Perdiguero portugués

Nombre original: Perdigueiro Português

El perdiguero portugués es un perro de muestra de origen ibérico, cariñoso, tranquilo en casa y muy cercano a su familia. Tiene el pelo corto y fácil, aguanta bien el calor y aprende rápido, pero necesita ejercicio diario y compañía.

Mediano Grupo 7 FCI: Perros de muestra Portugal
Ilustración 3D de un perdiguero portugués

Ficha rápida

Peso
16-27 kg
Altura
48-60 cm
Esperanza de vida
12-14 años
Ejercicio diario
60-90 min
Origen
Portugal
Pelo
Corto
Grupo
Grupo 7 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Muy cariñoso y bueno con niños
  • Aprende rápido y trabaja en contacto contigo
  • Pelo corto, muy fácil de cuidar
  • Aguanta bien el calor
  • Ladra poco

Piénsatelo si…

  • Necesita ejercicio diario y salidas al campo
  • Lleva mal quedarse solo muchas horas
  • Su instinto de caza está muy presente
  • No sirve como perro guardián

Carácter y temperamento

Perdiguero portugués: su carácter (ilustración)

El perdiguero portugués es un perro de muestra con alma de perro de familia. Su estándar oficial lo describe como extremadamente amable y cariñoso, resistente, tranquilo, muy sociable y curioso por naturaleza. En el campo trabaja con tesón y viveza, y siempre en contacto cercano con el cazador. En casa, ese contacto se traduce en un perro pegado a su gente.

Con los niños es excelente: paciente, juguetón y cariñoso. Con las personas en general es amistoso, también con las visitas, así que como guardián no sirve. Puede avisar si llega alguien, pero ladra poco y enseguida busca una caricia.

Con otros perros suele llevarse bien, sobre todo si se ha socializado desde cachorro. El propio estándar menciona que puede mostrarse algo altivo con ellos, así que las presentaciones, mejor con calma.

Con gatos y animales pequeños, prudencia. Es un perro de caza, y su instinto está muy presente. Algunos conviven bien con un gato con el que se han criado, pero no lo des por hecho (Perro y gato en casa: cómo presentar un gato a tu perro).

Lleva mal la soledad. Es un perro criado para trabajar codo con codo con una persona, y muchas horas solo en casa pueden traducirse en nervios, destrozos o gemidos.

Dentro de casa, si ha hecho el ejercicio que necesita, es sorprendentemente tranquilo. Ese contraste entre la energía en el campo y la calma en el sofá es una de sus grandes virtudes.

¿Para quién es? Para familias activas, también primerizas, que disfruten del campo y tengan tiempo para pasear cada día. Si cazas, es un perro de muestra versátil y muy cercano. Si no cazas, también puede ser feliz contigo, siempre que tenga actividad y trabajo para su nariz.

Educación y adiestramiento

Perdiguero portugués: aprendiendo (ilustración)

El perdiguero portugués es un perro fácil de educar. Es listo, quiere agradar y trabaja de forma natural cerca de su guía. Con refuerzo positivo aprende rápido; con gritos o brusquedad, se bloquea.

Consejos concretos:

  • Premios y voz amable. Responde muy bien a la comida, al juego y a las caricias. Úsalos para todo lo que quieras que repita.
  • La llamada, la primera prioridad. Cuando su nariz encuentra algo interesante, la tentación es fuerte. Trabaja la llamada desde cachorro, primero en casa y después con distracciones (Qué hacer para que tu perro obedezca cuando lo llamas). En zonas abiertas, correa larga hasta que sea fiable.
  • Paseo sin tirones. Es un perro mediano y fuerte. Enséñale a caminar a tu lado con premios y paradas, sin collares de castigo.
  • Dale trabajo a la nariz. Juegos de búsqueda, rastreos sencillos o muestras con juguetes con olor. Le encantan y lo cansan mucho.
  • Soledad, en dosis pequeñas. Acostúmbralo a quedarse solo poco a poco, con un juguete relleno de comida y salidas cortas al principio.

