Beagle madre con sus cachorros
En este artículo
  1. Por qué hacia las ocho semanas: el periodo de socialización
  2. Los riesgos de separar al cachorro de su madre antes de tiempo
  3. ¿Y si lo adopto más tarde?
  4. Qué pedir al criador o a la protectora
  5. Cuándo sacar al cachorro a la calle

Parece haber un consenso entre la comunidad de expertos en cuanto a que la edad óptima para separar al cachorro de la madre y los hermanos y llevarlo a casa es alrededor de las ocho semanas de edad (entre la séptima y la novena), aproximadamente a la mitad del denominado periodo de socialización. Antes de las siete semanas es demasiado pronto.

Por qué hacia las ocho semanas: el periodo de socialización

Los perros aprenden a relacionarse con las personas y con los otros perros durante toda su vida, pero fundamentalmente lo hacen desde las tres semanas hasta los tres meses de edad. Esa es la etapa a la que nos referimos cuando hablamos de «periodo sensible de socialización» y es importantísima para el desarrollo del cachorro. Como vimos en el post sobre las clases de socialización, marcará su carácter y comportamiento durante la edad adulta.

Por eso, si adoptamos al cachorro cuando tiene alrededor de ocho semanas, nos aseguramos de que el animal tendrá oportunidad de socializarse con otros perros entre las tres y las siete u ocho semanas de edad y con personas entre las siete y las doce.

Los riesgos de separar al cachorro de su madre antes de tiempo

Sin embargo, algunos animales son separados de la madre y la camada antes de lo recomendado. A eso se le denomina «destete precoz» (el cachorro se separa de la madre cuando todavía está lactando) y puede ser muy problemático desde el punto de vista del comportamiento.

Un destete precoz aumenta el riesgo de que el animal, cuando crezca, presente:

  1. Hiperactividad, ya que la madre no habrá podido enseñarle cuáles son los límites de actividad tolerables dentro de la camada.
  2. Agresividad hacia otros perros, puesto que no habrá tenido la oportunidad de aprender el lenguaje canino mediante la interacción con su madre y hermanos. No sabrá relacionarse con ellos.
  3. Ansiedad por separación: durante la séptima semana de vida, la madre inicia el destete y comienza a mostrar conductas de rechazo hacia sus cachorros. Este proceso natural sirve para fomentar la independencia de los pequeños y, en la edad adulta, se traduce en una mejor aceptación de la separación del propietario. Te explico este problema a fondo en ansiedad por separación en perros.
  4. Baja tolerancia a la frustración: de nuevo, el destete explica este punto, ya que los cachorros aprenden a tolerar el hecho de que se les niegue el acceso a las mamas.
  5. Falta de inhibición de la mordida: durante el juego con los hermanos, el animal aprende a controlar la fuerza de su mandíbula. Sin ese aprendizaje, tendremos un perro que hará daño cuando muerda, por ejemplo, jugando con nosotros o con otros perros. Si ya te ha pasado, lee cómo enseñar a un cachorro a no morder las manos.
  6. Inhibición de la conducta sexual: algunos estudios apuntan que los perros destetados precozmente muestran una conducta sexual inhibida en su edad adulta.

Como vemos, el contacto con la madre y los hermanos de camada durante el periodo sensible de socialización es esencial para que nuestro perro acabe siendo un adulto equilibrado. También lo es el contacto con la especie humana, en todas sus variantes: niños, personas mayores y adultos.

¿Y si lo adopto más tarde?

Esperar demasiado tampoco es ideal si el cachorro pasa esas semanas sin apenas estímulos (por ejemplo, encerrado en una nave o en un criadero sin contacto con personas). Si se queda más tiempo con su madre pero en un entorno rico, con personas que lo manipulan, ruidos de casa y salidas controladas, no hay problema en llevarlo a casa con 9 o 10 semanas.

