Pastor australiano
Nombre original: Australian Shepherd
El pastor australiano es un perro de trabajo brillante, cariñoso y con una energía que parece no acabarse. Aprende a una velocidad asombrosa y adora a su familia, pero necesita mucho ejercicio, compañía y un dueño con experiencia que le dé trabajo.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 16-32 kg
- Altura
- 46-58 cm
- Esperanza de vida
- 12-15 años
- Ejercicio diario
- 90-120 min
- Origen
- Estados Unidos
- Pelo
- Largo
- Grupo
- Grupo 1 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Muy fácil de adiestrar: aprende rapidísimo con refuerzo positivo
- Cariñoso y buen compañero para niños activos
- Sociable con otros perros
- Raza robusta y con buena esperanza de vida
- Soporta bien el frío
Piénsatelo si…
- Energía muy alta: necesita ejercicio intenso todos los días
- No es un perro para vivir en un piso
- Lleva muy mal quedarse solo
- Suelta mucho pelo
- Mejor con dueños con experiencia
Carácter y temperamento

El pastor australiano es inteligente, trabajador y muy entregado a su gente. Es de esos perros que te miran fijamente esperando saber qué toca hacer ahora. Y si no se lo dices tú, lo decidirá él.
Nació para mover ganado durante horas, y ese origen se nota en todo lo que hace. Tiene una capacidad de concentración enorme, una energía altísima y una necesidad real de tener tareas. Un aussie aburrido es un aussie que excava, muerde, ladra o intenta pastorear a los niños, al gato o a las bicicletas que pasan.
Con su familia es cariñoso, alegre y muy apegado. Se lleva bien con los niños, sobre todo si son activos y tienen ganas de jugar con él, aunque conviene vigilar su tendencia a «reunir» a los pequeños con empujones o mordisqueos en los talones. No es maldad, es instinto, y se puede canalizar.
Con otros perros suele ser sociable y juguetón. Con los desconocidos puede mostrarse algo reservado al principio: tiene cierto instinto de guarda y avisará si alguien se acerca, pero no es un perro desconfiado por norma.
Lo que no lleva nada bien es estar solo. Es un perro muy dependiente de su gente, y quedarse solo muchas horas cada día le genera estrés con facilidad. Si trabajas fuera todo el día y nadie puede acompañarlo, esta raza no es para ti.
Por todo esto, aunque sea encantador y aprenda con rapidez, se recomienda para personas con experiencia. No porque sea difícil de manejar, sino porque exige tiempo, constancia y saber gestionar su energía y su intensidad. Bien atendido, es uno de los compañeros más completos que puedes encontrar.
Educación y adiestramiento

Educar a un pastor australiano es un placer, siempre que tengas tiempo. Aprende rapidísimo, le encanta trabajar contigo y responde de maravilla al refuerzo positivo. El riesgo es otro: aprende igual de rápido lo que no quieres que aprenda.
Algunos consejos prácticos:
- Enséñale a relajarse. Tan importante como los trucos es premiar la calma. Refuerza los momentos en que está tumbado tranquilo en su cama, y trabaja ejercicios de autocontrol como esperar antes de comer o antes de cruzar una puerta.
- Canaliza el pastoreo. Si persigue a los niños o a otros animales, interrumpe con calma y ofrécele una alternativa: un juguete, una búsqueda, un ejercicio que conozca.
- Rota los ejercicios. Se aburre de la repetición. Mezcla obediencia, trucos y juegos de olfato para mantener su motivación.
- Trabaja la soledad desde cachorro. Enséñale a quedarse solo de forma progresiva, empezando por pocos minutos, para prevenir la ansiedad por separación (Ansiedad por separación en perros: causas y tratamiento).
Los primeros meses son clave para su socialización: personas, perros, ruidos, tráfico y superficies distintas, siempre de forma positiva (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?). Un aussie bien socializado es mucho más estable de adulto.
Un último apunte: con esta raza, menos es más en la voz. Si repites órdenes o subes el tono, se activa todavía más. Habla poco, marca con claridad lo que está bien y premia en el momento justo. Verás que te entiende antes de lo que imaginas.
Ejercicio y actividad

El pastor australiano necesita entre 90 y 120 minutos diarios de actividad, y no vale cualquier paseo tranquilo. Necesita correr, jugar y, sobre todo, pensar.
Combina ejercicio físico con estimulación mental. Salidas al campo, juegos de pelota con normas, rutas de montaña o correr contigo cuando ya sea adulto le vienen genial. Pero diez minutos de trabajo mental, como buscar premios escondidos o aprender un truco nuevo, lo cansan tanto como media hora de carrera.
Es un candidato ideal para deportes caninos: agility, obediencia, frisbee, mantrailing, herding si tienes acceso a ganado o treibball, que es el pastoreo con pelotas gigantes. Cualquier actividad en la que trabaje en equipo contigo lo hará feliz.
Por eso no es un perro para vivir en un piso. Puede adaptarse a una vivienda con jardín, pero el jardín no sustituye a las salidas. Con cachorros, evita el ejercicio de impacto intenso hasta que termine su crecimiento para proteger sus articulaciones.
Cuidados del pelo

El aussie tiene un manto de doble capa, de longitud media, con un subpelo denso que varía según el clima. Suelta pelo durante todo el año y hace dos mudas intensas, en primavera y otoño.
Cepíllalo a fondo dos o tres veces por semana con un cepillo de púas y un peine para evitar nudos, sobre todo detrás de las orejas, en el pecho y en los «pantalones» de las patas traseras. Durante la muda, el cepillado diario con un rastrillo para subpelo es casi obligatorio si no quieres vivir entre pelusas.
No lo rapes. El doble manto lo aísla del frío y del sol, y raparlo puede alterar el crecimiento del pelo. Basta con recortar un poco el pelo de las patas y entre las almohadillas. Báñalo solo cuando lo necesite y revisa uñas y oídos con regularidad.
Salud

