Puggle

Nombre original: Puggle (Pug y Beagle)

El puggle es un cruce entre carlino y beagle nacido en Estados Unidos. Suele ser un perro pequeño, cariñoso, juguetón y muy sociable, pero no es una raza reconocida: su aspecto, su carácter y su salud dependen mucho de qué padre haya salido más.

Pequeño No reconocida por la FCI Estados Unidos Braquicéfala
Ilustración 3D de un puggle

Ficha rápida

Peso
7-14 kg
Altura
33-38 cm
Esperanza de vida
10-15 años
Ejercicio diario
45-60 min
Origen
Estados Unidos
Pelo
Corto
Grupo
No reconocida por la FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Cariñoso y muy sociable con todo el mundo
  • Bueno con niños y con otros perros
  • Se adapta bien a un piso
  • Apto para primerizos
  • Pelo corto, muy fácil de cuidar

Piénsatelo si…

  • Lleva mal quedarse solo
  • Puede ladrar y aullar bastante
  • Hocico corto: sufre con el calor
  • Suelta mucho pelo
  • Es un cruce: tamaño, salud y carácter variables

Carácter y temperamento

Puggle: su carácter (ilustración)

El puggle es un perro alegre, cariñoso y muy sociable. Suele querer a todo el mundo: a su familia, a las visitas, a los niños del parque y al perro del vecino. Si buscas un compañero simpático y con ganas de juerga, es fácil entender por qué se hizo tan popular.

Antes de seguir, lo importante: el puggle no es una raza reconocida. Es un cruce entre carlino (Carlino (pug)) y beagle, y el resultado de un cruce es siempre variable. Cada ejemplar puede parecerse más a uno u otro padre, y lo que describimos aquí es una tendencia, no una garantía.

Del carlino suele heredar el carácter mimoso y las ganas de estar pegado a ti. Del beagle, la curiosidad, la nariz y, a veces, la voz. Hay puggles tranquilos y casi caseros, y otros con mucha más energía y un instinto de rastreo claro.

Con los niños suele ser estupendo: juguetón, paciente y con un tamaño manejable. Con otros perros también se lleva bien. Como guardián no sirve: lo más probable es que reciba al ladrón moviendo la cola.

Su punto flaco es la soledad. Los dos padres son perros de compañía o de jauría, hechos para estar acompañados, y el puggle lleva mal pasar muchas horas solo. Cuando se aburre, ladra, aúlla o se dedica a mordisquear lo que encuentra. Esa voz de beagle puede dar más de un disgusto con los vecinos.

También es glotón y algo cabezota cuando huele algo interesante. No es mala intención: es la nariz del beagle.

¿Para quién es? Para familias o personas que pasan bastante tiempo en casa, buscan un perro pequeño y cariñoso y no viven en un sitio muy caluroso sin aire acondicionado. Es una buena opción para primerizos, siempre que tengan claro que un cruce puede salir de muchas maneras.

Educación y adiestramiento

Puggle: aprendiendo (ilustración)

El puggle es listo y suele tener ganas de agradar, pero se distrae con facilidad, sobre todo si ha heredado la nariz del beagle. La buena noticia es que casi todos se mueren por la comida, y eso facilita mucho el refuerzo positivo.

Consejos concretos:

  • Premios pequeños y frecuentes. Trocitos de su pienso o de salchicha para perros, descontados de su ración diaria para que no engorde.
  • Sesiones cortas. Cinco minutos varias veces al día rinden más que una sesión larga.
  • La llamada, desde el principio. Si tiene nariz de beagle, un buen olor puede más que tu voz. Entrénala poco a poco y usa correa larga en el campo.
  • Enséñale a estar solo. Ausencias muy cortas al principio, con un juguete relleno de comida, y alárgalas poco a poco.
  • Ladridos y aullidos: premia el silencio, evita que se aburra y no le grites.

