Bloodhound (perro de San Huberto)
Nombre original: Chien De Saint Hubert
El bloodhound, o perro de San Huberto, es un sabueso grande, noble y con uno de los olfatos más finos del mundo canino. Es amistoso con todos, paciente con los niños y encantador con otros perros, pero es testarudo, babea, aúlla, lleva mal la soledad y el calor y no es para un piso.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 36-50 kg
- Altura
- 58-69 cm
- Esperanza de vida
- 10-12 años
- Ejercicio diario
- 60-90 min
- Origen
- Bélgica
- Pelo
- Corto
- Grupo
- Grupo 6 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Muy amistoso con otros perros
- Paciente y cariñoso con los niños
- Carácter noble y tranquilo en casa
- Olfato extraordinario para el rastreo
Piénsatelo si…
- No es apto para un piso
- Testarudo: cuesta mucho educarlo
- Lleva mal el calor y la soledad
- Salud delicada: riesgo de torsión gástrica
- Babea mucho y su ladrido es potente
Carácter y temperamento

El bloodhound es una nariz con un perro detrás. Su olfato es tan bueno que en algunos países las pistas que sigue se han usado en investigaciones policiales. Pero, más allá de su talento, es un perro noble, tranquilo en casa y muy amistoso.
Con las personas es afectuoso y bonachón. Recibe a los conocidos con alegría y a los desconocidos con curiosidad. No sirve como perro guardián: es más probable que olfatee al intruso con interés que que le haga frente. Eso sí, su voz es potente, y cuando aúlla o ladra se oye en todo el barrio.
Con los niños suele ser paciente y cariñoso. Su tamaño y su torpeza de cachorro obligan a supervisar los juegos con los más pequeños, porque puede tirarlos sin querer. Con otros perros es encantador: fue criado para trabajar en grupo y se lleva bien con casi todos.
Su gran rasgo de carácter es la independencia. Cuando encuentra un rastro interesante, el mundo desaparece. No te ignora por maldad: simplemente su nariz manda más que tus llamadas. Por eso necesita paseos con correa o en zonas bien valladas.
Lleva mal la soledad. Es un perro de jauría que necesita compañía, y si pasa muchas horas solo puede aullar, excavar o destrozar.
Es sensible y algo susceptible. Un tono brusco le afecta y le hace cerrarse. Con paciencia y cariño, se convierte en un compañero tranquilo y fiel.
No es una raza para primerizos. Necesita una familia con experiencia, mucha paciencia, espacio y sentido del humor para convivir con babas, aullidos y una cabezonería legendaria.
Educación y adiestramiento

Educar a un bloodhound es una carrera de fondo. Es inteligente, pero muy testarudo e independiente, y su nariz compite con cualquier orden que le des. Con refuerzo positivo y mucha constancia se consigue, pero a su ritmo.
Algunos consejos concretos:
- Premios de alto valor. Para competir con un buen rastro, necesitas premios muy apetecibles: trocitos de pollo, queso o salchicha para perros.
- La llamada, siempre con red. Trabájala mucho, pero asume que en un espacio abierto puede no volver si encuentra un olor. Usa correa larga y busca zonas valladas. (Qué hacer para que tu perro obedezca cuando lo llamas)
- Paseo sin tirones. Con su peso y su nariz pegada al suelo, un bloodhound que tira es difícil de manejar. Trabaja el paseo con correa floja desde cachorro y usa un arnés cómodo.
- Canaliza su olfato. Los juegos de búsqueda y el rastreo son la mejor forma de cansarle y de reforzar el vínculo contigo.
- Enséñale a estar solo poco a poco. Ausencias muy cortas al principio, con un juguete relleno de comida, que vas alargando. (Ansiedad por separación en perros: causas y tratamiento)
Sesiones cortas, mucha paciencia y nada de castigos: es sensible y la brusquedad solo le hace desconectar. Y celebra los avances pequeños: con un bloodhound, que acuda a la primera ya es una gran victoria.
Ejercicio y actividad

El bloodhound tiene una energía media, pero mucha resistencia. Necesita entre 60 y 90 minutos de actividad al día, con paseos tranquilos y largos en los que pueda olfatear a gusto.
Su actividad estrella es el rastreo. Seguir un olor durante kilómetros es lo que más le satisface, física y mentalmente. Si puedes, prueba con el mantrailing, un deporte en el que el perro sigue el rastro de una persona concreta: está hecho para él.
Paséalo siempre con correa o en zonas seguras y valladas. Cuando entra en modo rastreo, no oye nada más.
No es un perro para piso. Necesita espacio, y una casa con jardín bien vallado le sienta mucho mejor. Revisa la valla: es fuerte y puede excavar si algo le interesa al otro lado.
Con los cachorros, prudencia: es una raza grande que crece rápido, así que evita saltos, escaleras constantes y ejercicio intenso hasta que termine de desarrollarse.
En verano, cuidado con el calor. Pasea a primera hora de la mañana y por la noche y lleva siempre agua.
Cuidados del pelo

El pelo del bloodhound es corto, denso y algo duro al tacto. Muda de forma moderada, más en primavera y otoño. Su mantenimiento no está tanto en el pelo como en la piel.
Rutina recomendada:
- Cepillado semanal con un guante de goma o una carda suave para retirar el pelo muerto.
- Pliegues de la piel: revísalos y límpialos con frecuencia, secándolos bien. La humedad acumulada favorece las irritaciones y las infecciones.
- Orejas: son larguísimas y caen sobre el suelo y el plato de comida. Límpialas cada semana y sécalas bien.
- Ojos: limpia las secreciones con una gasa húmeda, ya que sus párpados caídos acumulan suciedad.
- Babas: un trapo a mano para la cara, sobre todo después de comer y beber.
Baño solo cuando haga falta, con un champú suave para perros.
Salud