El pastor australiano es una raza robusta en general, pero tiene algunos problemas hereditarios que conviene conocer:
- Displasia de cadera y de codo. Es la principal preocupación ortopédica de la raza.
- Problemas oculares. Cataratas hereditarias, anomalía del ojo del collie y atrofia progresiva de retina, entre otros.
- Sensibilidad a fármacos por el gen MDR1. Algunos aussies reaccionan mal a medicamentos como la ivermectina. Un test genético sencillo te dice si tu perro es portador.
- Riesgos del cruce merle con merle. Los cachorros de dos padres merle pueden nacer sordos o con problemas graves de visión. Un criador responsable nunca hace ese cruce.
- Epilepsia, que aparece en algunas líneas.
Pide al criador los resultados de los padres: radiografías oficiales de caderas y codos, revisión oftalmológica reciente, test de MDR1 y otros tests genéticos disponibles para los ojos. Si alguno falta, es una señal de alarma.
En cuanto al clima, tolera muy bien el frío gracias a su manto. El calor lo lleva regular: en verano, evita el ejercicio intenso en las horas centrales, pasea a primera y última hora y vigila los signos de golpe de calor: jadeo excesivo, lengua muy roja, torpeza o vómitos. Ante cualquiera de ellos, llévalo a la sombra, refréscalo con agua fresca, no helada, y llama al veterinario.
Con una buena elección de criador y revisiones anuales, la mayoría de aussies disfrutan de una vida larga y activa.
Alimentación

Un pastor australiano adulto pesa entre 16 y 32 kg, según el sexo y la línea, y gasta mucha energía. Necesita un pienso de calidad para perros medianos activos, con proteína animal como primer ingrediente y un buen aporte de grasas.
Divide la ración en dos tomas al día. La cantidad depende mucho de su actividad real: un aussie que hace deporte a diario come bastante más que uno de familia tranquila. Usa la tabla del fabricante como referencia y ajusta según su condición corporal.
Evita el ejercicio intenso justo antes y después de comer. Si haces muchas sesiones de adiestramiento, usa parte de su ración como premio para no pasarte de calorías. Mantenerlo en su peso ideal protege sus caderas y codos a largo plazo. Durante el primer año, dale un pienso de cachorro de raza mediana para que crezca a un ritmo adecuado, sin acelerones.
Historia y origen

A pesar del nombre, el pastor australiano es una raza desarrollada en Estados Unidos. Su historia exacta no está del todo clara, pero la teoría más aceptada es que sus antepasados llegaron al oeste americano a lo largo del siglo XIX junto a rebaños de ovejas importados, algunos desde Australia. Los ganaderos acabaron asociando a estos perros con ese país, y el nombre se quedó.
Se cree que en su origen intervinieron distintos perros pastores europeos, y que los ganaderos de California y de las zonas montañosas del oeste los seleccionaron por su resistencia, su versatilidad y su capacidad para trabajar ovejas y vacas en terrenos duros.
La raza ganó popularidad a mediados del siglo XX gracias a los rodeos y a los espectáculos ecuestres, donde estos perros demostraban su talento. Después llegaron los clubes de raza y el reconocimiento de las grandes entidades cinológicas. Hoy la FCI lo incluye en el grupo de perros de pastor y boyeros, y se ha convertido en una de las razas más populares como perro de deporte y de familia activa.
Galería: fotos reales del pastor australiano
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Foto: Томасина · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Ettore Balocchi · CC BY 2.0 -
Foto: Reba Spike · CC BY 2.0 -
Foto: ShaharHerg · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Peulle · CC BY 4.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
Razas parecidas
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un pastor australiano?
Un pastor australiano suele vivir entre 12 y 15 años. Es una raza bastante robusta, aunque conviene vigilar las caderas y los ojos, y conocer su estado para el gen MDR1. Con ejercicio diario, peso controlado y revisiones veterinarias periódicas, muchos llegan a mayores en muy buena forma física y mental.
¿Puede vivir un pastor australiano en un piso?
No es lo recomendable. El pastor australiano necesita entre 90 y 120 minutos diarios de actividad intensa, además de trabajo mental, y en un piso sin un plan de ejercicio muy exigente acaba frustrado. Lo ideal es una casa con espacio y, sobre todo, una familia activa que pase mucho tiempo con él.
¿El pastor australiano suelta mucho pelo?
Sí. Tiene doble capa y suelta pelo durante todo el año, con dos mudas fuertes en primavera y otoño. Necesita un cepillado a fondo dos o tres veces por semana, y a diario durante la muda. No debe raparse, porque su manto lo protege tanto del frío como del sol.
¿Qué es el gen MDR1 en el pastor australiano?
Es una mutación que hace que algunos pastores australianos sean muy sensibles a ciertos fármacos, como la ivermectina y otros medicamentos habituales. Existe un test genético sencillo que conviene pedir al criador o hacer al perro. Si da positivo, informa a tu veterinario para que lo tenga en cuenta antes de medicarlo.
¿El pastor australiano es bueno con niños?
Sí, suele ser un perro cariñoso y paciente con los niños de su familia. Hay que tener en cuenta su instinto de pastoreo: puede intentar reunir a los niños que corren dándoles empujoncitos o mordisqueos en los talones. Se redirige con educación, juego estructurado y supervisión, sobre todo con niños pequeños.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del pastor australiano esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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