Shiba inu

Nombre original: Shiba

El shiba inu es un perro japonés pequeño, limpio y con mucha personalidad. Se adapta bien al piso y lleva la soledad mejor que casi nadie, pero es independiente, cuesta educarlo y pide un dueño con paciencia y experiencia.

Pequeño Grupo 5 FCI: Spitz y tipo primitivo Japón
Ilustración 3D de un shiba inu

Ficha rápida

Peso
8-11 kg
Altura
35-41 cm
Esperanza de vida
12-15 años
Ejercicio diario
45-60 min
Origen
Japón
Pelo
Duro
Grupo
Grupo 5 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Se adapta bien a vivir en un piso si sale a pasear a diario
  • Lleva la soledad mejor que la mayoría de razas
  • Muy limpio, casi felino en su aseo
  • Raza robusta y longeva
  • Ladra poco

Piénsatelo si…

  • Muy independiente: educarlo exige mucha paciencia
  • Mejor con dueños con experiencia
  • Poco tolerante con niños pequeños y selectivo con otros perros
  • Suelta mucho pelo, sobre todo en las mudas

Carácter y temperamento

Shiba inu: su carácter (ilustración)

El shiba inu es alerta, valiente y muy dueño de sí mismo. Si buscas un perro que te siga por toda la casa esperando instrucciones, este no es tu perro. El shiba te quiere, pero a su manera: se acerca cuando le apetece, se va cuando se cansa y decide él cuánto contacto quiere.

Mucha gente lo compara con un gato, y no va desencaminada. Es limpísimo, se acicala solo, huele poco y suele aprender rápido a hacer sus necesidades fuera. También es reservado con los desconocidos: no suele ser agresivo, pero tampoco regala confianza. Con su familia es leal, juguetón a ratos y bastante cómico.

Es un perro que lleva muy bien la soledad. Puede quedarse unas horas en casa sin montar un drama, algo poco habitual. Además ladra poco. Eso no significa que sea silencioso del todo: cuando algo no le gusta puede soltar el famoso «grito shiba», un chillido agudo que parece que le estés haciendo algo terrible cuando solo le estás cortando las uñas.

Hay dos puntos que conviene tener claros antes de traer uno a casa. El primero son los niños: no le gusta que lo manipulen, lo abracen o lo persigan, así que con niños pequeños no es la mejor elección. Con niños mayores y respetuosos puede funcionar, siempre con supervisión. El segundo son los otros perros: suele ser selectivo, sobre todo con perros de su mismo sexo, y no tolera bien a los que invaden su espacio.

También tiene un instinto de caza marcado. Gatos, pájaros o conejos pueden despertar su lado más primitivo, así que la convivencia con otros animales pequeños requiere trabajo desde cachorro. Por todo esto se considera una raza para personas con experiencia, que entiendan y respeten su carácter sin pretender convertirlo en un labrador.

Educación y adiestramiento

Shiba inu: aprendiendo (ilustración)

Educar a un shiba inu es un ejercicio de paciencia. No es que no entienda lo que le pides: lo entiende perfectamente y valora si le compensa hacerlo. Por eso los métodos basados en el castigo no solo son injustos, sino que con él fracasan de forma estrepitosa. Lo que funciona es el refuerzo positivo bien hecho.

Algunos consejos prácticos:

  • Busca su moneda de pago. Un trozo de pienso no mueve a un shiba. Prueba con premios de mucho valor, como pollo cocido o queso, y guárdalos solo para el entrenamiento.
  • Sesiones cortas. Cinco minutos, varias veces al día, rinden más que media hora seguida. En cuanto se aburre, desconecta.
  • Manipulación desde cachorro. Acostúmbralo a que le toques las patas, las orejas y la boca asociándolo a premios. Te ahorrarás muchos gritos shiba en el veterinario.
  • La llamada, con cabeza. Trabájala a diario, pero asume que su recuerdo nunca será perfecto. Suéltalo solo en zonas valladas.

