Boyero de Entlebuch

Nombre original: Entlebucher Sennenhund

El boyero de Entlebuch es el más pequeño de los cuatro boyeros suizos: un perro tricolor, ágil y trabajador, criado para mover ganado en los Alpes. Es cariñoso con los suyos y aprende rápido, pero tiene muchísima energía, ladra bastante y no está hecho para una vida tranquila en un piso.

Mediano Grupo 2 FCI: Pinscher, schnauzer, molosoides y boyeros suizos Suiza
Ilustración 3D de un boyero de entlebuch

Ficha rápida

Peso
20-30 kg
Altura
42-52 cm
Esperanza de vida
11-13 años
Ejercicio diario
90-120 min
Origen
Suiza
Pelo
Corto
Grupo
Grupo 2 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Aprende rápido y le encanta trabajar contigo
  • Cariñoso y paciente con los niños de su familia
  • Buen perro de alarma: avisa de todo
  • Pelo corto que apenas necesita cuidados
  • Aguanta muy bien el frío

Piénsatelo si…

  • Necesita muchísimo ejercicio y trabajo cada día
  • Poco adecuado para vivir en un piso
  • Ladra bastante y suelta mucho pelo
  • Lleva mal el calor y quedarse solo

Carácter y temperamento

Boyero de Entlebuch: su carácter (ilustración)

El boyero de Entlebuch es un perro de ganado de los Alpes suizos, y se nota en todo. Es rápido, decidido, incansable y está siempre pendiente de lo que pasa a su alrededor. En Estados Unidos lo llaman «el perro que ríe de los Alpes suizos», por su expresión alegre, y la verdad es que el apodo le va bien.

Con su familia es muy cariñoso y entregado. Le gusta estar cerca, participar en todo y saber dónde está cada uno. Con los niños de casa suele ser paciente y juguetón, sobre todo si ha crecido con ellos. Eso sí, es un perro de ganado: algunos intentan reunir a los niños cuando corren, con empujoncitos o pequeños toques en los talones. Hay que reconducirlo con calma desde cachorro.

El estándar de la raza lo describe como bonachón y fiel con las personas que conoce y algo desconfiado con los extraños. Esa desconfianza lo convierte en un buen perro de alarma: avisa de todo, y ladra bastante. Con otros perros puede ser sociable, pero también algo mandón, así que la socialización temprana es importante.

Lo más importante que debes saber es su nivel de energía. Es muy alto. Es un perro seleccionado para trabajar durante horas en el monte, y si no tiene ocupación se la busca: ladridos, destrozos, persecuciones de bicis o de gatos. Tampoco lleva bien la soledad. Pasar muchas horas solo cada día suele acabar en problemas de conducta.

Es inteligente y le encanta resolver problemas. Esa misma inteligencia hace que aprenda rápido lo bueno… y lo que no querías enseñarle.

¿Para quién es? Para personas o familias activas, que pasen tiempo en casa, con ganas de hacer deporte o actividades caninas con su perro y, idealmente, con una casa con terreno. Si buscas un perro tranquilo para un piso pequeño, este no es tu perro.

Educación y adiestramiento

Boyero de Entlebuch: aprendiendo (ilustración)

La buena noticia: el boyero de Entlebuch aprende muy rápido y disfruta trabajando contigo. La no tan buena: necesita que le pongas límites claros desde el primer día, porque si no se los pones tú, los pone él.

Consejos concretos:

  • Refuerzo positivo siempre. Premia con comida, juego o caricias lo que quieres que repita. Es un perro sensible al trato y los gritos solo lo ponen más nervioso.
  • Socialización temprana. Preséntale personas, perros, ruidos y lugares variados durante sus primeros meses. Las clases de cachorros le vienen muy bien (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).
  • Reconduce el pastoreo. Si persigue tobillos o bicis, interrumpe con calma y ofrécele una alternativa, como un juguete o un ejercicio de obediencia que conozca. No lo castigues: es instinto.
  • Trabaja el autocontrol. Ejercicios de «quieto», esperar antes de salir por la puerta o antes de la comida le ayudan a gestionar su energía.
  • Ladridos. Premia el silencio y no le respondas con gritos. Un perro bien ejercitado ladra mucho menos (Qué hacer para que tu perro ladre menos).
  • Enséñale a estar solo poco a poco, con ausencias cortas y algo para entretenerse.

