Labrador retriever

El labrador retriever es cariñoso, sociable y facilísimo de educar, por eso es uno de los perros favoritos de las familias y una gran opción para primerizos. A cambio, necesita mucho ejercicio y compañía, suelta muchísimo pelo y tiene tendencia a engordar.

Grande Grupo 8 FCI: Cobradores, levantadores y de agua Canadá, Reino Unido
Ilustración 3D de un labrador retriever

Ficha rápida

Peso
25-36 kg
Altura
54-57 cm
Esperanza de vida
10-13 años
Ejercicio diario
60-90 min
Origen
Canadá, Reino Unido
Pelo
Corto
Grupo
Grupo 8 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Ideal para primerizos
  • Excelente con niños
  • Muy sociable con otros perros y con personas
  • Muy fácil de adiestrar
  • Pelo corto de mantenimiento sencillo

Piénsatelo si…

  • Lleva muy mal quedarse solo
  • Suelta muchísimo pelo
  • Tendencia a engordar
  • Nulo como perro guardián

Carácter y temperamento

Labrador retriever: su carácter (ilustración)

El labrador retriever es amigable, activo y tiene uno de los caracteres más fáciles que existen. Si hubiera que elegir una raza para representar la idea de «perro de familia», muchos escogerían al labrador. Y no les faltaría razón.

Es cariñoso con todo el mundo. Con su familia, con las visitas, con el repartidor y con el vecino que se cruza en el ascensor. Con otros perros suele ser muy sociable y juguetón, y con los niños es simplemente estupendo: paciente, alegre y resistente. Por eso es una de las razas más recomendadas para primerizos.

Esa sociabilidad tiene un reverso: como perro guardián, no sirve. Ladra poco, y si alguien entra en casa, lo más probable es que le lleve un juguete. Tampoco es un perro que lleve bien la soledad. Necesita estar con su gente, y si pasa demasiadas horas solo puede aburrirse, mordisquear lo que encuentre o desarrollar ansiedad por separación.

De cachorro y joven es un torbellino. Hasta los dos o tres años puede ser impulsivo, saltador y muy mordedor, siempre con algo en la boca. Es normal: fue seleccionado para cobrar piezas, y llevar cosas en la boca le encanta. Con la madurez se vuelve mucho más tranquilo, aunque sin perder las ganas de jugar.

Otro rasgo típico es su pasión por el agua. La mayoría de labradores se tiran a cualquier charco, río o piscina que encuentran. Y por la comida, claro. El labrador vive con la sensación permanente de que alguien se ha olvidado de darle de comer.

En resumen, es un perro equilibrado, noble y con muchas ganas de agradar. Si tienes tiempo para él, ejercicio que compartir y paciencia con su adolescencia, será un compañero difícil de superar.

Educación y adiestramiento

Labrador retriever: aprendiendo (ilustración)

El labrador es de las razas más fáciles de educar. Aprende rápido, le encanta trabajar contigo y está dispuesto a hacer casi cualquier cosa por un premio. Eso lo convierte en un alumno ideal para el refuerzo positivo, y también explica por qué es la raza más usada como perro guía y de asistencia.

Algunos consejos prácticos:

  • Usa su ración como herramienta. Como tiende a engordar, entrena con parte de su pienso diario en lugar de añadir premios extra.
  • Trabaja el autocontrol desde cachorro. Esperar antes de comer, sentarse para saludar o soltar un juguete cuando se lo pides son ejercicios clave con un perro tan impulsivo.
  • Canaliza el mordisqueo. Ofrécele juguetes adecuados para morder y enséñale a traerlos. Es su instinto de cobro y se puede aprovechar.
  • Saludos con las cuatro patas en el suelo. Premia que no salte encima de la gente. Con 35 kg, esto importa.
  • Soledad progresiva. Acostúmbralo a quedarse solo poco a poco, con juguetes rellenos de comida y ausencias cortas al principio.

Si llega a casa de cachorro, las primeras noches pueden ser movidas (¿Tu cachorro llora por la noche? No lo ignores, ayúdale). También te ayudará tener clara la base del refuerzo positivo (Cómo enseñar a un perro).

Un último consejo: que sea fácil no significa que se eduque solo. El labrador aprende rápido lo bueno y lo malo, así que la constancia de toda la familia es lo que marca la diferencia.

