Calmosedan, la pastilla contra los petardos que NO hay que usar
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Se acerca la verbena de San Juan, la Nochevieja, las Fallas o las fiestas de tu pueblo. Si tu perro tiene auténtica fobia a los petardos, medicarlo de forma puntual puede ser una buena opción para controlar su nivel de ansiedad y evitarle un malestar innecesario durante las horas de más ruido. Pero no con cualquier pastilla: Calmosedan, que durante años se ha dado «para los petardos», no es adecuado, porque no le quita el miedo al perro, solo le impide moverse.
Qué es Calmosedan
Algunos veterinarios han recetado durante años Calmosedan, un medicamento cuyo principio activo es la acepromacina, un antipsicótico con propiedades sedantes que suele recomendarse también para animales que toleran mal los viajes.
Hay quien lo llama «la pastilla contra los petardos». Pero la realidad es que este fármaco NO ES APROPIADO para el miedo a los ruidos.
Centros de referencia como el Hospital Clínic Veterinari de la Universitat Autònoma de Barcelona dejaron hace años de recetar Calmosedan para perros con fobias o miedos. Los motivos son muy interesantes y es importante que, tanto veterinarios como propietarios, los conozcan y puedan reflexionar sobre ellos.
¿Por qué Calmosedan no es apropiado para el miedo a los petardos en perros?
Calmosedan no es un fármaco ansiolítico, por lo que no actúa directamente reduciendo la ansiedad del animal. Lo que hace es inhibir su capacidad motora. De esta forma:
El perro no puede moverse, pero sigue padeciendo los efectos del entorno: es consciente del sonido de los petardos, del movimiento del coche, etc.
Por lo tanto, tenemos un animal que continúa sintiendo pánico y al que, además, hemos añadido una nueva limitación: no posee control sobre su cuerpo y no puede expresarse. Hay incluso autores que señalan que la acepromacina puede hacer al perro más sensible a los ruidos, y que la experiencia de pasar miedo sin poder huir puede empeorar la fobia de cara a la próxima vez.
Alternativas a Calmosedan para los petardos
Hoy existen opciones mucho mejores, que actúan sobre la ansiedad y no solo sobre el movimiento:
- Ansiolíticos de acción rápida, como algunas benzodiacepinas. Además de reducir la ansiedad, tienen efectos amnésicos que, en situaciones como una verbena, pueden jugar a nuestro favor.
- Medicamentos autorizados específicamente para el miedo a los ruidos en perros, como un gel de dexmedetomidina que se aplica en la encía y que actúa en poco tiempo sin dejar al perro «noqueado».
- Otros fármacos que el veterinario puede combinar según el caso, sobre todo en perros con fobias intensas o que se repiten muchas veces al año.
Luego existen otras opciones complementarias. Las feromonas sintéticas y algunos suplementos pueden ser útiles como terapia de acompañamiento, aunque por sí solos no bastan en un perro con fobia.
Sin embargo, la elección de una alternativa apropiada debemos dejarla en manos de nuestro veterinario, quien sabrá valorar cada caso particular. No le des nunca a tu perro medicamentos de uso humano ni sobras de tratamientos de otros animales.
Un consejo práctico: pide cita con tiempo, unas semanas antes de la fecha, y si el veterinario te receta algo, haz una prueba un día tranquilo para ver cómo le sienta a tu perro y ajustar la dosis. Y dáselo con la antelación que te indique, antes de que empiecen los petardos: muchos fármacos funcionan peor si el perro ya está en pleno ataque de pánico. Si buscas clínica, en nuestro directorio tienes veterinarios cerca de ti.
De cualquier modo, lo importante es estar bien informado sobre las propiedades de los fármacos que administramos a nuestros animales. Cuanto más conocimiento tengamos, más dudas podremos comentar y resolver en la consulta y mayor será la tranquilidad con la que administremos la medicación.
