Otterhound

El otterhound es un gran sabueso británico de pelo duro, criado para seguir el rastro de la nutria por ríos y orillas: amable, sociable y con una nariz extraordinaria. Le encanta el agua y adora a otros perros, pero ladra y aúlla muchísimo, es cabezota y hoy es una de las razas más escasas del mundo.

Grande Grupo 6 FCI: Sabuesos y rastreadores Reino Unido
Ilustración 3D de un otterhound

Ficha rápida

Peso
30-52 kg
Altura
60-69 cm
Esperanza de vida
10-13 años
Ejercicio diario
60-90 min
Origen
Reino Unido
Pelo
Duro
Grupo
Grupo 6 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Excelente con otros perros
  • Bueno con niños y amable con todo el mundo
  • Le encanta nadar
  • Aguanta muy bien el frío

Piénsatelo si…

  • Ladra y aúlla muchísimo
  • No es apto para vivir en un piso
  • Difícil de educar: su nariz manda
  • Lleva mal el calor
  • Raza muy escasa y difícil de encontrar

Carácter y temperamento

Otterhound: su carácter (ilustración)

El otterhound es un sabueso grande, peludo y bonachón. Se crio en Gran Bretaña para seguir el rastro de las nutrias por los ríos, en jauría, y su carácter es el de un perro de grupo: amable, sociable y tranquilo, con una nariz que lo gobierna todo.

El estándar de la FCI lo describe como un perro afable y de carácter equilibrado, sin rastro de agresividad ni de nervios. Con otros perros es excelente. Está hecho para vivir y trabajar en grupo, y suele disfrutar mucho de la compañía canina.

Con los niños suele ser cariñoso y paciente. Eso sí, es grande, algo torpe y entusiasta, y puede tirar a un niño pequeño sin querer. Supervisión y juegos tranquilos.

Con las personas es simpático, también con los desconocidos. Como guardián no sirve, aunque avisa. Y vaya si avisa: tiene una voz grave y potente, un aullido característico que usaba para indicar que había encontrado el rastro. Ladra y aúlla muchísimo.

Es cabezota e independiente. Cuando encuentra un olor interesante, todo lo demás desaparece, incluida tu llamada. No es desobediencia por gusto: es un perro seleccionado para seguir rastros durante horas sin distraerse.

Dentro de casa suele ser tranquilo, aunque un poco caótico: deja agua por todas partes después de beber y su barba recoge lo que encuentra.

Con gatos y animales pequeños, prudencia. Puede convivir con un gato con el que se ha criado, pero su instinto de caza está presente.

¿Para quién es? Para personas o familias con paciencia y sentido del humor, que vivan en una casa con terreno, no les importen el barro, el agua ni los aullidos, y quieran un perro grande y amable. No hace falta ser un experto, pero sí tener tiempo y constancia.

Educación y adiestramiento

Otterhound: aprendiendo (ilustración)

El otterhound no es fácil de educar. Es listo, pero independiente, y su nariz compite con todo lo que le pidas. Con refuerzo positivo, comida y mucha paciencia, se consiguen buenos resultados.

Consejos concretos:

  • Premios de comida, y de los buenos. Trocitos pequeños y muy apetecibles, sobre todo en la calle, donde todo huele más interesante que tú.
  • La llamada, desde el primer día. Entrénala en casa, luego en sitios tranquilos y, poco a poco, con distracciones (Qué hacer para que tu perro obedezca cuando lo llamas). En campo abierto, correa larga.
  • Paseo sin tirones. Es grande y fuerte, y cuando sigue un rastro, tira. Enséñaselo desde cachorro, con premios cada vez que vaya a tu lado.
  • Dale trabajo a la nariz. Rastreo, mantrailing y juegos de búsqueda son la mejor forma de que te atienda y se canse.
  • Trabaja los aullidos con calma. No le grites: premia el silencio y evita que se aburra (Qué hacer para que tu perro ladre menos).

Sesiones cortas y divertidas. Un otterhound aprende, pero a su ritmo, y madura despacio: hasta los dos o tres años puede comportarse como un cachorro grande.

Ejercicio y actividad

Otterhound: haciendo ejercicio (ilustración)

El otterhound necesita entre 60 y 90 minutos de actividad diaria. No es el sabueso más acelerado, pero está hecho para trabajar durante jornadas largas, en tierra y en el agua.

Actividades que le encantan:

  • Paseos largos por el campo, con tiempo para olfatear a su aire.
  • Natación, su actividad favorita, en sitios seguros donde se permitan perros.
  • Rastreo y mantrailing, perfectos para su nariz.
  • Carrera libre en recintos vallados, mejor con otros perros.

Ojo con soltarlo en zonas abiertas: si encuentra un rastro, puede irse muy lejos sin escucharte. Y ojo con las vallas, que tienen que ser altas y sólidas.

Con los cachorros, juego libre y paseos variados, sin carreras largas ni saltos mientras crecen.

Aguanta muy bien el frío, pero lleva mal el calor. En verano, paseos a primera hora y al anochecer, con sombra y agua fresca. Un baño en el río le ayuda a refrescarse.

Cuidados del pelo

Otterhound: cuidado de su pelo (ilustración)

El otterhound tiene un pelo largo, de 4 a 8 centímetros, denso, áspero e impermeable, con subpelo y un ligero tacto graso que le protege del agua. En la cabeza termina en un bigote y una barba. El estándar pide que se presente al natural, sin arreglos.

Suelta pelo de forma moderada.

