Pequinés

Nombre original: Pekingese

El pequinés es un perro pequeño, tranquilo y digno, con una independencia casi felina. Es perfecto para piso y lleva bien estar solo unas horas, pero su cara chata le hace sufrir con el calor y su melena necesita cepillado constante.

Pequeño Grupo 9 FCI: Compañía China Braquicéfala
Ilustración 3D de un pequinés

Ficha rápida

Peso
3-5 kg
Altura
15-23 cm
Esperanza de vida
12-14 años
Ejercicio diario
20-30 min
Origen
China
Pelo
Largo
Grupo
Grupo 9 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Ideal para vivir en un piso
  • Tranquilo: se conforma con paseos cortos
  • Lleva bien quedarse solo unas horas
  • Apto para personas con poca experiencia

Piénsatelo si…

  • Tolera muy mal el calor por ser braquicéfalo
  • Salud delicada: respiración, ojos y espalda
  • Pelo muy exigente y abundante muda
  • Testarudo: le cuesta mucho aprender órdenes
  • No es buena opción con niños pequeños

Carácter y temperamento

Pequinés: su carácter (ilustración)

El pequinés se comporta como si supiera que fue perro de emperadores. Es tranquilo, digno y seguro de sí mismo, con una independencia que recuerda a la de un gato. Quiere mucho a su familia, pero lo demuestra a su manera: sin grandes efusiones y en sus propios términos.

Es un perro amistoso y apegado a los suyos, aunque suele tener una persona favorita. Le gusta estar cerca, tumbado a tus pies o en su cojín preferido, más que encima de ti todo el día. Y lleva bastante bien quedarse solo unas horas, algo poco habitual en un perro de compañía.

Con los niños hay que ir con cuidado. No es un perro que tolere los achuchones, las persecuciones ni que lo cojan en brazos sin permiso. Si se siente agobiado, puede gruñir o apartarse. Encaja mejor con adultos o con niños mayores y tranquilos que con peques. Con otros perros se lleva de forma correcta si lo socializas bien, aunque a veces no es consciente de su tamaño y se planta ante perros mucho más grandes.

Con los desconocidos es reservado. No es un guardián, pero sí te avisará con algún ladrido de que alguien llega. Ladra lo normal, sin exagerar.

Es un perro de muy poca energía. Le bastan paseos cortos y tranquilos, y pasa buena parte del día descansando. Eso lo convierte en un compañero excelente para pisos pequeños, personas mayores o quien busca un perro sosegado.

Su punto más llamativo es la testarudez. El pequinés tiene muy claro lo que quiere y lo que no, y no le preocupa demasiado tu opinión. Si buscas un perro obediente que acuda al primer silbido, no es tu raza. Si te hace gracia un perro con carácter propio, te va a encantar.

Educación y adiestramiento

Pequinés: aprendiendo (ilustración)

Educar a un pequinés requiere paciencia y sentido del humor. Es inteligente, pero muy independiente, y su motivación para obedecer es baja. Aprende, sí, pero a su ritmo y solo si le compensa.

El refuerzo positivo es la única vía que funciona. Con brusquedad, se cierra en banda y se vuelve más terco. Algunas claves:

  • Sesiones muy cortas. Cinco minutos, un par de veces al día, con premios pequeños y muy sabrosos. Termina siempre con un acierto.
  • Pipí en su sitio. Es una de las tareas que más cuesta en la raza. Sácalo con mucha frecuencia, sobre todo al despertar y después de comer, premia cada acierto en el momento y no le riñas por los fallos. (Cómo enseñar a tu cachorro a hacer sus necesidades donde tú quieres)
  • Manipulación desde cachorro. Acostúmbralo a que le toques las patas, las orejas, la cara y los pliegues, a que le limpies los ojos y a que le cepilles. Te lo agradecerás cada semana.
  • Respeta su espacio. Enséñale a disfrutar de su cama y premia que vaya allí. Y enseña a los niños de la casa a dejarle tranquilo cuando descansa.
  • Socialización suave. Personas, ruidos y perros tranquilos, sin forzarle. Un pequinés seguro es mucho más sociable.

