Carolina Dog

El carolina dog es un perro primitivo del sureste de Estados Unidos, de aspecto parecido al dingo, que vivió en libertad hasta hace pocas décadas. Es leal con su familia, robusto y muy fácil de cuidar, pero reservado con los extraños, independiente y poco apto para un piso.

Mediano No reconocida por la FCI Estados Unidos
Ilustración 3D de un carolina dog

Ficha rápida

Peso
13-20 kg
Altura
45-61 cm
Esperanza de vida
12-15 años
Ejercicio diario
60-90 min
Origen
Estados Unidos
Pelo
Corto, liso
Grupo
No reconocida por la FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Muy robusto y con pocos problemas de salud conocidos
  • Pelo corto, muy fácil de cuidar
  • Aguanta muy bien el calor
  • Ladra poco
  • Tolera mejor que otras razas quedarse solo

Piénsatelo si…

  • Poco adecuado para vivir en un piso
  • Reservado y desconfiado con los extraños
  • Independiente: no es la raza más obediente
  • Necesita una socialización muy cuidadosa
  • Muy raro fuera de Estados Unidos

Carácter y temperamento

Carolina Dog: su carácter (ilustración)

El carolina dog no es un perro como los demás. Durante generaciones vivió en libertad en los bosques y pantanos del sureste de Estados Unidos, y eso se nota en su carácter: es cauteloso, independiente, observador y muy leal con los suyos.

Con su familia es cariñoso, aunque sin empalagos. Se vincula mucho con las personas que considera de su grupo, pero lo hace a su manera, sin la necesidad constante de atención que tienen otras razas. Por eso tolera mejor que muchos perros quedarse solo unas horas, siempre que tenga sus necesidades cubiertas.

Con los extraños es reservado. El estándar del United Kennel Club lo dice claramente: es normal que sea tímido y desconfiado, y no hay que esperar que todos sean simpáticos ni que disfruten del contacto con desconocidos. Lo que no es deseable es el miedo excesivo. La socialización desde cachorro marca mucha diferencia.

Como guardián cumple de forma moderada: está atento y avisa, aunque ladra poco.

Con otros perros tiene un fuerte sentido de grupo. Suele llevarse bien con los perros con los que convive, sobre todo si se ha criado con ellos, pero con perros desconocidos puede mostrarse selectivo.

Con niños, depende mucho de la socialización. Puede convivir bien con niños mayores y respetuosos, pero no le gusta que lo agobien ni lo toquen sin parar. Con niños pequeños, supervisión siempre.

Su instinto de caza está muy presente. Con gatos, conejos o gallinas, mucha prudencia.

¿Para quién es? Para personas con algo de experiencia en perros, paciencia y, mejor, una casa con terreno vallado. Si buscas un perro extrovertido que salude a todo el mundo, no es tu raza.

Educación y adiestramiento

Carolina Dog: aprendiendo (ilustración)

El carolina dog es inteligente, pero no vive para obedecer. Aprende rápido lo que le resulta útil y pierde el interés con la repetición. Con refuerzo positivo, paciencia y mucho respeto por su ritmo, se consiguen buenos resultados.

Consejos concretos:

  • Socialización temprana y suave. Es lo más importante. Preséntale personas, perros, ruidos y lugares distintos desde cachorro, siempre a distancia cómoda y con premios. Nunca lo fuerces a acercarse a alguien que le da miedo. Unas clases de socialización bien llevadas le vienen muy bien (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).
  • Aprende a leer su lenguaje corporal. Un perro reservado avisa antes de sentirse desbordado: se aparta, mira hacia otro lado o se lame el hocico (Las señales de calma, una de las claves para entender a nuestros perros).
  • Premios de comida. Trocitos pequeños y apetecibles. Funcionan mucho mejor que cualquier corrección.
  • La llamada, con paciencia. Su independencia y su instinto de caza hacen que la llamada cueste. Trabájala desde el principio y usa una correa larga en zonas abiertas.
  • Sesiones cortas y variadas. Cinco minutos de un ejercicio, un juego y a otra cosa.

