Fila brasileño
Nombre original: Fila Brasileiro
El fila brasileño es un moloso enorme, guardián nato y de una lealtad absoluta hacia su familia, pero muy desconfiado con los desconocidos. Es una raza PPP en España y solo es para dueños con mucha experiencia, espacio y tiempo para socializarlo.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 40-60 kg
- Altura
- 60-75 cm
- Esperanza de vida
- 9-11 años
- Ejercicio diario
- 60-90 min
- Origen
- Brasil
- Pelo
- Corto
- Grupo
- Grupo 2 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Guardián excepcional de su casa y su familia
- Muy leal y protector con los suyos
- Pelo corto de mantenimiento mínimo
- Tolera bien el calor para su tamaño
Piénsatelo si…
- Solo para dueños con mucha experiencia en perros grandes
- Muy desconfiado con desconocidos y difícil con otros perros
- Poco recomendable con niños pequeños
- No es apto para vivir en un piso
- Raza PPP: licencia, seguro y bozal
Carácter y temperamento

El fila brasileño es uno de los guardianes más serios que existen. Con su familia es leal, tranquilo y muy protector. Con los desconocidos, en cambio, es desconfiado de verdad. No es timidez ni mala educación: es parte de la raza, hasta el punto de que el estándar describe la “ojeriza”, esa aversión a los extraños, como un rasgo típico.
En casa suele ser calmado. Le gusta estar cerca de los suyos y vigilar desde su sitio. Pero si percibe una amenaza, reacciona con decisión, y con sus 40 a 60 kilos eso no es ninguna broma.
Con otros perros es complicado. Muchos filas no toleran a perros desconocidos, sobre todo del mismo sexo, y la convivencia con otro perro en casa requiere mucho trabajo y algo de suerte. Con los niños de su familia suele ser protector y paciente, pero no es una raza que recomendemos para hogares con niños pequeños: su fuerza y su desconfianza hacia las visitas de los peques son un riesgo difícil de controlar.
Tolera bien quedarse solo, sobre todo si tiene un terreno que vigilar. No es un perro ladrador sin motivo, pero cuando avisa, se le oye.
Lo más importante que debes saber: el fila no es un perro para cualquiera. Necesita un dueño con mucha experiencia en molosos y perros de guarda, que sepa leer su lenguaje corporal, que sea coherente y tranquilo, y que asuma que tendrá que gestionar las visitas, los paseos y los encuentros con otros perros durante toda su vida.
En España, además, está incluido en la lista estatal de razas potencialmente peligrosas. Eso implica licencia, seguro y bozal según la normativa estatal y autonómica vigente. Infórmate bien antes de dar el paso (Perros potencialmente peligrosos (PPP): razas, licencia y obligaciones).
¿Para quién es? Para personas expertas, con una casa con terreno bien vallado, tiempo para educarlo y una idea muy clara de lo que supone convivir con un guardián de este calibre.
Educación y adiestramiento

La educación del fila empieza el primer día y no termina nunca. No es un perro que obedezca por agradar: es independiente, testarudo y muy seguro de sí mismo. Por eso los métodos bruscos no solo no funcionan, sino que pueden ser peligrosos. La clave es el refuerzo positivo, la coherencia y la paciencia.
Pautas concretas:
- Socialización temprana e intensa. Personas de todas las edades, otros perros equilibrados, ruidos, coches y lugares distintos, siempre en experiencias positivas y sin saturarlo. Es la inversión más importante que harás (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).
- Bozal como algo positivo. Como raza PPP, tendrá que llevarlo en espacios públicos. Acostúmbralo desde cachorro asociándolo a premios, para que lo lleve con naturalidad (¿Bozal de cesta o bozal de tela?).
- Paseo con correa floja. Con este peso, que tire de la correa no es una molestia: es un riesgo. Trabájalo desde muy pequeño.
- Protocolo de visitas. Enséñale a ir a su sitio cuando llega alguien y no obligues nunca a un desconocido a tocarlo. Respeta su distancia.
- Ayuda profesional. Busca un educador canino con experiencia en molosos y métodos amables desde el principio, no cuando aparezcan los problemas.
Si estás pensando en adoptar un moloso adulto, habla antes con la protectora: conocen bien a cada perro y te dirán si encaja con tu experiencia.
Ejercicio y actividad

El fila tiene una energía media. No es un atleta incansable, pero necesita entre 60 y 90 minutos de actividad diaria para mantenerse en forma y equilibrado.
Lo que mejor le va:
- Paseos largos a ritmo tranquilo, por zonas sin aglomeraciones.
- Juegos de olfato y búsqueda, que le cansan la cabeza sin forzar las articulaciones.
- Tiempo en su terreno vallado, donde pueda moverse y vigilar.
Con los cachorros, prudencia máxima: nada de carreras largas, saltos ni escaleras constantes mientras crece, para proteger caderas y codos.
No es un perro para un piso. Necesita espacio y, sobre todo, una valla alta y sólida. Tolera bien el calor para ser un moloso, pero en verano evita igualmente las horas centrales. El frío intenso le cuesta más: en invierno, dale un sitio resguardado y una cama gruesa.
Cuidados del pelo