Rutina recomendada:

  • Cepillado semanal con un cepillo de púas y un peine de dientes separados, para evitar nudos, sobre todo en patas, axilas y barba.
  • Barba: límpiala después de comer y sécala después de beber, así evitas malos olores.
  • Baños ocasionales, con un champú suave. Bañarlo demasiado le quita la grasa natural que le protege.
  • Secado: si se baña en el río, sécalo bien, para evitar problemas de piel.
  • Orejas: largas y caídas. Revísalas y límpialas cada semana.

Uñas cortas y revisión de espigas y garrapatas tras el campo completan el mantenimiento.

Salud

Otterhound: tranquilo y sano (ilustración)

El otterhound tiene una salud intermedia. Al ser una raza con muy pocos ejemplares, hay pocos estudios, pero los clubs de raza señalan varios puntos a vigilar:

  • Torsión gástrica. Es uno de los problemas más importantes en la raza. La dilatación y torsión de estómago es una urgencia veterinaria: si intenta vomitar sin conseguirlo, tiene el abdomen hinchado o está muy inquieto, ve al veterinario de inmediato.
  • Displasia de cadera. Un problema del desarrollo de la articulación que puede causar dolor y artrosis.
  • Trombastenia de Glanzmann. Un trastorno hereditario de la coagulación. Los perros afectados suelen mostrar signos antes del año: sangrado de encías al cambiar los dientes, moratones o sangre por la nariz. Hay test genético.
  • Infecciones de piel, favorecidas por el pelo denso y la humedad si no se seca bien.
  • Otitis, por sus orejas largas y su afición al agua.

Pruebas que conviene pedir al criador: radiografías oficiales de cadera y el test genético de trombastenia de Glanzmann de ambos padres.

Lleva mal el calor. Si jadea mucho, se tambalea o babea en exceso, llévalo a la sombra, refréscalo con agua fresca, no helada, y llama al veterinario.

Alimentación

Otterhound: a la hora de comer (ilustración)

El otterhound es un perro grande y con buen apetito. Lo más importante es controlar su peso y repartir bien las comidas, por el riesgo de torsión.

Pautas generales:

  • Cachorros: pienso de cachorro de raza grande, con un crecimiento lento y controlado. Tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
  • Adultos: dos tomas al día, nunca una sola comida grande, y con una hora de calma antes y después del ejercicio intenso.
  • Comedero antivoracidad si come con ansia.
  • Premios: descuéntalos de su ración diaria.

Guarda la comida y la basura lejos de su alcance. Un sabueso de su nariz encuentra cualquier cosa, y algunas, como el chocolate o las uvas, son tóxicas.

Deberías notar sus costillas al pasar la mano, sin que se marquen a la vista. Con tanto pelo, compruébalo con las manos.

Historia y origen

Otterhound: un guiño a su origen (ilustración)

El otterhound es un sabueso británico muy antiguo. Se cree que sus antepasados combinan sabuesos ingleses con alguna influencia francesa, aunque su origen exacto no está bien documentado. Lo que sí está claro es su trabajo: seguir el rastro de la nutria por los ríos y sus orillas, en jauría.

Para ese oficio necesitaba una nariz excepcional, un pelo impermeable y patas con membranas entre los dedos. Según el estándar de la FCI, un otterhound puede seguir un rastro en tierra durante muchas horas y nadar durante horas siguiendo el rastro en el agua.

Todo cambió en 1978, cuando la nutria, cuya población había caído mucho, pasó a ser una especie protegida en Inglaterra y terminó su caza. Algunas jaurías pasaron a cazar visones, pero muchas se disolvieron y la raza quedó con muy pocos ejemplares.

Hoy el Kennel Club británico la incluye entre sus razas nativas vulnerables, y se calcula que quedan solo unos pocos cientos en todo el mundo. La FCI la reconoce en el grupo 6, entre los sabuesos de gran tamaño.

En España es prácticamente desconocida. Si te atrae su carácter, en las protectoras hay muchos sabuesos y grifones de caza, de temperamento parecido, esperando una familia paciente. Y si te gustan los sabuesos grandes y nobles, echa un vistazo al bloodhound (Bloodhound (perro de San Huberto)).

Galería: fotos reales del otterhound

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un otterhound?

Un otterhound vive entre 10 y 13 años. Su salud es intermedia: la torsión gástrica, la displasia de cadera y un trastorno hereditario de la coagulación son los puntos a vigilar. Para que llegue bien a mayor, mantenlo en su peso, dale dos comidas al día en lugar de una y haz revisiones veterinarias anuales.

¿Por qué el otterhound está en peligro?

Porque perdió su trabajo. Se criaba para cazar nutrias, y cuando la nutria pasó a estar protegida en Inglaterra en 1978, la caza terminó. Muchas jaurías se disolvieron y la raza quedó con muy pocos ejemplares. El Kennel Club británico la incluye entre sus razas nativas vulnerables, y se calcula que quedan unos pocos cientos en el mundo.

¿El otterhound puede vivir en un piso?

No es recomendable. Es un perro grande, con una voz muy potente que usa a menudo, y en un piso sus aullidos suelen acabar en problemas con los vecinos. Además, después de beber o de un baño deja la casa llena de agua y barro. Encaja mucho mejor en una casa con terreno bien vallado, mejor si hay agua cerca.

¿Al otterhound le gusta el agua?

Muchísimo. Es un perro de agua, con dedos unidos por membranas y un pelo duro con algo de grasa natural que le protege de la humedad. Según el estándar de la FCI, siguiendo un rastro en el agua puede nadar durante horas. Si tienes cerca un río o un lago donde se permitan perros, lo disfrutará.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del otterhound esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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