Mastín napolitano
Nombre original: Mastino Napoletano
El mastín napolitano es un gigante de aspecto imponente, noble con los suyos y guardián nato de su territorio. Tranquilo y poco ladrador, necesita un dueño con mucha experiencia, espacio y tiempo para cuidar una salud delicada. Impresiona, pero no es un perro para cualquiera.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 50-70 kg
- Altura
- 60-75 cm
- Esperanza de vida
- 8-10 años
- Ejercicio diario
- 30-45 min
- Origen
- Italia
- Pelo
- Largo
- Grupo
- Grupo 2 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Guardián nato y muy protector con su familia
- Muy tranquilo en casa: necesita poco ejercicio
- Ladra poco y solo cuando hay motivo
- Tolera bien quedarse solo unas horas
Piénsatelo si…
- Solo para dueños con mucha experiencia
- Salud delicada y esperanza de vida corta
- Muy selectivo con otros perros
- No recomendable con niños pequeños por su tamaño y carácter
- Muy sensible al calor por su hocico corto
Carácter y temperamento

El mastín napolitano no pasa desapercibido. Es un gigante de más de 50 kilos, con la piel colgando en pliegues y una cabeza enorme, y fue precisamente diseñado para intimidar. Su temperamento es noble y protector: tranquilo y leal con los suyos, y desconfiado con todo lo que no conoce.
En casa es un perro sereno. Se pasa buena parte del día descansando y observando, y rara vez se altera sin motivo. Con su familia es afectuoso, aunque a su manera: no es un perro efusivo ni juguetón, sino más bien un compañero silencioso que te sigue con la mirada. Tiende a apegarse mucho a una o dos personas.
Su instinto de guarda es muy fuerte. Protege su casa y a su gente sin necesidad de entrenamiento, y a los desconocidos los recibe con reserva. Ladra poco, pero cuando lo hace, impresiona.
Con otros perros suele ser muy selectivo, sobre todo con los del mismo sexo. Una buena socialización ayuda, pero no esperes un perro de parque que juega con todo el mundo.
Con los niños, cuidado. Puede ser tolerante con los de su casa, pero su tamaño hace que un simple movimiento sea peligroso para un niño pequeño, y su instinto protector puede reaccionar ante juegos bruscos con otros niños. No es una raza recomendable para familias con peques.
Tolera bien la soledad durante unas horas, algo coherente con su pasado de guardián.
Por su tamaño y potencia, dependiendo de la comunidad autónoma, puede quedar sujeto a la normativa de perros potencialmente peligrosos: licencia, seguro y bozal según la normativa estatal y autonómica vigente (Perros potencialmente peligrosos (PPP): razas, licencia y obligaciones).
¿Para quién es? Solo para personas con mucha experiencia en molosos, espacio, tiempo y recursos para cuidar su salud.
Educación y adiestramiento

El mastín napolitano es inteligente, pero no es un perro que obedezca por obedecer. Tiene un carácter independiente y reflexivo, y su adiestrabilidad es baja. Además, su tamaño hace que los errores de educación se paguen caros: lo que es gracioso en un cachorro de 10 kilos es un problema serio en un adulto de 70.
Pautas clave:
- Empieza desde el primer día. Normas claras, coherentes y compartidas por toda la familia. Un mastín adulto no se “reeduca” fácilmente.
- Refuerzo positivo, siempre. La fuerza no funciona con un perro de 70 kilos y, además, deteriora la confianza. Premios de comida, calma y paciencia.
- Socialización intensa y temprana. Es lo más importante. Personas de todo tipo, visitas en casa, perros equilibrados, ruidos y entornos variados, siempre en positivo y sin forzar (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).
- Paseo con correa floja. Enséñalo de cachorro. Un adulto que tira es imposible de sujetar.
- Aceptar la manipulación. Tocar pliegues, orejas, boca y patas será parte de su vida. Acostúmbralo pronto con premios.
- Bozal en positivo. Enséñale a meter el hocico con premios desde pequeño. Si alguna vez lo necesitas, será una herramienta más, no un drama.
Si no tienes experiencia con perros de guarda de este calibre, busca desde el principio a un educador canino que trabaje en positivo.
Ejercicio y actividad