Sesiones cortas, variadas y divertidas. Se aburre de repetir lo mismo, así que cambia de ejercicio a menudo. Es una raza que destaca en obediencia, agility y deportes de pastoreo: si te apuntas a un club, los dos lo vais a disfrutar.

Ejercicio y actividad

Boyero de Entlebuch: haciendo ejercicio (ilustración)

El boyero de Entlebuch necesita entre 90 y 120 minutos de actividad diaria, y no vale cualquier paseo. Necesita moverse de verdad y, además, usar la cabeza.

Actividades que le encantan:

  • Paseos largos por el campo y senderismo.
  • Agility, obediencia o rally, donde combina velocidad y concentración.
  • Pastoreo, si tienes la oportunidad de probarlo en un club.
  • Juegos de olfato y búsqueda, que lo cansan mentalmente.
  • Canicross, de adulto y con progresión.

Un día sin ejercicio se nota enseguida en casa: inquietud, ladridos y ganas de liarla. Si un día no puedes salir mucho, compénsalo con juegos de olfato o una sesión de trucos.

Con los cachorros, prudencia. Nada de carreras largas, saltos repetidos ni escaleras a todas horas mientras crece: sus articulaciones aún se están formando.

Tolera muy bien el frío, pero lleva mal el calor. En verano, sal a primera hora de la mañana y al anochecer, evita el asfalto caliente y lleva siempre agua fresca.

Cuidados del pelo

Boyero de Entlebuch: cuidado de su pelo (ilustración)

El pelo del boyero de Entlebuch es corto, denso y pegado al cuerpo, con subpelo. No necesita peluquería ni cortes, pero suelta bastante.

Rutina recomendada:

  • Cepillado una o dos veces por semana con un cepillo de púas cortas o un guante de goma.
  • En las mudas de primavera y otoño, cepillado casi diario con un rastrillo para el subpelo. Prepárate para ver pelos por casa.
  • Baños ocasionales, solo cuando esté sucio de verdad. Su pelo repele bastante bien la suciedad.
  • Orejas: revísalas cada semana y límpialas si ves cera o mal olor.
  • Uñas: córtalas cada pocas semanas si no se desgastan solas.

Después de los paseos por el campo, revisa patas, orejas y axilas en busca de espigas y garrapatas. Y no olvides los dientes: el cepillado frecuente evita problemas con los años.

Salud

Boyero de Entlebuch: tranquilo y sano (ilustración)

El boyero de Entlebuch es una raza que desciende de muy pocos ejemplares. A principios del siglo XX quedaban muy pocos perros, y esa base genética tan pequeña se nota en algunos problemas hereditarios:

  • Displasia de cadera y de codo. Es el problema hereditario más frecuente en la raza. Puede causar dolor y artrosis.
  • Uréteres ectópicos. Una malformación congénita en la que los uréteres desembocan fuera de su sitio en la vejiga. Puede provocar incontinencia, infecciones urinarias y, en los casos graves, daño en los riñones. Los clubs de raza han introducido un cribado por ecografía, con buenos resultados en las últimas generaciones.
  • Atrofia progresiva de retina (APR). Una degeneración de la retina que acaba en ceguera. Existe test genético.
  • Cataratas y otros problemas oculares.
  • Torsión gástrica. Como otros perros de pecho profundo, puede sufrirla. Es una urgencia: si tiene el abdomen hinchado, intenta vomitar sin conseguirlo o está muy inquieto, ve al veterinario de inmediato.

Pruebas que conviene pedir al criador: radiografías oficiales de cadera y codo, revisión ocular reciente, test genético de APR y cribado de uréteres ectópicos de los padres.

En cuanto al clima, aguanta muy bien el frío y mal el calor. Con temperaturas altas, reduce el ejercicio, busca sombra y no lo dejes nunca en el coche. Si lo ves jadear en exceso, babear mucho o tambalearse, refréscalo con agua fresca, no helada, y llévalo al veterinario.

