Bullmastiff
El bullmastiff es un moloso inglés grande, tranquilo y muy protector, cariñoso con su familia y paciente con los niños. Necesita poco ejercicio, pero mucha experiencia en su guía y cuidado extremo con el calor.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 41-59 kg
- Altura
- 61-69 cm
- Esperanza de vida
- 8-10 años
- Ejercicio diario
- 30-45 min
- Origen
- Reino Unido
- Pelo
- Corto
- Grupo
- Grupo 2 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Muy tranquilo en casa y poco ladrador
- Cariñoso y paciente con los niños de su familia
- Guardián excelente, protector y seguro de sí mismo
- Pelo corto que apenas necesita cuidados
- Lleva bien quedarse solo unas horas
Piénsatelo si…
- Tolera muy mal el calor por su hocico corto
- Esperanza de vida corta y salud delicada
- Difícil de educar para principiantes: terco e independiente
- Selectivo con otros perros
- Babea bastante
Carácter y temperamento

El bullmastiff es un gigante sereno. En casa es tranquilo, casi perezoso, y su plan favorito es tumbarse cerca de su familia. No es un perro nervioso ni escandaloso: ladra poco y, cuando lo hace, merece atención.
Con los suyos es muy cariñoso. Le encanta el contacto y, a veces, olvida su tamaño y pretende ser un perro faldero. Con los niños de su familia suele ser paciente, tolerante y protector, lo que lo convierte en un buen perro familiar para quien sabe manejarlo.
Con los desconocidos es reservado y observador. Tiene un instinto de guarda muy alto, heredado de su trabajo original. No suele atacar ni ladrar sin motivo: su estilo es interponerse, bloquear el paso y vigilar. Aun así, su presencia impone.
Con otros perros puede ser selectivo, especialmente con los del mismo sexo. Una buena socialización desde cachorro ayuda, pero conviene gestionar los encuentros con prudencia.
Es un perro independiente y algo terco. No es desobediente por maldad, simplemente evalúa si le compensa hacer lo que le pides. Por eso necesita un guía con experiencia, paciencia y mucha coherencia.
Lleva bien quedarse solo unas horas, siempre que tenga sus necesidades cubiertas. No suele ser destructivo de adulto, aunque de cachorro puede ser un pequeño terremoto.
Un detalle práctico: babea. No tanto como otros molosos, pero lo suficiente como para que tengas una toalla siempre cerca, sobre todo después de beber o cuando huele comida.
En resumen, el bullmastiff es un compañero cariñoso, tranquilo y protector para personas con experiencia, que puedan gestionar su tamaño y su salud delicada, y que vivan en un lugar donde el calor no sea extremo o puedan protegerlo bien de él.
Educación y adiestramiento

El bullmastiff es inteligente, pero no es un perro de obediencia rápida. Tiene una adiestrabilidad baja: aprende, pero a su ritmo y cuando le compensa. La paciencia es tu mejor herramienta.
El refuerzo positivo es imprescindible. Con un perro de 50 kg, los métodos basados en la fuerza no solo son inútiles, sino peligrosos. Busca su motivación: premios sabrosos, caricias o juego corto. (Cómo enseñar a un perro)
Consejos concretos:
- Empieza desde el primer día. Lo que te hace gracia con un cachorro de 10 kg no te la hará con un adulto de 55 kg. Nada de saltar encima de las personas ni de subirse a la cama si no quieres que lo haga de adulto.
- Socialización amplia. Personas de todas las edades, perros tranquilos, ruidos y entornos variados. (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?)
- Caminar sin tirar. Premia cada vez que la correa vaya floja y para cuando tire. Es una prioridad con un perro tan fuerte.
- Sesiones cortas. Cinco minutos, varias veces al día. Si se aburre, se tumba y se acabó la clase.
- Manipulación. Acostúmbralo a que le toques la boca, las patas y los pliegues de la cara. Las visitas al veterinario serán mucho más fáciles.
La adolescencia puede ser la etapa más desafiante. Mantén la calma y la coherencia, y no dudes en buscar una educadora canina si notas desconfianza o reactividad.
Ejercicio y actividad

El bullmastiff tiene una energía baja. Con 30 a 45 minutos diarios de actividad, repartidos en dos o tres paseos tranquilos, suele ir bien servido. No es un perro para correr ni para deportes de resistencia.
Lo que sí necesita es moverse cada día para mantener un peso saludable y la musculatura en forma. Los paseos por el campo con tiempo para olfatear le cansan y le relajan.
Durante el crecimiento, cuidado con el exceso. Nada de saltos, escaleras constantes ni carreras largas hasta que sus articulaciones terminen de formarse, hacia los 18-24 meses.
El calor es su gran enemigo. Como perro de hocico corto, regula mal la temperatura. En verano, pasea solo a primera hora de la mañana y a última de la noche, evita el asfalto caliente y lleva siempre agua. Si hace mucho calor, un paseo corto y un rato de juegos de olfato en casa, con aire acondicionado o ventilador, es la mejor opción.
Cuidados del pelo

El pelo del bullmastiff es corto, denso y resistente. Suelta una cantidad moderada de pelo, algo más en los cambios de estación. Con una pasada semanal de guante de goma o cepillo de cerdas es suficiente.
No necesita baños frecuentes: con uno cada dos o tres meses, o cuando se ensucie, basta. Usa un champú suave y sécalo bien.
Donde sí debes prestar atención es en los pliegues de la cara. Límpialos y sécalos varias veces por semana para evitar irritaciones e infecciones. Revisa también las orejas y límpialas cuando sea necesario.
Corta las uñas con regularidad y cuida sus dientes desde cachorro. Y ten a mano una toalla para las babas: tus paredes te lo agradecerán.
Por último, fíjate en los codos y las zonas de apoyo. Al ser tan pesado, pueden salirle callosidades si duerme sobre suelos duros. Una cama gruesa y firme lo evita.
Salud