Terapia para superar la fobia a los petardos
Medicar puntualmente durante verbenas, fallas, etc. es una medida de emergencia. Sin embargo, si tu perro tiene miedo o fobia a petardos, tormentas o ruidos fuertes en general, no olvides que lo necesario es iniciar una terapia de modificación de conducta de la mano de un experto.
Tratar a un perro con miedo pasa por presentarle aquello que lo atemoriza (en este caso, un ruido determinado) de forma tan progresiva que no llegue a provocar en el animal una reacción negativa, modulando la distancia a la que se presenta el estímulo, su intensidad, etc. Mientras se hace esto, es necesario ir asociando ese estímulo a un estado emocional positivo, premiando con golosinas comestibles o con juego, por ejemplo. Nunca castigando. Y tampoco pasa nada por consolar a tu perro si tiene miedo: el miedo es una emoción, y acompañarle con calma no lo «refuerza».
Estas terapias son muy delicadas y siempre deben estar pautadas por un profesional (aquí te explico cómo encontrar un buen educador canino o etólogo). Lo ideal es empezar meses antes de la temporada de petardos, no la semana anterior. Con paciencia y trabajo, los resultados pueden ser muy positivos.
Crea una zona segura en casa
Además de la terapia, lo ideal es crearle al perro una zona segura en casa, aislada y resguardada. Es muy sencillo y le ayudará a mantenerse más tranquilo durante la verbena.
Y en los días de petardos, unas precauciones básicas:
- Pasea a tu perro a horas tranquilas, siempre atado y con un arnés bien ajustado: muchos perros se pierden huyendo de un petardo.
- Comprueba que lleva la chapa identificativa y que los datos de su microchip están actualizados (es obligatorio con la Ley 7/2023 de bienestar animal).
- Cierra ventanas y persianas, y pon música o la tele para amortiguar el ruido.
- No lo dejes solo en el balcón, la terraza o el jardín.
Si quieres entender mejor lo que siente tu perro, te recomiendo este artículo sobre el estrés en perros.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si mi perro oye un petardo en la calle y solo quiere huir?
Lleva siempre premios a mano y, si suena un petardo, ofréceselo enseguida para que asocie el ruido con algo bueno. Si está tan asustado que ni lo mira, sácalo de la situación cuanto antes y volved a casa o a una zona donde se sienta seguro. En temporada de petardos, pasea siempre con correa y un arnés bien ajustado: muchos perros se pierden huyendo.
¿Por qué mi perro no quiere premios cuando hay petardos?
Porque el miedo es tan intenso que comer pasa a segundo plano, algo muy habitual en los perros con fobia de verdad. Es una señal de que lo que vive le supera y de que necesita más ayuda que los premios: consulta con tu veterinario la posibilidad de medicarlo en las fechas clave y con un profesional para trabajar la fobia con tiempo.
¿Tiene solución la fobia a los petardos?
Puede mejorar, pero es de las más difíciles de tratar: los petardos son intensos e imprevisibles, y un estallido inesperado puede deshacer parte del trabajo. Además, el miedo a las explosiones tiene una base muy arraigada en los perros. Lo más eficaz es combinar una terapia de conducta pautada por un profesional, empezada con meses de margen, con medicación puntual recetada por el veterinario.
¿Cómo funcionan los collares y difusores de feromonas?
Liberan una versión sintética de las feromonas apaciguadoras que produce la perra cuando amamanta y que ayudan a mantener tranquilos a los cachorros. Pueden reducir algo la ansiedad, pero son un complemento: en un perro con fobia de verdad no bastan por sí solos.
¿Sirven los productos relajantes naturales para los petardos?
Algunos suplementos pueden ayudar como apoyo en perros con miedos leves, pero no sustituyen a la terapia ni a la medicación que pueda necesitar un perro con fobia. Antes de darle cualquier producto, sobre todo si es un cachorro o toma otros tratamientos, pregunta a tu veterinario.