El clicker puede ayudarte a marcar el instante exacto en que hace lo que buscas, algo útil en perros que pierden el interés pronto. (Entrenamiento con clicker)

Usa siempre arnés en lugar de collar: tirar del cuello de un perro braquicéfalo empeora su respiración y le presiona los ojos.

Ejercicio y actividad

Pequinés: haciendo ejercicio (ilustración)

El pequinés es de los perros menos exigentes en ejercicio. Con 20 o 30 minutos al día, repartidos en dos o tres paseos tranquilos, tiene suficiente. Más que distancia, necesita olfatear, salir de casa y ver mundo a su paso.

Algunas pautas:

  • Paseos lentos y sin prisas. No es perro para correr contigo ni para excursiones largas.
  • Juegos suaves en casa. Pelotas blandas, juguetes de olfato o buscar premios escondidos.
  • Nada de esfuerzos intensos. Su respiración y su espalda no lo permiten.
  • Cuidado con las escaleras y los saltos. Su cuerpo es largo y sus patas, cortas.

En verano, la regla es clara: pasea solo a primera hora de la mañana y a última de la tarde, por la sombra y con agua. En las horas de calor, mejor en casa y al fresco. En invierno lo lleva bastante mejor gracias a su abrigo.

Cuidados del pelo

Pequinés: cuidado de su pelo (ilustración)

El pelo es el gran compromiso del pequinés. Tiene una doble capa larga y abundante, con una melena espectacular alrededor del cuello, flecos en orejas, patas y cola. Su mantenimiento es de los más exigentes y además muda bastante.

Rutina recomendada:

  • Cepillado casi diario, por capas y hasta la piel, con un cepillo de púas y un peine.
  • Atención especial a las zonas que se enredan: detrás de las orejas, axilas, “pantalones” y bajo la cola.
  • Limpieza diaria de los ojos y del pliegue de la nariz con una gasa húmeda, y secado posterior para evitar irritaciones.
  • Higiene de la zona trasera, donde el pelo se ensucia con facilidad.
  • Baño cada tres o cuatro semanas, con secado completo.

Muchos dueños optan por un corte de “cachorro” en la peluquería para facilitar el día a día. Es una opción práctica, sobre todo en verano. Corta también las uñas y el pelo entre las almohadillas.

Salud

Pequinés: tranquilo y sano (ilustración)

El pequinés tiene una salud delicada, muy ligada a su cara chata y a su cuerpo alargado. Conviene conocer estos puntos antes de llevarte uno a casa:

  • Síndrome braquicefálico. Narinas estrechas, paladar blando largo y vías respiratorias comprimidas. Provoca ronquidos, intolerancia al ejercicio y al calor y, en casos graves, ahogos. Algunos casos mejoran con cirugía.
  • Problemas oculares. Sus ojos grandes y saltones se lesionan con facilidad: úlceras de córnea, irritaciones por los pelos del pliegue nasal e incluso salida del ojo de su órbita tras un golpe.
  • Problemas de espalda. Su cuerpo largo y sus patas cortas favorecen las hernias discales. Evita saltos y escaleras.
  • Problemas articulares, como la luxación de rótula y, en algunos ejemplares, la displasia de cadera.
  • Dermatitis de los pliegues, sobre todo en el de la nariz, si no se mantiene limpio y seco.
  • Problemas dentales, por tener muchos dientes en una boca muy pequeña.

Pide al criador revisión veterinaria de las vías respiratorias y de los ojos de los padres, y fíjate en que respiren sin ruido en reposo. Huye de ejemplares con la cara extremadamente chata o las narinas casi cerradas.

El calor es su peor enemigo. Ante jadeo intenso, babeo o debilidad, llévalo a la sombra, refréscalo con agua fresca, no helada, y acude al veterinario de inmediato. (Cómo reaccionar ante un golpe de calor en perros para salvarles la vida)

Alimentación

Pequinés: a la hora de comer (ilustración)

El pequinés es un perro pequeño y muy poco activo, así que engorda con facilidad. Y el sobrepeso le pasa factura doble: le cuesta más respirar y carga más su espalda.

