Lapphund sueco

Nombre original: Svensk Lapphund

El lapphund sueco es un spitz nórdico de tamaño medio que pastoreaba renos con el pueblo sami. Es alegre, cariñoso y muy fácil de educar, pero ladra mucho, suelta muchísimo pelo, sufre con el calor y lleva mal quedarse solo.

Mediano Grupo 5 FCI: Spitz y tipo primitivo Suecia
Ilustración 3D de un lapphund sueco

Ficha rápida

Peso
19-21 kg
Altura
40-51 cm
Esperanza de vida
12-15 años
Ejercicio diario
60-90 min
Origen
Suecia
Pelo
Largo
Grupo
Grupo 5 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Aprende rápido y disfruta trabajando contigo
  • Cariñoso y bueno con niños
  • Se lleva bien con otros perros
  • Apto para primerizos con tiempo
  • Aguanta muy bien el frío

Piénsatelo si…

  • Ladra muchísimo
  • Suelta muchísimo pelo, sobre todo en la muda
  • Tolera mal el calor
  • Lleva mal quedarse solo

Carácter y temperamento

Lapphund sueco: su carácter (ilustración)

El lapphund sueco es un spitz nórdico con alma de perro de trabajo. Su estándar oficial lo describe como vivo, alerta, amable y cariñoso, muy receptivo, atento y con muchas ganas de trabajar. Durante siglos ayudó al pueblo sami a reunir y mover renos, y esa mezcla de independencia nórdica y colaboración con las personas se nota en casa.

Con su familia es afectuoso y alegre. Le gusta estar en el centro de lo que pasa y participar en todo. Con los niños suele ser paciente y juguetón, y con otros perros se lleva bien, sobre todo si se ha socializado desde cachorro.

Es un buen perro de alerta: avisará de cualquier visita. Como guardián, en cambio, se queda en eso, en avisar.

Ladra, y mucho. En el trabajo con los renos, la voz servía para mover el rebaño y mantenerlo unido. En casa, sirve para comentar todo lo que ocurre al otro lado de la ventana. Es lo primero que debes valorar antes de llevarte uno.

Tampoco lleva bien la soledad. Es un perro de grupo, muy pegado a su familia, y pasar muchas horas solo le aburre y le estresa. Los ladridos y los destrozos suelen ser la consecuencia.

Conserva instinto de pastoreo, y algunos ejemplares intentan perseguir a los niños que corren o a otros perros. Se reconduce con educación y alternativas.

¿Para quién es? Para personas o familias que pasan tiempo en casa, disfrutan del ejercicio y la educación, no viven en un sitio muy caluroso y pueden convivir con ladridos y pelo. Con esas condiciones, es un perro estupendo también para primerizos.

Educación y adiestramiento

Lapphund sueco: aprendiendo (ilustración)

Aquí el lapphund sueco lo pone fácil. Su estándar dice que es fácil de adiestrar, resistente y muy versátil, apto para obediencia, agility, pastoreo y rastreo. Aprende rápido y disfruta trabajando contigo.

Consejos concretos:

  • Refuerzo positivo desde el primer día. Responde muy bien a los premios, al juego y a la voz. Los gritos y los castigos solo le vuelven inseguro.
  • Socialización temprana con personas, perros, ruidos y entornos distintos (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).
  • Trabaja el ladrido. No lo vas a eliminar, pero puedes reducirlo: premia la calma, enséñale una señal de silencio y no refuerces los ladridos con atención (Qué hacer para que tu perro ladre menos).
  • Enséñale a estar solo poco a poco, con ausencias muy cortas al principio y un juguete relleno de comida.
  • Reconduce el pastoreo. Si persigue a los niños o mordisquea talones, interrumpe con calma y ofrécele un juguete o una tarea.

Desde el primer día, pon normas claras y que toda la familia las aplique igual: si un día puede subir al sofá y al siguiente no, se confunde.

Las actividades caninas le sientan de maravilla: obediencia, agility, rally o rastreo. Le dan un trabajo, refuerzan el vínculo contigo y le cansan la cabeza, que es tan importante como cansarle las patas.

Ejercicio y actividad

Lapphund sueco: haciendo ejercicio (ilustración)

El lapphund sueco necesita entre 60 y 90 minutos de actividad diaria. Es un perro resistente y ágil, hecho para moverse durante horas por la tundra.

Actividades que le encantan:

  • Paseos variados por el campo o el monte, con tiempo para explorar.
  • Deportes caninos como agility, obediencia o rally.
  • Juegos de olfato y búsquedas, que le cansan la mente.
  • Senderismo, siempre que la temperatura acompañe.

El calor es su punto débil. Su pelo doble está pensado para el frío del norte de Suecia, y en el verano español lo pasa mal. Pasea a primera hora de la mañana y al anochecer, busca rutas con sombra, lleva agua y evita el ejercicio intenso en las horas centrales.

En cambio, el frío, la nieve y la lluvia no le molestan en absoluto.

Con los cachorros, juego libre y paseos cortos y variados, sin saltos repetidos ni carreras largas mientras crecen.

Cuidados del pelo

Lapphund sueco: cuidado de su pelo (ilustración)

El lapphund sueco tiene un pelo doble abundante: una capa exterior que se separa del cuerpo y un subpelo denso y finamente rizado. Es largo en el pecho, la parte trasera de las patas y la cola, que es muy poblada, y forma una gola alrededor del cuello. El color es casi siempre negro, a menudo con reflejos pardos, y se admite algo de blanco en el pecho, los pies y la punta de la cola.

