Volpino italiano
El volpino italiano es un spitz pequeño de Italia, de pelo largo y ahuecado, alegre, listo y muy unido a su familia. Se adapta bien a un piso y es longevo, pero es un vigilante nato que ladra muchísimo y desconfía de los extraños.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 4-5 kg
- Altura
- 25-30 cm
- Esperanza de vida
- 14-16 años
- Ejercicio diario
- 45-60 min
- Origen
- Italia
- Pelo
- Largo
- Grupo
- Grupo 5 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Alegre, cariñoso y muy unido a su familia
- Se adapta bien a un piso
- Bueno con niños
- Raza longeva y robusta
- Apto para primerizos
Piénsatelo si…
- Ladra muchísimo
- Desconfiado con los extraños
- Su pelo largo necesita cepillado regular
- Raza muy poco frecuente fuera de Italia
Carácter y temperamento

El volpino italiano es un perro pequeño con alma de centinela. Durante siglos fue el perro de alarma de las granjas y de los carros de los arrieros en Italia: su trabajo era avisar, y en eso sigue siendo un experto. Su nombre viene de volpe, zorro en italiano, por su cara puntiaguda y su aire despierto.
Con su familia es alegre, juguetón y muy cariñoso. Le gusta estar en medio de todo y participar en la vida de la casa. Con los niños suele llevarse bien: es un compañero de juegos animado y con aguante, aunque, por su tamaño, conviene supervisar el juego con los más pequeños.
Con los desconocidos es desconfiado. No suele ser agresivo, pero tarda en coger confianza y avisa de cada visita con entusiasmo. Y aquí está su gran punto a tener en cuenta: ladra muchísimo. Avisa del timbre, de los pasos en la escalera, del perro de enfrente y de la hoja que cae. Se puede trabajar, pero forma parte de la raza.
Con otros perros suele ser correcto si se ha socializado bien. Algunos pueden ser algo mandones con perros más grandes, sin medir bien su tamaño.
Es inteligente, curioso y bastante independiente. Aprende rápido, aunque a veces prefiere hacer las cosas a su manera.
Lleva razonablemente bien quedarse solo unas horas si se le acostumbra desde cachorro, aunque un volpino aburrido y solo puede dedicarse a ladrar.
¿Para quién es? Para personas o familias que buscan un perro pequeño, alegre y vigilante, sin grandes necesidades de ejercicio, y que no vivan en un sitio donde los ladridos vayan a ser un problema serio. Es una buena opción para primerizos.
Educación y adiestramiento

El volpino italiano es listo y aprende rápido. Con refuerzo positivo, paciencia y sesiones cortas se consiguen muy buenos resultados. Como muchos spitz, tiene su propio criterio, así que conviene que el trabajo le resulte divertido.
Consejos concretos:
- El ladrido, desde el primer día. Deja que avise una vez, agradécelo con calma y premia en cuanto se calle. No le grites: solo añades ruido y lo animas a seguir (Qué hacer para que tu perro ladre menos).
- Socialización con personas. Que conozca a mucha gente distinta de cachorro, con premios y a su ritmo, para que su desconfianza natural no se convierta en miedo o en ladridos a cada desconocido (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).
- Sesiones cortas y variadas, de cinco minutos, con trucos, juegos y premios pequeños.
- Enséñale a estar solo poco a poco, con un juguete relleno de comida.
- La llamada, en sitios seguros al principio. Es rápido y curioso.
- Manipulación y cepillado desde cachorro. Acostúmbralo a que le toques las patas, las orejas y la boca y a que le cepilles, siempre con premios. Su pelo va a necesitar muchas sesiones a lo largo de su vida.
Las clases de educación en grupo con refuerzo positivo le vienen muy bien: aprende a mantener la calma con otras personas y perros cerca.
El pipí en casa puede costar algo más que en perros grandes, como en muchas razas pequeñas. Salidas frecuentes y premio en el momento justo.
Ejercicio y actividad

El volpino italiano tiene una energía moderada. Con 45-60 minutos de actividad al día, repartidos en dos o tres paseos, suele quedar contento.
Actividades que le van bien:
- Paseos con tiempo para explorar. Le encanta curiosear.
- Juegos en casa: buscar premios, juguetes interactivos o aprender trucos.
- Agility adaptado o pequeños circuitos, si le gusta.
- Ratos de juego libre en un sitio seguro y vallado.
Es más activo de lo que su tamaño hace pensar, y suele disfrutar de una excursión por el campo tanto como un perro grande. Un volpino con poco ejercicio y sin entretenimiento ladra más y se vuelve más nervioso.
Aguanta bien el frío gracias a su pelo abundante. El calor lo lleva de forma moderada: en verano, pasea a primera hora y al anochecer, por la sombra y con agua. No le cortes el pelo al rape pensando que tendrá menos calor: su capa le protege del sol.
Cuidados del pelo

El volpino italiano tiene un pelo largo, denso y ahuecado, que se separa del cuerpo como en todos los spitz, con una capa interna espesa. Forma una gorguera en el cuello y la cola, que lleva enroscada sobre el lomo, es muy poblada. El color más visto es el blanco, y también los hay rojos y de otros tonos sólidos que admite el estándar.
Rutina recomendada:
- Cepillado dos o tres veces por semana, por capas y hasta la piel. En la muda, a diario.
- Baños ocasionales, cada uno o dos meses, con buen secado.
- Recorte higiénico del pelo de entre las almohadillas y de la zona íntima.
- Nada de rapar. Cortar el pelo al rape puede estropear su textura y le quita protección frente al sol.
Uñas cortas y cepillado de dientes frecuente: en los perros pequeños, el sarro aparece pronto.
Salud

