Bull terrier
Musculoso, testarudo y con un sentido del humor muy suyo. El bull terrier es un perro cariñoso y divertido que necesita un guía con experiencia, mucha paciencia y juego a diario.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 22-32 kg
- Altura
- 45-56 cm
- Esperanza de vida
- 11-14 años
- Ejercicio diario
- 60-90 min
- Origen
- Reino Unido
- Pelo
- Corto
- Grupo
- Grupo 3 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Muy apegado y cariñoso con su familia
- Energía y ganas de jugar para personas activas
- Pelo corto, casi sin mantenimiento
- Ladra poco
Piénsatelo si…
- Cabezota: la educación pide constancia
- Puede tener conflictos con otros perros
- Lleva mal la soledad
- Pasa frío en invierno
- Mejor con alguien que ya haya tenido perro
Carácter y temperamento

El bull terrier es difícil de confundir: cabeza en forma de huevo, ojos pequeños y triangulares y un cuerpo que parece hecho de músculo compacto. Su carácter es igual de reconocible. Es un perro alegre, pegado a su gente y con alma de payaso, capaz de pasar de la siesta a la carrera loca por el pasillo en dos segundos.
Con su familia es muy cariñoso y le encanta el contacto físico. Quiere estar contigo, apoyado en tus piernas o tumbado encima de tus pies. Esa dependencia tiene una contrapartida: lleva mal quedarse solo muchas horas, y el aburrimiento se puede traducir en destrozos o en conductas repetitivas, como perseguirse la cola.
Tiene bastante energía y una terquedad legendaria. No es que no entienda lo que le pides; es que a veces decide que tiene un plan mejor. Por eso se recomienda para personas con cierta experiencia previa, que sepan motivarlo sin entrar en pulsos.
Con otros perros puede haber roces, sobre todo entre ejemplares del mismo sexo. Una socialización temprana y bien hecha marca mucha diferencia, pero conviene elegir bien sus compañeros de juego. Con gatos y animales pequeños depende mucho del individuo y de si ha crecido con ellos.
Con niños puede ser un compañero estupendo, aunque su fuerza y su entusiasmo piden supervisión. Ladra poco y no es un guardián especialmente vigilante, aunque su aspecto suele bastar para disuadir. Bien ejercitado, en casa es tranquilo y se adapta a un piso de tamaño razonable.
En resumen: si te apetece un perro con personalidad, que te haga reír a diario y que te acompañe a todas partes, el bull terrier puede ser tu raza. Si prefieres un perro dócil que obedezca a la primera, quizá no.
Educación y adiestramiento

Con el bull terrier, la palabra clave es motivación. Su adiestrabilidad es baja y se aburre rápido de repetir lo mismo, así que las sesiones deben ser cortas, variadas y divertidas. Usa premios de mucho valor, juego con cuerda y mucha celebración cuando acierta. Los castigos y la fuerza no funcionan: es un perro duro que se cierra en banda si siente conflicto.
Prioridades desde cachorro:
- Socialización con perros. Busca perros adultos equilibrados y encuentros tranquilos, no parques caóticos. Premia que mire a otro perro y vuelva a ti.
- Paseo sin tirones. Con su fuerza, un bull terrier que tira de la correa es agotador. Trabaja la correa floja desde el principio: (¿Qué hacer para que mi perro no tire de la correa?)
- Soltar y dejar. Ejercicios de intercambio para que suelte juguetes sin conflicto y no proteja sus cosas.
- Tolerancia a la soledad. Empieza con ausencias muy cortas y ve alargándolas poco a poco. Si ya hay llanto o destrozos cuando te vas, aquí tienes pautas: (Ansiedad por separación en perros: causas y tratamiento)
Sé constante y coherente: si hoy puede subir al sofá, mañana también. Las normas que cambian confunden a cualquier perro, y a un bull terrier le dan argumentos para negociar. Si notas que se persigue la cola o se lame en exceso, no lo tomes a broma: consulta con tu veterinario y con un profesional de la conducta.
Ejercicio y actividad

Un bull terrier adulto necesita entre 60 y 90 minutos de actividad al día. No basta con caminar: le encanta correr, tirar de una cuerda y perseguir una pelota. Combina paseos con olfato y ratos de juego intenso, siempre con pausas para que no se sobreexcite.
Algunas ideas que funcionan bien con la raza:
- Juegos de tira y afloja con reglas claras: empieza y termina cuando tú lo indicas.
- Búsqueda de premios escondidos en casa o en el campo.
- Paseos largos por zonas nuevas, que cansan tanto la cabeza como las patas.
Su resistencia al calor es media. En verano, sal temprano y al anochecer, y evita el ejercicio intenso en las horas centrales. El frío lo lleva peor: tiene el pelo corto y sin subpelo, así que en invierno agradecerá un abrigo en los paseos y una cama calentita lejos de corrientes.
Los cachorros no deben hacer saltos ni carreras forzadas hasta que terminen de crecer, para proteger las articulaciones.
Cuidados del pelo

El pelo del bull terrier es corto, duro al tacto y pegado al cuerpo. Es de las razas más fáciles de mantener: un repaso semanal con guante de goma elimina el pelo muerto y deja el manto brillante. La muda es escasa, aunque en primavera y otoño notarás algo más de pelo en el sofá.
Donde sí hay que prestar atención es a la piel. Es una raza con tendencia a alergias, dermatitis y picores, así que báñalo solo cuando haga falta y con un champú suave para perros. Si ves rojeces, costras o lamido insistente de las patas, consulta con el veterinario.
Los ejemplares blancos, o con mucho blanco en la cara y el cuerpo, tienen la piel rosada y se queman con el sol. En verano evita las horas de más radiación y pregunta a tu veterinario por una protección solar apta para perros.
Revisa las uñas cada pocas semanas y limpia las orejas si ves cera acumulada.
Salud