El pipí en casa puede costar algo más que en otras razas. Salidas frecuentes, sobre todo al despertarse, después de comer y tras jugar, y premio en el momento justo.

Para pasear, mejor arnés que collar: si tiene la cara chata, un collar que aprieta le dificulta aún más la respiración.

Ejercicio y actividad

Puggle: haciendo ejercicio (ilustración)

El puggle necesita entre 45 y 60 minutos de actividad al día, repartidos en dos o tres paseos. La cantidad exacta depende de a qué padre se parezca: los más «beagle» piden más.

Actividades que le van bien:

  • Paseos con tiempo para olfatear.
  • Juegos de búsqueda de premios en casa o en el jardín.
  • Juego con otros perros en un sitio seguro.
  • Juguetes interactivos para los días de lluvia.

Lo que no le conviene es el ejercicio intenso con calor. Si ha heredado el hocico corto del carlino, se acalora antes que otros perros y puede tener problemas para respirar. En verano, paseos a primera hora y al anochecer, por la sombra y con agua siempre a mano. Si jadea mucho, ronca con fuerza o se para, descansa con él.

Tampoco lleva bien el frío intenso: tiene el pelo corto. En invierno, un abrigo puede venirle bien.

Cuidados del pelo

Puggle: cuidado de su pelo (ilustración)

El pelo del puggle es corto, denso y liso, y no necesita peluquería. Eso sí, suelta bastante pelo, como sus dos padres, así que la escoba va a ser tu amiga.

Rutina recomendada:

  • Cepillado una o dos veces por semana con un guante de goma o un cepillo de cerdas cortas. En la muda, más a menudo.
  • Baños ocasionales, cuando se ensucie. Bañarlo demasiado reseca la piel.
  • Arrugas de la cara: si las tiene, límpialas y sécalas bien un par de veces por semana para evitar irritaciones.
  • Orejas: son caídas, así que revísalas y límpialas cada semana.
  • Ojos: revisa a menudo que no estén rojos ni lloren más de la cuenta.

Uñas cortas y cepillado de dientes frecuente completan el cuidado.

Salud

Puggle: tranquilo y sano (ilustración)

La idea de cruzar carlino y beagle era reducir los problemas del carlino, pero en un cruce nada está garantizado: el puggle puede heredar problemas de los dos padres. Los más descritos son:

  • Síndrome braquicefálico. Si hereda la cara chata del carlino, puede tener dificultad para respirar, roncar, cansarse enseguida y tolerar muy mal el calor.
  • Problemas oculares. Sus ojos son algo saltones y se lesionan con facilidad. También es frecuente el prolapso de la glándula del tercer párpado («ojo de cereza»).
  • Luxación de rótula.
  • Displasia de cadera.
  • Enfermedad de Legg-Calvé-Perthes, un problema de la cabeza del fémur que causa cojera en perros jóvenes de razas pequeñas.
  • Hipotiroidismo y epilepsia, descritos en el beagle.
  • Otitis, por las orejas caídas.
  • Sobrepeso, muy habitual en perros tan glotones.

Pruebas que conviene pedir: revisión ocular, evaluación de rótulas y caderas de ambos padres y, en el carlino, una valoración de las vías respiratorias. Desconfía de quien venda un puggle como «más sano» sin enseñarte ninguna prueba. Y si no te importa que no sea un cachorro, piensa en la adopción: muchos mestizos adultos llegan a las protectoras con su carácter ya formado, y sabes desde el principio lo que te llevas.

Calor: es su gran debilidad. En un golpe de calor, refréscalo con agua fresca, no helada, y llévalo al veterinario enseguida (Cómo reaccionar ante un golpe de calor en perros para salvarles la vida).

Alimentación

Puggle: a la hora de comer (ilustración)

El puggle tiene buen saque. Sus dos padres son glotones, y un puggle con sobrepeso respira peor y castiga sus articulaciones. Controlar la comida es parte de cuidar su salud.

