Bichón frisé
Nombre original: Bichon À Poil Frisé
El bichón frisé es una nube blanca con patas y un carácter alegre a prueba de lunes. Cariñoso, sociable y muy fácil de educar, es un compañero ideal para pisos y familias. A cambio, pide compañía casi constante y un pelo que no perdona si te saltas el cepillo.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 3-6 kg
- Altura
- 25-29 cm
- Esperanza de vida
- 12-15 años
- Ejercicio diario
- 45-60 min
- Origen
- Francia
- Pelo
- Rizado
- Grupo
- Grupo 9 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Ideal para vivir en un piso
- Excelente con niños y con otros perros
- Aprende rápido: muy buena opción para primerizos
- Casi no suelta pelo
- Robusto y longevo para su tamaño
Piénsatelo si…
- Lleva muy mal la soledad: tendencia a la ansiedad por separación
- Su pelo exige cepillado casi diario y peluquería frecuente
- No sirve como perro guardián
Carácter y temperamento

El bichón frisé es la alegría hecha perro. Su temperamento es alegre y cariñoso, y lo demuestra a todas horas: te recibe como si volvieras de una expedición al Polo aunque solo hayas bajado la basura. Es juguetón, curioso y con un punto payaso que hace que sea difícil enfadarse con él.
Con su familia es muy afectuoso. Le gusta estar en brazos, en el sofá y en cualquier sitio donde estés tú. Con los niños es excelente, siempre que los peques le traten con cuidado, porque es un perro pequeño. Con otros perros y con otros animales de casa suele ser muy sociable. Con desconocidos, lo normal es que salude encantado: como guardián no tiene ningún futuro.
Su ladrido es moderado. Avisa cuando llaman a la puerta y, si se aburre o se queda solo, puede ladrar más de la cuenta. Con buena educación y compañía, suele ser un vecino tranquilo.
Tiene una energía media. Le gusta jugar y pasear, pero también disfruta de una buena siesta a tu lado. Esa adaptabilidad lo convierte en uno de los mejores perros para vivir en un piso.
El gran “pero” es la soledad. El bichón fue criado durante siglos para hacer compañía, y lo lleva en la sangre. Si pasa muchas horas solo, puede desarrollar ansiedad por separación: llantos, ladridos, pipís en casa o destrozos. Es mejor opción para quien teletrabaja, para jubilados o para familias donde casi siempre hay alguien.
¿Para quién es? Para primerizos, familias con niños, personas mayores o cualquiera que viva en piso y quiera un perro pequeño, sociable y fácil de educar, con tiempo para acompañarlo y cuidar su pelo.
Educación y adiestramiento

El bichón frisé aprende con facilidad. Es listo, sensible y le encanta agradar, así que el refuerzo positivo funciona de maravilla con él. Por eso es una raza muy recomendable para quien tiene su primer perro.
Consejos que marcan la diferencia:
- Pipí en casa, con paciencia. Es uno de los puntos en los que los bichones tardan algo más. Sácalo con mucha frecuencia de cachorro: al despertar, tras comer, tras jugar. Premia cada acierto en el momento justo y no riñas los accidentes (Cómo enseñar a tu cachorro a hacer sus necesidades donde tú quieres).
- Soledad progresiva desde el primer día. Deja al cachorro solo unos segundos, luego minutos, y ve alargando. Un juguete rellenable o una alfombra olfativa ayudan a que asocie tu salida con algo agradable.
- Manipulación y cepillo. Toca patas, orejas y boca desde pequeño, y premia. Así, la peluquería y el cepillado diario no serán una lucha.
- No lo trates como un peluche. Que sea pequeño no significa que no necesite normas. Si le permites saltar encima o ladrar para pedir, lo repetirá. Premia la calma.
La socialización temprana es clave: personas, niños, perros tranquilos, ruidos y superficies distintas. Y si llora las primeras noches, aquí tienes pautas para ayudarle (¿Tu cachorro llora por la noche? No lo ignores, ayúdale).
También disfruta muchísimo aprendiendo trucos, una forma estupenda de estimular su cabeza en casa. Dar la pata, girar, hacerse el muerto o traer un juguete concreto por su nombre: con cinco minutos al día y buenos premios, te sorprenderá lo rápido que aprende.
Ejercicio y actividad

El bichón frisé tiene una energía media. Con 45 a 60 minutos de actividad al día, repartidos en dos o tres paseos, suele estar contento y equilibrado.
Lo que más le gusta:
- Paseos con tiempo para oler, mejor que marchas rápidas.
- Juego en casa o en el parque con pelotas pequeñas y peluches.
- Juegos de olfato y trucos, que le cansan tanto la cabeza como el cuerpo.
Es un perro que se adapta bien a tu ritmo. Puede acompañarte en una excursión suave de fin de semana y, al día siguiente, conformarse con paseos más cortos si llueve. Lo que no conviene es dejarlo sin salir: aunque viva en un piso, necesita la calle para gastar energía y socializar.
Si te gustan los deportes caninos, el agility adaptado a perros pequeños o la obediencia divertida son buenas opciones.
Tolera de forma razonable el calor y el frío. En verano, evita las horas centrales y el asfalto caliente; en invierno, sécalo bien si se moja, porque el pelo húmedo tarda mucho en secarse.
Cuidados del pelo