El volpino italiano es una raza robusta y longeva. El problema hereditario más importante descrito en la raza es uno de los ojos:
- Luxación primaria del cristalino. Las fibras que sujetan el cristalino se debilitan y la lente se desplaza. Puede causar dolor, glaucoma y ceguera, y es una urgencia si aparece de repente: ojo rojo, lloroso o con la pupila rara. Existe un test de ADN para la mutación asociada, y conviene que los padres lo tengan hecho.
- Luxación de rótula, como en otras razas pequeñas.
- Enfermedad dental, muy frecuente en perros pequeños. Mal aliento, encías rojas o dificultad para masticar son señales para ir al veterinario.
- Sobrepeso, que bajo su pelo abundante pasa desapercibido y castiga sus rodillas.
Es una raza poco numerosa, así que hay menos datos de salud que en razas más extendidas. Si te decides por un volpino, busca un criador que te enseñe los resultados de las pruebas y desconfía de los anuncios sin papeles ni pruebas.
Pruebas que conviene pedir al criador: test de ADN de luxación primaria del cristalino de ambos padres, revisión ocular reciente y evaluación de rótulas.
En cuanto al clima, tolera bien el frío. Con calor fuerte, reduce el ejercicio, ofrécele sombra y agua fresca y vigila si jadea mucho.
Alimentación

El volpino italiano es un perro pequeño, de unos 4 o 5 kilos, así que sus raciones son pequeñas. El riesgo principal es el sobrepeso, que bajo tanto pelo pasa desapercibido.
Pautas generales:
- Cachorros: pienso de cachorro de raza pequeña, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
- Adultos: dos tomas al día de un pienso de calidad para perros pequeños, con croqueta de tamaño adecuado.
- Premios: descuéntalos de la ración. En un perro tan pequeño, cada trocito cuenta.
- Dientes: snacks dentales o juguetes de masticar ayudan a controlar el sarro.
Deberías notar sus costillas al pasar la mano, sin que se marquen a la vista. Pésalo de vez en cuando: con tanto pelo, a la vista no se nota.
Historia y origen

El volpino italiano es un spitz antiguo de Italia. Se ven perros muy parecidos en obras del Renacimiento, como un cuadro de Carpaccio pintado en Venecia en 1502. Se cree que desciende de los spitz que vivían en Europa desde tiempos muy remotos, y no del spitz alemán, aunque está emparentado con él.
En los siglos XVIII y XIX era muy común en Toscana y en el Lacio. Allí hacía de perro de alarma para los arrieros, que lo llevaban en los carros, y para los campesinos. También era perro de compañía en las casas acomodadas. Se dice que la reina Victoria compró varios perros de tipo spitz durante una visita a Florencia en 1888.
El primer estándar de la raza se escribió en 1913, y la FCI la reconoció a mediados del siglo XX. Aun así, la raza estuvo a punto de desaparecer: en los años sesenta apenas quedaban ejemplares. A finales de esa década se localizaron algunos y la cría se reanudó en los años setenta.
Hoy sigue siendo poco numerosa, incluso en Italia, y muy rara en España. Si te atrae un spitz pequeño, mira también la ficha del pomerania, y pásate por las protectoras: hay muchos perros pequeños y vigilantes esperando una familia.
Galería: fotos reales del volpino italiano
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Foto: Lilly M real name: Małgorzata Miłaszewska · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Mete Appel - Kennel Hedehuset Hedehuset · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Томасина · CC BY-SA 3.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un volpino italiano?
Un volpino italiano vive entre 14 y 16 años, una esperanza de vida muy buena incluso para una raza pequeña. Es un perro robusto. Para que llegue bien a mayor, mantenlo en su peso, cuida sus dientes y revisa sus ojos con el veterinario: la luxación primaria del cristalino es la enfermedad hereditaria más conocida de la raza.
¿Qué diferencia hay entre el volpino italiano y el pomerania?
Se parecen mucho, porque los dos son spitz pequeños de pelo ahuecado. El volpino italiano es algo más alto, de 25 a 30 centímetros, y su pelo es un poco menos voluminoso. El pomerania pertenece al spitz alemán, mientras que el volpino es una raza italiana independiente, reconocida por la FCI con su propio estándar.
¿El volpino italiano ladra mucho?
Sí, mucho. Durante siglos se crio como perro de alarma, para avisar de cualquier extraño en las granjas y en los carros de los arrieros, y esa costumbre sigue muy viva. Puedes reducirlo con educación desde cachorro, premiando la calma, pero difícilmente tendrás un volpino silencioso. Tenlo en cuenta si vives en un piso con paredes finas.
¿Es un buen perro para primerizos?
Sí. Es pequeño, cariñoso, de buena salud y no necesita mucho ejercicio, así que encaja con personas sin experiencia. Lo que sí pide es dedicar tiempo a trabajar el ladrido y a socializarlo bien con personas desconocidas, para que su desconfianza natural no vaya a más. Con refuerzo positivo aprende bien.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del volpino italiano esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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