Azawakh

El azawakh es un lebrel del Sahel africano, alto, finísimo y de una elegancia llamativa. Es leal con los suyos, silencioso y un buen guardián, pero es independiente, reservado con los extraños, sufre mucho con el frío y no es un perro para primerizos.

Mediano Grupo 10 FCI: Lebreles África
Ilustración 3D de un azawakh

Ficha rápida

Peso
15-25 kg
Altura
60-74 cm
Esperanza de vida
12-15 años
Ejercicio diario
60-90 min
Origen
África
Pelo
Corto
Grupo
Grupo 10 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Muy leal y unido a su familia
  • Silencioso: apenas ladra
  • Pelo cortísimo, sin apenas muda
  • Aguanta muy bien el calor
  • Buen guardián, algo raro en un lebrel

Piénsatelo si…

  • Necesita dueños con experiencia
  • Reservado o desconfiado con los extraños
  • Sufre mucho con el frío
  • No es un perro para piso ni para niños pequeños
  • Independiente: la llamada cuesta

Carácter y temperamento

Azawakh: su carácter (ilustración)

El azawakh no se parece a ningún otro perro. Alto, finísimo, de patas larguísimas y piel tan fina que se le marcan los músculos, parece una escultura en movimiento. Pero detrás de esa elegancia hay un carácter con mucha personalidad.

Con su familia es leal y muy unido. Forma un vínculo intenso con sus dueños y es cariñoso a su manera: discreto, sin efusividades, pero muy pendiente de los suyos.

Con los desconocidos es reservado o desconfiado. En el Sahel no solo cazaba: también vigilaba los campamentos, y es de los pocos lebreles con verdadero instinto de guardián. No le gusta que le toquen personas que no conoce y puede apartarse o avisar. Eso sí, ladra muy poco: cuando lo hace, merece la pena mirar qué pasa.

Con los niños no es la mejor opción. Es un perro sensible, que no tolera bien los manoseos ni el ruido constante, y puede apartarse o reaccionar si le agobian. Con niños mayores y tranquilos puede funcionar; con niños pequeños, mejor no.

Con otros perros es selectivo. Suele llevarse bien con los perros de su casa, con los que forma una especie de pequeña manada con su propia jerarquía, pero puede no aceptar a perros desconocidos. Con gatos y animales pequeños, mucha prudencia: su instinto de caza visual es muy fuerte.

Es independiente. Cuando ha hecho su ejercicio, lleva razonablemente bien quedarse solo unas horas y en casa es tranquilo, casi felino.

¿Para quién es? Para personas con experiencia en perros, mejor en lebreles, que busquen un compañero leal y tranquilo en casa, puedan darle carreras en un sitio seguro y vivan en una casa con terreno vallado. No es un perro para primerizos.

Educación y adiestramiento

Azawakh: aprendiendo (ilustración)

El azawakh es inteligente, pero independiente y muy sensible. No es un perro que obedezca para complacer, y la mano dura con él es un error: se cierra, desconfía y deja de colaborar.

Trabaja siempre con refuerzo positivo, mucha paciencia y una relación de confianza.

Consejos concretos:

  • Socialización temprana y cuidadosa. Es la clave en esta raza. De cachorro, que conozca a muchas personas, perros, ruidos y lugares, siempre con calma y a su ritmo (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).
  • Respeta su espacio. Enseña a las visitas a no tocarlo si él no se acerca. Forzar el contacto aumenta la desconfianza.
  • Sesiones muy cortas, con premios apetecibles. Se aburre enseguida con la repetición.
  • La llamada, sin confiarte. Entrénala desde cachorro, pero ten claro que, si ve una presa, su instinto puede más.
  • Manipulación desde pequeño. Patas, boca y orejas, con premios, para que las visitas al veterinario sean más fáciles.

Con un azawakh, la confianza va por delante de la obediencia. Si confía en ti, colaborará. Si es tu primer lebrel, un educador canino que trabaje en positivo y conozca este tipo de perros te ahorrará muchos errores (¿Cómo encontrar un buen educador canino, etólogo o adiestrador?). Y no esperes un perro de obediencia de competición: lo normal es que aprenda lo básico y lo haga cuando le parezca razonable.

Ejercicio y actividad

Azawakh: haciendo ejercicio (ilustración)

El azawakh es un perro atlético que necesita entre 60 y 90 minutos de actividad al día. No le basta con pasear: necesita correr de verdad varias veces por semana.

Actividades que le encantan:

  • Carreras libres en un terreno bien vallado.
  • Carreras con señuelo (lure coursing), perfectas para su instinto de caza.
  • Paseos largos con correa por el campo.
  • Carrera suave con su dueño, cuando es adulto.

En casa, después de correr, es un perro muy tranquilo que pasa buena parte del día descansando en su cama. Lo importante es la seguridad: corre muy rápido y, si ve una presa, puede salir disparado sin escucharte. Suéltalo solo en recintos cerrados.

Con cachorros, juego libre y paseos variados, sin carreras forzadas mientras crece.

Aguanta muy bien el calor: es un perro del Sahel. El frío, en cambio, lo lleva fatal. En invierno, abrigo para pasear y paseos más cortos si hace mucho frío o llueve.

Cuidados del pelo

Azawakh: cuidado de su pelo (ilustración)

Aquí el azawakh lo pone facilísimo. Tiene un pelo cortísimo y fino, casi inexistente en el vientre, que apenas suelta y no necesita peluquería.

