Shih tzu

El shih tzu es un perro pequeño, sociable y tranquilo, nacido para hacer compañía. Se adapta de maravilla a un piso y a personas primerizas, pero su pelo largo pide tiempo y su hocico chato exige cuidado con el calor.

Pequeño Grupo 9 FCI: Compañía Tíbet/China Suelta poco pelo Braquicéfala
Ilustración 3D de un shih tzu

Ficha rápida

Peso
4-8 kg
Altura
20-27 cm
Esperanza de vida
10-16 años
Ejercicio diario
30-45 min
Origen
Tíbet/China
Pelo
Largo
Grupo
Grupo 9 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Se adapta perfectamente a la vida en piso
  • Apenas suelta pelo por casa
  • Suele llevarse muy bien con otros perros
  • Buena opción para personas sin experiencia previa

Piénsatelo si…

  • Su pelo necesita cepillado diario y peluquería frecuente
  • Tolera muy mal el calor por ser braquicéfalo
  • Algo testarudo: la educación pide paciencia
  • Lleva mal pasar muchas horas solo

Carácter y temperamento

Shih tzu: su carácter (ilustración)

El shih tzu es un perro de compañía de los de verdad. Durante siglos su único trabajo fue estar cerca de las personas, y se nota: busca tu regazo, te sigue por casa y disfruta de cualquier plan que te incluya a ti.

Es amigable y tranquilo. No tiene la chispa nerviosa de muchos perros pequeños, ni tampoco un instinto de caza marcado. Le gusta jugar un rato y después echarse a mirar el mundo desde un cojín. Esa calma lo convierte en un gran compañero para personas mayores, teletrabajadores o familias con un ritmo pausado.

Con otros perros suele ser sociable y poco conflictivo. Si lo socializas bien de cachorro, disfrutará de los encuentros en el parque sin necesidad de demostrar nada. Con gatos también suele convivir sin dramas.

Con niños se lleva bien cuando son respetuosos. Es pequeño y su cuerpo es compacto, pero no le hacen gracia los tirones de orejas ni que lo carguen de cualquier manera. Enseña a los peques a acariciarlo sentados en el suelo y a dejarlo en paz cuando se retira a su cama.

No es un perro guardián. Puede avisar con algún ladrido cuando alguien llama a la puerta, pero en cuanto entra la visita lo más probable es que se acerque a pedir mimos. Ladra en una medida razonable: ni mudo ni escandaloso.

Eso sí, no le pidas que pase el día solo. Un shih tzu que pasa muchas horas solo puede aburrirse, ladrar o desarrollar ansiedad por separación. Si trabajas fuera todo el día, piensa en cómo cubrir esas horas: un paseador, un familiar o una guardería canina.

También tiene su orgullo. Es cariñoso, sí, pero no servil. Si algo no le apetece, te lo hará saber con una mirada muy digna y sin moverse ni un centímetro. Parte de su encanto está justo ahí.

Educación y adiestramiento

Shih tzu: aprendiendo (ilustración)

El shih tzu aprende, pero a su ritmo y cuando le compensa. No es de los que viven para complacerte, así que la clave está en que cada ejercicio merezca la pena para él.

Trabaja siempre con refuerzo positivo. Premios pequeños y sabrosos, voz alegre y sesiones de tres a cinco minutos. Si insistes o te enfadas, se planta, y un shih tzu plantado es un monumento. Las correcciones bruscas solo consiguen que pierda interés por aprender contigo.

Empieza por lo básico: responder a su nombre, sentarse, venir cuando lo llamas y caminar con la correa floja. Usa un arnés en lugar de collar para no presionar su cuello y sus vías respiratorias.

El pipí en casa puede costar algo más que en otras razas. La vejiga es pequeña y a muchos no les gusta mojarse las patas. Sácalo al despertar, después de comer y tras cada siesta, y premia cada acierto justo en el momento. Si ya estás en ello, esta guía te ayudará: (Cómo enseñar a tu cachorro a hacer sus necesidades donde tú quieres).