Pide a las visitas que lo ignoren al llegar y le dejen acercarse a su ritmo. Así gana confianza mucho antes que si lo obligan a saludar.

Ejercicio y actividad

Carolina Dog: haciendo ejercicio (ilustración)

El carolina dog necesita entre 60 y 90 minutos de actividad diaria. Es un perro ágil, resistente y curioso, hecho para recorrer el monte.

Actividades que le encantan:

  • Paseos largos por el campo, con tiempo para explorar y olfatear.
  • Carrera libre en recintos bien vallados.
  • Juegos de olfato y búsqueda, que encajan con su instinto.
  • Senderismo, de adulto y con progresión.

Un jardín no sustituye a los paseos. Necesita salir, explorar y cambiar de entorno.

Ojo con las vallas: es ágil y puede saltar o excavar si algo le interesa al otro lado.

Con cachorros, juego libre y paseos variados, sin carreras largas forzadas mientras crece.

Aguanta muy bien el calor, porque procede de una zona de veranos cálidos y húmedos. Aun así, en pleno verano pasea a primera hora y al anochecer y lleva agua. Con el frío lo hace razonablemente bien.

Cuidados del pelo

Carolina Dog: cuidado de su pelo (ilustración)

El carolina dog tiene un pelo corto y liso, de mantenimiento mínimo. Los colores más habituales son tonos leonados, del rojizo al canela, a menudo con zonas más claras.

Suelta pelo de forma moderada, con más muda en los cambios de estación.

Rutina recomendada:

  • Cepillado semanal con un guante de goma o un cepillo de cerdas cortas. En la muda, dos veces por semana.
  • Baños muy ocasionales. Es un perro limpio y con poco olor; bañarlo demasiado reseca la piel.
  • Orejas: son erguidas y se airean bien, pero revísalas tras los paseos por el campo.
  • Revisión tras el campo: espigas, garrapatas y pequeñas heridas.

Uñas cortas y dientes limpios completan el cuidado. Acostúmbralo a la manipulación de patas, orejas y boca desde cachorro, con premios: a un perro reservado le cuesta más aceptarla de adulto.

Salud

Carolina Dog: tranquilo y sano (ilustración)

El carolina dog es una raza muy robusta. Durante generaciones fue la vida en libertad, y no la cría selectiva, la que decidió qué perros salían adelante. No hay enfermedades hereditarias bien documentadas en la raza, aunque también hay pocos datos, porque es una raza escasa.

Aun así, conviene vigilar algunos puntos:

  • Displasia de cadera. Puede aparecer en cualquier perro mediano. Si el criador ha hecho radiografías de los padres, mejor.
  • Parásitos y enfermedades transmitidas por garrapatas. Un perro que pasa mucho tiempo en el campo necesita desparasitaciones al día.
  • Leishmaniosis. No es hereditaria, pero es muy frecuente en la península. Habla con tu veterinario de collares o pipetas repelentes y de un análisis anual.
  • Estrés en el veterinario. Su desconfianza natural puede hacer difíciles las visitas. Trabaja la manipulación desde cachorro y haz visitas de premio a la clínica.

Pruebas que conviene pedir al criador: radiografías de cadera de los padres, si existen, y una revisión veterinaria de la camada.

Tolera muy bien el calor, pero ningún perro es inmune al golpe de calor. En los días más duros, sombra, agua fresca y ejercicio solo en las horas frescas.

Alimentación

Carolina Dog: a la hora de comer (ilustración)

El carolina dog es un perro mediano, ligero y activo, que suele mantener bien su peso con una ración ajustada a su actividad.

