Podenco portugués

Nombre original: Podengo Português

El podenco portugués es un perro primitivo de caza que existe en tres tamaños, del pequeño de 4 kilos al grande de 30, y con pelo liso o cerdoso. Es vivo, listo, rústico y muy sano, pero tiene un instinto de caza fuerte, ladra bastante y necesita moverse cada día.

De pequeño a grande Grupo 5 FCI: Spitz y tipo primitivo Portugal
Ilustración 3D de un podenco portugués

Ficha rápida

Peso
4-30 kg
Altura
20-70 cm
Esperanza de vida
12-15 años
Ejercicio diario
60-90 min
Origen
Portugal
Pelo
Duro
Grupo
Grupo 5 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Raza muy robusta y sana
  • Aguanta muy bien el calor
  • Bueno con niños y con otros perros
  • Pelo sin subpelo, muy fácil de cuidar
  • Tres tamaños para elegir

Piénsatelo si…

  • Instinto de caza muy fuerte: ojo con gatos y conejos
  • Ladra bastante
  • Necesita mucha actividad diaria
  • La llamada en el campo cuesta mucho

Carácter y temperamento

Podenco portugués: su carácter (ilustración)

El podenco portugués es un perro primitivo, de los que han cambiado poco en siglos. Lo seleccionaron para cazar, sobre todo conejos, y su carácter se nota a la primera: vivo, listo, atento a todo y con una independencia muy suya. El estándar oficial lo describe como un perro de caza, de guarda y de compañía, y las tres facetas aparecen en casa.

Con su familia es cariñoso y alegre, sin llegar a ser pegajoso. Suele llevarse bien con los niños, sobre todo si se ha criado con ellos, y disfruta de los juegos de persecución en el jardín. Con otros perros también es sociable: muchos han cazado en grupo durante generaciones.

Con los desconocidos es algo reservado al principio. No es agresivo, pero avisa. Ladra con facilidad ante ruidos, visitas y cualquier cosa que le parezca fuera de lugar, y por eso funciona bien como perro de alarma. En un bloque de pisos, ese talento hay que encauzarlo.

Lo más importante que debes saber es que su instinto de caza es fuerte. Un conejo, una paloma o un gato que corre pueden hacer que se olvide de todo lo demás, incluida tu voz. No es desobediencia: es para lo que lo han seleccionado.

En el día a día es un perro rústico y fácil de llevar. Tolera bastante bien quedarse solo algunas horas si antes ha hecho ejercicio, algo poco habitual en perros tan activos. Si se aburre, eso sí, buscará entretenimiento por su cuenta, y puede ser un escapista hábil.

¿Para quién es? Para personas activas, con algo de experiencia o muchas ganas de aprender, que disfruten del campo y acepten que la llamada nunca será perfecta. El pequeño se adapta bien a la ciudad; el mediano y el grande agradecen una casa con terreno bien vallado.

Educación y adiestramiento

Podenco portugués: aprendiendo (ilustración)

El podenco portugués es listo y aprende rápido lo que le interesa. Lo difícil es convencerle de que lo que tú propones es más interesante que lo que huele. Con refuerzo positivo, paciencia y sesiones cortas se consigue mucho.

Consejos concretos:

  • Premios que valgan la pena. Trocitos de salchicha para perros, pollo cocido o queso, sobre todo cuando hay distracciones. En casa puede bastar con su pienso.
  • Llamada desde el primer día. Empieza en casa, sigue en sitios tranquilos y ve añadiendo distracciones poco a poco (Qué hacer para que tu perro obedezca cuando lo llamas). En el campo abierto, correa larga: un conejo que salta es más fuerte que cualquier entrenamiento.
  • Socialización temprana. Preséntale personas, perros, ruidos y lugares distintos durante sus primeros meses, siempre a su ritmo. Si va a convivir con un gato, que lo conozca de cachorro y con supervisión.
  • Trabaja los ladridos con calma. Premia que se calle después de avisar y evita gritarle, que solo añade ruido (Qué hacer para que tu perro ladre menos).
  • Juegos de olfato. Esconder premios por casa o en el parque le da trabajo mental y canaliza su instinto de búsqueda.

