Pastor rumano de Bucovina
Nombre original: CiobăneșT Românesc De Bucovina
El pastor rumano de Bucovina es un guardián de ganado gigante de los Cárpatos, criado para defender los rebaños de lobos, osos y linces. Es tranquilo, leal y protector con su familia, pero ladra muchísimo, desconfía de los extraños y solo encaja con dueños muy expertos y una finca grande y bien vallada.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 55-80 kg
- Altura
- 64-78 cm
- Esperanza de vida
- 10-12 años
- Ejercicio diario
- 60-90 min
- Origen
- Rumania
- Pelo
- Doble
- Grupo
- Grupo 2 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Guardián excepcional de casa y ganado
- Tranquilo y leal con su familia
- Tolera bien quedarse solo
- Aguanta muy bien el frío
- Raza rústica y bastante sana
Piénsatelo si…
- Solo para dueños con mucha experiencia
- Ladra muchísimo, sobre todo de noche
- Nada apto para un piso
- Difícil de educar: muy independiente
- Puede tener roces serios con otros perros
Carácter y temperamento

El pastor rumano de Bucovina es un guardián de ganado de los de toda la vida. En los Cárpatos rumanos, su trabajo consistía en vivir con los rebaños de ovejas y vacas y defenderlos de lobos, osos, linces y perros asilvestrados. No era un perro de pastoreo: no movía el ganado, lo protegía. Y su carácter es exactamente el de un guardián.
Con su familia es tranquilo, leal y protector. Las descripciones de la raza lo presentan como un perro equilibrado y calmado, que se lleva bien con los niños de su casa si ha crecido con ellos. Eso sí, con un perro de hasta 80 kilos, el juego con niños pequeños tiene que estar siempre supervisado: un empujón accidental puede tirarlos.
Con los desconocidos es desconfiado. Es un guardián de primer nivel, con un ladrido muy grave y potente, y se mantiene muy alerta cuando alguien entra en su territorio. No ataca sin motivo, pero tampoco deja pasar a nadie que no conozca sin que tú se lo indiques.
Ladra muchísimo, y sobre todo de noche, que es cuando los depredadores atacan a los rebaños. Para él, ladrar en la oscuridad es hacer su trabajo. Para tus vecinos, quizá no tanto.
Con otros perros, mucha prudencia. Puede ser intolerante y territorial, sobre todo con perros desconocidos y del mismo sexo. Con los animales de su casa, en cambio, si se ha criado con ellos, suele ser protector.
Es muy independiente. Se seleccionó para tomar decisiones solo, lejos del pastor, así que no vive pendiente de tus órdenes. Por la misma razón, tolera muy bien quedarse solo vigilando su territorio.
¿Para quién es? Para personas con mucha experiencia en perros grandes de guarda, que vivan en una finca grande y bien vallada, lejos de vecinos, y que puedan dedicar tiempo a su socialización. Para cualquier otra situación, hay razas más adecuadas.
Educación y adiestramiento

Educar a un pastor de Bucovina es un trabajo serio. No es un perro que busque complacerte: es inteligente, pero decide por sí mismo si lo que le pides tiene sentido. Y cuando llega a adulto, ya no hay forma de imponerse por la fuerza a un perro de su tamaño, ni debe intentarse.
Consejos concretos:
- Refuerzo positivo y mucha coherencia. Premia lo que quieres y sé constante. Las normas tienen que estar claras desde el primer día y ser las mismas para toda la familia.
- Socialización temprana e intensa. Personas de todo tipo, visitas en casa, perros equilibrados, ruidos y lugares distintos, desde que llega a casa y durante toda la adolescencia (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).
- Bases sólidas de cachorro. Caminar con correa sin tirar, acudir a la llamada y quedarse quieto. Con 15 kilos es fácil; con 70, imprescindible (¿Qué hacer para que mi perro no tire de la correa?).
- Gestiona su papel de guardián. Enséñale que tú decides quién entra en casa: cuando llegue una visita, pídele que vaya a su sitio y prémialo.
- Ayuda profesional. Con una raza así, contar desde el principio con un educador canino que trabaje con refuerzo positivo es una gran inversión.
Un buen bozal de cesta, acostumbrado poco a poco y con premios, es útil en el veterinario y en el transporte.
Ejercicio y actividad

El pastor rumano de Bucovina tiene una energía moderada. No necesita correr horas, pero sí caminar y, sobre todo, tener un territorio que vigilar. Con 60 a 90 minutos diarios de paseo, más el tiempo que pasa patrullando su finca, suele estar satisfecho.
Lo que le conviene:
- Paseos tranquilos y largos, mejor por el campo, siempre con correa en zonas con gente u otros perros.
- Tiempo en su terreno, recorriéndolo y vigilando.
- Juegos de olfato para cansar la cabeza.
Lo que no le conviene: carreras intensas, saltos o deportes de impacto, sobre todo mientras crece.
En un perro gigante, el crecimiento es delicado. Hasta los 18 o 24 meses, evita las escaleras frecuentes, los saltos y las carreras largas.
Tolera de forma moderada el calor y muy bien el frío. En verano, pasea al amanecer y al anochecer y asegúrate de que tenga siempre sombra y agua en su terreno.
Cuidados del pelo