Ejercicio y actividad

Labrador retriever: haciendo ejercicio (ilustración)

El labrador necesita entre 60 y 90 minutos diarios de ejercicio. Tiene mucha energía, sobre todo de joven, y un labrador que no se cansa lo demuestra rápido en casa.

Lo ideal es combinar paseos largos con actividades que aprovechen su instinto. Los juegos de cobro, con pelota o dummies, le encantan. Nadar es un ejercicio perfecto para él: le divierte muchísimo y cuida sus articulaciones. También disfruta del senderismo, del canicross y de actividades de olfato como el mantrailing.

Si quieres probar deportes caninos, el labrador destaca en obediencia, rastreo, agility y, por supuesto, en pruebas de trabajo para retrievers.

Con los cachorros hay que moderar el ejercicio de impacto hasta que termine su crecimiento, alrededor del año o año y medio, para proteger caderas y codos. Paseos cortos y frecuentes, juego libre sobre terreno blando y nada de correr al lado de la bici.

En casa, los juguetes rellenos de comida y los juegos de búsqueda son un buen complemento para los días de lluvia o de mucho calor.

Cuidados del pelo

Labrador retriever: cuidado de su pelo (ilustración)

El labrador tiene el pelo corto, denso y resistente al agua, con una doble capa: un pelo exterior algo duro y un subpelo abundante que lo aísla del frío y del agua.

Ese subpelo es el responsable de que suelte muchísimo pelo, pese a que parezca un perro de pelo sencillo. Suelta durante todo el año y hace dos mudas fuertes, en primavera y otoño, en las que el pelo aparece por todas partes.

El mantenimiento es fácil: cepíllalo dos o tres veces por semana con un cepillo de goma o de púas cortas, y a diario durante la muda con un rastrillo para subpelo. No necesita peluquería.

Báñalo solo cuando lo necesite. Si se baña a menudo en ríos o en el mar, acláralo con agua dulce y sécale bien las orejas para prevenir otitis. Revisa uñas y dientes con regularidad.

Salud

Labrador retriever: tranquilo y sano (ilustración)

El labrador es una raza de salud media. No es especialmente delicada, pero tiene varios problemas hereditarios que conviene conocer:

  • Displasia de cadera y de codo. Son las enfermedades ortopédicas más frecuentes de la raza.
  • Torsión gástrica. Una urgencia grave en perros grandes y de pecho profundo. Abdomen hinchado, arcadas sin vómito e inquietud son motivo de visita inmediata al veterinario.
  • Obesidad. Es probablemente su mayor riesgo, y agrava todos los problemas articulares.
  • Atrofia progresiva de retina, que provoca pérdida de visión progresiva.
  • Colapso inducido por el ejercicio, un trastorno genético que causa debilidad tras un esfuerzo intenso.
  • Otitis, por sus orejas caídas y su afición al agua.

Si vas a comprar un cachorro, pide al criador radiografías oficiales de caderas y codos de los padres, revisión oftalmológica reciente y los tests genéticos de atrofia de retina y de colapso inducido por el ejercicio.

El labrador tolera bien el frío y de forma aceptable el calor. En verano, pasea a primera y última hora, y aprovecha el agua para refrescarlo. Vigila los signos de golpe de calor en días muy calurosos: jadeo intenso, babeo excesivo, torpeza o vómitos. Ante la duda, refréscalo y llama al veterinario.

Con una buena elección de criador, un peso correcto y revisiones anuales, la mayoría de labradores disfrutan de una vida larga y activa. A partir de los siete u ocho años, conviene hacer chequeos más completos.

Alimentación

Labrador retriever: a la hora de comer (ilustración)

Un labrador adulto pesa entre 25 y 36 kg, y la clave de su alimentación es una: controlar las cantidades. Es una raza con tendencia a engordar y un apetito legendario.

Elige un pienso de calidad para razas grandes, con proteína animal como primer ingrediente. Durante el primer año, un pienso de cachorro para razas grandes ayuda a que crezca de forma controlada. Divide la ración en dos tomas y pésala con báscula.

Usa la tabla del fabricante solo como punto de partida y ajusta según su condición corporal: debes notar las costillas sin apretar. Los comederos lentos son muy útiles con esta raza, porque ralentizan la ingesta y pueden ayudar a reducir el riesgo de torsión gástrica. Evita el ejercicio intenso justo antes y después de comer. Y cuidado con la basura y las sobras: un labrador es capaz de comerse cualquier cosa.