Dedica tiempo a acostumbrarlo al manejo desde cachorro. Tocar sus patas, abrirle la boca, limpiarle los ojos y cepillarlo tiene que convertirse en algo cotidiano y agradable. Combina cada manipulación con un premio y termina antes de que se agobie.

Por último, entrena la soledad poco a poco. Empieza con salidas de un par de minutos y ve alargándolas. Déjale un juguete de olfato o un mordedor relleno para que asocie tu marcha con algo bueno. Si llora las primeras noches, aquí tienes pautas: (¿Tu cachorro llora por la noche? No lo ignores, ayúdale).

Ejercicio y actividad

Shih tzu: haciendo ejercicio (ilustración)

El shih tzu tiene una energía baja, pero eso no significa que pueda vivir sin salir. Con dos o tres paseos tranquilos al día, que sumen entre 30 y 45 minutos, suele ir sobrado.

Lo importante es la calidad del paseo más que la distancia. Déjale olfatear, explorar y saludar a otros perros con calma. El olfato cansa la cabeza tanto como el cuerpo y a él le encanta.

En casa, añade juegos cortos: buscar premios escondidos, alfombras de olfato o juguetes interactivos sencillos. Diez minutos de juego mental pueden valer tanto como un paseo más.

Evita el ejercicio intenso y, sobre todo, el calor. Por su hocico chato respira peor que otros perros y se agota con facilidad. En verano, pasea a primera hora de la mañana y a última de la noche, lleva agua y busca la sombra. Si notas que jadea mucho, que su lengua se oscurece o que se para, dale un respiro de inmediato.

No es compañero para correr ni para rutas largas de montaña. Para paseos urbanos tranquilos y tardes de sofá, en cambio, es imbatible.

Cuidados del pelo

Shih tzu: cuidado de su pelo (ilustración)

Aquí está el gran compromiso de tener un shih tzu. Su pelo es largo, denso y crece sin parar. Apenas lo suelta, y por eso se enreda con muchísima facilidad.

Si lo llevas con el pelo largo, necesita un cepillado diario, capa por capa, con un cepillo de púas y un peine de metal. Los nudos detrás de las orejas, en las axilas y en las patas aparecen en cuanto te despistas.

Muchas familias optan por un corte de cachorro cada seis u ocho semanas en la peluquería canina. Es más práctico y el perro va igual de cómodo. Aun así, conviene cepillarlo varias veces por semana.

El pelo de la cara necesita atención extra. Recógelo con una coleta o mantenlo corto para que no le roce los ojos. Limpia a diario las legañas con una gasa húmeda. Revisa también los oídos y el pelo entre las almohadillas.

Báñalo cada tres o cuatro semanas con un champú para perros y sécalo bien con secador, porque el pelo húmedo se apelmaza.

Salud

Shih tzu: tranquilo y sano (ilustración)

El shih tzu es un perro de salud media. Vive muchos años, pero tiene algunos puntos débiles que conviene conocer desde el principio.

El más importante es su condición braquicéfala. Su hocico corto puede provocar problemas respiratorios: ronquidos, respiración ruidosa, poca tolerancia al esfuerzo y riesgo alto de golpe de calor. Si lo compras, pregunta al criador por la respiración de los padres y evita ejemplares con fosas nasales muy estrechas. Tolera muy mal el calor, así que en verano necesita una casa fresca y paseos a horas suaves. El frío lo lleva mejor gracias a su manto, aunque no es un perro para dormir fuera.

Los ojos son su otro punto sensible. Son grandes y están muy expuestos, así que son frecuentes las úlceras corneales, la sequedad ocular y las irritaciones por el roce del pelo. Cualquier ojo rojo, lloroso o entrecerrado merece visita al veterinario ese mismo día.

También puede sufrir problemas dentales por tener muchos dientes en una boca pequeña. Cepíllale los dientes varias veces por semana desde cachorro. Otras afecciones descritas en la raza son la luxación de rótula, las otitis y algunos problemas renales hereditarios.

