Juguetes para perros que fomentan la actividad mental
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Los perros necesitan pensar. Su cerebro demanda nuevos retos cada día. Los juguetes interactivos para perros (los que esconden comida y obligan al perro a averiguar cómo sacarla) son una de las maneras más sencillas de darle ese ejercicio mental en casa, pero sólo si se eligen y se usan bien. Lo explico en este post.
Por qué los perros necesitan estimulación mental
Los perros son animales inteligentes y necesitan estar mentalmente estimulados para ser felices. Tanto es así que esta pirámide de necesidades (al estilo de la pirámide de Maslow) señala las “necesidades cognitivas” como parte importante de la felicidad canina.
Un perro es feliz, entre otras cosas, cuando tiene su cerebro activo y entrenado para resolver retos a diario.
Como responsables del bienestar de nuestros perros, deberíamos tener esto muy en cuenta y proponerles nuevos retos cognitivos cada día. Igual que los sacamos a pasear para que hagan ejercicio físico, deberíamos ofrecerles juegos que les proporcionen el ejercicio mental necesario. Algunos juguetes para perros están pensados para eso. Y, más allá de eso, también son útiles para ayudar a resolver determinados problemas de comportamiento, como el aburrimiento o el estrés.
Qué es un juguete interactivo para perros
En el mercado hay cientos de juguetes para perros, desde las clásicas pelotas y mordedores hasta juegos mucho más sofisticados como los conocidos juguetes interactivos. Hace algunos años, la entrenadora canina Nina Ottosson empezó a comercializar este tipo de juegos “que hacen pensar al perro” y popularizó su uso.
Los juguetes interactivos para perros son aquellos que proponen un reto mental que el can debe resolver: el perro debe encontrar la manera de conseguir los premios comestibles que el juguete esconde en su interior, utilizando sus patas, su boca, etc. para manipularlo.
Características de un buen juguete interactivo
- Esconde premios en su interior.
- El perro debe averiguar por sí solo cómo acceder a los premios: levantando una palanca con el morro, volteando el juguete con la pata, tirando de una cuerda con la boca, etc. Depende de cada juguete y de la manera de solucionar el problema que tenga cada perro. Algunos usarán las patas; otros, la boca.
- Existen varios niveles de dificultad: hay que elegir el nivel adecuado para que el perro ni se frustre por no saber resolver el problema ni lo resuelva en dos segundos.
- Mejora el vínculo entre perro y propietario: el perro agradece que su propietario le plantee retos interesantes y divertidos.

Los juguetes interactivos para perros que se venden en tiendas especializadas son una buena propuesta, pero tienen dos inconvenientes desde mi punto de vista:
- No suelen ser baratos.
- Una vez el perro ha resuelto el reto, el juguete pierde su propósito de activación mental.
Sin embargo, comprar un juguete en la tienda no es la única opción.
Tipos de juguetes que hacen pensar al perro
Para orientarte, estos son los grandes grupos que encontrarás (o que puedes imitar en casa):
- Rompecabezas o puzles: tableros con piezas que se deslizan, tapas que se levantan o cajones. Son los que popularizó Nina Ottosson.
- Dispensadores de comida: pelotas o conos que sueltan pienso cuando ruedan o se mordisquean. Sirven también como comedero lento para perros que comen demasiado rápido.
- Alfombras olfativas: esconden el pienso entre tiras de tela y ponen a trabajar el olfato del perro, que es la forma más natural que tiene de explorar el mundo.
- Mordedores rellenables: se rellenan de comida húmeda o paté y se pueden congelar para que duren más. Son muy útiles para que el perro aprenda a estar tranquilo solo.
Elige siempre el tamaño adecuado para tu perro, comprueba que no tenga piezas pequeñas que se puedan tragar y supervísalo las primeras veces. Y descuenta los premios de su ración diaria para que no engorde.
Activación Mental Canina ©
Basándose en la misma idea de estimulación mental como eje, pero llevándola mucho más lejos, en Italia el adiestrador canino Paolo Villani (1933-2016) desarrolló un protocolo de trabajo con perros, enfocado a la Activación Mental Canina, utilizando juguetes construidos artesanalmente y adaptados a las necesidades cognitivas y emocionales de cada perro.
La verdad es que la propuesta de Villani es muy interesante y creo que puede ayudar a muchas personas a estimular más y mejor a sus perros.
La Activación Mental Canina © consiste en proponerle al perro diversos juegos, construidos manualmente, que el animal tiene que solucionar por sí mismo, con total autonomía y sin la ayuda de su propietario.
Las dificultades que el perro encuentra al resolver los juegos le enseñan a gestionar momentos de estrés y frustración, a superar miedos y dificultades, algo que luego le ayudará en su vida cotidiana.
