Yorkshire terrier

El yorkshire terrier es un perro diminuto con carácter de terrier: audaz, afectuoso y muy despierto. Vive feliz en un piso y apenas suelta pelo, pero ladra con ganas, pasa frío y necesita un cuidado del manto constante.

Toy Grupo 3 FCI: Terriers Reino Unido Suelta poco pelo
Ilustración 3D de un yorkshire terrier

Ficha rápida

Peso
2-3,2 kg
Altura
18-23 cm
Esperanza de vida
13-16 años
Ejercicio diario
30-60 min
Origen
Reino Unido
Pelo
Largo
Grupo
Grupo 3 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Perfecto para vivir en un piso
  • Apenas suelta pelo por casa
  • Buen perro de alerta pese a su tamaño
  • Vive muchos años

Piénsatelo si…

  • Tiende a ladrar mucho
  • Tolera muy mal el frío
  • Su pelo largo exige cuidados diarios
  • Frágil para convivir con niños pequeños
  • Puede ser gruñón con otros perros

Carácter y temperamento

Yorkshire terrier: su carácter (ilustración)

El yorkshire terrier pesa lo que un paquete de harina y medio, pero tiene la seguridad de un perro de 40 kilos. Es audaz, curioso y muy afectuoso con los suyos. Un terrier de verdad en formato bolsillo.

Con su familia es cariñoso y muy apegado. Le gusta estar en brazos, pero también explorar, perseguir hojas y meter el hocico en todo. No es un peluche decorativo: tiene opiniones, y te las comunica.

Es un perro de alerta excelente. Nada se mueve en el rellano sin que él lo sepa y lo anuncie. Ese instinto, sumado a su tendencia a ladrar mucho, es probablemente el mayor reto de convivir con un yorkshire en un piso. Trabajarlo desde cachorro marca la diferencia con los vecinos.

Con otros perros puede ser gruñón. No suele buscar pelea, pero tampoco se aparta cuando alguien invade su espacio. Muchos yorkshire no son conscientes de su tamaño y plantan cara a perros mucho mayores, lo que puede acabar mal. Una buena socialización temprana, con perros tranquilos y de confianza, es imprescindible.

Con niños pequeños conviene ir con cuidado. No porque sea un mal perro para ellos, sino porque es muy frágil. Una caída desde los brazos o un pisotón pueden causarle una fractura. Además, si se siente manoseado, puede defenderse. Encaja mejor con niños algo mayores que entiendan cómo tratarlo.

Lleva regular la soledad. Es un perro que quiere estar contigo, y si pasa muchas horas solo puede ladrar más de la cuenta o destrozar cosas por aburrimiento.

A cambio, te regala una compañía divertida, lista y leal durante muchos años. Si buscas un perro pequeño con mucha personalidad, aquí la tienes toda.

Educación y adiestramiento

Yorkshire terrier: aprendiendo (ilustración)

El yorkshire es un alumno bastante capaz. Es listo y aprende bien cuando la sesión le resulta divertida, aunque tiene la independencia típica de los terriers.

El error más habitual es no educarlo porque es pequeño. Un yorkshire que salta encima de la gente, ladra sin parar o gruñe cuando lo mueves del sofá no es gracioso: es un perro que no ha aprendido otra cosa. Trátalo como a cualquier otro perro.

Usa refuerzo positivo con premios muy pequeños, casi migas, para no desequilibrar su dieta. Las sesiones cortas, de tres a cinco minutos, funcionan mejor que una larga.

El ladrido merece un plan propio. Identifica qué lo dispara: el timbre, el ascensor, otros perros por la ventana. Después, asocia ese estímulo con algo bueno y premia cada vez que lo oiga y se quede tranquilo. Enséñale una conducta alternativa, como ir a su cama cuando suena el timbre.

La educación en casa puede costar. Su vejiga es diminuta y necesita salir con frecuencia. Muchas familias usan un empapador como apoyo, sobre todo en invierno.