Si vas a un criador, pide revisiones oftalmológicas de los padres, valoración de rótulas y cadera y un informe veterinario sobre su respiración. Un buen criador te enseñará esos papeles sin que tengas que insistir.

Y si te encaja un shih tzu adulto, mira en protectoras y asociaciones: llegan más de los que imaginas, a menudo con el carácter ya formado.

Alimentación

Shih tzu: a la hora de comer (ilustración)

Un shih tzu adulto necesita una ración pequeña y de calidad. Su energía es baja, así que engorda con facilidad si te pasas con la comida o los premios.

Elige un pienso para razas pequeñas, con croquetas de tamaño reducido que pueda masticar bien con su mandíbula corta. Algunos fabricantes tienen formatos pensados para perros de hocico chato, que les resultan más fáciles de coger.

Reparte la ración diaria en dos tomas. Pesa la comida con una báscula de cocina en lugar de ir a ojo y ajusta según su condición corporal: debes notar sus costillas al tacto sin que se marquen a la vista.

Descuenta de la ración los premios que uses en el adiestramiento. Si entrenáis mucho, usa parte de su pienso como recompensa.

Vigila la zona de la boca después de comer: los restos de comida se quedan en el pelo de la barba y pueden irritar la piel. Una toallita húmeda y listo.

Historia y origen

Shih tzu: un guiño a su origen (ilustración)

El shih tzu tiene raíces en el Tíbet y en China. Se cree que desciende de perros pequeños que los monasterios tibetanos regalaban a los emperadores chinos, probablemente emparentados con el lhasa apso y el pequinés.

En la corte imperial china se crió durante siglos como perro de palacio. Su nombre suele traducirse como perro león, en referencia a los leones guardianes de la tradición budista, a los que se parecía con su melena.

La raza vivió momentos delicados a principios del siglo XX, tras la caída de la dinastía imperial. Unos pocos ejemplares llegaron a Europa en los años treinta, sobre todo a Inglaterra y a Noruega, y a partir de ellos se reconstruyó la cría.

Después de la Segunda Guerra Mundial se extendió por Estados Unidos y el resto de Europa. Hoy la FCI lo incluye en el grupo 9, perros de compañía, y es una de las razas pequeñas más populares en España. Su trabajo sigue siendo el mismo que hace siglos: hacerte compañía.

Galería: fotos reales del shih tzu

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

El shih tzu en el cine, la tele y los libros

  • Película · 2000

    Very Important Perros

    Personaje: Miss Agnes

    Miss Agnes, la shih tzu de una pareja muy teatral, compite en un gran concurso canino en este falso documental de Christopher Guest.

    Ver en Amazon Ficha en IMDb

Razas parecidas

Aparece en

Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un shih tzu?

Un shih tzu vive normalmente entre 10 y 16 años. Es una esperanza de vida alta, típica de las razas pequeñas. Para acercarte a la parte alta del rango, controla su peso, cuida sus ojos y su boca, evita los golpes de calor y hazle revisiones veterinarias anuales, que pasarán a ser semestrales a partir de los ocho o nueve años.

¿El shih tzu es hipoalergénico?

El shih tzu se considera una raza apta para muchas personas alérgicas porque apenas suelta pelo. Aun así, ningún perro es hipoalergénico al 100 %: los alérgenos están también en la saliva y la caspa. Si tienes alergia, pasa tiempo con varios shih tzu adultos antes de decidirte y consulta a tu alergólogo.

¿El shih tzu puede vivir en un piso pequeño?

Sí, el shih tzu es uno de los perros que mejor se adaptan a un piso, incluso pequeño. Tiene energía baja, no necesita grandes carreras y disfruta del sofá tanto como de la calle. Lo que sí necesita es compañía, paseos tranquilos diarios y una casa fresca en verano, porque el calor le afecta mucho.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del shih tzu esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

Buscar protectoras Cómo adoptar

¿Buscas veterinario?

Clínicas, horarios y urgencias 24 horas en 413 municipios de España, con su teléfono y si están abiertas ahora.

Encontrar veterinario Urgencias 24 horas