Lenguaje canino
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Muy ilustrativo…

Guía rápida del lenguaje canino
Ampliación de la redacción de simiperroHABLARA (octubre de 2026).
Los perros no hablan, pero no paran de comunicarse. Lo hacen con todo el cuerpo a la vez: la postura, la cola, las orejas, la boca y la mirada. La clave es no fijarse en una sola señal, sino en el conjunto y en el contexto. Una cola que se mueve, por ejemplo, no siempre significa alegría.
La postura del cuerpo
- Relajado: músculos sueltos, peso repartido en las cuatro patas, boca entreabierta. Es el perro que está a gusto.
- Alerta: cuerpo erguido, peso hacia delante, orejas y mirada fijas en algo. Está evaluando la situación; todavía no ha decidido qué hacer.
- Miedo: cuerpo agachado, peso hacia atrás, cola baja o entre las patas. Si no puede alejarse, puede acabar defendiéndose.
- Invitación al juego: baja las patas delanteras y levanta el trasero. Es la reverencia de juego, y dice «lo que viene ahora es en broma».
La cola
Importa la altura, la velocidad y la amplitud. Una cola a media altura que se mueve en círculos amplios suele ser buena señal. Una cola alta, rígida y que vibra rápido indica tensión o excitación, no necesariamente simpatía. Y una cola baja o metida entre las patas habla de miedo o inseguridad. Ten en cuenta la raza: un galgo lleva la cola baja de forma natural y un husky, enroscada sobre el lomo.
Orejas, ojos y boca
Unas orejas echadas hacia atrás y pegadas a la cabeza suelen acompañar al miedo o al apaciguamiento. Los ojos muy abiertos, en los que se ve el blanco (el llamado «ojo de ballena»), son una señal clara de incomodidad. En la boca, fíjate en si está relajada y entreabierta o cerrada y tensa, y en si se lame el hocico sin haber comido: es una de las señales de calma más frecuentes. Algunos perros enseñan los dientes de forma relajada, la famosa sonrisa de sumisión, que no tiene nada que ver con una amenaza.
Las señales de calma
Bostezar, apartar la mirada, olfatear el suelo de repente, acercarse en curva o sacudirse como si estuviera mojado sirven para rebajar la tensión, la suya y la de los demás. Si tu perro las hace a menudo en una situación, te está diciendo que algo le agobia. Lo explicamos a fondo en las señales de calma.
Antes de morder
Un perro casi nunca muerde «sin avisar». Antes suele girar la cabeza, quedarse quieto, mirar fijo, enseñar los dientes o gruñir. Por eso nunca hay que castigar un gruñido: si le quitas el aviso, le dejas solo la mordida. Repasa las 7 señales antes de morder.
¿Juegan o se pelean?
Dos perros que juegan se turnan: ahora persigo yo, ahora tú; ahora estoy arriba, ahora abajo. Hacen pausas, exageran los movimientos y vuelven a buscarse. Si uno intenta escapar todo el rato y el otro no le deja, toca separar. Te lo contamos en cómo saber si tu perro juega o pelea.
Y cuando el perro no es tuyo
Todo esto sirve también para acercarte a un perro desconocido: si ves señales de calma, cuerpo rígido u ojos de ballena, mejor no insistas. Te explicamos cómo saludar a un perro sin agobiarle.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi perro persigue a las personas que corren y les agarra de los tobillos?
El movimiento rápido puede activar su instinto de persecución o, en perros inseguros, hacerle sentir amenazado. Mientras lo trabajas, evita que practique la conducta: en las visitas, que esté en una zona tranquila o con correa cuando haya niños corriendo, y premia que mantenga la calma. Para cambiarlo de verdad, te recomendamos un educador canino o un etólogo que trabaje en positivo.