Perro del faraón
Nombre original: Pharaoh Hound
El perro del faraón es un lebrel maltés elegante, cariñoso y muy limpio, famoso porque se sonroja cuando se emociona. Es sano, de pelo facilísimo y tranquilo en casa, pero corre como una flecha, persigue todo lo que se mueve y pasa frío en invierno.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 18-27 kg
- Altura
- 53-63 cm
- Esperanza de vida
- 11-14 años
- Ejercicio diario
- 60-90 min
- Origen
- Malta
- Pelo
- Corto
- Grupo
- Grupo 5 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Raza sana y robusta
- Pelo corto que apenas da trabajo
- Cariñoso y bueno con niños
- Aguanta muy bien el calor
- Ladra poco y lleva bien ratos de soledad
Piénsatelo si…
- Instinto de caza muy fuerte
- Difícil de educar: va a su aire
- Pasa frío con facilidad
- Necesita correr a diario en un sitio vallado
Carácter y temperamento

El perro del faraón es un lebrel de Malta, criado para cazar conejos entre muros de piedra y terreno rocoso. Tiene el aspecto de una estatua egipcia y el carácter de un perro de familia: cariñoso, alegre, juguetón y bastante payaso cuando está en confianza.
Su rasgo más famoso es que se sonroja. Cuando está contento, la nariz y las orejas se le ponen de un rosa intenso. Es imposible no sonreír la primera vez que lo ves.
Con su familia es afectuoso sin ser pegajoso. Le gusta estar cerca, tumbarse en el sofá y participar en lo que pase en casa, pero también sabe estar a lo suyo. Lleva mejor que muchas razas quedarse solo unas horas, siempre que haya hecho ejercicio antes.
Con los niños suele ser paciente y juguetón. Es un perro fino y ágil, no un tanque, así que conviene enseñar a los pequeños a tratarlo con respeto.
Con los desconocidos es algo reservado al principio, aunque no desconfiado. Como guardián no sirve: puede avisar con algún ladrido, pero ladra poco y no tiene ningún interés en defender la casa.
Con otros perros se lleva bien en general, sobre todo si se ha socializado desde cachorro. Con gatos y animales pequeños, en cambio, mucho cuidado. Su instinto de caza es muy fuerte y se dispara con cualquier cosa que corra. Algunos conviven con el gato de casa con el que se han criado, pero el gato del vecino es otra historia.
Es inteligente, independiente y sensible. No le gustan los gritos ni la brusquedad, y se cierra en banda si se siente presionado.
¿Para quién es? Para personas o familias activas, con algo de experiencia en perros, que puedan darle carreras seguras a diario y que acepten que la obediencia perfecta no va con él.
Educación y adiestramiento

El perro del faraón no es de los que obedecen por agradar. Es listo y aprende rápido lo que le interesa, pero se aburre con las repeticiones y decide por sí mismo si algo merece la pena. Con refuerzo positivo, paciencia y buen humor, se consiguen muy buenos resultados.
Consejos concretos:
- Sesiones cortas y variadas. Cinco minutos bien hechos valen más que media hora de lo mismo. Termina siempre cuando todavía tiene ganas.
- Premios que de verdad le gusten. Trocitos pequeños de salchicha para perros o de pollo cocido, sobre todo en la calle, donde hay mucha competencia.
- La llamada, desde el primer día. Entrénala en casa, luego en sitios tranquilos y después con distracciones (Qué hacer para que tu perro obedezca cuando lo llamas). Aun así, asume que ante una presa puede no volver.
- Nada de castigos. Es un perro sensible: los gritos lo bloquean y estropean la relación. Premia lo que hace bien e ignora o redirige lo que no.
- Socialización amplia. Preséntale de cachorro personas, ruidos, perros y lugares distintos, siempre con calma y a su ritmo (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).
- Trabaja el autocontrol. Ejercicios de esperar antes de la comida, antes de salir por la puerta o antes de lanzar un juguete le ayudan a pensar antes de salir disparado.
Muchos perros del faraón disfrutan con deportes como el coursing con señuelo, el agility o el rastreo. Usar su instinto en un juego contigo es la mejor forma de que te preste atención.
Ejercicio y actividad

El perro del faraón necesita entre 60 y 90 minutos de actividad al día. Tiene mucha energía, pero, como buen lebrel, la gasta en ráfagas: corre a toda velocidad y después duerme a pierna suelta.
Lo que más le aporta:
- Carreras libres en un recinto bien vallado, varias veces por semana. Es lo que más necesita.
- Paseos largos con tiempo para olfatear, con correa o correa larga.
- Coursing con señuelo o juegos de persecución con un juguete atado a una cuerda.
- Juegos de olfato en casa para los días de lluvia.
Las vallas tienen que ser altas: salta muy bien y, si ve algo al otro lado, lo intentará.
Dentro de casa es tranquilo y limpio, así que puede vivir en un piso si sale de verdad cada día. Con cachorros, juego libre y nada de carreras forzadas mientras crece.
El calor lo lleva muy bien, aunque en pleno verano conviene pasear a primera hora y al anochecer. El frío, en cambio, le cuesta.
Cuidados del pelo

Aquí lo pone muy fácil. Tiene un pelo corto, fino y brillante, sin subpelo, que apenas necesita mantenimiento. Suelta poco pelo.
Rutina recomendada:
- Cepillado semanal con un guante de goma o un paño suave. Con eso basta para retirar el pelo muerto y dejarle brillo.
- Baños ocasionales, solo cuando se ensucie de verdad, con un champú suave.
- Abrigo en invierno. Tiene muy poca grasa corporal y un pelo sin capa interna. En los días fríos, húmedos o de viento, un abrigo ligero le viene muy bien, y en casa le conviene una cama mullida lejos de corrientes.
- Revisión tras el campo: su piel es fina y se hace pequeños cortes y arañazos con facilidad.
Uñas cortas, orejas limpias y dientes cuidados completan el mantenimiento. Las orejas son grandes y erguidas, así que se airean bien, pero conviene revisarlas.
Salud