Pautas generales:

  • Cachorros: pienso de cachorro de raza mediana, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
  • Adultos: dos tomas al día, con la cantidad ajustada a su peso y al ejercicio que haga.
  • Premios: imprescindibles en su educación, pero descuéntalos de su ración diaria.
  • Comer tranquilo. Algunos perros reservados comen mejor en un rincón tranquilo, sin gente pasando al lado.

Su silueta natural es atlética. Deberías notar sus costillas al pasar la mano, sin que se marquen a la vista.

Historia y origen

Carolina Dog: un guiño a su origen (ilustración)

El carolina dog fue identificado como un tipo de perro concreto en los años setenta, gracias al ecólogo I. Lehr Brisbin, de la Universidad de Georgia. Mientras trabajaba en el Savannah River Site, una gran instalación de Carolina del Sur cerrada al público desde los años cincuenta, se fijó en unos perros que vivían en libertad en los bosques y pantanos. Todos se parecían mucho: tamaño mediano, pelo leonado, orejas erguidas y cola en forma de anzuelo.

Brisbin empezó a capturarlos y a estudiarlos. Su aspecto y su comportamiento recordaban a los perros parias de Oriente Medio y al dingo, y de ahí que se le llame a veces dingo americano. La hipótesis que se planteó fue que podían descender de los perros que llegaron a América con los primeros pobladores.

Los estudios genéticos posteriores han encontrado en algunos carolina dogs linajes antiguos de origen asiático, pero también mucha mezcla con perros europeos. Los resultados no coinciden del todo, y su origen exacto sigue en estudio.

El United Kennel Club lo registra desde 1996, y en 2017 el American Kennel Club lo admitió en su registro de razas en desarrollo. No está reconocido por la FCI.

En España es prácticamente imposible encontrar uno. Si te atrae este tipo de perro primitivo, en las protectoras hay muchos mestizos y podencos de carácter independiente esperando una familia que los entienda (Adopción).

Galería: fotos reales del carolina dog

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

El carolina dog en el cine, la tele y los libros

  • Película · 2022

    Prey

    Personaje: Sarii

    Sarii, el perro de la joven comanche Naru, la acompaña en su caza del Predator; lo interpretó Coco, una perra de Carolina adoptada para el rodaje.

    Ver en Amazon Ficha en IMDb

Razas parecidas

Aparece en

Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un carolina dog?

Un carolina dog vive entre 12 y 15 años. Es una raza muy robusta, seleccionada durante generaciones por la vida en libertad más que por criadores, y no tiene enfermedades hereditarias bien documentadas. Aun así, dale una alimentación adecuada, ejercicio diario, desparasitaciones al día y revisiones veterinarias anuales, más frecuentes a partir de los ocho años.

¿El carolina dog es un dingo?

No. Se le llama a veces dingo americano por su parecido físico, pero no es un dingo australiano. Es un perro doméstico que vivió en libertad en el sureste de Estados Unidos. Los estudios genéticos le atribuyen parte de ascendencia antigua de origen asiático y también mezcla con perros europeos, y sus conclusiones no son del todo coincidentes.

¿El carolina dog está reconocido como raza?

No está reconocido por la FCI, la federación a la que pertenece la Real Sociedad Canina de España. En Estados Unidos lo registra el United Kennel Club desde 1996, y el American Kennel Club lo admitió en 2017 en su registro de razas en desarrollo, que no equivale al reconocimiento completo. Fuera de Estados Unidos es rarísimo.

¿El carolina dog es buen perro de familia?

Puede serlo para la familia adecuada. Con los suyos es leal y cariñoso, pero es reservado con los extraños y no le gusta que lo toquen personas que no conoce. Necesita una socialización muy cuidada desde cachorro, una casa con terreno y dueños con algo de experiencia que respeten su carácter independiente.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del carolina dog esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

Buscar protectoras Cómo adoptar

¿Buscas veterinario?

Clínicas, horarios y urgencias 24 horas en 413 municipios de España, con su teléfono y si están abiertas ahora.

Encontrar veterinario Urgencias 24 horas