Podenco andaluz

El podenco andaluz es un cazador español ágil, resistente y muy sociable, con tres tallas y tres tipos de pelo. Necesita mucho ejercicio y una buena valla, pero a cambio es un perro sano, cariñoso y fácil de cuidar.

De pequeño a grande No reconocida por la FCI Andalucía (España)
Ilustración 3D de un podenco andaluz

Ficha rápida

Peso
6-33 kg
Altura
32-61 cm
Esperanza de vida
12-14 años
Ejercicio diario
90-120 min
Origen
Andalucía (España)
Pelo
Corto / Duro / Sedoso
Grupo
No reconocida por la FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Muy sano y resistente
  • Sociable con otros perros
  • Cariñoso y tranquilo con los niños
  • Lleva muy bien el calor
  • Pelo de mantenimiento mínimo

Piénsatelo si…

  • Necesita muchísimo ejercicio
  • Poco adecuado para un piso pequeño
  • Instinto de caza fuerte: la llamada cuesta
  • Independiente y difícil de educar

Carácter y temperamento

Podenco andaluz: su carácter (ilustración)

El podenco andaluz es un atleta con alma de perro de familia. En el campo es un cazador incansable, rápido y concentrado. En casa, sorprende por lo cariñoso, tranquilo y sociable que puede llegar a ser. Quien convive con uno suele repetir.

Es un perro muy sociable con otros perros. Ha trabajado siempre en grupo, en rehalas y cuadrillas, así que la compañía canina le resulta natural. Si ya tienes perro, un podenco suele integrarse sin demasiados problemas.

Con los niños también suele ser afable y paciente. Es un perro de temperamento suave, poco dado a la agresividad y sin instinto guardián: lo más probable es que reciba a las visitas con curiosidad y un movimiento de cola. Si buscas un perro que vigile la casa, este no es el tuyo.

Su gran rasgo es el instinto de caza. Conejos, liebres, pájaros y, a veces, gatos despiertan en él un interés que le hace olvidarse del resto del mundo. Puede convivir con gatos si se hace una presentación cuidadosa, sobre todo si es un podenco que ya ha convivido con ellos, pero hay que ir con cuidado.

Es independiente. Ha sido seleccionado para tomar decisiones solo en el monte, y eso se nota. No vive pendiente de tus órdenes, aunque sí disfruta mucho de tu compañía y del contacto físico.

Ladra de forma moderada: puede avisar o “cantar” cuando detecta un rastro, pero no suele ser un ladrador pesado.

Tolera bien quedarse solo unas horas si ha hecho ejercicio suficiente. Un podenco cansado es un podenco que duerme; uno aburrido puede dedicarse a la jardinería creativa o a buscar la forma de escaparse.

Educación y adiestramiento

Podenco andaluz: aprendiendo (ilustración)

El podenco andaluz no es un perro fácil de educar. Su adiestrabilidad es baja, no por falta de inteligencia, sino porque su motivación natural es el rastro y la carrera. Tu trabajo es competir con eso, y se puede.

El refuerzo positivo es la mejor herramienta. Muchos podencos llegan de protectoras con miedo o desconfianza, y los castigos solo lo empeoran. Algunos consejos concretos:

  • Premios muy valiosos. Trocitos de pollo o de salchicha para perros funcionan mejor que el pienso.
  • Sesiones cortas. Tres o cinco minutos, varias veces al día, en sitios con pocas distracciones.
  • La llamada, en un entorno seguro. Es el gran reto. Trabájala primero en casa, luego en un recinto vallado y con correa larga. Muchos podencos nunca deberían ir sueltos en campo abierto.
  • Valla alta. Son grandes saltadores. Revisa el jardín antes de que llegue.

Si adoptas un podenco adulto miedoso, dale tiempo. Deja que explore a su ritmo, no le fuerces al contacto y premia cada pequeño avance. La socialización con personas, ruidos y entornos urbanos es muy importante si viene de una vida en el campo.

Si es un cachorro y llora de noche, aquí tienes cómo acompañarle: (¿Tu cachorro llora por la noche? No lo ignores, ayúdale). Y si tu podenco adoptado lo pasa mal cuando se queda solo, lee (Ansiedad por separación en perros: causas y tratamiento).

Ejercicio y actividad

Podenco andaluz: haciendo ejercicio (ilustración)

El podenco andaluz necesita muchísimo ejercicio. Hablamos de entre 90 y 120 minutos al día, con paseos largos y, sobre todo, algún rato de carrera libre en un espacio vallado y seguro.

Correr es parte de su naturaleza. Busca zonas de suelta vallada, parques caninos amplios o fincas cerradas donde pueda estirar las patas sin riesgo. Si no puede correr, el paseo con correa, por largo que sea, se queda corto.

Le encantan las actividades que usan el olfato: rastreo, búsqueda de premios y juegos de olfato. También disfruta con deportes como el canicross o el lure coursing, que canalizan su instinto de persecución.

Tolera muy bien el calor, algo lógico en un perro del sur de España. Aun así, en pleno verano conviene evitar las horas centrales del día y llevar siempre agua. En invierno, los de pelo liso agradecen un abrigo en las noches frías.

Un podenco bien ejercitado es un perro tranquilo y feliz en casa. Si pasa días sin correr, lo notarás: más inquietud, más ganas de escaparse y menos paciencia.

Cuidados del pelo

Podenco andaluz: cuidado de su pelo (ilustración)

El podenco andaluz es muy fácil de cuidar. Existen tres tipos de pelo: liso o corto, duro y sedoso o largo. Todos tienen muda baja y necesitan pocos cuidados.

