Scottish terrier
El scottish terrier es un perro pequeño con alma de grande: independiente, valiente y con mucha personalidad. Se adapta bien al piso, aguanta la soledad mejor que otras razas y es un buen vigilante. A cambio, es testarudo y no siempre tiene paciencia con niños ni con otros perros.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 8,5-10,5 kg
- Altura
- 25-28 cm
- Esperanza de vida
- 11-13 años
- Ejercicio diario
- 45-60 min
- Origen
- Reino Unido
- Pelo
- Duro
- Grupo
- Grupo 3 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Se adapta muy bien a vivir en un piso
- Tolera la soledad mejor que muchas razas
- Buen perro de alerta y vigilancia
- Aguanta bien el frío
- Suelta poco pelo
Piénsatelo si…
- Testarudo e independiente: difícil de educar
- Poca paciencia con niños pequeños
- Puede ser reactivo con otros perros
- Tolera mal el calor
- Su pelo necesita arreglo profesional periódico
Carácter y temperamento

El scottish terrier, o scottie para los amigos, es un perro pequeño con una idea muy clara de sí mismo. Independiente, valiente y digno, se comporta a menudo como si midiera el doble. Esa seguridad es parte de su encanto, y también de su complejidad.
Con su familia es leal y cariñoso, pero a su manera. No es un perro faldero ni muy pegajoso: le gusta estar cerca, pero también tiene sus momentos de ir a su aire. Suele elegir a una persona favorita, aunque quiere a toda la casa.
Con desconocidos se muestra reservado y vigilante. Es un buen perro de alerta: avisa de lo que pasa con un ladrido serio, sorprendentemente grave para su tamaño. Ladra de forma moderada, sobre todo cuando cree que hay algo que vigilar.
Con los niños, lo justo. Puede convivir con niños mayores y tranquilos, pero tiene poca paciencia con los tirones, los abrazos y el jaleo. Si se siente agobiado, puede gruñir. Con niños pequeños, mejor otra raza o mucha supervisión.
Con otros perros tampoco es el más sociable. Algunos scotties son reactivos o dominantes con perros de su mismo sexo, y no suelen recular. Con gatos y animales pequeños, su instinto de terrier, criado para cazar alimañas, puede aparecer.
A su favor: tolera la soledad mejor que muchas razas, siempre que tenga sus rutinas cubiertas. Y en casa suele ser tranquilo y sereno.
¿Para quién es? Para adultos o familias con niños mayores, con algo de experiencia en perros, que valoren un compañero independiente y con carácter. Si buscas un perro sociable con todo el mundo y fácil de educar, el scottie no es tu perro.
Educación y adiestramiento

El scottish terrier es listo, pero testarudo. Entiende perfectamente lo que le pides; otra cosa es que le parezca buena idea hacerlo. Por eso la educación requiere paciencia, constancia y mucho refuerzo positivo.
Consejos concretos:
- Convéncele, no le obligues. La brusquedad y los castigos con un scottie solo consiguen que se cierre en banda o que se enfrente. Premios, juego y sesiones cortas funcionan mucho mejor.
- Socialización temprana y abundante. Es la mejor manera de prevenir problemas con otros perros y con desconocidos. Muchos perros distintos, personas, ruidos y situaciones, siempre en positivo (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).
- Trabaja el “deja” y el “suelta”. Su instinto de terrier le lleva a proteger sus cosas. Enséñale a cambiar objetos por premios desde cachorro para evitar que vigile sus juguetes o su comida.
- Control de ladridos. Premia el silencio y enséñale una señal para dejar de ladrar, en lugar de gritarle.
- Llamada y correa. Con un rastro o un gato a la vista, la llamada se le olvida. En zonas abiertas, mejor con correa.
Si tu scottie se vuelve reactivo con otros perros, no lo fuerces a saludar: trabaja la distancia y la calma con ayuda de un profesional (¿Por qué algunos perros se portan peor cuando van atados?).
Ejercicio y actividad

El scottish terrier tiene una energía media. Con 45-60 minutos de actividad diaria, repartidos en dos o tres paseos con algo de juego, suele estar satisfecho.
Actividades que le gustan:
- Paseos con tiempo para olfatear, su forma favorita de explorar el mundo.
- Juegos de búsqueda de premios o juguetes en casa o en el jardín.
- Juegos de tira y afloja, con normas claras de inicio y final.
- Earthdog o juegos de excavación en zonas permitidas: excavar está en su naturaleza.
No es un perro para correr largas distancias contigo. Sus patas cortas y su cuerpo compacto están hechos para el trabajo bajo tierra, no para la maratón.
Tolera mal el calor. En verano, pasea a primera hora de la mañana y al anochecer, evita el asfalto caliente y lleva siempre agua. El frío, en cambio, lo lleva muy bien gracias a su pelo duro y denso.
Cuidados del pelo

El scottie tiene un pelo de doble capa: una capa exterior dura y áspera, y un subpelo corto y denso. Suelta poco pelo, pero su mantenimiento no es mínimo.
Rutina recomendada:
- Cepillado dos veces por semana con un cepillo de púas y un peine, con atención a la barba, las cejas y la “falda” de la parte inferior del cuerpo.
- Arreglo profesional cada pocos meses. El stripping, que consiste en retirar a mano el pelo muerto, mantiene la textura dura del pelo. El corte a máquina es más cómodo, pero suaviza el pelo y aclara el color con el tiempo.
- Barba: límpiala después de comer para evitar olores y manchas.
- Baños ocasionales, con un champú adecuado para pieles sensibles.
Revisa su piel con frecuencia: enrojecimiento, picor o caspa pueden ser la primera señal de un problema.
Salud