El mastín napolitano tiene una energía muy baja. Necesita entre 30 y 45 minutos de actividad diaria, repartidos en paseos tranquilos.
Lo ideal:
- Paseos cortos y tranquilos, dos o tres veces al día, a su ritmo.
- Juegos de olfato, que le estimulan sin forzar sus articulaciones.
- Un espacio donde moverse con libertad, como un jardín vallado.
Durante el crecimiento hay que tener especial cuidado. Es un perro que tarda casi dos años en desarrollarse, y el ejercicio excesivo, los saltos y las escaleras pueden dañar sus articulaciones. Nada de correr detrás de una bici ni de hacer deporte intenso.
El calor es su gran enemigo. Por su hocico corto y su gran masa corporal, se sobrecalienta enseguida. En verano, pasea solo al amanecer o por la noche, y dentro de casa asegúrate de que tiene un sitio fresco. Si ves que jadea mucho, se tumba y no quiere moverse, para y busca sombra y agua.
Tampoco lleva bien el frío intenso: su pelo corto no le protege mucho.
Cuidados del pelo

El pelo del mastín napolitano es corto, denso y liso, y no necesita peluquería. Suelta una cantidad moderada durante todo el año.
La rutina del pelo es sencilla, pero la de la piel no tanto:
- Cepillado semanal con un guante de goma.
- Limpieza de pliegues varias veces por semana. Los pliegues de la cara y el cuello acumulan humedad, baba y suciedad, y son terreno ideal para infecciones. Límpialos con una gasa húmeda y sécalos muy bien.
- Baños ocasionales, con un champú suave, y un secado a fondo de cada pliegue.
- Ojos. Revísalos a diario y limpia las legañas.
- Toalla para la baba, siempre a mano.
- Uñas y almohadillas. Con su peso, unas uñas largas le hacen pisar mal. Córtalas con regularidad y acostúmbralo desde cachorro.
Aprovecha el cepillado para revisar la piel entera: rojeces, mal olor o humedad en un pliegue son señales de que hay que ir al veterinario antes de que la infección vaya a más.
Salud

El mastín napolitano es una de las razas con más problemas de salud y su esperanza de vida es corta. Conviene saberlo antes de llevarte uno a casa.
Los problemas más habituales:
- Displasia de cadera y de codo. Muy frecuentes en razas gigantes.
- Torsión gástrica. Una urgencia veterinaria. Reparte la comida y evita el ejercicio intenso tras las comidas.
- Problemas de párpados. Entropión, ectropión y prolapso de la glándula del tercer párpado, el llamado “ojo de cereza”.
- Dermatitis de los pliegues. Infecciones por humedad y roce.
- Problemas cardiacos, como la cardiomiopatía dilatada.
- Problemas respiratorios asociados a su hocico corto.
Pruebas que conviene pedir al criador:
- Radiografías oficiales de cadera y codo de los padres.
- Revisión cardiológica de los padres.
- Revisión ocular.
Ten en cuenta también que, por su tamaño, cualquier tratamiento cuesta más: la medicación se dosifica por peso y una cirugía en un perro de 70 kilos es compleja. Por su hocico corto, además, la anestesia requiere precauciones especiales. Un seguro de mascotas puede ser una buena idea con una raza así.
Las señales de alarma que no debes ignorar: abdomen hinchado y arcadas sin vómito, cojeras, cansancio anormal o respiración muy ruidosa. En cuanto al clima, lleva muy mal el calor por ser braquicéfalo y pesado, y tampoco aguanta bien el frío intenso. Necesita un hogar con temperaturas moderadas.
Alimentación