El bloodhound tiene una salud algo delicada y una esperanza de vida de entre 10 y 12 años. Hay varios problemas que conviene conocer antes de llevarte uno a casa:
- Torsión gástrica. Es una urgencia grave en la que el estómago se dilata y gira sobre sí mismo. Es más frecuente en perros grandes de pecho profundo, como este. Si ves que intenta vomitar sin conseguirlo, babea más de lo normal, tiene el abdomen hinchado o está inquieto, ve al veterinario de urgencias de inmediato.
- Problemas de piel, como dermatitis en los pliegues.
- Problemas de párpados, como el ectropión (párpado caído hacia fuera) o el entropión (hacia dentro), que pueden causar irritación e infecciones oculares.
- Otitis, favorecidas por sus orejas largas y pesadas.
- Displasia de cadera y de codo, como en otras razas grandes.
Si compras un cachorro, pide al criador las radiografías oficiales de cadera y codo de ambos padres y una revisión oftalmológica. Pregunta también por antecedentes de torsión gástrica en la línea familiar.
En cuanto al clima, el calor le afecta bastante. Evita el ejercicio en las horas centrales del verano, ofrécele sombra y agua fresca y vigila los signos de golpe de calor. El frío lo tolera de forma intermedia.
Alimentación

El bloodhound es un perro grande y glotón. Una buena alimentación es clave, y también la forma de dársela, por el riesgo de torsión gástrica.
Pautas generales:
- Cachorros: pienso específico para cachorros de razas grandes, que controla el calcio y la energía para un crecimiento más lento. Tres o cuatro tomas al día al principio.
- Adultos: reparte la ración en al menos dos tomas al día, mejor que una sola comida grande.
- Después de comer, calma. Evita el ejercicio intenso justo antes y después de las comidas.
- Come muy rápido: un comedero antivoracidad puede ayudarle a ir más despacio.
Mantenerlo en su peso protege sus articulaciones. Deberías notar sus costillas al pasar la mano, sin que se marquen a la vista.
Historia y origen

El bloodhound tiene un origen antiguo y está ligado a la abadía de Saint-Hubert, en las Ardenas belgas. Según la tradición, los monjes de la abadía criaban desde la Edad Media sabuesos de rastro con un olfato excepcional, y de ahí viene su nombre en castellano y en francés: perro de San Huberto.
Estos perros llegaron a Inglaterra, donde se desarrolló la línea que hoy conocemos como bloodhound. La explicación más aceptada del nombre es que “blood” se refiere a su sangre pura, a su linaje cuidado, y no a que siguiera rastros de sangre.
Durante siglos se usó en la caza mayor y, más tarde, para seguir el rastro de personas. Esa capacidad le ha convertido en un perro de búsqueda muy valorado en tareas de rescate y de policía.
La FCI lo incluye en el grupo 6, de sabuesos y rastreadores, y lo reconoce como raza de origen belga.
En España es una raza poco frecuente. Si te encaja y tienes el espacio y la experiencia que necesita, pregunta también en protectoras: los sabuesos y sus cruces abundan en ellas. (Protectoras)
Galería: fotos reales del bloodhound (perro de san huberto)
-
Foto: John Leslie · CC BY 2.0 -
Foto: Asilverstein · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Asilverstein · CC BY-SA 3.0 -
Foto: John Leslie from London, UK · CC BY 2.0 -
Foto: Asilverstein · CC BY-SA 3.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
El bloodhound (perro de san huberto) en el cine, la tele y los libros
-
La Cenicienta
Personaje: Bruno
Bruno, el viejo bloodhound de Cenicienta, odia al gato Lucifer.
Ver en Amazon Ficha en IMDb -
La dama y el vagabundo
Personaje: Trusty
Trusty, el bloodhound que ha perdido el olfato, ayuda a rescatar a Golfo.
Ver en Amazon Ficha en IMDb -
Los Aristogatos
Personaje: Napoleón
Napoleón, el bloodhound que manda en la pareja de perros de granja, persigue con Lafayette la moto del mayordomo Edgar.
Ver en Amazon Ficha en IMDb
Razas parecidas
Aparece en
Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un bloodhound?
Un bloodhound vive entre 10 y 12 años. Es una raza grande con una salud algo delicada, sobre todo por el riesgo de torsión gástrica y los problemas de piel y de párpados. Mantenlo en su peso, reparte la comida en varias tomas y haz revisiones veterinarias periódicas, más frecuentes a partir de los siete años.
¿El bloodhound es lo mismo que el perro de San Huberto?
Sí. Bloodhound es el nombre inglés de la raza y perro de San Huberto, su nombre en castellano, que viene del francés Chien de Saint-Hubert. La FCI lo considera una raza de origen belga, porque se desarrolló en la abadía de Saint-Hubert, en las Ardenas. Son el mismo perro con dos nombres.
¿El bloodhound babea mucho?
Sí, bastante. Sus belfos colgantes y la piel suelta de la cara hacen que babee, sobre todo después de beber, comer o hacer ejercicio. Tener un trapo a mano es casi obligatorio. Si te molesta encontrar babas en el pantalón o en las paredes, piénsalo bien antes de llevarte uno a casa.
¿Un bloodhound puede vivir en un piso?
No es lo recomendable. Es un perro grande, que necesita espacio, y su ladrido o aullido es muy potente, lo que suele dar problemas con los vecinos. Además, lleva mal quedarse solo. Se adapta mucho mejor a una casa con jardín bien vallado y a una familia que pase tiempo con él.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del bloodhound (perro de san huberto) esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
¿Buscas veterinario?
Clínicas, horarios y urgencias 24 horas en 413 municipios de España, con su teléfono y si están abiertas ahora.