El pastor de Bucovina tiene un pelo largo, abundante y recto, de 6 a 9 centímetros en el cuerpo, con una melena en el cuello y un subpelo denso. En la cabeza y la parte delantera de las patas el pelo es más corto. El color principal es blanco o blanco crema, con manchas bien definidas grises, negras o negras con reflejos leonados.
Suelta bastante pelo, sobre todo en la muda de primavera, cuando pierde el subpelo de invierno.
Rutina recomendada:
- Cepillado semanal con un cepillo de púas y un peine de dientes largos, revisando detrás de las orejas, la melena y los muslos.
- En la muda, cepillados frecuentes con un rastrillo para el subpelo.
- Baños pocos. Su pelo es rústico y se limpia bastante solo. Bañar a un perro de 70 kilos, además, es una aventura.
- Nunca lo rapes. El manto le protege del frío, del sol y de las mordeduras.
- Revisión tras el campo: espigas, garrapatas y pequeñas heridas.
Uñas cortas y dientes limpios completan el mantenimiento. Acostúmbralo desde cachorro a que le toques las patas: cortar las uñas a un adulto que no se deja es muy complicado.
Salud

El pastor rumano de Bucovina es una raza rústica, seleccionada durante generaciones por su resistencia. Aun así, por su tamaño gigante conviene vigilar algunos puntos:
- Displasia de cadera y de codo. Es el problema más citado en los perros gigantes. El crecimiento lento, el peso controlado y evitar el ejercicio intenso durante el desarrollo ayudan a prevenirla.
- Torsión gástrica. Como todos los perros grandes de pecho profundo, tiene riesgo de dilatación y torsión de estómago, una urgencia veterinaria. Si intenta vomitar sin conseguirlo, tiene el abdomen hinchado o está muy inquieto, ve al veterinario de inmediato.
- Problemas articulares en la vejez. La artrosis es frecuente en los perros gigantes de cierta edad.
- Heridas y parásitos. Espigas, garrapatas y, en España, leishmaniosis en un perro que pasa mucho tiempo al aire libre.
Es una raza poco frecuente fuera de Rumanía, así que hay pocos datos de salud de su población.
Pruebas que conviene pedir al criador: radiografías oficiales de cadera y codo de ambos padres.
En cuanto al clima, aguanta muy bien el frío. Con calor fuerte, necesita sombra, agua fresca y reposo en las horas centrales.
Alimentación

En un perro gigante, la alimentación de cachorro marca su salud de adulto. Un crecimiento demasiado rápido castiga las articulaciones.
Pautas generales:
- Cachorros: pienso específico de cachorro de raza gigante, que controla el calcio y la energía, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos o tres a partir de los seis meses. No añadas suplementos de calcio por tu cuenta.
- Adultos: dos tomas al día, nunca una sola comida grande, y con al menos una hora de calma antes y después del ejercicio, para reducir el riesgo de torsión.
- Comedero antivoracidad si come con ansia.
- Agua siempre disponible.
- Premios: descuéntalos de su ración diaria.
Para su tamaño, suele comer menos de lo que podrías pensar, porque es un perro tranquilo. Deberías notar sus costillas al pasar la mano, bajo el pelo, sin que se marquen.
Historia y origen

El pastor rumano de Bucovina procede de los Cárpatos, y en particular de la región de Bucovina, en el noreste de Rumanía, donde la trashumancia de los rebaños fue durante siglos la base de la vida rural. Es una raza natural: se formó por la selección de los pastores, que se quedaban con los perros más valientes y eficaces frente a los depredadores, no por cruces planificados.
Su primer estándar se redactó en 1982 y se actualizó en 2001. La FCI lo aceptó de forma provisional en 2009 y lo reconoció de forma definitiva en 2019, en el grupo de los molosos de tipo montaña, junto a otros grandes guardianes. Rumanía tiene otras dos razas de pastor reconocidas por la FCI: el pastor de los Cárpatos y el de Mioritza.
En su tierra sigue trabajando con los rebaños y como guardián de casas y granjas. Fuera de Rumanía es poco frecuente, y en España es muy rara.
No figura en la lista de razas del Real Decreto 287/2002. Aun así, por su tamaño y potencia, consulta la normativa de tu comunidad autónoma y de tu ayuntamiento antes de tener uno (Perros potencialmente peligrosos (PPP): razas, licencia y obligaciones).
Si te atraen los grandes guardianes, en las protectoras españolas hay muchos mastines y cruces de mastín esperando una familia con espacio y experiencia.
Galería: fotos reales del pastor rumano de bucovina
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Foto: Canarian · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Canarian · CC BY-SA 4.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un pastor rumano de Bucovina?
Un pastor rumano de Bucovina vive entre 10 y 12 años, una esperanza de vida habitual en los perros gigantes. Para que envejezca bien, controla su crecimiento de cachorro, mantenlo delgado toda la vida, vigila sus articulaciones y conoce los síntomas de la torsión gástrica. Las revisiones veterinarias anuales son imprescindibles, y más a partir de los siete años.
¿Es un perro peligroso?
No es un perro agresivo sin motivo, pero es un guardián gigante, desconfiado con los extraños y con un instinto de defensa muy fuerte. En manos inexpertas, o sin socialización, puede ser un problema serio. No figura en la lista del Real Decreto 287/2002, pero por su tamaño conviene consultar la normativa de tu comunidad autónoma y tu ayuntamiento.
¿El pastor rumano de Bucovina puede vivir en un piso?
No. Es un perro gigante, territorial y muy ladrador, seleccionado para vigilar rebaños al aire libre día y noche. En un piso no tiene espacio ni territorio que guardar, y sus ladridos serían un problema constante con los vecinos. Necesita una finca grande, con una valla alta y sólida, y vecinos lejanos.
¿En qué se diferencia del mastín español?
Los dos son grandes guardianes de ganado, pero el de Bucovina es una raza rumana, con el pelo largo y abundante, una melena en el cuello y un manto blanco o blanco crema con manchas grises, negras o negras con reflejos leonados. El mastín español tiene el pelo más corto y colores más variados. El carácter de guardián independiente es muy parecido.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del pastor rumano de bucovina esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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