¿Cuánto cuesta castrar a un perro?
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Muchos os habréis preguntado por qué las castraciones son, aparentemente, tan caras y por qué existen tantas diferencias de precio entre unas clínicas y otras. Como orientación, castrar a un perro macho en España cuesta, en general, entre 150 y 350 euros, y castrar a una perra, entre 250 y 600 euros, según su peso, la ciudad, la técnica y lo que incluya el presupuesto. Con este artículo, vamos a intentar explicaros por qué y, sobre todo, ayudaros a disponer de argumentos fiables para escoger un veterinario de confianza si habéis decidido castrar a vuestro perro o perra.
¿Qué es exactamente lo que le sucede a nuestro animal una vez traspasa la puerta del quirófano?
Marta Castillejo es fundadora y directora de la Clínica Veterinaria Bitxus, en Reus (Tarragona). Ella nos explicó qué ocurre cuando dejamos a nuestro perro en el veterinario para una castración, por qué los costes de todo el proceso oscilan de una clínica a otra y qué inconvenientes puede implicar una cirugía realizada a un precio muy bajo.
Precio de castrar a un perro en España
Los precios han subido bastante en los últimos años y varían mucho de una clínica a otra y de una ciudad a otra. Estas cifras son solo orientativas, para que sepáis qué rango es razonable:
| Intervención | Precio orientativo |
|---|---|
| Castración de perro macho pequeño o mediano | 150-250 € |
| Castración de perro macho grande | 250-350 € |
| Castración de perra pequeña o mediana | 250-450 € |
| Castración de perra grande o gigante | 400-600 € o más |
| Castración por laparoscopia | suele costar más que la cirugía convencional |
Al precio de la cirugía hay que sumarle, normalmente:
- El análisis de sangre prequirúrgico y, según la edad o la raza, otras pruebas (como un electrocardiograma).
- La medicación para casa (analgésicos y antiinflamatorios) y las revisiones posteriores.
- El collar isabelino o un body postquirúrgico.
- El IVA: los servicios veterinarios tributan al 21%, así que fijaos en si el presupuesto lo incluye.
Cuanto más pese el animal, más se incrementa el precio, porque se necesita más anestesia y más medicación, y la cirugía es más larga. En hembras, los precios son siempre más altos porque la intervención es más compleja: hay que abrir el abdomen para extirpar los ovarios (y, a veces, el útero).
Pedid siempre un presupuesto cerrado y por escrito que detalle qué incluye. Comparar solo la cifra final puede ser engañoso, como vamos a ver.
¿Hay castraciones más baratas o gratuitas?
Algunos ayuntamientos, comunidades autónomas y protectoras organizan campañas de castración a precio reducido, sobre todo para perros adoptados o para familias con pocos recursos. Si adoptáis en una protectora, lo habitual es que el perro adulto se entregue ya castrado o con el compromiso de castrarlo, y que esté incluido en la tasa de adopción (lo explicamos en lo que cuesta adoptar un perro). Algunos seguros para perros incluyen descuentos en la castración, pero no suelen cubrirla como tal: revisad la póliza.
Lo que el propietario no ve: qué incluye una castración bien hecha
Cuando un propietario decide castrar a su perro, espera que el veterinario emplee la técnica más avanzada y segura a la hora de operar. Según Marta Castillejo, si lo hace, el proceso debería ser algo muy parecido a esto.
Antes de la cirugía
Primero se aplicará un analgésico al animal (normalmente un opioide) y el veterinario esperará a que haga efecto. Luego, se le administrará un antibiótico si está indicado y se le colocará un catéter venoso, por donde le entrará el suero y todos los medicamentos mientras se esté realizando la cirugía. Una vez hecho esto, se le sedará.
Cuidado porque, si queremos estar seguros de que no va a pasarle nada malo a nuestro perro, en todo momento deberá haber una persona pendiente de su estado.
En el quirófano
Una vez en el quirófano, lo mejor para nuestro perro será que, cuando ya esté anestesiado, se le administre otro fármaco que produzca un efecto sedante más profundo y permita introducirle un tubo en la tráquea (intubarlo) para administrarle un anestésico inhalado. Es más seguro que el que se administra por vía intravenosa en dosis sucesivas, con el que el veterinario ha de ir vigilando si el perro empieza a despertarse para aplicarle un poco más.
Ahora, una vez el perro ya está intubado y respirando correctamente, el veterinario pasará a rasurar y desinfectar la zona donde realizará la incisión.
El animal deberá estar monitorizado continuamente mediante una constante medición de su temperatura, saturación de oxígeno, ventilaciones por minuto, etc.
Por cierto, la sala donde se realice la cirugía tendrá que estar también acondicionada de forma apropiada, porque a los animales, cuando se les seda, les baja la temperatura.
Una vez que el perro ya esté preparado, serán los veterinarios los que se pongan a punto. Para minimizar el riesgo de infecciones, utilizarán guantes estériles, material esterilizado y gasas, suturas y una hoja de bisturí nuevas.
Para ir bien, como mínimo en el quirófano tendrá que haber dos personas: una vigilando la anestesia y ayudando al cirujano, y la otra operando.
La operación
No entraremos a dar detalles sobre el proceso de la cirugía porque podrían ser demasiado técnicos, pero vale la pena hablar con el veterinario de una de las complicaciones a largo plazo más frecuentes de la castración en hembras: la incontinencia urinaria. Preguntadle cuál es el riesgo en vuestra perra y qué se puede hacer si aparece.