Rutina recomendada:

  • Pasada semanal con un guante de goma suave o un paño, para retirar el pelo muerto y dar brillo.
  • Baños muy ocasionales, solo si se ensucia. Su piel es fina y se reseca con facilidad.
  • Revisión de la piel. Es tan fina que se hace pequeños cortes y rozaduras con facilidad al correr entre matorrales.
  • Abrigo en invierno y una cama blanda y mullida: tiene poca grasa y los huesos se le marcan, así que las superficies duras le hacen callos.

Uñas cortas y dientes limpios completan el cuidado. Si corre a menudo por terreno duro, revisa también sus almohadillas.

Salud

Azawakh: tranquilo y sano (ilustración)

El azawakh es una raza bastante sana, pero tiene algunos problemas descritos y peculiaridades propias de los lebreles:

  • Hipotiroidismo y tiroiditis autoinmune. Cansancio, aumento de peso o problemas de piel pueden ser señales. Ojo: los lebreles suelen tener valores de tiroides más bajos que otros perros, así que los análisis deben interpretarse con criterio.
  • Epilepsia, descrita en la raza.
  • Enfermedades autoinmunes, como la miositis de los músculos masticatorios, que dificulta abrir y cerrar la boca.
  • Torsión gástrica. Como otros perros de pecho profundo, tiene cierto riesgo. Si intenta vomitar sin conseguirlo, tiene el abdomen hinchado o está muy inquieto, ve al veterinario de inmediato.
  • Problemas cardíacos, poco frecuentes pero descritos.
  • Anestesia. Como otros lebreles, tiene muy poca grasa corporal, y conviene que el veterinario lo tenga en cuenta al elegir la anestesia.

Es una raza poco numerosa, así que hay menos datos de salud que en razas más extendidas, y no todos los veterinarios conocen sus particularidades.

Pruebas que conviene pedir al criador: análisis de tiroides, revisión cardíaca, revisión ocular y, si es posible, información sobre epilepsia y enfermedades autoinmunes en la línea de los padres.

En cuanto al clima, tolera muy bien el calor y muy mal el frío.

Alimentación

Azawakh: a la hora de comer (ilustración)

El azawakh es un perro delgado por naturaleza. Es normal que se vea muy delgado y que se le intuyan las costillas y los huesos de la cadera; no lo engordes pensando que está flaco. Pide a tu veterinario que valore su condición corporal en las revisiones.

Pautas generales:

  • Cachorros: pienso de cachorro de raza mediana o grande, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
  • Adultos: dos tomas al día, nunca una sola comida grande, con una hora de calma antes y después del ejercicio intenso.
  • Calidad antes que cantidad: pienso de buena calidad, ajustado a su actividad real.
  • Premios: descuéntalos de la ración.

Algunos azawakh son caprichosos con la comida. No cambies de pienso cada semana: suele empeorar el problema.

Historia y origen

Azawakh: un guiño a su origen (ilustración)

El azawakh procede del Sahel, la franja semidesértica al sur del Sáhara. Su nombre viene del valle del Azawagh, entre Mali, Níger y otras zonas vecinas. Lo crían desde hace mucho tiempo los tuaregs y otros pueblos de la región, como los fulani, que lo usaban para cazar gacelas y liebres a la carrera y para vigilar los campamentos.

Llegó a Europa a finales de los años sesenta. Según las fuentes francesas, un aficionado, Gervais Coppé, descubrió la raza en Gao (Mali) en 1967 y se llevó una pareja a Francia al año siguiente. La primera camada nació en Francia a finales de 1968.

En 1973 se fundó en Francia un club de aficionados, y la FCI reconoció la raza en 1981, dentro del grupo de los lebreles. El American Kennel Club la reconoció mucho después, en 2019. En Europa a veces se le llama «lebrel tuareg».

Hoy sigue siendo una raza muy poco frecuente fuera de África, y rarísima en España. Si te atraen los lebreles, en las protectoras españolas hay muchísimos galgos esperando familia, con un carácter tranquilo en casa y unas necesidades parecidas (Galgo español).

Galería: fotos reales del azawakh

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un azawakh?

Un azawakh vive entre 12 y 15 años. Es una raza bastante sana, aunque se han descrito algunos problemas como el hipotiroidismo, la epilepsia y ciertas enfermedades autoinmunes. Para que envejezca bien, dale ejercicio diario, protégelo del frío, mantenlo en su peso y haz revisiones veterinarias anuales con un veterinario que conozca a los lebreles.

¿El azawakh es un perro guardián?

Sí, y eso lo diferencia de la mayoría de los lebreles. En el Sahel, además de cazar, vigilaba los campamentos y avisaba de cualquier intruso. Es muy leal con su familia y reservado o desconfiado con los extraños. No es un perro que reciba a las visitas con alegría, y necesita socialización desde cachorro para no pasarse de desconfiado.

¿El azawakh aguanta el frío?

Muy mal. Tiene el pelo cortísimo, casi nada de grasa corporal y viene de una de las zonas más calurosas del mundo. En invierno necesita abrigo para pasear, una cama blanda y mullida lejos de corrientes y una casa caldeada. Con lluvia y frío, muchos azawakh simplemente no quieren salir.

¿Se puede soltar a un azawakh en el campo?

Solo en recintos bien vallados. Es un lebrel que caza con la vista y que puede salir disparado detrás de una liebre o un gato a gran velocidad, sin escuchar la llamada. En zonas abiertas, mejor con correa larga o arnés. Para que corra a gusto, busca un terreno cercado o actividades como las carreras con señuelo.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del azawakh esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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