Nada de castigos ni de tirones: es un perro sensible, y con la dureza solo consigues que deje de colaborar. Un ejercicio bien hecho y un premio al final valen más que veinte repeticiones aburridas.

Ejercicio y actividad

Podenco portugués: haciendo ejercicio (ilustración)

El podenco portugués necesita entre 60 y 90 minutos de actividad diaria. Los ejemplares de líneas de caza, y en general los medianos y grandes, suelen pedir algo más.

Actividades que le encantan:

  • Paseos por el campo con tiempo para olfatear y explorar.
  • Carrera libre en recintos bien vallados.
  • Juegos de búsqueda y rastreo, perfectos para su nariz.
  • Agility o canicross, de adulto y con progresión.

Revisa las vallas del jardín. Es ágil, salta y excava, y si al otro lado hay algo que perseguir, intentará salir.

Con los cachorros, juego libre y paseos variados, sin forzar carreras largas mientras crece.

Aguanta muy bien el calor, como corresponde a un perro de clima mediterráneo, pero eso no significa que puedas sacarlo a mediodía en agosto: pasea a primera hora y al atardecer y lleva agua. El frío lo tolera de forma moderada; al no tener subpelo, el pequeño puede agradecer un abrigo en los días más fríos.

Cuidados del pelo

Podenco portugués: cuidado de su pelo (ilustración)

El podenco portugués lo pone fácil. Existe con dos tipos de pelo, los dos sin subpelo: liso y corto, más denso, o largo y cerdoso, más áspero y con barba en el hocico.

Suelta pelo de forma moderada, con algo más de muda en primavera y otoño.

Rutina recomendada:

  • Pelo liso: una pasada semanal con un guante de goma o un cepillo de cerdas cortas.
  • Pelo cerdoso: cepillado semanal con un cepillo de púas o una carda suave, prestando atención a la barba, que acumula restos de comida.
  • Baños ocasionales, solo cuando haga falta. Es un perro de poco olor.
  • Revisión tras el campo: espigas en orejas, almohadillas y entre los dedos, y garrapatas.

No necesita peluquería ni cortes en ninguna de las dos variedades. Completa la rutina con las uñas cortas y los dientes limpios, sobre todo en el pequeño, donde el sarro aparece antes.

Salud

Podenco portugués: tranquilo y sano (ilustración)

El podenco portugués es una raza muy robusta, con pocos problemas hereditarios conocidos. Vive entre 12 y 15 años y muchos llegan a viejos en buena forma. Aun así, conviene vigilar algunos puntos:

  • Luxación de rótula, sobre todo en el tamaño pequeño. La rótula se sale de su sitio y provoca una cojera intermitente.
  • Displasia de cadera, poco frecuente pero descrita, más a tener en cuenta en los tamaños mediano y grande.
  • Enfermedades oculares hereditarias, como la atrofia progresiva de retina, descritas de forma ocasional en la raza.
  • Problemas de piel, como alergias o dermatitis, en algunos ejemplares.
  • Torsión gástrica. En el mediano y el grande, de pecho más profundo, conviene conocer los síntomas: arcadas sin vómito, abdomen hinchado e inquietud. Es una urgencia veterinaria.
  • Leishmaniosis. No es hereditaria, pero un perro que pasa mucho tiempo al aire libre en España está expuesto. Habla con tu veterinario de la prevención frente al flebótomo, el insecto parecido a un mosquito que la transmite.

Pruebas que conviene pedir al criador: revisión de rótulas y de cadera de los padres y un examen ocular reciente.