El mastín napolitano es un perro gigante con una energía muy baja, lo que significa que es muy fácil que engorde. Y el sobrepeso, en un perro de este tamaño, es un riesgo serio para sus articulaciones y su corazón.
Durante el crecimiento, usa un pienso específico para cachorros de razas gigantes, con un aporte de calcio y energía controlado. Un crecimiento demasiado rápido favorece los problemas articulares. No le des suplementos de calcio por tu cuenta.
Pesa siempre la comida: con un perro tan grande, “un puñado más” al día se nota rápido en la báscula. En la edad adulta, reparte la ración en al menos dos tomas al día, evita que coma con ansia y deja un rato de calma antes y después de comer para reducir el riesgo de torsión gástrica. Ajusta la cantidad a su actividad real, que es baja, y controla su peso con frecuencia.
Historia y origen

El mastín napolitano es heredero de los antiguos molosos del Mediterráneo, perros enormes usados en la guerra y como guardianes desde la Antigüedad. Los romanos tenían perros de este tipo en sus ejércitos y en los espectáculos del circo, y la línea que lleva hasta el mastín napolitano actual se mantuvo durante siglos en el sur de Italia.
Allí, en los alrededores de Nápoles, estos perros se usaron sobre todo como guardianes de fincas, granjas y casas. Eran perros de campesinos y ganaderos que necesitaban protección, y se criaban por su tamaño, su fuerza y su capacidad disuasoria.
A mediados del siglo XX, la raza estaba prácticamente desaparecida. Un grupo de aficionados italianos, entre los que destacó el escritor Piero Scanziani, la recuperó y redactó su primer estándar. Desde entonces, se ha extendido por todo el mundo, en buena parte gracias a su aspecto impresionante.
Por desgracia, esa imagen también ha provocado que muchos mastines acaben en protectoras cuando sus dueños descubren lo que implica cuidar de un perro así. Si tienes experiencia con molosos, pregunta en protectoras y asociaciones especializadas: puede que un mastín adulto esté esperándote.
Galería: fotos reales del mastín napolitano
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Foto: user:przykuta · CC BY-SA 2.5 -
Foto: 3268zauber · CC BY-SA 3.0 -
Foto: gomagoti · CC BY-SA 2.0 -
Foto: Przykuta · CC BY-SA 2.5 -
Foto: Canarian · CC BY-SA 4.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
El mastín napolitano en el cine, la tele y los libros
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Harry Potter y la piedra filosofal
Personaje: Fang
En las películas, Fang, el perro de Hagrid, lo interpretan mastines napolitanos.
Ver en Amazon Ficha en IMDb
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un mastín napolitano?
Un mastín napolitano vive entre 8 y 10 años de media, algo menos que la mayoría de las razas. Su gran tamaño, su tendencia a problemas articulares, cardiacos y de piel y su sensibilidad al calor influyen en su esperanza de vida. Revisiones veterinarias frecuentes y mantenerlo delgado le ayudan a vivir más y mejor.
¿El mastín napolitano es un perro peligroso?
No es un perro agresivo por naturaleza, pero sí un guardián muy potente y desconfiado con extraños. Por su tamaño y fuerza, según la comunidad autónoma y su evaluación, puede estar sujeto a la normativa de perros potencialmente peligrosos. Necesita socialización intensa, educación constante y un dueño con experiencia que sepa gestionarlo.
¿El mastín napolitano babea mucho?
Sí, babea muchísimo. Sus belfos grandes y colgantes hacen que la baba caiga con facilidad, sobre todo después de beber, comer, con calor o con emoción. Si vas a convivir con un mastín napolitano, ten siempre a mano una toalla y acepta que encontrarás baba en paredes, suelos y ropa.
¿Es bueno con niños?
No es la raza más recomendable para familias con niños pequeños. Aunque puede ser tolerante con los niños de su familia, su tamaño enorme hace que un empujón sin querer sea peligroso, y su instinto protector puede malinterpretar juegos bruscos con amigos que vienen de visita. La supervisión debe ser constante.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del mastín napolitano esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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