La socialización temprana es clave: personas, perros, coches, ruidos y lugares distintos, siempre en positivo. Las sesiones cortas, de cinco a diez minutos, funcionan mejor que una larga. Termina siempre con algo que le salga bien.

Ejercicio y actividad

Perdiguero portugués: haciendo ejercicio (ilustración)

El perdiguero portugués necesita entre 60 y 90 minutos de actividad diaria, mejor con alguna salida al campo a la semana. Es un perro hecho para recorrer terreno durante horas.

Actividades que le encantan:

  • Paseos largos por el campo, con tiempo para olfatear y explorar.
  • Búsquedas y rastreos, que aprovechan su olfato.
  • Carrera libre en zonas seguras y valladas.
  • Senderismo, de adulto y con progresión.
  • Caza o pruebas de trabajo, si te interesa ese mundo.

Combina ejercicio físico y mental. Veinte minutos de búsqueda lo dejan más relajado que una hora de pelota.

Con cachorros, juego libre y paseos variados, sin carreras largas forzadas mientras crece.

Tolera bien el calor, como corresponde a un perro de la península ibérica, pero no es inmune. En verano, pasea a primera hora y al anochecer y lleva siempre agua. Con el frío lo hace razonablemente bien; si vuelve mojado, sécalo al llegar a casa.

Cuidados del pelo

Perdiguero portugués: cuidado de su pelo (ilustración)

Aquí lo pone muy fácil. Su pelo es corto, duro, pegado al cuerpo y denso, sin subpelo. En la cabeza y las orejas es más fino y corto, con aspecto aterciopelado. El color es amarillo, en tonos claros, medios u oscuros, liso o con manchas blancas.

Suelta pelo de forma moderada, algo más en los cambios de estación.

Rutina recomendada:

  • Cepillado semanal con un guante de goma o un cepillo de cerdas cortas.
  • Baños ocasionales, cuando vuelva del campo lleno de barro.
  • Orejas: son caídas y pueden acumular humedad y suciedad. Revísalas y límpialas cada semana.
  • Revisión tras el campo: espigas, garrapatas y pequeñas heridas, sobre todo en orejas, patas y entre los dedos.

Uñas cortas y dientes limpios completan el mantenimiento. Si no se desgastan solas en el campo, córtalas cada pocas semanas.

Salud

Perdiguero portugués: tranquilo y sano (ilustración)

El perdiguero portugués es una raza rústica y robusta, sin muchos problemas de salud conocidos. Hay menos datos que en razas más extendidas, pero conviene vigilar algunos puntos:

  • Displasia de cadera. Un problema del desarrollo de la articulación que puede causar dolor y artrosis. El peso controlado y el ejercicio adecuado durante el crecimiento ayudan a prevenirla.
  • Torsión gástrica. Como otros perros de pecho profundo, tiene cierto riesgo de dilatación y torsión de estómago, una urgencia veterinaria. Evita el ejercicio intenso justo antes y después de comer. Si intenta vomitar sin conseguirlo, tiene el abdomen hinchado o está muy inquieto, ve al veterinario de inmediato.
  • Otitis, favorecidas por sus orejas caídas.
  • Leishmaniosis. No es hereditaria, pero es muy frecuente en la península. Si sale mucho al campo, habla con tu veterinario de collares o pipetas repelentes y de un análisis anual.
  • Heridas, espigas y garrapatas, habituales en perros que pasan tiempo en el campo.

Pruebas que conviene pedir al criador: radiografías oficiales de cadera de ambos padres y una revisión veterinaria completa de la camada.

En cuanto al clima, aguanta bien el calor, pero un perro de caza concentrado en su trabajo puede no darse cuenta de que se está acalorando. Obliga tú a parar, busca sombra y ofrécele agua fresca.