Pautas generales:

  • Cachorros: pienso de cachorro de raza pequeña o mediana, según su tamaño adulto previsto, en tres o cuatro tomas al día y dos a partir de los seis meses.
  • Adultos: dos tomas al día, con la ración ajustada al peso y a la actividad real.
  • Comedero antivoracidad si engulle.
  • Premios: descuéntalos de la ración diaria.

Guarda la basura y la comida fuera de su alcance: un puggle con nariz de beagle encuentra cualquier cosa. El chocolate, las uvas o la cebolla son tóxicos.

Deberías notar sus costillas al pasar la mano, sin que se marquen a la vista.

Historia y origen

Puggle: un guiño a su origen (ilustración)

El puggle nació en Estados Unidos. Hubo cruces ocasionales entre carlinos y beagles antes, pero a menudo se atribuye su cría deliberada a un criador de Wisconsin, Wallace Havens, en los años ochenta. La idea era conseguir un perro de tamaño cómodo para un piso, con el carácter cariñoso del carlino y un hocico algo más largo, del beagle (Beagle).

El nombre «puggle» viene de juntar pug (carlino en inglés) y beagle. A mediados de la década de 2000 se puso de moda en Estados Unidos y llegó a ser uno de los cruces de diseño más vendidos del país.

Hoy no está reconocido como raza por la FCI ni por los grandes kennel clubs. Algunos registros privados de mestizos lo inscriben, pero eso no es un reconocimiento oficial ni garantiza nada sobre la salud o el carácter. La mayoría son primeras generaciones, es decir, hijos directos de un carlino y un beagle.

Si te gusta este tipo de perro, mira antes en las protectoras: hay muchos mestizos pequeños, cariñosos y de pelo corto esperando una familia, y algunos se parecen mucho a un puggle.

Galería: fotos reales del puggle

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

El puggle en el cine, la tele y los libros

  • Serie · 2019

    It's Bruno!

    Personaje: Bruno

    Bruno, un puggle que se interpreta a sí mismo, pasea con su dueño Malcolm por las calles de Bushwick, en Brooklyn, en esta comedia de Netflix.

    Ver en IMDb

Razas parecidas

Aparece en

Preguntas frecuentes

¿El puggle es una raza reconocida?

No. El puggle es un mestizo de diseño entre carlino y beagle. Ni la FCI ni la Real Sociedad Canina de España ni los grandes kennel clubs lo reconocen como raza, así que no tiene estándar. El resultado de cada cruce es variable: en una misma camada puede haber cachorros más parecidos al carlino y otros más parecidos al beagle.

¿Cuánto vive un puggle?

Un puggle suele vivir entre 10 y 15 años. Su esperanza de vida depende mucho de la salud de los padres y de cuánto haya heredado del hocico corto del carlino. Mantenerlo delgado, evitar el calor fuerte y hacer revisiones anuales en el veterinario son las mejores formas de que llegue bien a mayor.

¿El puggle respira mejor que el carlino?

Muchas veces sí, porque el beagle aporta un hocico más largo. Pero no está garantizado: algunos puggles heredan una cara casi tan chata como la del carlino y pueden roncar, jadear mucho o cansarse enseguida. Si ronca despierto, se ahoga con el ejercicio o hace ruidos al respirar, consúltalo con tu veterinario.

¿Puede un puggle quedarse solo en casa?

Le cuesta. Los dos padres son perros muy sociables y el puggle suele ser muy apegado a su familia. Si pasa muchas horas solo, puede aullar, ladrar o destrozar cosas. Enséñale a estar solo poco a poco desde cachorro y, si trabajas todo el día fuera, busca a alguien que lo visite o lo saque.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del puggle esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

Buscar protectoras Cómo adoptar

¿Buscas veterinario?

Clínicas, horarios y urgencias 24 horas en 413 municipios de España, con su teléfono y si están abiertas ahora.

Encontrar veterinario Urgencias 24 horas