Bull terrier miniatura
Nombre original: Miniature Bull Terrier
El bull terrier miniatura es un bull terrier en pequeño: misma cabeza ovalada, mismo valor y el mismo humor de payaso, en un perro de menos de 36 centímetros. Es cariñoso con su familia y su pelo apenas da trabajo, pero es cabezota, no siempre tolera a otros perros y tiene enfermedades hereditarias que hay que conocer.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 9-15 kg
- Altura
- 25-35 cm
- Esperanza de vida
- 11-14 años
- Ejercicio diario
- 60 min
- Origen
- Reino Unido
- Pelo
- Corto
- Grupo
- Grupo 3 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Pelo corto, casi sin mantenimiento
- Suelta poco pelo
- Divertido, cariñoso y muy apegado a su familia
- Ladra poco
- Más manejable que el bull terrier estándar
Piénsatelo si…
- Cabezota y nada fácil de educar
- Puede no llevarse bien con otros perros
- Necesita bastante ejercicio para su tamaño
- Enfermedades hereditarias de ojos, oído y riñón
- Instinto de caza con animales pequeños
Carácter y temperamento

El bull terrier miniatura es un bull terrier de bolsillo, con todo lo que eso implica. El estándar de la FCI lo describe como valiente, lleno de energía y con una actitud divertida. En el American Kennel Club bromean con que podría llevar el título de «príncipe payaso» del mundo canino, y quien convive con uno entiende por qué.
Con su familia es muy cariñoso y apegado. Le encanta el contacto, jugar y estar en medio de todo lo que pasa en casa. Con las personas en general suele ser abierto y simpático. El estándar dice que, aunque es obstinado, se lleva especialmente bien con la gente.
Ese «aunque es obstinado» es importante. Tiene ideas propias y no siempre coinciden con las tuyas. Es listo, pero no obedece por obedecer.
Con otros perros puede ser complicado. Muchos conviven bien con los perros de casa, pero con los desconocidos, sobre todo si son del mismo sexo, puede mostrarse provocador o reaccionar mal ante un desafío. Su tamaño no le frena: se enfrenta a perros mucho más grandes sin pensárselo.
Con los niños puede ser un buen compañero de juegos si se ha criado con ellos, pero es enérgico y algo bruto jugando. Con niños pequeños, supervisión siempre.
Con gatos y animales pequeños, prudencia. Es un terrier y tiene instinto de caza.
Ladra poco, aunque avisa si algo le parece raro. Lleva de forma razonable quedarse solo un rato, pero no muchas horas: un bull terrier miniatura aburrido busca entretenimiento, y no siempre te gustará el que encuentra.
¿Para quién es? Para personas con algo de experiencia, con humor y paciencia, que quieran un perro pequeño pero con mucho carácter y estén dispuestas a dedicarle tiempo a la educación y al ejercicio.
Educación y adiestramiento

Educar a un bull terrier miniatura pide paciencia. Es cabezota y se aburre rápido con las repeticiones. La mano dura no funciona: solo consigue un perro más terco. El refuerzo positivo, con premios y juego, es el camino.
Consejos concretos:
- Sesiones muy cortas. Cinco minutos, dos o tres veces al día. Termina siempre antes de que se aburra.
- Hazlo divertido. Mezcla ejercicios con juegos de tira y afloja con normas claras: se suelta cuando lo pides y se premia.
- Socialización con otros perros desde cachorro, con perros tranquilos y equilibrados, en encuentros controlados (Enseñar a un cachorro a relacionarse con otros perros: el peligro de los parques para perros).
- Inhibición de la mordida. De cachorro muerde mucho jugando. Enséñale desde el principio a controlar la fuerza (Cómo enseñar a un cachorro a no morder las manos).
- Rutinas claras. Que todos en casa usen las mismas palabras y las mismas normas.
Ten cuidado con los juegos que pueden convertirse en obsesión, como perseguir luces o sombras. Mejor juguetes rellenos de comida, juegos de olfato y ejercicios de obediencia variados. Si ves que empieza a dar vueltas persiguiéndose la cola de forma repetitiva, consulta con el veterinario.
Ejercicio y actividad

El bull terrier miniatura necesita alrededor de una hora de actividad diaria. Es pequeño, pero tiene mucha energía y músculos que mover.
Lo que mejor le sienta:
- Dos o tres paseos diarios, uno de ellos largo y con tiempo para olfatear.
- Juegos de tira y afloja con normas.
- Juguetes interactivos y rellenos de comida para cansar la cabeza.
- Carrera libre en recintos vallados, con cuidado si hay perros desconocidos.
No basta con cansarle las patas: el trabajo mental es igual de importante. Un rato de olfato o de juegos de buscar le relaja mucho.
Tolera de forma moderada el calor y el frío. En verano, paseos a primera hora y al anochecer, con agua y sombra. En invierno, si es muy friolero o vives en una zona fría, un abrigo puede venirle bien. Los ejemplares blancos o con mucha piel clara pueden quemarse con el sol: evita las horas centrales.
Cuidados del pelo

Aquí el bull terrier miniatura lo pone muy fácil. Tiene un pelo corto, liso, áspero al tacto y con brillo. En invierno puede tener algo de subpelo suave.
Suelta poco pelo, con alguna muda algo más visible en primavera y otoño.
Rutina recomendada:
- Cepillado semanal con un guante de goma o un cepillo de cerdas cortas.
- Baños ocasionales, cuando de verdad haga falta, con un champú suave para perros.
- Piel: revísala de vez en cuando. Algunos ejemplares tienen la piel sensible y pueden tener alergias o irritaciones.
- Protección solar en las zonas de piel rosada si pasa tiempo al sol.
Uñas cortas, orejas limpias y dientes cepillados completan el mantenimiento. En los perros pequeños, el cuidado dental es especialmente importante: acostúmbralo desde cachorro a que le toques la boca y las patas, con premios, y todo será mucho más fácil.
Salud