Alimentación

Perdiguero portugués: a la hora de comer (ilustración)

El perdiguero portugués es un perro mediano con un gasto muy variable: no come lo mismo en temporada de caza que en una semana de paseos tranquilos. Ajusta la ración a su actividad real.

Pautas generales:

  • Cachorros: pienso de cachorro de raza mediana, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
  • Adultos: dos tomas al día, nunca una sola comida grande, y con una hora de calma antes y después del ejercicio intenso.
  • Días de mucho trabajo: puede necesitar algo más de comida o un pienso de mayor energía. Consúltalo con tu veterinario.
  • Premios: descuéntalos de su ración diaria.

Deberías notar sus costillas al pasar la mano, sin que se marquen a la vista. Un perro de muestra con kilos de más se cansa antes y castiga sus articulaciones.

Historia y origen

Perdiguero portugués: un guiño a su origen (ilustración)

El perdiguero portugués es una raza muy antigua de la península ibérica. Según el estándar de la FCI, desciende del antiguo perro de muestra peninsular, antepasado común de otros perros de muestra, y su presencia en Portugal se remonta al menos al siglo XII.

En el siglo XIV se le conocía como podengo de mostra por su capacidad para marcar la caza. Se criaba en las perreras reales y de la nobleza y se usaba en la cetrería. Con el tiempo pasó también a manos del pueblo, y empezó a llamarse perdiguero por su especialidad: la perdiz, sobre todo la perdiz roja. Se suele decir que familias inglesas establecidas en Oporto en el siglo XVIII llevaron algunos de estos perros a Inglaterra y que influyeron en el pointer inglés, aunque es difícil de comprobar.

A finales del siglo XIX la raza entró en declive, por los cambios sociales y la moda de los perros extranjeros. Hacia los años veinte del siglo XX, un grupo de criadores y cazadores buscó los ejemplares que quedaban, sobre todo en el norte de Portugal, y empezó a recuperarla. El libro de orígenes se abrió en 1932 y el primer estándar es de finales de esa década.

Hoy está reconocida por la FCI en el grupo 7, el de los perros de muestra, y en Portugal sigue muy ligada a los cazadores. En España es poco frecuente, pero en las protectoras hay muchos perros de muestra y cruces de perdiguero, igual de cariñosos, esperando una familia activa (Adopción).

Galería: fotos reales del perdiguero portugués

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un perdiguero portugués?

Un perdiguero portugués vive entre 12 y 14 años. Es una raza rústica, seleccionada durante siglos para cazar en terrenos duros, y suele tener pocos problemas de salud. Mantenlo en su peso, dale ejercicio diario adaptado a su edad, revisa sus orejas y haz revisiones veterinarias anuales, más frecuentes a partir de los ocho años.

¿Qué diferencia hay entre un perdiguero portugués y un perdiguero de Burgos?

Los dos son perros de muestra ibéricos y se cree que comparten antepasados, pero son razas distintas. El perdiguero de Burgos es más grande y pesado, de color blanco con manchas hígado. El perdiguero portugués es más ligero, de cuerpo casi cuadrado, y su color es siempre amarillo, en tonos claros, medios u oscuros, con o sin manchas blancas.

¿El perdiguero portugués puede vivir en un piso?

Puede, siempre que salga al campo a menudo y tenga paseos largos cada día. Dentro de casa es tranquilo, cariñoso y ladra poco, lo que ayuda mucho en un piso. Lo que no lleva bien es la falta de ejercicio ni pasar muchas horas solo. Si trabajas fuera todo el día, piensa antes cómo cubrirás sus necesidades.

¿El perdiguero portugués es buen perro de familia?

Sí. Su estándar lo define como extremadamente amable y cariñoso, tranquilo y muy sociable, y en casa es así: le encanta estar con su gente y suele ser estupendo con niños. Necesita una familia activa que le dé ejercicio y le permita usar la nariz. Si eso se cumple, es un compañero excelente, también para quien no caza.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del perdiguero portugués esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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