Historia y origen

Labrador retriever: un guiño a su origen (ilustración)

El labrador retriever tiene raíces en la isla de Terranova, en la actual Canadá. Allí vivía el llamado perro de San Juan, un perro de agua que ayudaba a los pescadores a recoger redes y a recuperar peces que se escapaban de los anzuelos. Era resistente, nadador incansable y muy colaborador.

En el siglo XIX, algunos de estos perros llegaron a Inglaterra en los barcos que comerciaban con la isla. Varios aristócratas británicos quedaron impresionados por su capacidad para cobrar piezas en el agua y empezaron a criarlos como perros de caza. Fue en Reino Unido donde la raza se fijó y recibió el nombre de labrador, aunque la península del Labrador no fuera exactamente su lugar de origen.

A principios del siglo XX, el Kennel Club británico reconoció la raza. Desde entonces se ha convertido en una de las más populares del mundo, tanto como perro de familia como en tareas de trabajo: perro guía, de asistencia, de búsqueda y rescate o de detección.

La FCI lo clasifica en el grupo de cobradores, levantadores y perros de agua. Por su popularidad, también hay labradores y cruces de labrador en protectoras buscando hogar. Si te encaja la raza, considera la adopción.

Galería: fotos reales del labrador retriever

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

El labrador retriever en el cine, la tele y los libros

  • Película · 2008

    Marley y yo

    Personaje: Marley

    Un labrador incorregible y adorable acompaña a una familia durante trece años de mudanzas, hijos y destrozos.

    Ver en Amazon Ficha en IMDb
  • Libro · 2005

    Marley y yo

    Personaje: Marley

    Las memorias del periodista John Grogan sobre la vida con Marley, «el peor perro del mundo».

    Ver en Amazon
  • Serie · 2013

    La Patrulla Canina

    Personaje: Zuma

    Zuma, el labrador chocolate del equipo, se encarga de los rescates en el agua.

    Ver en Amazon Ficha en IMDb
  • Película · 1963

    El viaje increíble

    Personaje: Luath

    Luath, un labrador joven, guía a un bull terrier y un gato siamés a través de Canadá para volver a casa.

    Ver en IMDb
  • Libro · 1961

    El viaje increíble

    Personaje: Luath

    Novela de Sheila Burnford: el labrador Luath encabeza el viaje de tres animales de vuelta con su familia.

  • Serie · 2010

    Downton Abbey

    Personaje: Isis

    Isis, la labradora del conde de Grantham, acompaña a Robert por la finca y los salones de Downton durante buena parte de la serie.

    Ver en IMDb

Razas parecidas

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un labrador?

Un labrador suele vivir entre 10 y 13 años. Su esperanza de vida depende mucho del peso: los labradores que se mantienen delgados viven más y con mejor movilidad. Ejercicio diario, raciones controladas, revisiones veterinarias periódicas y un buen control de las articulaciones son las claves para que envejezca bien.

¿El labrador suelta mucho pelo?

Sí, muchísimo, aunque tenga el pelo corto. Tiene doble capa, con un subpelo denso que suelta durante todo el año y de forma masiva en las mudas de primavera y otoño. Cepíllalo dos o tres veces por semana, y a diario durante la muda, con un rastrillo para subpelo.

¿Puede vivir un labrador en un piso?

Sí, puede vivir en un piso si recibe entre 60 y 90 minutos diarios de ejercicio y no pasa demasiadas horas solo. Un labrador bien paseado es tranquilo en casa. El problema no es el tamaño del piso, sino un labrador aburrido y solo, que puede acabar mordiendo muebles o ladrando.

¿Por qué los labradores tienen tanta hambre?

En parte es genético. Se ha descrito una variante del gen POMC, frecuente en labradores, que se asocia a más apetito y a tendencia a engordar. Por eso conviene pesar la ración, usar parte del pienso como premio, ofrecer comederos lentos y no dejarse convencer por su mirada de hambre permanente.

¿Es bueno un labrador para una familia con niños?

Sí, es una de las mejores razas para familias con niños. Es paciente, juguetón y muy tolerante. De joven es bastante impulsivo y puede tirar a un niño pequeño sin querer, así que conviene trabajar el autocontrol desde cachorro y supervisar siempre el juego entre ambos.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del labrador retriever esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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