¿Cómo funciona la Activación Mental Canina?
Los juguetes se le van presentando al perro según distintos niveles de dificultad para que el animal siempre termine por resolverlos con éxito. De esta manera, se estimula su actividad cognitiva, pero no sólo eso: también se fomenta la iniciativa del perro, se potencia la confianza en sí mismo (el perro se da cuenta de que es capaz de resolver problemas por sí solo) y su autocontrol frente a situaciones que requieren concentración y resolución.
Quienes trabajan con este método suelen decir que unos pocos minutos de trabajo mental cansan al perro tanto como un paseo largo. No hay estudios que lo cuantifiquen con exactitud, pero cualquiera que lo haya probado sabe que un perro que ha estado un rato concentrado resolviendo un juego termina tranquilo y satisfecho. Eso sí: el trabajo mental complementa el paseo, no lo sustituye.
Lo más divertido es que los juguetes son siempre fabricados a mano (la mayoría de las veces con materiales reciclados) y adaptados a las características de cada perro.
Cada juguete está construido para un propósito determinado, para enseñarle al perro algo concreto. Una vez ese propósito se ha alcanzado, el juguete ya no se vuelve a utilizar de la misma manera.
“No se trata de ir a buscar un juguete a una tienda sino de fabricar el tuyo propio, orientado a desarrollar la capacidad concreta que quieres desarrollar en tu perro. Se puede hacer en casa con materiales reciclados a coste prácticamente cero”. Paolo Villani
Este vídeo explica en qué consiste la Activación Mental Canina © y sus beneficios para perros de cualquier raza y edad.
Cómo elegir el mejor juguete interactivo para tu perro
Como hemos visto, los juguetes para perros no son simples juguetes, sino que pueden ser útiles como herramientas para la educación e, incluso, para el tratamiento de algunos problemas de conducta.
Un perro con miedo a los ruidos, por ejemplo, puede acostumbrarse a jugar con un juguete fabricado con latas, que harán ruido cuando golpeen contra el suelo. De esta manera, se estará “contracondicionando” ese ruido que le provocaba miedo y asociándolo con la sensación positiva de obtener un premio (siempre empezando por sonidos muy suaves y sin forzarle). Éste es sólo un ejemplo de la utilidad de los juguetes interactivos para perros y del potencial educativo (¡e incluso terapéutico!) que tienen.
Aquí te doy algunas instrucciones para elegir el juguete apropiado para tu perro:
- Si puedes, construye el juego tú mismo con materiales que tengas en casa. Así podrás adaptarlo a las necesidades y capacidades concretas de tu perro. Tienes ideas en estos juguetes caseros para perros y en los sudokus para perros.
- Procura que el nivel de dificultad sea el adecuado para tu perro: mejor empezar fácil e ir subiendo.
- Procura enfocar el juego como una enseñanza para la vida diaria: que tu perro aprenda a tolerar la frustración, a resolver retos por sí mismo y a estar tranquilo y concentrado en una tarea.
Dónde aprender más sobre Activación Mental Canina
Jessica Ciminnisi, que trabajó con Paolo Villani durante casi una década, es quien da continuidad a su trabajo en Italia, y periódicamente se organizan cursos y talleres de Activación Mental Canina para propietarios y profesionales. Si te interesa, pregunta a un educador canino que trabaje en positivo: muchos ya incorporan este tipo de juegos en sus sesiones.
Preguntas frecuentes
¿Necesito un juguete interactivo para cada perro si tengo varios?
Te recomendamos que cada perro tenga el suyo y que los usen separados, sobre todo al principio. Cuando hay comida de por medio, es fácil que uno quiera lo del otro y surjan conflictos. Además, así cada uno puede resolver el reto a su ritmo y con el nivel de dificultad que le corresponde. Supervísalos siempre mientras juegan.
¿Cómo puedo jugar con mi perro a buscar comida escondida en casa?
Déjale oler un premio, pídele que espere en otra habitación o tápale la vista y escóndelo en algún rincón. Después dile «busca» y deja que lo encuentre con el olfato. Empieza con escondites fáciles y ve complicándolos poco a poco; es un juego sencillo que le cansa mentalmente y que a la mayoría de los perros les encanta.
¿Qué hago cuando mi perro ya ha aprendido a resolver su juguete?
Cuando lo resuelve en segundos, el juguete deja de ser un reto. Puedes subir el nivel de dificultad, cambiar la forma de esconder los premios, alternar varios juguetes en lugar de dejarlos siempre a mano o fabricar juegos nuevos en casa con materiales reciclados. La idea es que siempre tenga algo que averiguar, pero sin que llegue a frustrarse.