El pelo del fila es una de las pocas cosas sencillas de esta raza. Es corto, liso y denso, y suelta poco.
Rutina:
- Cepillado semanal con un guante de goma para retirar el pelo muerto.
- Baños ocasionales, solo cuando se ensucie.
- Pliegues y papada. Tiene la piel suelta, con papada y algún pliegue. Revisa que estén limpios y secos para evitar irritaciones.
- Ojos y orejas. Revísalos cada semana y límpialos si hace falta.
- Uñas cortas, que con su peso se notan mucho al caminar.
Lo realmente importante es que acepte la manipulación desde cachorro. Cortar las uñas a un fila adulto que no se deja es misión imposible.
Salud

El fila brasileño tiene una salud intermedia. Como en otros molosos grandes, hay algunas predisposiciones que conviene conocer:
- Displasia de cadera y de codo. Problemas del desarrollo articular que pueden causar dolor y artrosis. Son frecuentes en razas grandes y pesadas.
- Torsión gástrica. Como perro grande y de pecho profundo, tiene riesgo de dilatación y torsión de estómago, una urgencia veterinaria. Reparte la comida en dos o tres tomas y evita el ejercicio intenso antes y después de comer. Si lo ves con el abdomen hinchado, intentando vomitar sin éxito, ve al veterinario de inmediato.
- Problemas de párpados, como el entropión o el ectropión, favorecidos por su piel suelta.
- Problemas de piel en los pliegues si no se mantienen secos.
Si compras un cachorro, pide al criador radiografías oficiales de cadera y codo de ambos padres y una revisión de los ojos. Y conoce el carácter de la madre: en esta raza, el temperamento de los padres es tan importante como su salud.
En cuanto al clima, aguanta el calor mejor que muchos molosos, pero el golpe de calor siempre es un riesgo en un perro de este tamaño. El frío lo lleva peor.
Alimentación

Un fila adulto es un perro grande que come mucho, pero el objetivo no es que sea lo más grande posible, sino que crezca despacio y se mantenga delgado.
Pautas generales:
- Cachorros: pienso para cachorros de razas grandes o gigantes, que controla el calcio y la energía para un crecimiento más lento. Tres o cuatro tomas al día al principio y luego dos o tres.
- Adultos: dos o tres tomas al día, con un rato de calma antes y después para reducir el riesgo de torsión gástrica.
- Peso: deberías notar las costillas al pasar la mano. Cada kilo de más es una carga extra para sus articulaciones.
Ajusta la ración a su actividad real y consulta con tu veterinario si dudas. Agua fresca siempre disponible.
Historia y origen

El fila brasileño es una raza nacida en Brasil durante la época colonial. Desciende de los perros que llevaron los colonizadores europeos, sobre todo mastines y perros de presa de la península ibérica, mezclados con antiguos bulldogs y, según la teoría más citada, con el sabueso de San Huberto, del que heredaría su olfato, su piel suelta y sus orejas caídas.
En las grandes haciendas del interior del país, el fila se usaba para guardar las fincas, conducir el ganado bravo y cazar grandes animales. De esa época viene su fama de perro que sujeta a su presa sin herirla gravemente hasta que llega el dueño, y también su desconfianza hacia los desconocidos.
Una de sus particularidades más llamativas es su forma de moverse: al paso, mueve a la vez las dos patas del mismo lado, lo que en la raza se conoce como “paso de camello”.
La FCI reconoce la raza, y en Brasil es una de las razas autóctonas más apreciadas. En algunos países, como el Reino Unido, su tenencia está prohibida. En España figura en la lista estatal de razas potencialmente peligrosas. Si te interesan los molosos de guarda, compáralo también con uno de origen español: el presa canario (Presa canario).
Galería: fotos reales del fila brasileño
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Foto: Jacekjarz · CC BY-SA 3.0 -
Foto: https://www.flickr.com/photos/patrizia2010/ · CC BY 2.0 -
Foto: Jacekjarz · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Pleple2000 · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Yanbeneby · CC BY-SA 3.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
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Preguntas frecuentes
¿El fila brasileño es un perro peligroso?
En España el fila brasileño figura en la lista estatal de razas potencialmente peligrosas, así que necesitarás licencia, seguro y bozal según la normativa estatal y autonómica vigente. Más allá de la ley, es un guardián muy potente y desconfiado con los extraños: en manos inexpertas o sin socialización puede ser un problema serio.
¿Cuánto vive un fila brasileño?
Un fila brasileño vive entre 9 y 11 años, lo normal en un moloso de su tamaño. Para que envejezca bien, controla su peso desde cachorro, cuida sus articulaciones evitando el ejercicio brusco durante el crecimiento, reparte la comida para prevenir la torsión gástrica y hazle revisiones veterinarias periódicas, más frecuentes a partir de los seis o siete años.
¿El fila brasileño es bueno con niños?
Con los niños de su propia familia suele ser protector y tolerante, pero no es una raza que recomendemos para casas con niños pequeños. Su tamaño, su fuerza y su desconfianza hacia los desconocidos complican mucho las cosas cuando vienen amigos de los peques a jugar. Nunca lo dejes sin supervisión con niños.
¿Qué es la ojeriza del fila brasileño?
Es la desconfianza marcada hacia los desconocidos, un rasgo que el propio estándar de la raza describe como típico. El fila no acepta fácilmente que un extraño se le acerque o lo toque. Por eso necesita una socialización muy temprana y constante, y un dueño que gestione las visitas con cabeza.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del fila brasileño esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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