Pautas generales:

  • Pienso para razas pequeñas, de calidad y con croquetas pequeñas que pueda coger con su mandíbula corta. Algunas formas de croqueta pensadas para perros braquicéfalos son más fáciles de comer.
  • Cachorros: tres o cuatro tomas al día. Adultos: dos tomas al día.
  • Ración ajustada a su actividad real, que es baja. Pésalo cada mes y ajusta.
  • Premios mínimos y descontados de la ración.
  • Comedero bajo y ancho, para que no tenga que hundir la cara.

Deberías notar sus costillas al pasar la mano, aunque con tanto pelo cuesta verlo: tócalo, no te fíes de la vista.

Historia y origen

Pequinés: un guiño a su origen (ilustración)

El pequinés es una raza muy antigua de China, y su nombre viene de Pekín, la actual Beijing. Durante siglos fue un perro de la corte imperial, criado en el palacio y reservado a la familia del emperador y a su entorno. Una leyenda cuenta que nació del amor entre un león y una tití, lo que explicaría su melena y su valentía en un cuerpo tan pequeño.

Llegó a Occidente en 1860, durante la segunda guerra del Opio. Cuando las tropas británicas y francesas saquearon el Antiguo Palacio de Verano, se llevaron varios perros a Inglaterra. Uno de ellos fue regalado a la reina Victoria, que lo llamó Looty. A partir de ahí la raza se fue conociendo en Europa y se hizo muy popular como perro de compañía.

Hoy la FCI lo incluye en el grupo 9, de perros de compañía. Si te enamora la raza, recuerda que a las protectoras también llegan pequineses adultos, a menudo tranquilos y ya educados. Y antes de decidirte, infórmate bien sobre la salud de los perros de cara chata. (Razas de perros braquicéfalos)

Galería: fotos reales del pequinés

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

El pequinés en el cine, la tele y los libros

  • Película · 1955

    La dama y el vagabundo

    Personaje: Peg

    Peg, una pequinesa de la perrera, cuenta a Reina el pasado mujeriego de Golfo.

    Ver en Amazon Ficha en IMDb
  • Libro · 1972

    Todas las criaturas grandes y pequeñas

    Personaje: Tricki Woo

    Tricki Woo, el pequinés mimado de la señora Pumphrey, engorda a base de pasteles hasta que el joven veterinario James Herriot toma cartas en el asunto.

    Ver en Amazon
  • Serie · 2020

    Todas las criaturas grandes y pequeñas

    Personaje: Tricki Woo

    En la serie basada en las memorias de James Herriot, Tricki Woo es el pequinés consentido de la señora Pumphrey, una de sus clientas.

    Ver en Amazon Ficha en IMDb

Razas parecidas

Aparece en

Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un pequinés?

Un pequinés suele vivir entre 12 y 14 años. Su calidad de vida depende mucho de cómo respire, de su peso y del cuidado de sus ojos. Mantenlo delgado, evita el calor y el ejercicio intenso, revisa sus ojos a menudo y hazle revisiones veterinarias anuales. Ante ronquidos que empeoran o fatiga, consulta pronto.

¿El pequinés es bueno con niños?

No es la raza más recomendable para niños pequeños. Es un perro digno y algo independiente, que no tolera bien que lo achuchen, lo persigan o lo cojan sin cuidado. Además, sus ojos saltones y su espalda son delicados. Con niños mayores y tranquilos, que respeten su espacio, puede convivir sin problemas.

¿El pequinés suelta mucho pelo?

Sí, bastante. Tiene una doble capa larga y abundante que muda durante todo el año, con picos en primavera y otoño. Necesita cepillado casi diario para evitar nudos y controlar el pelo en casa. Si buscas un perro que apenas suelte pelo o tienes alergia, no es la mejor elección.

¿Por qué el pequinés sufre tanto con el calor?

Porque es una raza braquicéfala: su hocico es tan corto que respira con dificultad y le cuesta refrigerarse jadeando. A eso se suma su abrigo denso. En verano, paséalo a primera hora y a última, mantenlo en casa fresca y vigila el jadeo. Un golpe de calor en un pequinés es una urgencia veterinaria.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del pequinés esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

Buscar protectoras Cómo adoptar

¿Buscas veterinario?

Clínicas, horarios y urgencias 24 horas en 413 municipios de España, con su teléfono y si están abiertas ahora.

Encontrar veterinario Urgencias 24 horas