El bullmastiff tiene una salud delicada y una esperanza de vida corta. Conviene conocer bien los problemas más habituales de la raza.
- Displasia de cadera y de codo, muy frecuentes en perros grandes y pesados.
- Torsión gástrica, una urgencia veterinaria. Reparte la comida en varias tomas y evita el ejercicio antes y después de comer.
- Problemas respiratorios, por su hocico corto. Ronca, jadea y lo pasa mal con el calor y el esfuerzo.
- Entropión, un problema de párpados que puede requerir cirugía.
- Problemas cardíacos, como algunas cardiomiopatías.
- Hipotiroidismo y algunos tipos de cáncer, como el linfoma.
Existe un test genético para una forma de atrofia progresiva de retina presente en la raza. Si compras un cachorro, pide al criador las radiografías oficiales de cadera y codo de ambos padres, un examen ocular reciente, una revisión cardíaca y ese test genético.
La tolerancia al calor es muy baja. En verano, evita cualquier esfuerzo en horas de calor, ofrécele sombra, agua fresca y un lugar fresco en casa. Aprende a reconocer los signos del golpe de calor: jadeo excesivo, babeo espeso, encías muy rojas y debilidad. Tolera el frío de forma moderada.
Por su morfología, contratar un seguro de salud desde cachorro puede ser una buena idea.
Alimentación

El bullmastiff necesita un pienso de calidad para razas grandes o gigantes, con proteína animal como base y un aporte de calcio y fósforo adaptado a su crecimiento.
En la etapa de cachorro, usa un pienso específico para razas grandes y controla el ritmo de crecimiento. Crecer demasiado rápido perjudica sus articulaciones.
Ajusta la ración a su baja actividad y vigila su condición corporal: deberías notarle las costillas al tacto sin verlas. El sobrepeso agrava sus problemas articulares, respiratorios y cardíacos.
Reparte la comida en dos o tres tomas al día y espera al menos una hora antes y después de comer para cualquier ejercicio. Un comedero antivoracidad ayuda si engulle. Descuenta los premios de su ración diaria y evita que beba grandes cantidades de agua de golpe tras el paseo.
Historia y origen

El bullmastiff nació en Inglaterra en el siglo XIX, con un trabajo muy concreto: ayudar a los guardabosques a proteger las fincas de los cazadores furtivos. Por eso se le conocía como “el perro nocturno de los guardabosques”.
Los guardabosques necesitaban un perro silencioso, rápido y fuerte, capaz de detener a un intruso sin herirlo gravemente. La solución fue cruzar el mastín inglés, grande y tranquilo, con el bulldog antiguo, más ágil y decidido. La proporción más citada es de un 60 % de mastín y un 40 % de bulldog, aunque no hay un registro exacto.
El bullmastiff debía localizar al intruso, derribarlo y retenerlo hasta que llegara el guardabosques. Su capa atigrada, ideal para camuflarse en la oscuridad, era muy apreciada.
La raza fue reconocida oficialmente en el Reino Unido en 1924 y hoy la FCI la incluye en el grupo 2, entre los molosoides.
Si te encanta la raza, considera la adopción: a veces hay bullmastiffs adultos y cruces de moloso en protectoras que buscan un hogar tranquilo.
Galería: fotos reales del bullmastiff
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Foto: Corpusdigitalis (FHvB) · CC BY-SA 2.0 de -
Foto: Fausto Moreno · CC BY-SA 3.0 -
Foto: BootsSiR · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Maja Dumat · CC BY 2.0 -
Foto: MIB90210 (talk) · Public domain
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
El bullmastiff en el cine, la tele y los libros
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Rocky
Personaje: Butkus
Butkus, el bullmastiff de Rocky, era el perro real de Sylvester Stallone.
Ver en Amazon Ficha en IMDb -
Spot
Personaje: Spot
Un cartero acoge a un bullmastiff callejero sin saber que es un perro del FBI huido de un programa de protección de testigos.
Ver en IMDb
Razas parecidas
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un bullmastiff?
Un bullmastiff suele vivir entre 8 y 10 años, una esperanza de vida corta, habitual en perros de su tamaño y morfología. Para ayudarle a vivir bien esos años, mantenlo delgado, protégelo del calor, controla sus articulaciones y su corazón y haz revisiones veterinarias periódicas, sobre todo a partir de los cinco o seis años.
¿El bullmastiff es un perro potencialmente peligroso?
El bullmastiff no figura en la lista de razas potencialmente peligrosas del Real Decreto 287/2002. Aun así, la normativa estatal y autonómica también puede incluir a perros por sus características físicas, como el peso o la potencia. Consulta las reglas vigentes en tu comunidad y en tu ayuntamiento para saber si se le exige algún requisito.
¿El bullmastiff es bueno con niños?
Sí, suele ser muy cariñoso y paciente con los niños de su familia. Es tranquilo y tolerante, y tiene un instinto protector hacia los pequeños. Aun así, su tamaño y su fuerza obligan a supervisar siempre los juegos, sobre todo con niños pequeños, y a enseñar a los niños a respetar su descanso.
¿Puede un bullmastiff vivir en un piso?
Puede, con condiciones. Es un perro tranquilo que pasa mucho tiempo descansando, así que se adapta a un piso amplio mejor de lo que parece. Necesita paseos diarios, un sitio cómodo para dormir, pocas escaleras si puede ser y un piso fresco en verano, porque el calor es su gran enemigo.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del bullmastiff esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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