pendiente de su gente, pero un reno, una liebre o un rebaño pueden despertar su instinto.
- Deportes caninos. Obediencia, agility, rally o pruebas de pastoreo le encantan.
Si es tu primer perro, una buena escuela canina con refuerzo positivo te ayudará a sacarle todo el partido.
Ejercicio y actividad

Tiene mucha energía. Necesita entre 90 y 120 minutos de actividad al día, con paseos largos, carrera libre en zonas seguras y algo de trabajo mental. Su estándar dice que su trote es incansable.
Actividades que le gustan:
- Senderismo y excursiones por la montaña, mejor con fresco.
- Agility, obediencia o rally.
- Juegos de búsqueda y de olfato.
- Pastoreo, si tienes acceso a ganado y a un instructor.
En verano, olvídate del ejercicio intenso en las horas de calor. Sal al amanecer y al anochecer, busca sombra y agua y, si puedes, deja que se refresque en un río.
Con los cachorros, juego libre y paseos variados, sin carreras largas forzadas mientras crece.
Cuidados del pelo

Tiene un pelo exterior de longitud media o larga, liso, áspero y algo levantado, con una subcapa fina y densa. En el cuello, el pecho y la parte trasera de los muslos suele ser más abundante. Es un pelo pensado para el clima ártico.
Rutina recomendada:
- Cepillado semanal con un cepillo de púas o un rastrillo.
- Muda: suelta mucho pelo una o dos veces al año. Esas semanas, cepíllalo a diario para retirar la subcapa muerta.
- Nunca al rape. Cortarle el pelo no le refresca: su manto le aísla del calor y del sol.
- Patas: el estándar pide que estén cubiertas de pelo denso, también por debajo. Recorta el pelo entre las almohadillas si acumula barro o espigas.
- Baños ocasionales, solo cuando haga falta: casi siempre basta con dejar secar el barro y cepillarlo. Después de un baño, sécalo a fondo, hasta la subcapa, para que no quede húmeda.
Uñas cortas y dientes limpios completan la rutina.
Salud

Es una raza sana en general y, según el club finlandés, con una diversidad genética mejor que la de muchas razas, en parte porque su registro sigue abierto a perros de trabajo, lo que amplía su base genética. Aun así, tiene enfermedades hereditarias conocidas:
- Atrofia progresiva de retina. Hay varias formas descritas en la raza, una de ellas ligada al gen PRCD, con test genético.
- Cataratas hereditarias y displasia de retina. En Finlandia, la raza está en el programa oficial de prevención de defectos hereditarios, con revisiones oculares obligatorias en los reproductores.
- Displasia de cadera. La mayoría de los perros evaluados tienen caderas sanas, pero hay casos.
- Epilepsia, descrita en algunos ejemplares.
Pruebas que conviene pedir al criador: revisión ocular oficial reciente, test genético de prcd-PRA y radiografías oficiales de cadera y codo de ambos padres.
En cuanto al clima, aguanta muy bien el frío, pero lleva muy mal el calor. Vigila los signos de golpe de calor, como jadeo intenso, babeo o debilidad. Si aparecen, llévalo a la sombra, refréscalo con agua fresca, no helada, y ve al veterinario.
Alimentación

Un pastor lapón activo necesita un pienso de calidad para perros medianos, adaptado a su nivel de actividad. Si hace mucho deporte, puede necesitar una fórmula más energética; si se mueve poco, menos cantidad.
Pautas generales:
- Cachorros: pienso de cachorro en tres o cuatro tomas al principio y dos a partir de los seis meses.
- Adultos: dos tomas al día, con una hora de calma antes y después del ejercicio intenso.
- En verano, con menos actividad, ajusta la ración para que no engorde.
- Premios: descuéntalos de su ración diaria.
Deberías notar sus costillas al pasar la mano, aunque con su pelo cueste verlas.
Historia y origen

Los sami, el pueblo indígena de Laponia, llevan cientos de años trabajando con perros de este tipo para conducir los renos. Según su estándar, el registro de la raza empezó en los años cincuenta, cuando el actual lapphund finlandés (Lapphund finlandés) y el pastor lapón se consideraban todavía una sola raza.
Su forma de trabajar explica buena parte de su carácter. Los renos son animales semisalvajes que pastan libres por la tundra y el bosque, y el perro tenía que reunirlos y moverlos durante horas, a menudo con frío extremo y nieve. Lo hacía sobre todo ladrando y corriendo a su alrededor. Por eso se seleccionaron perros resistentes, de trote incansable, con buena voz y un temperamento tranquilo y colaborador con el pastor.
Con el tiempo se vio que existían dos tipos distintos de perros de renos. El 10 de diciembre de 1966, el pastor lapón finlandés se separó como raza propia. Es el más ligero y largo de los dos, con un aire más de perro de trabajo.
Los primeros intentos de criar la raza de forma ordenada son de finales de los años treinta, pero la guerra de Laponia, al final de la Segunda Guerra Mundial, fue devastadora para los perros de renos, y el trabajo de cría regular no llegó hasta los años cincuenta. Hoy está reconocida por la FCI en el grupo de los spitz y perros de tipo primitivo, dentro de los perros nórdicos de guarda y pastoreo. En Finlandia se registran unos 300 cachorros al año y muchos conservan intacto su instinto de pastoreo.
Fuera de los países nórdicos es muy raro, y en España casi desconocido. Si te atrae este tipo de perro, en las protectoras hay muchos perros de tipo nórdico y pastor esperando familia.
Galería: fotos reales del pastor lapón finlandés
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Foto: Svenska Mässan from Sweden · CC BY 2.0 -
Foto: Томасина · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Թրվանց Վաչե · CC BY-SA 4.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un pastor lapón finlandés?
Suele vivir entre 12 y 14 años, aunque los datos del club finlandés sitúan la media algo por debajo. Es una raza sana en general, pero tiene enfermedades hereditarias conocidas, como la atrofia progresiva de retina, las cataratas y la displasia de cadera. Si eliges un cachorro, pide las pruebas de los padres. Peso controlado y revisiones anuales hacen el resto.
¿Qué diferencia hay entre el pastor lapón finlandés y el lapphund finlandés?
Hasta 1966 se consideraban la misma raza. El pastor lapón finlandés es más largo que alto, con el pelo de longitud media o larga, áspero y no tan abundante, y un aire de perro de trabajo ligero. El lapphund finlandés es más compacto, con un manto mucho más espeso. Los dos son pastores de renos, alegres y buenos con la familia.
¿El pastor lapón finlandés puede vivir en España?
Puede, pero el calor es su gran problema. Es un perro ártico, con una subcapa densa pensada para temperaturas muy bajas. En zonas frescas del norte o de montaña lo lleva mejor. En verano necesita paseos al amanecer y al anochecer, sombra, agua fresca y una casa fresca. Nunca le cortes el pelo al rape: su manto también le aísla del sol.
¿El pastor lapón finlandés ladra mucho?
Sí, bastante. Su estándar dice que ladra con facilidad cuando trabaja, porque se seleccionó para conducir a los renos con la voz. En casa no tiene por qué ser un perro escandaloso, pero avisa de todo y, si se aburre, ladra más. Mucho ejercicio, trabajo mental y premiar los momentos de calma ayudan.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del pastor lapón finlandés esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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