Suelta muchísimo pelo. Rutina recomendada:

  • Cepillado dos o tres veces por semana con un cepillo de púas y un peine de dientes largos, llegando hasta el subpelo.
  • En la muda, a diario. Un rastrillo deslanador te ahorrará mucho tiempo.
  • Baños ocasionales. El manto repele bastante la suciedad. Si lo bañas, sécalo muy bien hasta la piel.
  • Nunca lo rapes. El pelo doble le aísla del frío y también del sol; raparlo puede dañar el crecimiento del pelo.

Revisa las orejas, recorta el pelo entre las almohadillas si crece demasiado y mantén las uñas cortas.

Salud

Lapphund sueco: tranquilo y sano (ilustración)

El lapphund sueco es una raza robusta, pero su población es pequeña y el club sueco trabaja para aumentar su variedad genética. Estas son las enfermedades que se vigilan en la raza:

  • Atrofia progresiva de retina (prcd-PRA). Una degeneración hereditaria de la retina que lleva a la ceguera. Es el principal problema de la raza y hay test genético.
  • Displasia de cadera. Un problema del desarrollo de la articulación. En Suecia se controla con radiografías antes de criar.
  • Enfermedad de Pompe (glucogenosis tipo II). Una enfermedad metabólica hereditaria grave que afecta a los músculos y aparece en perros jóvenes. Hay test genético.
  • Atrofia neuromuscular juvenil, otra enfermedad neurológica hereditaria que el club sueco incluye en su estrategia de cría.

Pruebas que conviene pedir al criador: test genético de prcd-PRA y de la enfermedad de Pompe de ambos padres, radiografías oficiales de cadera y revisión ocular reciente. Un criador serio te las enseñará sin problema.

En cuanto al clima, aguanta perfectamente el frío, pero tolera mal el calor. Vigila los signos de golpe de calor: jadeo muy intenso, babeo, debilidad o tambaleo. Si ocurre, llévalo a la sombra, refréscalo con agua fresca, no helada, y ve al veterinario.

Alimentación

Lapphund sueco: a la hora de comer (ilustración)

El lapphund sueco no suele ser un perro complicado con la comida, pero sí glotón cuando le dejan. El sobrepeso castiga sus articulaciones y, con su pelo, cuesta verlo a simple vista.

Pautas generales:

  • Cachorros: pienso de cachorro de raza mediana, en tres o cuatro tomas al principio y dos a partir de los seis meses.
  • Adultos: pienso de calidad para perros medianos, ajustado a su actividad real, en dos tomas al día.
  • Premios: úsalos mucho en la educación, pero descuéntalos de su ración diaria.
  • En verano, con menos ejercicio, suele necesitar algo menos de comida.

Comprueba su peso con las manos: bajo el pelo, deberías notar las costillas sin presionar. Si come con ansia, un comedero antivoracidad o una alfombra olfativa le hacen ir más despacio y, de paso, le dan trabajo para la nariz.

Guarda la comida y la basura fuera de su alcance. Algunos alimentos habituales en casa, como el chocolate, las uvas, la cebolla o los productos con xilitol, son tóxicos para los perros.

Historia y origen

Lapphund sueco: un guiño a su origen (ilustración)

El lapphund sueco es, muy probablemente, una de las razas más antiguas de Suecia. Según su estándar, se conoce en el área nórdica desde hace siglos: es un spitz que los sami, el pueblo nómada del norte de Escandinavia, usaban para pastorear renos, cazar y vigilar sus campamentos. En Suecia se le llama a veces «la belleza negra de Norrland», la región del norte del país.

Hoy, como dice su propio estándar, se tiene sobre todo como perro de compañía versátil, aunque conserva sus capacidades de pastoreo.

La FCI lo reconoce dentro del grupo de los spitz y perros de tipo primitivo, en la sección de perros nórdicos de guarda y pastoreo (estándar n.º 135). Se considera pariente cercano del lapphund finlandés (Lapphund finlandés) y del perro de pastoreo lapón, que también proceden de los perros de los sami.

Fuera de los países nórdicos sigue siendo poco frecuente, y en España es muy raro. Si buscas un compañero de carácter parecido, en las protectoras hay muchos perros de tipo spitz y cruces nórdicos esperando una familia.

Galería: fotos reales del lapphund sueco

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un lapphund sueco?

Un lapphund sueco vive entre 12 y 15 años. Es una raza robusta y de tamaño medio, con pocos problemas graves, aunque hay algunas enfermedades hereditarias que se controlan con pruebas, como la atrofia progresiva de retina. Mantenlo en su peso, protégelo del calor y hazle revisiones veterinarias anuales, más frecuentes a partir de los ocho años.

¿Qué diferencia hay entre el lapphund sueco y el finlandés?

Los dos descienden de los perros que usaban los sami para pastorear renos, pero son razas distintas. El lapphund sueco es casi siempre negro, a veces con reflejos pardos, mientras que el lapphund finlandés admite muchos más colores. En España los dos son muy poco frecuentes.

¿El lapphund sueco puede vivir en un piso?

Puede adaptarse si sale a diario, hace ejercicio de verdad y no pasa muchas horas solo. El problema no es el espacio, sino el ladrido: es una raza muy ladradora, y en un bloque de pisos puede causar quejas. El calor del verano español también le pesa: necesitará una casa fresca.

¿Suelta mucho pelo?

Sí, muchísimo. Tiene un pelo doble, con un subpelo denso y rizado, que muda con fuerza una o dos veces al año. En esas semanas conviene cepillarlo a diario. El resto del año bastan dos o tres cepillados semanales. Nunca lo rapes: su manto le protege tanto del frío como del sol.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del lapphund sueco esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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