Acostúmbralo a que lo cojan de forma segura y a quedarse solo poco a poco. Si ves que se agobia en tu ausencia, consulta esta guía: (Ansiedad por separación en perros: causas y tratamiento).

Ejercicio y actividad

Yorkshire terrier: haciendo ejercicio (ilustración)

El yorkshire tiene una energía media. Necesita entre 30 y 60 minutos de actividad al día, repartidos en dos o tres paseos.

Aunque sea pequeño, le hace falta salir. Olfatear, explorar y ver otros perros le da el estímulo que necesita y reduce los ladridos en casa. Un yorkshire que solo sale a hacer pipí acaba aburrido y nervioso.

Combina los paseos con juegos: esconder premios, perseguir un juguete por el pasillo o pequeñas sesiones de trucos. Le encanta usar la nariz y resolver problemas.

Usa siempre arnés en lugar de collar. Su tráquea es delicada y los tirones pueden dañarla.

Si te apetece hacer algo más, hay yorkshires que disfrutan mucho con deportes caninos suaves, como el olfato deportivo o circuitos sencillos de agility con obstáculos bajos. Es una forma estupenda de canalizar su energía de terrier y de reforzar vuestro vínculo.

Ten cuidado con los saltos desde el sofá o la cama, porque sus huesos son finos. Y en invierno, abrígalo. Tolera muy mal el frío y la humedad, así que un abrigo o jersey no es un capricho: es una necesidad real cuando las temperaturas bajan.

Cuidados del pelo

Yorkshire terrier: cuidado de su pelo (ilustración)

El pelo del yorkshire es largo, fino y sedoso, parecido al cabello humano. Apenas lo suelta, y por eso muchas personas alérgicas lo toleran mejor, aunque ningún perro es hipoalergénico del todo.

A cambio, el mantenimiento es alto. Si lo llevas con el manto largo, necesita cepillado diario para evitar nudos, baños cada dos o tres semanas y protección cuando sale con lluvia.

La mayoría de las familias opta por un corte práctico en la peluquería canina cada seis u ocho semanas. Así se enreda menos y va más cómodo, aunque sigue necesitando cepillado frecuente.

El pelo de la cabeza suele recogerse en un moñito para que no le tape los ojos. Recorta también el pelo de alrededor de los genitales y entre las almohadillas.

Revisa sus ojos y límpialos con una gasa húmeda cuando haga falta. Si lo acostumbras desde cachorro a la mesa de peluquería y al secador, con calma y premios, cada sesión será mucho más sencilla para los dos.

Salud

Yorkshire terrier: tranquilo y sano (ilustración)

El yorkshire es un perro longevo, de salud media, con algunos puntos débiles bien conocidos.

La boca es el principal. Sus dientes están muy juntos en una mandíbula muy pequeña, así que el sarro, la enfermedad periodontal y la pérdida de piezas son muy frecuentes. A veces los dientes de leche no se caen solos y el veterinario debe extraerlos. Cepíllale los dientes a diario desde cachorro y haz limpiezas cuando te lo indique tu veterinario.

La luxación de rótula es otra afección común: la rótula se sale de su sitio y el perro camina a saltitos durante unos pasos. En casos leves no da problemas; en los graves puede necesitar cirugía.

También están descritos el colapso traqueal, que provoca una tos como de graznido, el shunt portosistémico, un problema en la circulación del hígado, y la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes, que afecta a la cadera. Los cachorros muy pequeños pueden sufrir hipoglucemias si pasan muchas horas sin comer.

Si vas a un criador, pide la valoración de rótulas de los padres y una revisión ocular, y pregunta por antecedentes de shunt hepático. Huye de los ejemplares miniaturizados.

Tolera el calor de forma razonable, pero el frío fatal. Y recuerda que en protectoras y asociaciones también hay yorkshires adultos esperando una segunda oportunidad.

Alimentación

Yorkshire terrier: a la hora de comer (ilustración)

Un yorkshire come muy poco, así que cada gramo cuenta. Elige un pienso de calidad para razas toy, con croquetas diminutas que pueda masticar sin problemas.

