Setter irlandés

Nombre original: Irish Red Setter

El setter irlandés es un torbellino rojo de alegría: cariñoso, sociable y con energía para dar y regalar. Ideal para familias activas con tiempo para él, no tanto para quien pasa muchas horas fuera de casa.

Grande Grupo 7 FCI: Perros de muestra Irlanda
Ilustración 3D de un setter irlandés

Ficha rápida

Peso
25-32 kg
Altura
55-67 cm
Esperanza de vida
12-15 años
Ejercicio diario
90-120 min
Origen
Irlanda
Pelo
Largo
Grupo
Grupo 7 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Excelente con niños: paciente, juguetón y cariñoso
  • Muy sociable con otros perros
  • Salud robusta y buena esperanza de vida
  • Compañero perfecto para deporte y vida al aire libre

Piénsatelo si…

  • Necesita mucho ejercicio cada día
  • Lleva muy mal quedarse solo
  • Poco adecuado para piso pequeño
  • No sirve como perro guardián: saluda a todo el mundo

Carácter y temperamento

Setter irlandés: su carácter (ilustración)

El setter irlandés es pura alegría con pelo rojo. Es cariñoso, extrovertido y con un optimismo contagioso. Si buscas un perro que te reciba cada día como si volvieras de una expedición al Polo, has encontrado tu raza.

Es un perro muy sociable. Adora a las personas, incluidas las desconocidas, y se lleva de maravilla con otros perros. Por eso mismo no sirve como guardián: lo más probable es que reciba al ladrón moviendo la cola y trayéndole un calcetín.

Con los niños es un compañero excelente. Paciente, juguetón y siempre dispuesto a una partida más. Eso sí, es grande y de joven muy impetuoso, así que conviene supervisar los juegos con niños pequeños para evitar atropellos involuntarios.

Madura tarde. Muchos setters se comportan como cachorros hasta los tres años y conservan ese punto travieso toda la vida. Es parte de su encanto, pero exige paciencia.

Su gran debilidad es la soledad. Es un perro muy dependiente de su familia y lleva muy mal pasar muchas horas solo. Un setter aburrido y solo puede ladrar, llorar o redecorar tu salón a su manera. Si trabajas fuera todo el día y no hay nadie más en casa, piénsatelo o busca apoyo, como un paseador o una guardería canina.

Tiene instinto de caza de perro de muestra. Olfato fino, pasión por los pájaros y tendencia a seguir un rastro con entusiasmo. Nada de agresividad: simplemente, su nariz a veces manda más que tus llamadas.

En resumen, es un perro ideal para familias activas, que pasen mucho tiempo en casa o al aire libre y que valoren un compañero cariñoso, divertido y un poco payaso.

Educación y adiestramiento

Setter irlandés: aprendiendo (ilustración)

El setter irlandés es inteligente y quiere agradar, pero se distrae con facilidad. Una mariposa puede ganarle a tu mejor orden. Su adiestrabilidad es media: aprende bien, pero necesita paciencia y constancia.

El refuerzo positivo funciona de maravilla con él. Es un perro sensible que se viene abajo con los gritos, así que apuesta por premios, juego y sesiones cortas y divertidas. (Cómo enseñar a un perro)

Consejos concretos:

  • La llamada, desde el primer día. Es la orden más importante con un perro de muestra. Practica en casa, luego en zonas valladas y usa una correa larga en el campo hasta que sea fiable.
  • Canaliza su olfato. Juegos de búsqueda y rastro le cansan y refuerzan vuestro vínculo.
  • Autocontrol. Trabaja esperas, “sienta” antes de la comida y saludos tranquilos para que no salte sobre la gente.
  • Soledad progresiva. Acostúmbralo desde cachorro a quedarse solo unos minutos, aumentando poco a poco, con juguetes rellenables y una rutina de salida sin dramas. (Ansiedad por separación en perros: causas y tratamiento)
  • Paseo con correa floja. Es fuerte y entusiasta, y de joven tira como un trineo. Premia cada vez que camine a tu lado y cambia de dirección cuando tense la correa. Un arnés en Y bien ajustado ayuda mientras aprende.

Y recuerda: un setter cansado aprende mejor. Antes de una sesión de educación, deja que se desfogue un rato. Su madurez tardía significa que tendrás un adolescente en casa durante bastante tiempo; la constancia, sin enfados, es lo que marca la diferencia.

Ejercicio y actividad

Setter irlandés: haciendo ejercicio (ilustración)

El setter irlandés es un atleta nato. Necesita entre 90 y 120 minutos de ejercicio diario, y no vale solo con paseos con correa. Necesita correr libre en zonas seguras, explorar y usar su nariz.

Es un compañero perfecto para el senderismo, el canicross o el bikejoring cuando es adulto. También disfruta con deportes caninos como el agility, el rastreo o las actividades de caza sin captura.

Durante el crecimiento, modera el ejercicio intenso para proteger sus articulaciones. Nada de carreras largas junto a la bici hasta que tenga al menos un año y medio.

En verano, ajusta la actividad a las horas frescas. Tolera el calor de forma aceptable, pero su energía puede hacer que no sepa parar. Tú eres quien debe marcar los descansos y ofrecer agua a menudo.

Si no le das salida a su energía, la encontrará él solo, y te aseguro que no te gustará su elección.

Cuidados del pelo

Setter irlandés: cuidado de su pelo (ilustración)

El pelo del setter irlandés es su seña de identidad: largo, sedoso y de un rojo caoba precioso. Mantenerlo así requiere cepillarlo dos o tres veces por semana.