La socialización es clave entre las 8 y las 16 semanas. Preséntale personas, perros tranquilos, ruidos y superficies distintas, siempre sin forzar. Si vas a empezar con un cachorro, te ayudará leer cómo gestionar sus primeras noches en casa (¿Tu cachorro llora por la noche? No lo ignores, ayúdale) y cómo plantear una buena socialización (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).

Ejercicio y actividad

Shiba inu: haciendo ejercicio (ilustración)

El shiba inu tiene una energía media. Le bastan entre 45 y 60 minutos diarios de actividad repartidos en dos o tres salidas, pero no te conformes con dar la vuelta a la manzana. Lo que realmente lo cansa es usar la nariz y la cabeza.

Los paseos de olfateo por el campo, los juegos de búsqueda en casa y los juguetes interactivos le sientan de maravilla. Si no le das estímulos, él se los buscará, y puede que no te guste lo que elija. Algunos shibas disfrutan del mantrailing o de circuitos sencillos de obediencia, aunque no esperes la entrega de un perro de pastor.

Por su instinto de caza y su llamada poco fiable, pasea siempre con correa en zonas abiertas. Un arnés bien ajustado es mejor opción que el collar, porque algunos shibas son auténticos escapistas y se zafan con facilidad.

En casa suele estar tranquilo si ha hecho su ejercicio. Por eso se adapta bien a un piso: no necesita jardín, necesita paseos de calidad.

Cuidados del pelo

Shiba inu: cuidado de su pelo (ilustración)

El pelo del shiba es corto y duro, con una doble capa: un pelo exterior áspero y un subpelo denso y suave. Durante casi todo el año es fácil de mantener. Un cepillado semanal con un cepillo de púas o una carda es suficiente para retirar el pelo muerto.

El problema llega dos veces al año, con las mudas. Entonces suelta subpelo a puñados y tu casa parecerá cubierta de pelusas. En esas semanas conviene cepillarlo a diario con un rastrillo para subpelo. No lo rapes nunca: la doble capa lo protege del frío y también del calor.

Como es muy limpio, no necesita baños frecuentes. Con uno cada dos o tres meses, o cuando se ensucie, basta. Revisa las uñas, los oídos y los dientes de forma regular, y acostúmbralo a ello desde cachorro con premios.

Salud

Shiba inu: tranquilo y sano (ilustración)

El shiba inu es una raza robusta y longeva, pero no está libre de problemas hereditarios. Los más frecuentes son:

  • Luxación rotuliana. La rótula se desplaza de su sitio. En casos leves solo provoca alguna cojera ocasional; en los graves puede requerir cirugía.
  • Problemas de piel. Las alergias y la dermatitis atópica aparecen con cierta frecuencia. Picor, lamido de patas o enrojecimiento son señales para consultar al veterinario.
  • Displasia de cadera. Menos habitual que en razas grandes, pero conviene descartarla.
  • Problemas oculares, como el glaucoma, que requieren revisiones periódicas.

Si vas a comprar un cachorro, pide al criador los resultados de las pruebas de los padres: evaluación de rótulas, radiografía oficial de caderas y revisión oftalmológica reciente. Un criador responsable los enseña sin problema.

En cuanto al clima, el shiba soporta muy bien el frío gracias a su doble capa. El calor lo lleva de forma aceptable, pero en verano conviene pasearlo a primera y última hora, evitar el asfalto caliente y tener siempre agua fresca a mano. En zonas muy calurosas, como el sur peninsular, dale acceso a suelos frescos y a una zona de sombra en casa.

Hay otro detalle práctico: el shiba suele llevar fatal la manipulación veterinaria. Si lo acostumbras desde pequeño a la exploración, al bozal de tela y a los premios en la consulta, cada revisión será mucho más fácil para todos, y los problemas se detectarán antes.

Alimentación

Shiba inu: a la hora de comer (ilustración)

Como perro pequeño de actividad media, el shiba necesita una dieta de calidad ajustada a su peso, que suele estar entre 8 y 11 kg. Un pienso para razas pequeñas con proteína animal como primer ingrediente es una buena base.