El perro del faraón es una raza sana, con pocos problemas hereditarios conocidos. Aun así, conviene vigilar algunos puntos:
- Problemas oculares. Se han descrito enfermedades hereditarias de los ojos, como la atrofia progresiva de retina. Una revisión anual con el veterinario ayuda a detectarlas pronto.
- Displasia de cadera y luxación de rótula. No son frecuentes, pero aparecen en la raza y los clubes recomiendan valorarlas en los reproductores.
- Torsión gástrica. Como otros perros de pecho profundo, tiene cierto riesgo de dilatación y torsión de estómago, una urgencia veterinaria. Si intenta vomitar sin conseguirlo, tiene el abdomen hinchado o está muy inquieto, ve al veterinario de inmediato.
- Sensibilidad a algunos anestésicos. Como muchos lebreles, tiene poca grasa corporal y puede ser más sensible a ciertos anestésicos. Recuérdaselo al veterinario antes de cualquier intervención.
Pruebas que conviene pedir al criador: radiografías de cadera, valoración de rótulas y revisión ocular reciente de ambos padres. Algunos clubes recomiendan también la valoración del tiroides.
En cuanto al clima, el calor lo aguanta muy bien, pero nunca le dejes en el coche ni hagas ejercicio intenso en las horas centrales de un día de verano. El frío es su punto débil: con temperaturas bajas, abrigo y paseos más cortos.
Alimentación

El perro del faraón es un perro atlético y delgado por naturaleza, y debe seguir así. No es especialmente glotón, aunque algunos se vuelven muy hábiles robando de la encimera.
Pautas generales:
- Cachorros: pienso de cachorro de raza mediana, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
- Adultos: dos tomas al día, nunca una sola comida grande, y con una hora de calma antes y después de las carreras.
- Premios: descuéntalos de su ración diaria.
- Agua fresca siempre disponible, sobre todo después de correr.
Es normal que se vea delgado y que se le intuyan las últimas costillas: en un lebrel en forma es lo esperable. Lo que no debe pasar es que se le marquen todas las costillas, la cadera o la columna. Si dudas, tu veterinario te dirá cuál es su peso ideal.
Historia y origen

Se le considera el perro nacional de Malta, donde se le llama kelb tal-fenek, que significa «perro conejero». Allí se ha usado durante generaciones para cazar conejos en un terreno de piedra y muros bajos, a menudo con la ayuda de hurones. Caza con la vista, el oído y el olfato a la vez.
Su nombre en inglés, Pharaoh Hound, viene de su parecido con los perros que aparecen en las pinturas y relieves del antiguo Egipto. Durante mucho tiempo se dijo que descendía directamente de ellos, y la tradición lo relaciona con los fenicios que comerciaban por el Mediterráneo. Sin embargo, los estudios genéticos indican que es una raza moderna, muy emparentada con el cirneco del Etna de Sicilia, y no un superviviente directo de los perros egipcios.
En 1963 nació en el Reino Unido la primera camada fuera de Malta, y desde allí la raza se dio a conocer en otros países. Hoy está reconocida por la FCI dentro del grupo de los spitz y perros de tipo primitivo.
En España es poco frecuente, pero tiene parientes muy cercanos en carácter y aspecto: el podenco ibicenco (Podenco ibicenco) y el podenco andaluz. Si te atrae este tipo de perro, en las protectoras españolas hay muchos podencos esperando una familia.
Galería: fotos reales del perro del faraón
-
Foto: Desaix83, d'après le travail de Pleple2000 · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Pleple2000 · CC BY-SA 3.0 -
Foto: Томасина · CC BY-SA 3.0 -
Foto: kallerna · Public domain -
Foto: Rexness · CC BY-SA 2.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
Razas parecidas
Aparece en
Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un perro del faraón?
Un perro del faraón vive entre 11 y 14 años. Es una raza con pocos problemas hereditarios conocidos y suele envejecer bien si se mantiene delgado y activo. Las revisiones anuales, con atención a la vista, las caderas y las rodillas, y avisar siempre al veterinario de su sensibilidad a algunos anestésicos le ayudan a llegar bien a la vejez.
¿Es verdad que el perro del faraón se sonroja?
Sí. Cuando está contento o emocionado, la nariz y el interior de las orejas se le ponen de un rosa intenso, porque esa piel tiene poca pigmentación y le llega más sangre. Es un rasgo muy conocido de la raza y no indica ningún problema de salud. Suele verse al saludar a su familia o cuando juega.
¿El perro del faraón viene de Egipto?
No, a pesar del nombre. Es una raza de Malta, donde se le llama kelb tal-fenek, perro conejero. El nombre inglés, Pharaoh Hound, se le dio por su parecido con los perros de las pinturas egipcias, pero los estudios genéticos indican que es una raza moderna, emparentada con el cirneco del Etna de Sicilia.
¿Se puede soltar a un perro del faraón en el campo?
Con mucha prudencia. Es un cazador a la vista y al olfato, y si ve un conejo o un gato puede salir a toda velocidad sin escuchar la llamada. Suéltalo solo en recintos bien vallados o en zonas seguras donde ya hayas comprobado que vuelve. En el resto, mejor con correa larga. La chapa identificativa y el microchip actualizado son imprescindibles.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del perro del faraón esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
¿Buscas veterinario?
Clínicas, horarios y urgencias 24 horas en 413 municipios de España, con su teléfono y si están abiertas ahora.