Presta atención a las zonas con flecos: orejas, pecho, vientre, patas y cola. Es donde se forman nudos con más facilidad. Un peine de púas metálicas y un cepillo de cerdas son tus mejores aliados.

Tras los paseos por el campo, revisa bien el pelo en busca de espigas, que se enganchan con facilidad y pueden clavarse en orejas, patas y nariz. Es un clásico del setter en primavera y verano.

Báñalo cada mes o dos, según lo que se ensucie. Un recorte ligero de las patas y de la zona de las orejas ayuda a mantenerlo limpio. Limpia sus orejas cada semana: son largas y caídas, y tienden a acumular humedad.

Salud

Setter irlandés: tranquilo y sano (ilustración)

El setter irlandés es una raza robusta y longeva, pero hay varios problemas hereditarios que conviene conocer.

  • Displasia de cadera. Pide siempre las radiografías de cadera de los padres.
  • Torsión gástrica. Por su pecho profundo, es un riesgo real. Reparte la comida en varias tomas y evita el ejercicio justo antes y después de comer.
  • Atrofia progresiva de retina. Existe un test genético para la forma más conocida en la raza (rcd1).
  • Deficiencia de adhesión leucocitaria canina (CLAD). Un trastorno del sistema inmune para el que también hay test genético.
  • Hipotiroidismo, que se diagnostica con un análisis y se controla con medicación.
  • Otitis, por la forma de sus orejas.

Antes de comprar un cachorro, pide al criador las radiografías oficiales de cadera de ambos padres y los resultados de los tests genéticos de rcd1 y CLAD. Un buen criador los tendrá a mano sin problema.

Otro punto a vigilar son las espigas y las heridas en las almohadillas tras sus carreras por el campo. No es una enfermedad hereditaria, pero sí una de las visitas más habituales al veterinario en perros de caza.

Tolera el calor y el frío de forma moderada. En verano, evita las horas centrales y vigila los signos de golpe de calor: jadeo intenso, babeo, torpeza al caminar. En invierno, su manto le protege bien, aunque no debe dormir a la intemperie.

Alimentación

Setter irlandés: a la hora de comer (ilustración)

Un setter irlandés activo necesita un pienso de calidad para razas grandes y activas, con buena cantidad de proteína animal y grasas de calidad que mantengan su pelo brillante.

La ración depende de su actividad, que suele ser alta. Pesa la comida y ajusta según su condición corporal: debe verse esbelto, con la cintura marcada, y deberías notarle las costillas al tacto.

Divide la comida en dos tomas diarias para reducir el riesgo de torsión gástrica y espera al menos una hora antes y después de comer para cualquier ejercicio intenso. Algunos setters tienen sensibilidad al gluten: si ves problemas digestivos, consulta con tu veterinario.

Si hace mucho deporte con él, tu veterinario puede ayudarte a ajustar las calorías en las temporadas de más actividad.

Historia y origen

Setter irlandés: un guiño a su origen (ilustración)

El setter irlandés nació en Irlanda como perro de muestra para la caza de aves. Su trabajo consistía en localizar a las presas con el olfato y quedarse inmóvil, agazapado, para indicárselas al cazador. De ese gesto de “sentarse” o agacharse, en inglés set, viene su nombre.

En su origen, los setters irlandeses eran de color rojo y blanco. Durante el siglo XIX, los criadores empezaron a seleccionar ejemplares completamente rojos, y ese color caoba intenso acabó convirtiéndose en el sello de la raza. La variedad rojo y blanco sobrevivió y hoy se reconoce como raza propia.

Su belleza lo llevó pronto de los campos de caza a las exposiciones y a los hogares como perro de familia. Hoy la FCI lo incluye en el grupo 7, de perros de muestra, y sigue habiendo líneas de trabajo y líneas de exposición.

Si te encanta la raza, echa un vistazo a las protectoras y asociaciones de rescate de setters: a veces hay ejemplares adultos buscando una familia activa.

Galería: fotos reales del setter irlandés

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

El setter irlandés en el cine, la tele y los libros

  • Película · 1962

    Big Red

    Personaje: Big Red

    Un niño huérfano y un setter irlandés de exposición forjan una amistad en Quebec (Disney).

    Ver en Amazon Ficha en IMDb

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un setter irlandés?

Un setter irlandés suele vivir entre 12 y 15 años, una esperanza de vida alta para un perro grande. Su buena salud general ayuda, pero conviene cuidar el peso, prevenir la torsión gástrica con varias tomas de comida al día y hacer revisiones anuales que incluyan tiroides y ojos a partir de la edad adulta.

¿El setter irlandés es bueno con niños?

Sí, es uno de los perros más cariñosos y pacientes con niños. Le encanta jugar y participar en la vida familiar. El único matiz es su energía: de joven puede ser muy impetuoso y tirar sin querer a un niño pequeño. Supervisa siempre los juegos y enseña a los niños a tratarlo con respeto.

¿Puede un setter irlandés vivir en un piso?

Puede, pero no es lo ideal. Un setter irlandés necesita entre hora y media y dos horas de ejercicio diario, con carreras libres en zonas seguras. Si vives en un piso y puedes garantizarle eso cada día, sin excepción, la convivencia es posible. Si no, lo pagarán tus cojines y tus vecinos.

¿El setter irlandés suelta mucho pelo?

Suelta una cantidad moderada de pelo durante todo el año, algo más en los cambios de estación. Su manto largo y sedoso necesita cepillado dos o tres veces por semana para evitar nudos, sobre todo en orejas, pecho, patas y cola. Un cepillado regular también reduce mucho el pelo en casa.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del setter irlandés esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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