En algunas clínicas también se ofrece la castración por laparoscopia, con incisiones más pequeñas y, en general, una recuperación más rápida y menos dolorosa. Es más cara porque requiere un equipo específico y un cirujano formado en esta técnica.
Después de la cirugía
¡Aquí viene un dato importante!
¿Quieres evitar que tu perro tenga que llevar un collar isabelino o campana durante más de 10 días, con el estrés e incomodidad que eso supone?
Entonces, lo mejor es que el veterinario realice una sutura intradérmica (por dentro de la piel). Esta técnica tiene, entre otras ventajas, una buena cicatrización y una baja incidencia de infecciones en la herida. Pregunta en tu clínica para saber cómo suturarán a tu perro. Otra alternativa al collar isabelino es un body postquirúrgico, que muchos perros toleran mejor.
Una vez terminada la sutura, el veterinario apagará el anestésico inhalatorio y esperará a que tu perro vaya despertando tranquilamente, mientras le aplica un antiinflamatorio. Ahora hay que dejarlo en la zona de hospitalización, a una temperatura adecuada, y vigilarlo hasta que esté totalmente despierto.
¿Por qué el precio de castrar a un perro varía tanto de una clínica a otra?
Ya hemos visto la importancia de la técnica utilizada durante la cirugía, del entorno correctamente acondicionado y de la supervisión ininterrumpida por parte de un auxiliar o un veterinario.
A todos estos costes se suman, claro, los gastos fijos que tiene cualquier empresa: alquiler del local, compra de material, sueldos, formación continuada del personal, etc.
Todos estos factores intervienen en el establecimiento de uno u otro precio.
¿Qué riesgos implica castrar a mi perro a bajo precio?
Reducir los costes que acabamos de citar es muy complicado. Por eso, cuando la salud de nuestro animal está en juego, no vale la pena apostar por las rebajas.
Como siempre, generalizar es arriesgado. Sin embargo, mucho cuidado a la hora de escoger clínicas “baratas”, porque contar con un centro correctamente equipado, un personal bien formado y profesional y un material adecuado no es nunca gratis. Un precio sospechosamente bajo puede ir en detrimento de la seguridad y la salud de nuestro perro.
Como explicaba Marta Castillejo: “Los veterinarios no podemos disminuir los costes fijos. Eso sí, podemos castrar como se hacía hace años, o como se sigue haciendo en algunos sitios: sin dar analgesia al animal, sin catéter, sin suero, sin gasas… con cuatro grapas mal puestas. Todo depende de lo que el cliente valore a su animal”.
Preguntas que puedes hacer antes de elegir clínica
- ¿Qué incluye exactamente el presupuesto (análisis, medicación, revisiones, collar)?
- ¿Qué anestesia usáis? ¿Lo intubaréis?
- ¿Quién vigila la anestesia durante la cirugía?
- ¿Cómo controláis el dolor antes, durante y después?
- ¿Qué tipo de sutura haréis?
- ¿A quién llamo si tengo una duda o una urgencia esa noche?
Así pues, ahora que ya sabes un poco más sobre qué implica una castración, quizás sea más sencillo sopesar nuevos aspectos al margen del económico a la hora de escoger un veterinario de confianza. En nuestro directorio puedes buscar clínicas veterinarias cerca de ti.
Más información sobre castración en perros en: “Castración en perros: efectos sobre la salud y el comportamiento”, donde también hablamos de a qué edad conviene castrar.
Preguntas frecuentes
¿Pagar más por la castración garantiza que se haga mejor?
No necesariamente. El precio no garantiza nada por sí solo, aunque una cifra sospechosamente baja sí debería hacerte desconfiar. Más que comparar cifras, fíjate en las respuestas del veterinario: cuántas personas vigilarán a tu perro durante la cirugía, cómo controlarán el dolor, qué sutura usarán y dónde quedará mientras se despierta.
¿Qué puedo hacer si no puedo pagar la castración de mi perro?
Infórmate de si tu ayuntamiento, tu comunidad autónoma o alguna protectora o asociación organizan campañas de castración a precio reducido, que son bastante habituales. Pide también varios presupuestos cerrados y por escrito, para comparar lo que incluye cada uno. Y si la castración se plantea por un problema de salud, habla con tu veterinario sobre las opciones disponibles.
¿Es arriesgado castrar a un perro adulto o mayor?
Toda anestesia tiene algún riesgo, y en perros mayores el veterinario suele pedir más pruebas antes de operar, como un análisis de sangre o un electrocardiograma. En muchos casos, como algunos problemas de próstata, la castración forma parte del tratamiento. Lo mejor es que tu veterinario valore el estado de salud de tu perro y te explique los beneficios y los riesgos en su caso concreto.
¿Castrar a mi perro solucionará sus problemas con otros perros?
No es una solución garantizada. Puede influir en algunas conductas relacionadas con las hormonas, pero muchos problemas con otros perros se deben al miedo, a la falta de socialización o a experiencias previas, y esos no desaparecen con una operación. Te recomendamos consultarlo con tu veterinario y con un educador canino o un etólogo antes de decidir.
¿Es obligatorio castrar a un perro?
Castrar es, en general, una decisión del propietario que conviene tomar con el veterinario, valorando la salud del perro, su comportamiento y el riesgo de camadas no deseadas. Algunas normativas autonómicas o municipales pueden incluir requisitos específicos, así que te recomendamos consultar la normativa vigente donde vives.