Reparte la ración en dos o tres tomas. En cachorros, tres o cuatro tomas ayudan a evitar bajadas de azúcar. Pesa siempre la comida: con un perro de 2 o 3 kilos, un puñado de más ya es mucho.

Algunos yorkshire son muy selectivos con la comida. No caigas en ir cambiando de pienso cada vez que lo deja en el plato, porque aprenderá a esperar algo mejor. Retira el plato a los 15 minutos y vuelve a ofrecerlo en la siguiente toma.

Ten siempre agua fresca a su alcance y revisa que beba con normalidad, sobre todo en verano. Descuenta los premios del adiestramiento de su ración diaria. Y nada de sobras de la mesa, que suelen acabar en problemas digestivos.

Historia y origen

Yorkshire terrier: un guiño a su origen (ilustración)

El yorkshire terrier nació en el norte de Inglaterra, en los condados de Yorkshire y Lancashire, a mediados del siglo XIX. Su origen es sorprendentemente obrero.

Los trabajadores escoceses que llegaron a las fábricas textiles de la zona trajeron consigo pequeños terriers. De sus cruces con terriers locales surgió un perro pequeño y valiente, muy eficaz cazando ratas en fábricas y minas.

Con el tiempo, la cría buscó ejemplares cada vez más pequeños y con un manto más largo y brillante. Un perro llamado Huddersfield Ben, nacido en 1865, se considera el padre de la raza moderna.

Al principio eran perros bastante más grandes que los actuales, con un peso que podía duplicar el de hoy. La selección posterior fue reduciendo su tamaño generación tras generación.

A finales del siglo XIX, el yorkshire dio el salto de las fábricas a los salones de la época victoriana y se convirtió en perro de compañía de moda.

Hoy pertenece al grupo 3 de la FCI, terriers, y es una de las razas pequeñas más populares en España. Ya no caza ratas, pero conserva intacta la valentía de aquellos cazadores.

Galería: fotos reales del yorkshire terrier

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

El yorkshire terrier en el cine, la tele y los libros

  • Película · 1988

    Un pez llamado Wanda

    Los tres yorkshire de Mrs. Coady, testigo de un robo, sufren los torpes intentos de Ken (Michael Palin) por librarse de su dueña.

    Ver en Amazon Ficha en IMDb
  • Serie · 2007

    The Big Bang Theory

    Personaje: Cinnamon

    Cinnamon, la yorkshire que Howard y Bernadette le regalan a Raj, se convierte en su inseparable y consentida compañera.

    Ver en IMDb
  • Película · 2007

    High School Musical 2

    Personaje: Boi

    Boi, el yorkshire de Sharpay Evans, va siempre vestido a juego con su dueña en el club de campo de la familia.

    Ver en Amazon Ficha en IMDb

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un yorkshire terrier?

Un yorkshire terrier vive normalmente entre 13 y 16 años, y algunos superan esa cifra. Es una de las razas más longevas. Su mayor enemigo para envejecer bien suele ser la boca: el sarro y la pérdida de dientes son muy frecuentes, así que la higiene dental diaria es la mejor inversión en su salud.

¿Cuánto pesa un yorkshire adulto?

Un yorkshire terrier adulto pesa entre 2 y 3,2 kilos según el estándar. Hay ejemplares algo más grandes que siguen siendo perros sanos. Desconfía de los llamados yorkshire mini o de bolsillo, muy por debajo de ese peso: ese tamaño extremo suele traer más problemas de salud, como hipoglucemias, fracturas y problemas dentales.

¿Por qué ladra tanto mi yorkshire?

El yorkshire ladra mucho porque es un terrier muy alerta y avisa de todo lo que oye. Además, el aburrimiento y la soledad lo aumentan. Para reducirlo, dale ejercicio y juegos de olfato, no respondas gritando, premia los momentos de calma y trabaja la asociación positiva con los ruidos que más le disparan.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del yorkshire terrier esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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