El bull terrier vive entre 11 y 14 años y tiene una salud intermedia. Hay varias enfermedades hereditarias que conviene conocer antes de elegir cachorro:
- Sordera congénita. Más frecuente en los ejemplares blancos. Se detecta con la prueba BAER, que puede hacerse a los cachorros.
- Problemas de piel. Alergias, dermatitis y quemaduras solares en los perros de piel clara.
- Nefritis hereditaria y otras enfermedades renales. Se pueden vigilar con un análisis de orina que mide la relación proteína-creatinina.
- Cardiopatías congénitas, como la displasia de la válvula mitral o la estenosis aórtica. Una auscultación y, si hace falta, una ecocardiografía ayudan a detectarlas.
- Luxación rotuliana y problemas de rodilla.
- Conductas compulsivas, como perseguirse la cola, que tienen una parte genética y otra ambiental.
Pide al criador la prueba BAER de los padres y del cachorro, los resultados del análisis de orina y la revisión cardiaca de los reproductores. Si te dan largas, desconfía.
En cuanto al clima, tolera el calor de forma moderada y lo pasa peor con el frío por su pelo corto. Un abrigo en invierno y paseos a la sombra en verano son suficiente en la mayoría de los casos. Las revisiones anuales y un control del peso ayudan a detectar problemas a tiempo.
Alimentación

Un bull terrier adulto pesa entre 22 y 32 kilos, casi todo músculo. Le conviene un pienso para razas grandes con buena cantidad de proteína animal y un aporte energético ajustado a su actividad. Si hace mucho ejercicio, puede necesitar una fórmula más energética; si es tranquilo, una de mantenimiento.
Engorda con facilidad cuando se mueve poco, y el sobrepeso castiga sus articulaciones. Pésalo cada cierto tiempo y ajusta la ración según su silueta: debe verse una cintura marcada vista desde arriba.
Como la raza tiene tendencia a las alergias, algunos ejemplares necesitan dietas con proteína hidrolizada o de fuente única. No hagas cambios por tu cuenta: consulta con el veterinario si hay picores o problemas digestivos persistentes.
Reparte la comida en dos tomas diarias y evita el ejercicio intenso justo antes y después de comer. Deja siempre agua fresca a mano.
Historia y origen

El bull terrier nació en Inglaterra a mediados del siglo XIX. James Hinks, un criador de Birmingham, cruzó el antiguo bulldog inglés con el ya desaparecido terrier inglés blanco, y probablemente con algo de dálmata, para conseguir un perro blanco, elegante y fuerte. Lo llamaron «el gladiador blanco», un apodo que recuerda los usos crueles de la época.
Con la prohibición de las peleas de perros y el auge de las exposiciones caninas, la raza fue cambiando de papel. Pasó a ser un perro de compañía muy popular entre los caballeros ingleses, y en la primera mitad del siglo XX se aceptaron también los ejemplares de color. La cabeza ovalada tan característica se fue acentuando con la cría durante ese siglo.
Existe también el bull terrier miniatura, que la FCI reconoce como raza aparte y que tiene su propia ficha. Comparte carácter, pero es más pequeño.
Hoy es un perro de familia apreciado por su lealtad y su humor. También aparece con frecuencia en protectoras y asociaciones de rescate de la raza, muchas veces por falta de tiempo o de experiencia de sus dueños. Si te encaja, plantéate adoptar: hay adultos ya educados esperando sofá.
Galería: fotos reales del bull terrier
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Foto: Lilly M edited by Chalger · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Melissa Thereliz · CC BY-SA 2.0 -
Foto: Goldmull · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Goldmull · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Adrià Ariste Santacreu · CC BY 2.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
El bull terrier en el cine, la tele y los libros
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Oliver
Personaje: Bull's-eye
Bull's-eye, el bull terrier del malvado Bill Sikes, es tan temible como su dueño.
Ver en Amazon Ficha en IMDb -
Toy Story
Personaje: Scud
Scud, el bull terrier de Sid, aterroriza a Woody y Buzz.
Ver en Amazon Ficha en IMDb -
Babe 2: El cerdito en la ciudad
Un bull terrier encadenado persigue a Babe por la ciudad y acaba convertido en su protector.
Ver en IMDb -
El viaje increíble
Personaje: Bodger
Bodger, un bull terrier viejo y valiente, recorre Canadá con un labrador y un gato.
Ver en IMDb -
El viaje increíble
Personaje: Bodger
En la novela de Sheila Burnford, Bodger es el bull terrier veterano del trío.
Razas parecidas
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un bull terrier?
Un bull terrier vive entre 11 y 14 años. Su salud es media: conviene vigilar la sordera, la piel, el riñón y el corazón. Elegir un cachorro de padres con pruebas de audición y de orina hechas, y mantenerlo en su peso con ejercicio diario, ayuda mucho a que llegue bien a la vejez.
¿El bull terrier es un perro PPP?
El bull terrier no aparece en la lista de razas del Real Decreto 287/2002. Aun así, la normativa sobre perros potencialmente peligrosos se está revisando y algunas comunidades autónomas aplican criterios propios. Antes de adoptarlo o comprarlo, pregunta en tu ayuntamiento qué se exige en tu municipio y evitarás sorpresas.
¿El bull terrier es bueno para una familia con niños?
Puede serlo, con supervisión y niños que respeten sus límites. Es cariñoso y juguetón, pero muy fuerte y algo bruto cuando se emociona, así que puede tirar a un niño pequeño sin querer. Encaja mejor con niños algo mayores y con una familia que dedique tiempo a educarlo desde cachorro.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del bull terrier esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
¿Buscas veterinario?
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