En cuanto al clima, tolera muy bien el calor y peor el frío intenso. En verano, aunque lo aguante, ofrécele sombra y agua fresca, y ante jadeo muy intenso o debilidad llévalo a un sitio fresco, refréscalo con agua fresca, no helada, y llama al veterinario.

Alimentación

Podenco portugués: a la hora de comer (ilustración)

El podenco portugués es un perro atlético y sobrio. Debe estar delgado y musculado, con la cintura marcada.

Pautas generales:

  • Elige el pienso según su tamaño: de raza pequeña para el podenco pequeño y de raza mediana o grande para los otros dos.
  • Cachorros: tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
  • Adultos: dos tomas al día, ajustando la ración a la actividad. Un podenco que sale a cazar o corre mucho necesita más que uno de ciudad.
  • En los tamaños grandes, evita el ejercicio intenso justo antes y después de comer.
  • Premios: descuéntalos de su ración diaria.

Deberías notar sus costillas al pasar la mano, y es normal que en los ejemplares de pelo liso se intuyan un poco. Si tienes dudas sobre su peso ideal, tu veterinario te orientará.

Historia y origen

Podenco portugués: un guiño a su origen (ilustración)

El podenco portugués es un perro de tipo primitivo, como su nombre en portugués, podengo, deja intuir. Según el estándar de la FCI, probablemente desciende de los perros antiguos que fenicios y romanos llevaron a la península ibérica, con influencias posteriores de los perros que acompañaron a los árabes a partir del siglo VIII.

Con el tiempo se adaptó al terreno y al clima portugueses. Cada tamaño se especializó en un trabajo: el grande, en la caza mayor; el mediano, en el conejo, solo o en jauría, y el pequeño, en sacar conejos de madrigueras y rocas. La tradición dice que, desde el siglo XV, el pequeño también viajaba en las carabelas de los navegantes portugueses para cazar ratas a bordo.

Es una raza muy apreciada en Portugal, donde se le considera uno de los perros nacionales. Está reconocida por la FCI en el grupo 5, sección de perros primitivos de caza, con un único estándar para los tres tamaños y los dos tipos de pelo.

Es pariente cercano de otros podencos ibéricos, como el podenco andaluz (Podenco andaluz). En España no es muy frecuente, pero si te atrae su carácter, pásate por las protectoras: hay muchos podencos y cruces de podenco, de temperamento muy parecido, esperando familia.

Galería: fotos reales del podenco portugués

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto pesa un podenco portugués?

Depende del tamaño. El estándar reconoce tres: el pequeño pesa de 4 a 6 kilos y mide de 20 a 30 centímetros; el mediano, de 16 a 20 kilos y de 40 a 54 centímetros, y el grande, de 20 a 30 kilos y de 55 a 70 centímetros. Los tres comparten carácter, aunque el pequeño es el más popular como perro de compañía.

¿El podenco portugués puede vivir en un piso?

Puede, sobre todo el pequeño, si sale a diario el tiempo suficiente y tiene ocasiones de correr y olfatear. El mediano y el grande lo llevan peor. En cualquier tamaño, ten en cuenta que ladra con facilidad para avisar de ruidos y visitas, así que conviene trabajarlo desde cachorro si vives rodeado de vecinos.

¿Qué diferencia hay entre el podenco portugués y el andaluz?

Son primos del mismo tronco de perros primitivos de la península, pero son razas distintas, con estándares propios. El portugués tiene la cabeza en forma de pirámide y existe en pequeño, mediano y grande, con pelo liso o cerdoso. El andaluz tiene su propio estándar español y es más frecuente en las protectoras de nuestro país.

¿Se lleva bien con gatos?

Depende mucho del perro y de su historia. Es un cazador de conejos, y los animales pequeños que corren despiertan su instinto. Algunos podencos portugueses conviven bien con un gato con el que se han criado desde cachorros, pero con gatos desconocidos o en la calle conviene ser prudente y no darlo nunca por hecho.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del podenco portugués esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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