El de pelo liso solo necesita una pasada semanal de guante de goma. El de pelo duro, un cepillado semanal con cepillo de púas para retirar el pelo muerto. El sedoso agradece algo más de atención, un par de veces por semana, para evitar pequeños nudos.

Los baños, solo cuando se haya ensuciado. Su piel y su pelo son resistentes y no necesitan más.

Tras las salidas al campo, revisa bien sus patas, orejas y entre los dedos en busca de espigas, garrapatas o pequeñas heridas. Las espigas, sobre todo en verano, pueden causar problemas serios si se clavan en oídos o nariz.

Cuida también sus dientes con cepillado frecuente y revisa las uñas cada pocas semanas.

Salud

Podenco andaluz: tranquilo y sano (ilustración)

El podenco andaluz es una de las razas más sanas y robustas que existen. Es un perro rústico, seleccionado durante siglos por su capacidad de trabajo, y apenas tiene enfermedades hereditarias conocidas.

Sus riesgos principales tienen más que ver con su estilo de vida que con su genética:

  • Leishmaniosis. Es una enfermedad transmitida por un mosquito, muy presente en España. La prevención es fundamental: collares o pipetas repelentes, vacuna si tu veterinario la recomienda y un análisis anual.
  • Lesiones de caza o de carrera, como cortes, esguinces o heridas en las almohadillas.
  • Problemas dentales, que se previenen con cepillado y revisiones.
  • Parásitos externos e internos, sobre todo si sale mucho al campo.

Si adoptas un podenco, pide a la protectora el test de leishmaniosis y el resto de pruebas de enfermedades transmitidas por vectores. Muchos podencos positivos viven bien con tratamiento y seguimiento veterinario.

Si compras un cachorro, pide ver a los padres y comprueba que están sanos, en buena forma y con un carácter equilibrado. Pregunta también por la prevención de leishmaniosis que se ha hecho con ellos y con la camada.

En cuanto al clima, tolera muy bien el calor. El frío lo lleva razonablemente, aunque los ejemplares de pelo liso agradecen abrigo en invierno y una cama mullida lejos de corrientes.

Alimentación

Podenco andaluz: a la hora de comer (ilustración)

La alimentación del podenco andaluz depende mucho de su talla. Un podenco chico puede pesar unos 6 kilos y uno grande superar los 30. Por eso es importante elegir el pienso según el tamaño de tu perro y su nivel de actividad.

En general, necesita un pienso completo con buena proteína animal y energía suficiente para su nivel de ejercicio. Los podencos que corren a diario o cazan gastan mucho más que los que llevan una vida más tranquila.

Es un perro que tiende a estar delgado y fibroso, y es normal que se le noten algo las costillas y la cadera. No lo confundas con desnutrición, pero sí vigila que mantenga el peso. Palpa sus costillas y consulta al veterinario si tienes dudas.

Reparte la comida en dos tomas y evita el ejercicio intenso justo después de comer.

Historia y origen

Podenco andaluz: un guiño a su origen (ilustración)

El podenco andaluz es una raza española con raíces muy antiguas. Según la tradición, los perros de tipo podenco llegaron a la península ibérica con los pueblos que comerciaban por el Mediterráneo, como los fenicios. Sea cierto o no, lo que está claro es que este tipo de perro lleva siglos cazando en el sur de España.

Se ha criado sobre todo para la caza del conejo, solo o en rehalas, y se ha seleccionado siempre por su trabajo más que por su aspecto. Por eso hay tanta variedad de tallas y tipos de pelo: cada zona y cada cazador ha criado el perro que mejor le funcionaba en su terreno.

Está reconocido por la Real Sociedad Canina de España, que lo clasifica en tres tallas y tres tipos de pelo. No está reconocido por la FCI.

Por desgracia, muchos podencos acaban abandonados al terminar la temporada de caza. Por eso, si te enamora la raza, adoptar es la mejor opción: en las protectoras de toda España hay podencos de todas las tallas y edades esperando familia.

Galería: fotos reales del podenco andaluz

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un podenco andaluz?

Un podenco andaluz suele vivir entre 12 y 14 años, y no es raro que alguno supere esa edad. Es una raza rústica y muy robusta, con pocos problemas hereditarios. Su mayor riesgo en España es la leishmaniosis, así que la prevención con repelentes, las analíticas anuales y las revisiones veterinarias son clave para que llegue a viejo con buena salud.

¿Qué tamaños de podenco andaluz existen?

Existen tres tallas: grande, mediana y chica. La chica puede rondar los 6 kilos y la grande superar los 30, así que conviene saber qué talla tiene tu podenco para ajustar ejercicio y comida. Además hay tres tipos de pelo: liso o corto, duro y sedoso o largo. Todos comparten carácter e instinto cazador.

¿El podenco andaluz puede vivir en un piso?

Puede, pero no es lo ideal. Es un perro con muchísima energía que necesita más de hora y media de actividad al día, con carreras en zonas seguras. Un podenco adulto bien ejercitado puede estar tranquilo en casa, pero sin ese ejercicio se aburre. Una casa con jardín bien vallado le sienta mucho mejor que un piso pequeño.

¿Es buena idea adoptar un podenco andaluz?

Sí, muy buena idea. Muchos podencos acaban en protectoras de toda España, sobre todo al terminar la temporada de caza. Los adultos adoptados suelen adaptarse muy bien a la vida en familia y la protectora puede orientarte sobre el carácter de cada perro, su talla y cómo se lleva con gatos o niños.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del podenco andaluz esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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