El bull terrier miniatura tiene una salud intermedia. Comparte con el bull terrier varias enfermedades hereditarias, y los clubs de raza recomiendan varias pruebas a los reproductores:
- Luxación primaria del cristalino. El cristalino se desplaza dentro del ojo y puede causar dolor, glaucoma y ceguera. Se hereda y hay test genético. Si ves el ojo rojo, turbio o lloroso de repente, ve al veterinario ese mismo día.
- Sordera congénita. Puede afectar a perros blancos y de color. Se detecta con la prueba BAER, que puede hacerse a los cachorros.
- Enfermedad renal hereditaria. Se vigila con un análisis de orina que mide la relación proteína-creatinina.
- Cardiopatías congénitas, que se detectan con una revisión cardíaca.
- Parálisis laríngea, con un test genético específico de la raza.
- Luxación de rótula, como en otros perros pequeños.
Pruebas que conviene pedir al criador: test genético de luxación del cristalino y de parálisis laríngea, prueba BAER, análisis de orina y revisión cardíaca de ambos padres.
Tolera de forma moderada el calor y el frío. Con calor fuerte, reduce el ejercicio y ofrécele sombra y agua fresca.
Alimentación

El bull terrier miniatura es un perro musculoso y glotón, con tendencia a engordar si no se mueve lo suficiente.
Pautas generales:
- Cachorros: pienso de cachorro de raza pequeña o mediana, según el tamaño previsto. Tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
- Adultos: dos tomas al día, con la ración ajustada a su actividad.
- Premios: descuéntalos de su ración. Trocitos de salchicha para perros o de su propio pienso funcionan muy bien en el adiestramiento.
- Juguetes rellenos de comida para que coma más despacio y se entretenga.
Si tiene la piel sensible o alergias, habla con el veterinario antes de cambiar de pienso: a veces una dieta adecuada ayuda mucho.
Deberías notar sus costillas al pasar la mano, sin que se marquen a la vista, y ver una cintura clara desde arriba.
Historia y origen

La historia del bull terrier miniatura es la del bull terrier (Bull terrier). A principios del siglo XIX, en Inglaterra, se cruzaron bulldogs con terriers para conseguir perros valientes y ágiles, en una época en la que las peleas de perros todavía eran legales. De esos cruces, y probablemente con aportaciones del desaparecido terrier inglés blanco, salió el bull terrier. Según el estándar de la FCI, fue James Hinks quien fijó el tipo de la raza en la década de 1850, eligiendo la cabeza en forma de huevo, y el bull terrier se presentó con su forma actual en una exposición en Birmingham en 1862.
Desde principios del siglo XIX se conocían bull terriers más pequeños. Sin embargo, esa variedad perdió popularidad antes de la Primera Guerra Mundial y en 1918 desapareció del registro del Kennel Club británico.
En 1938, el coronel Richard Glyn y un grupo de aficionados fundaron el club del bull terrier miniatura y relanzaron la raza. Desde entonces, el miniatura se cría por separado, con el mismo estándar que el bull terrier salvo una diferencia: una altura máxima de 35,5 centímetros.
La FCI lo reconoce como raza propia en el grupo 3, entre los terriers de tipo bull. En Estados Unidos, el American Kennel Club lo aceptó en 1991.
En España sigue siendo menos frecuente que el bull terrier. Si te encaja su carácter, pregunta en las asociaciones de rescate de bull terriers y en las protectoras: a veces hay adultos esperando una segunda oportunidad.
Galería: fotos reales del bull terrier miniatura
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Foto: Darmaninjl · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Томасина · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Canarian · CC BY-SA 4.0 -
Foto: autor desconocido · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Pets Adviser from Brooklyn, USA · CC BY 2.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un bull terrier miniatura?
Un bull terrier miniatura vive entre 11 y 14 años. Su salud es intermedia: hay enfermedades hereditarias de los ojos, del oído, del riñón y del corazón que conviene descartar en los padres. Con un criador que haga las pruebas, ejercicio diario, peso controlado y revisiones anuales, muchos llegan a la parte alta de ese rango.
¿Qué diferencia hay entre el bull terrier y el bull terrier miniatura?
Sobre todo el tamaño. El estándar de la FCI del miniatura es el mismo que el del bull terrier, salvo que fija una altura máxima de 35,5 centímetros, mientras que el bull terrier no tiene límites de peso ni de altura. Comparten cabeza ovalada, carácter y la mayoría de las enfermedades hereditarias. La FCI los reconoce como razas distintas.
¿El bull terrier miniatura puede vivir en un piso?
Sí, puede adaptarse a un piso si sale a pasear y a jugar todos los días. Es pequeño y ladra poco, lo que ayuda. Pero es un perro enérgico: si se aburre, puede destrozar cosas o desarrollar manías. Una hora de actividad diaria, juegos de cabeza y compañía buena parte del día son la base para que viva bien en casa.
¿El bull terrier miniatura es un perro PPP?
El bull terrier miniatura no aparece en la lista de razas del Real Decreto 287/2002. Aun así, la normativa sobre perros potencialmente peligrosos se está revisando y algunas comunidades autónomas aplican criterios propios. Antes de llevártelo a casa, pregunta en tu ayuntamiento qué se exige en tu municipio y evitarás sorpresas.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del bull terrier miniatura esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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