Y, por supuesto, adoptar un cachorro más mayor o un perro adulto es una opción estupenda: con un adulto ya sabes cómo es su carácter y su tamaño. Te ayudamos a decidir en nuestra guía ¿cachorro o adulto?, y puedes buscar perros en adopción en las protectoras cerca de ti.

Qué pedir al criador o a la protectora

Antes de llevarte el cachorro a casa, asegúrate de que:

  • Lleva microchip y está (o va a estar) inscrito a tu nombre en el registro de animales de compañía de tu comunidad: es obligatorio en España.
  • Tiene su cartilla o pasaporte con las vacunas y desparasitaciones que le correspondan por edad.
  • Puedes conocer a la madre (y, si es posible, ver dónde se han criado los cachorros). Desconfía de quien te propone quedar en un aparcamiento o enviarte el cachorro sin verlo antes.
  • No es menor de siete u ocho semanas. Un criador o una protectora responsables nunca entregan un cachorro sin destetar.

Cuándo sacar al cachorro a la calle

Entre las tres semanas y los tres meses, todo propietario debería ocuparse de que su cachorro tuviera experiencias positivas con otros perros, con personas y con objetos, sonidos y estímulos presentes en el entorno (tanto dentro del hogar como en la calle). Esa es la manera más eficaz (y a veces la única) de conseguir que aprenda a relacionarse con ellos sin miedo y de forma adecuada.

Con todas estas premisas como pretexto, expertos veterinarios y etólogos abrieron hace años un interesante debate sobre cuál ha de ser el mejor momento para sacar al cachorro a la calle y favorecer su socialización sin poner en riesgo su salud.

Un sistema inmunitario inmaduro predispone al animal a contraer infecciones tan peligrosas como el moquillo o el parvovirus. Sin embargo, negarle el contacto con otros perros y con el entorno hasta que haya recibido todas las dosis de las vacunas principales puede suponer un riesgo altísimo de que desarrolle problemas de comportamiento en el futuro.

Hoy la postura más extendida entre los veterinarios especializados en comportamiento es que no hay que esperar a completar las vacunas para empezar a socializar, sino hacerlo con cabeza: en brazos o en un carrito por la calle, en casas de amigos con perros adultos sanos y vacunados, en clases de cachorros con buenas medidas de higiene… y evitando las zonas de mucho tránsito de perros desconocidos, como los pipicanes, hasta que tu veterinario te dé luz verde. Te lo cuento con más detalle en clases de socialización de cachorros y en cómo enseñar a un cachorro a relacionarse con otros perros. Y para la pauta de vacunas, habla con tu veterinario.

Preguntas frecuentes

¿Puedo llevarme un cachorro con tres o cuatro semanas si lo cuido bien en casa?

No es recomendable. A esa edad el cachorro todavía mama y necesita a su madre y a sus hermanos para aprender a controlar el mordisco, tolerar la frustración y relacionarse con otros perros. Ningún cuidado humano sustituye ese aprendizaje. Lo ideal es esperar a que tenga alrededor de ocho semanas y nunca menos de siete.

¿Qué hago si mi cachorro fue separado de su madre antes de tiempo?

No está todo perdido, pero conviene compensarlo cuanto antes. Pregunta al veterinario cuándo puede empezar a relacionarse con perros adultos sanos y vacunados, apúntale a clases de socialización de cachorros y trabaja con paciencia la inhibición del mordisco. Si aparecen problemas como miedos, agresividad o ansiedad al quedarse solo, consulta con un educador canino o un etólogo.

¿Es buena idea adoptar un perro adulto que ha vivido encerrado mucho tiempo?

Puede ser una adopción estupenda, pero hay que ir con los ojos abiertos: un perro que ha tenido pocos estímulos puede necesitar tiempo para acostumbrarse a la calle, a las personas o a otros animales. Pregunta a la protectora por su carácter y su relación con perros, gatos o niños, conócelo antes y, si hace falta, pide ayuda a un profesional para su adaptación.

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