Aquí está el verdadero trabajo del bichón frisé. Su pelo rizado y denso casi no se cae, lo que es estupendo para tu sofá, pero ese pelo muerto se queda atrapado en el manto y forma nudos con mucha facilidad.
La rutina que necesita:
- Cepillado diario o casi diario, con un cepillo de púas y un peine metálico. Revisa bien detrás de las orejas, axilas, ingles y patas.
- Peluquería cada 4 a 6 semanas para mantener el corte y la forma.
- Baño cada 3 o 4 semanas, con champú para perros de pelo blanco, y secado completo con secador. Nunca lo dejes húmedo.
- Limpieza de ojos a diario. Las lágrimas pueden teñir de marrón el pelo del lagrimal.
Si no puedes dedicarle este tiempo, un corte corto tipo cachorro reduce mucho el trabajo, pero el cepillado sigue siendo necesario. Y si aparecen nudos muy pegados a la piel, no tires ni cortes con tijera: deja que lo resuelva el peluquero.
Salud

El bichón frisé es una raza robusta y longeva. Aun así, hay algunos problemas que conviene conocer:
- Problemas de piel. Es propenso a alergias ambientales y alimentarias, con picor, rojeces y lamido de patas. Revisa su piel cuando lo cepilles.
- Cataratas. Pueden aparecer en la raza, incluso en perros jóvenes. Una revisión ocular periódica ayuda a detectarlas pronto.
- Luxación de rótula. Frecuente en perros pequeños. Si lo ves cojear o saltar a tres patas unos pasos, consulta al veterinario.
- Cálculos urinarios. Algunos bichones tienen tendencia a formar piedras en la vejiga. Vigila si orina con frecuencia, con esfuerzo o con sangre.
- Problemas dentales. Como casi todas las razas pequeñas, acumula sarro con facilidad. Cepíllale los dientes varias veces por semana.
Pruebas que conviene pedir al criador:
- Revisión oftalmológica reciente de los padres.
- Valoración de rodillas de los padres.
- Información sobre alergias en la línea familiar.
Un buen criador no tendrá problema en enseñarte los resultados de estas revisiones ni en presentarte a la madre. Desconfía de quien tenga siempre cachorros disponibles o no quiera hablar de salud.
En cuanto al clima, tolera bien temperaturas moderadas. En verano, cuidado con los golpes de calor en las horas centrales. En invierno, su manto le protege bastante, pero sécalo bien siempre: la humedad pegada a la piel favorece irritaciones y hongos.
Alimentación

El bichón frisé adulto es un perro pequeño con actividad moderada, así que no necesita mucha cantidad. Lo importante es la calidad y no pasarse con los extras. Pesa la ración y repártela en dos tomas al día.
Es un perro muy dado a conquistar con la mirada en la mesa. Resiste: el sobrepeso le afecta a las rodillas y reduce su calidad de vida. Resta los premios de la ración diaria y elige premios pequeños.
Si tiene la piel sensible o se rasca mucho, tu veterinario puede recomendarte un pienso con proteína distinta o con más ácidos grasos omega 3. Y si ha tenido cálculos urinarios, la dieta debe pautarla el veterinario. Los premios de masticar ayudan a su higiene dental, y el agua fresca siempre disponible también es parte de su alimentación.
Historia y origen

El bichón frisé pertenece a la familia de los bichones, un grupo de perros pequeños y blancos que desciende de antiguos perros de compañía del Mediterráneo. Se cree que los marineros los llevaban en sus barcos y los usaban como moneda de cambio, lo que ayudó a extenderlos por Europa. Un tipo muy popular se asoció a Tenerife, y de ahí su antiguo nombre de “bichón de Tenerife”.
En el Renacimiento, llegó a las cortes de Francia, Italia y España, donde fue el favorito de la nobleza y aparece en retratos de la época. Siglos después, perdió ese estatus y sobrevivió como perro de calle, de feria y de circo, donde se ganó la vida haciendo trucos. Su inteligencia y su carácter alegre le salvaron.
Tras las guerras mundiales, criadores franceses y belgas recuperaron la raza y fijaron su estándar. La FCI la reconoce con origen francés y belga, y su nombre actual, “à poil frisé”, significa “de pelo rizado”.
Si te encanta la raza, echa un vistazo también a protectoras y asociaciones: de vez en cuando hay bichones y cruces de bichón adultos esperando una familia.
Galería: fotos reales del bichón frisé
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Foto: Bernt Fransson · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Bernt Fransson · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Bernt Fransson · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Rocktendo · CC BY 3.0 -
Foto: Bernt Fransson,Lindås · CC BY-SA 4.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
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Preguntas frecuentes
¿El bichón frisé suelta pelo?
Casi nada. El bichón frisé es una de las razas que menos pelo sueltan, porque el pelo muerto se queda atrapado en su manto rizado en lugar de caer al suelo. Por eso se recomienda a menudo a personas con alergia leve, aunque ningún perro es totalmente hipoalergénico y conviene probar antes la convivencia.
¿Cuánto vive un bichón frisé?
Un bichón frisé vive entre 12 y 15 años de media, y no es raro que alguno los supere. Es una raza bastante robusta. Para que envejezca bien, cuida especialmente sus dientes, mantenlo en su peso, revisa su piel con frecuencia y haz revisiones anuales con el veterinario, incluidos los ojos a partir de la edad adulta.
¿Qué diferencia hay entre el bichón frisé y el bichón maltés?
El bichón frisé tiene el pelo rizado y esponjoso y un cuerpo algo más robusto. El bichón maltés es más pequeño y tiene el pelo largo, liso y sedoso, que puede llegar al suelo. Los dos son blancos, cariñosos, ideales para piso y de muda muy baja, pero su peluquería es distinta.
¿Puede quedarse solo en casa?
Le cuesta mucho. El bichón frisé es un perro de compañía en estado puro y tiende a sufrir ansiedad por separación si pasa muchas horas solo. Se puede entrenar desde cachorro con ausencias cortas y progresivas, pero no es buena opción si vas a estar fuera toda la jornada sin nadie que lo acompañe.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del bichón frisé esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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