El scottish terrier tiene una salud media, con algunos problemas que conviene conocer:
- Problemas de piel. Alergias, dermatitis y picores son frecuentes en la raza. Si se rasca mucho o ves zonas enrojecidas, consulta pronto.
- Enfermedad de von Willebrand. Un trastorno de la coagulación de origen genético que tiene test.
- Calambre del scottie (scottie cramp). Un trastorno neurológico que provoca episodios de rigidez al hacer ejercicio o con la excitación. Suele ser leve y no doloroso, pero conviene que lo valore el veterinario.
- Osteopatía craneomandibular, un crecimiento anormal del hueso de la mandíbula que aparece en cachorros y causa dolor al comer.
- Cáncer de vejiga. La raza tiene una predisposición conocida a este tumor. Sangre en la orina o dificultad para orinar son motivo de consulta rápida.
Pruebas que conviene pedir al criador: test genético de von Willebrand, revisión de la piel de los padres y pregunta por antecedentes de calambre del scottie y de osteopatía craneomandibular en la línea.
Lleva bien el frío. Con el calor, en cambio, hay que tener cuidado: sombra, agua y nada de ejercicio en las horas centrales.
Alimentación

El scottish terrier es un perro pequeño, pero robusto y con buen apetito. Tiende a engordar si come de más y se mueve poco, así que el control de la ración es importante.
Pautas generales:
- Cachorros: pienso de cachorro de raza pequeña, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
- Adultos: dos tomas al día, ajustando la cantidad a su actividad y a su peso.
- Piel sensible: si tiene alergias o picores, tu veterinario puede recomendarte una dieta específica. No cambies de pienso cada semana: los cambios frecuentes dificultan saber qué le sienta mal.
- Premios: pequeños y descontados de la ración.
Deberías notar sus costillas al tacto bajo el pelo, sin que sobre grasa. Pésalo de vez en cuando: con tanto pelo, los kilos de más se disimulan.
Historia y origen

El scottish terrier procede de las Tierras Altas de Escocia, donde durante siglos se usaron terriers pequeños, duros y valientes para cazar zorros, tejones y alimañas en las madrigueras y entre las rocas. De esos terriers de las Highlands salieron varias razas actuales, como el cairn terrier, el west highland white terrier y el propio scottie.
Durante mucho tiempo, todos se llamaban simplemente “terriers escoceses”, y la clasificación era bastante confusa. En el siglo XIX, el scottie se conoció también como “terrier de Aberdeen”, por la ciudad donde era más popular.
A finales del siglo XIX se redactó el primer estándar y se fundaron los primeros clubes de la raza, que fijaron su aspecto actual: cuerpo compacto, patas cortas, cabeza alargada, cejas y barba marcadas y orejas erguidas.
En el siglo XX se convirtió en un perro muy popular, sobre todo en Estados Unidos y el Reino Unido. Su silueta inconfundible aparece en publicidad, juegos de mesa y objetos de todo tipo.
Si te gustan los terriers escoceses, echa también un vistazo al cairn terrier (Cairn terrier). Y recuerda que en las protectoras hay terriers pequeños y cruces de terrier esperando una familia que entienda su carácter.
Galería: fotos reales del scottish terrier
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Foto: narujen · CC BY 2.0 -
Foto: Cvmontuy · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Pets Adviser from Brooklyn, USA · CC BY 2.0 -
Foto: Isles Yacht Club · CC BY 2.0 -
Foto: narujen · CC BY 2.0
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
El scottish terrier en el cine, la tele y los libros
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La dama y el vagabundo
Personaje: Jock
Jock, el scottish terrier vecino de Reina, es su amigo y consejero.
Ver en Amazon Ficha en IMDb -
La dama y el vagabundo
Personaje: Jock
Jock, una scottish terrier en esta versión, sigue siendo la vecina y amiga de Reina.
Ver en Amazon Ficha en IMDb
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un scottish terrier?
Un scottish terrier vive entre 11 y 13 años. Para que llegue a mayor en buena forma, mantenlo en su peso, cuida su piel, protégelo del calor y haz revisiones veterinarias anuales, que conviene hacer cada seis meses a partir de los ocho años. En esta raza, cualquier sangre en la orina o dificultad para orinar merece consulta rápida.
¿El scottish terrier es bueno con niños?
Puede convivir con niños mayores y respetuosos, pero no es la mejor raza para familias con niños pequeños. Es un perro independiente, con poca paciencia para los tirones, los abrazos y el ruido constante, y puede gruñir o marcharse si se siente agobiado. Supervisa siempre la convivencia y enseña a los niños a respetar su espacio.
¿El scottish terrier puede vivir en un piso?
Sí, se adapta muy bien al piso por su tamaño y porque dentro de casa suele ser tranquilo. Eso sí, necesita sus paseos diarios y algo de juego para gastar energía. Ten en cuenta que es buen vigilante y puede ladrar a los ruidos de la escalera, así que conviene trabajar los ladridos desde cachorro.
¿El scottish terrier suelta mucho pelo?
No, suelta poco pelo. Tiene un pelo duro de doble capa que no se cae tanto como el de otras razas. A cambio, necesita cepillado un par de veces por semana y un arreglo profesional cada pocos meses, mediante stripping o corte a máquina, para mantener el pelo sano y su silueta característica.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del scottish terrier esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
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