Alimentación

Boyero de Entlebuch: a la hora de comer (ilustración)

Un boyero de Entlebuch activo necesita una alimentación de calidad que cubra su gasto, pero sin pasarse: el sobrepeso castiga sus articulaciones, uno de sus puntos débiles.

Pautas generales:

  • Cachorros: pienso de cachorro de raza mediana, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses. Un crecimiento controlado, sin engordar, protege sus caderas.
  • Adultos: dos tomas al día, nunca una sola comida grande. Deja una hora de calma antes y después del ejercicio intenso para reducir el riesgo de torsión.
  • Ajusta la ración a su actividad. Un perro que hace deporte varias horas a la semana no come lo mismo que uno de paseo.
  • Premios: descuéntalos de su ración diaria.

Deberías notar sus costillas al pasar la mano, sin que se marquen a la vista. Si tienes dudas, tu veterinario te ayudará a calcular la ración.

Historia y origen

Boyero de Entlebuch: un guiño a su origen (ilustración)

El boyero de Entlebuch viene del valle de Entlebuch, en el cantón de Lucerna, en Suiza. Es el más pequeño de los cuatro boyeros suizos, junto al boyero de Appenzell, el gran boyero suizo y el boyero de Berna (Boyero de Berna).

Durante siglos, estos perros acompañaron a los ganaderos en los Alpes: conducían las vacas, vigilaban la granja y avisaban de cualquier extraño. Durante el siglo XIX no se distinguían como razas separadas: eran, simplemente, perros de granja de distintos tamaños.

A principios del siglo XX, el estudioso suizo Albert Heim impulsó la recuperación de los boyeros. En 1913 se presentaron cuatro ejemplares de Entlebuch en una exposición y se inscribieron en el libro de orígenes suizo, pero la Primera Guerra Mundial frenó el trabajo con la raza.

El primer club de raza no se fundó hasta 1926. Al año siguiente se localizaron apenas dieciséis perros del tipo buscado, y a partir de ellos la raza se fue recuperando poco a poco. De ahí viene su base genética tan estrecha.

Hoy está reconocida por la FCI dentro del grupo de los boyeros suizos, y el American Kennel Club la admitió en su registro a finales de 2010. Sigue siendo una raza poco frecuente, y muy rara en España. Si te atrae su carácter, en las protectoras hay muchos cruces de perro pastor, igual de listos y activos, esperando una familia con tiempo para ellos.

Galería: fotos reales del boyero de entlebuch

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un boyero de Entlebuch?

Un boyero de Entlebuch vive entre 11 y 13 años. Es una raza resistente, aunque arrastra algunos problemas hereditarios porque desciende de muy pocos ejemplares. Pide al criador las pruebas de cadera, codo, ojos y uréteres de los padres, mantenlo delgado y haz revisiones veterinarias anuales.

¿El boyero de Entlebuch puede vivir en un piso?

No es lo recomendable. Es un perro de trabajo con muchísima energía, que ladra con facilidad y lleva mal quedarse solo. En un piso, con poco tiempo para él, se aburre y lo demuestra. Encaja mucho mejor en una casa con terreno vallado y con una familia activa que pueda darle ejercicio y tareas a diario.

¿Qué diferencia hay entre el boyero de Entlebuch y el boyero de Berna?

Los dos son boyeros suizos tricolores, pero el boyero de Entlebuch es bastante más pequeño, de pelo corto y mucho más enérgico. El boyero de Berna es un perro grande, de pelo largo y más tranquilo en casa. El Entlebuch es un perro de ganado ágil y nervioso; el de Berna, un gigante bonachón.

¿El boyero de Entlebuch es buen perro guardián?

Es un buen perro de alarma. Desconfía un poco de los desconocidos, vigila su casa y avisa de cualquier visita con ladridos. No suele ser agresivo, pero sí muy atento. Conviene socializarlo bien desde cachorro para que esa desconfianza natural no se convierta en miedo o en reactividad ante personas y perros nuevos.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del boyero de entlebuch esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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