Reparte la ración en dos tomas al día y usa la tabla del fabricante solo como punto de partida. Luego ajusta según su condición corporal: deberías notar las costillas al tacto sin verlas. Algunos shibas son selectivos con la comida, así que evita ir cambiando de pienso cada vez que hace un desprecio.

Descuenta los premios del entrenamiento de la ración diaria. Si tiene la piel sensible, habla con tu veterinario sobre dietas con proteínas limitadas o suplementos de omega-3.

Mantenerlo delgado no es solo una cuestión estética: cada kilo de más carga sus rodillas, y en una raza con tendencia a la luxación rotuliana eso marca la diferencia con los años.

Historia y origen

Shiba inu: un guiño a su origen (ilustración)

El shiba inu es una de las razas más antiguas de Japón. Se cree que perros de este tipo acompañaban a los cazadores de las zonas montañosas del país desde hace siglos, ayudándoles a levantar aves y caza menor en terrenos de monte bajo. De hecho, «shiba» suele interpretarse como una alusión a esos matorrales, o bien a su tamaño pequeño.

A principios del siglo XX, el cruce con perros occidentales amenazó su pureza, y en 1936 fue declarada monumento natural de Japón para protegerla. Después, la Segunda Guerra Mundial y una epidemia de moquillo en la posguerra redujeron drásticamente su población, y los criadores japoneses la reconstruyeron a partir de las pocas líneas que sobrevivieron.

Hoy es la raza autóctona más popular en su país de origen y una de las más reconocibles del mundo, en parte gracias a internet. La FCI la incluye en el grupo de perros tipo spitz y primitivos. Está emparentada con otras razas japonesas como el kai ken, el kishu ken o el shikoku, aunque ninguna ha alcanzado su fama.

Galería: fotos reales del shiba inu

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

El shiba inu en el cine, la tele y los libros

  • Película · 2007

    Mari to koinu no monogatari

    Personaje: Mari

    Mari, una shiba inu, pone a salvo a sus cachorros y guía a los rescatadores hasta su familia tras el terremoto de Chūetsu de 2004.

    Ver en Amazon Ficha en IMDb

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un shiba inu?

Un shiba inu suele vivir entre 12 y 15 años. Es una raza robusta, así que muchos llegan a esa edad en buena forma si mantienen un peso correcto, hacen ejercicio a diario y pasan revisiones veterinarias periódicas. Vigilar las rodillas y la piel desde joven ayuda a que envejezca con calidad.

¿El shiba inu es bueno para un piso?

Sí, el shiba inu se adapta bien a un piso. Es pequeño, limpio y ladra poco, así que rara vez molesta a los vecinos. Eso sí, necesita salir varias veces al día y hacer entre 45 y 60 minutos de actividad, con olfato y paseos variados, para no aburrirse y buscar entretenimiento por su cuenta.

¿El shiba inu suelta mucho pelo?

Sí, bastante. Tiene doble capa y dos veces al año hace una muda intensa en la que suelta subpelo a puñados. Fuera de esas épocas basta con un cepillado semanal, pero durante la muda conviene cepillarlo a diario con una carda o un rastrillo para subpelo. No es una raza hipoalergénica.

¿Es fácil educar a un shiba inu?

No, es una de las razas más difíciles de educar. No es torpe: es muy independiente y solo colabora si le compensa. Funciona el refuerzo positivo con premios de mucho valor, sesiones cortas y mucha constancia. La llamada es su punto débil, así que suéltalo solo en zonas valladas.

¿El shiba inu se lleva bien con niños?

Con niños pequeños no es la mejor opción. Tolera mal que lo agarren, lo abracen o lo persigan, y prefiere marcar él las distancias. Puede convivir bien con niños mayores y tranquilos que respeten su espacio, siempre con supervisión y con un lugar de descanso al que nadie lo moleste.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del shiba inu esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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