Kishu ken

Nombre original: Kishu

El kishu ken es un spitz japonés de las montañas de Kishu, criado para cazar jabalíes en silencio. Es leal, tranquilo y muy limpio, pero también independiente, selectivo con otros perros y difícil de educar: mejor para dueños con experiencia.

Mediano Grupo 5 FCI: Spitz y tipo primitivo Japón
Ilustración 3D de un kishu ken

Ficha rápida

Peso
13-27 kg
Altura
43-55 cm
Esperanza de vida
11-14 años
Ejercicio diario
60-90 min
Origen
Japón
Pelo
Doble
Grupo
Grupo 5 FCI

Cómo es, de 1 a 5

Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.

¿Es para ti?

Te encajará si…

  • Muy leal y apegado a su familia
  • Tranquilo y poco ladrador
  • Aguanta bien quedarse solo unas horas
  • Buen vigilante de la casa

Piénsatelo si…

  • Independiente y difícil de educar
  • Puede ser intolerante con otros perros
  • Muda mucho pelo, sobre todo en primavera y otoño
  • Necesita dueños con experiencia
  • Fuerte instinto de caza

Carácter y temperamento

Kishu ken: su carácter (ilustración)

El kishu ken es un perro de los de antes: tranquilo, digno y muy suyo. Se crio en las montañas del sur de Japón para cazar jabalíes y ciervos, y conserva el carácter de un cazador que trabaja con poca ayuda. El estándar de la FCI lo describe como fiel, dócil y muy alerta, con una resistencia notable.

Con su familia es leal y cariñoso, aunque a su manera. No es un perro pegajoso ni exagerado en sus muestras de afecto, y suele vincularse mucho a una persona o a un núcleo pequeño. Con los niños de casa puede convivir bien si se respetan sus espacios, pero no es un perro de juego brusco: supervisa siempre y enseña a los niños a no agobiarlo.

Con los desconocidos es reservado. Observa, vigila y avisa si algo no le cuadra, lo que le convierte en un buen vigilante. Eso sí, ladra poco. Era un cazador silencioso, que acechaba a su presa sin hacer ruido, y en casa se nota.

Con otros perros, aquí está su punto delicado. Muchos kishu son selectivos o directamente intolerantes con perros del mismo sexo, y su instinto de caza es muy fuerte: gatos, conejos y gallinas están en su lista. Con un gato criado con él desde cachorro a veces funciona, pero no es una apuesta segura.

Lleva la soledad mejor que muchas razas. Unas horas solo en casa, con el ejercicio hecho, no suelen ser un drama.

¿Para quién es? Para personas con experiencia en perros, que valoren su independencia y no busquen un perro obediente al primer gesto. Si quieres un compañero sociable con todos los perros del parque, no es tu raza.

Educación y adiestramiento

Kishu ken: aprendiendo (ilustración)

El kishu es inteligente, pero no trabaja para agradar. Aprende rápido lo que le interesa y se aburre enseguida de lo que no le aporta nada. Por eso su educación pide paciencia, coherencia y mucho refuerzo positivo.

Consejos concretos:

  • Socialización temprana y abundante. Es la clave con esta raza. Que conozca personas, perros tranquilos, ruidos y lugares durante sus primeros meses (¿Qué es una clase de socialización de cachorros y para qué sirve?).
  • Premios que de verdad le motiven. Trocitos de comida muy apetecible, en sesiones cortas. Si no hay nada para él, desconecta.
  • Nada de castigos ni de fuerza. Es un perro orgulloso y la confrontación solo rompe la confianza. Las normas claras y la constancia funcionan mucho mejor.
  • Correa en zonas abiertas. Su instinto de caza es muy fuerte y, si ve algo que perseguir, la llamada puede no existir. Trabájala desde cachorro, pero no confíes en ella cerca de carreteras o de fauna (Qué hacer para que tu perro obedezca cuando lo llamas).
  • Cuidado en el parque de perros. Elige con quién juega y retíralo antes de que haya tensión.

No esperes un perro de obediencia de competición. Con un kishu, el objetivo es un perro educado, tranquilo y que confía en ti, y eso se consigue con tiempo.

Ejercicio y actividad

Kishu ken: haciendo ejercicio (ilustración)

Necesita entre 60 y 90 minutos de actividad diaria. Es un perro resistente, criado para moverse por la montaña, y agradece paseos largos y variados.

Actividades que le van bien:

  • Senderismo, con correa o en zonas seguras y valladas.
  • Juegos de olfato y búsqueda, que canalizan su instinto de caza.
  • Paseos largos por el campo, con tiempo para explorar.
  • Canicross o trote suave, de adulto y con progresión.

El juego libre con otros perros solo con compañeros conocidos y compatibles: no es la raza ideal para el parque canino lleno de desconocidos.

En casa suele ser tranquilo si ha hecho suficiente ejercicio. Con poca actividad, se aburre y puede volverse destructivo o escapista.

Aguanta bien el frío. En verano, pasea a primera hora y al anochecer, busca sombra y lleva siempre agua.

Cuidados del pelo

Kishu ken: cuidado de su pelo (ilustración)

Tiene un pelo doble: una capa exterior dura y recta y una capa interior suave y densa. El pelo es algo más largo en las mejillas y la cola. No necesita peluquería, pero suelta mucho pelo.

Rutina recomendada:

  • Cepillado dos veces por semana con un cepillo de púas o una carda.
  • En la muda, en primavera y otoño, cepillado diario con un rastrillo o un deslanador. Es entonces cuando suelta pelo a montones.
  • Baños ocasionales. Es un perro limpio y con poco olor. Bañarlo demasiado reseca la piel.
  • Nada de rapados. El doble manto le protege del frío y también del sol.

Como casi todos son blancos, puede que necesites algún baño más para quitar manchas de barro, pero a menudo basta con dejar que se seque y cepillar.

Uñas cortas, orejas revisadas y limpieza dental completan el mantenimiento.

Salud

Kishu ken: tranquilo y sano (ilustración)

El kishu ken es una raza robusta, con pocos problemas de salud conocidos. Hay pocos estudios específicos, pero en la raza y en otros perros japoneses se describen:

  • Hipotiroidismo. Bastante citado en las razas japonesas. Se diagnostica con un análisis de sangre y se controla con medicación diaria.
  • Alergias y problemas de piel, a veces de origen autoinmune.
  • Displasia de cadera y de codo. Menos frecuente que en razas grandes, pero conviene descartarla en los padres.
  • Problemas oculares, como el entropión (párpado que se dobla hacia dentro), o la membrana pupilar persistente (restos de una membrana fetal en el ojo).

Pruebas que conviene pedir al criador: radiografías de cadera y codo de ambos padres y revisión ocular reciente. Fuera de Japón la raza es muy poco común, así que pide también información sobre la salud de los perros de la línea.

Tolera bien el frío y regular el calor fuerte. En verano, evita las horas centrales y ofrécele sombra y agua fresca. Su pelo denso le hace sufrir con las olas de calor, así que vigila los signos de golpe de calor.

Alimentación

Kishu ken: a la hora de comer (ilustración)

El kishu no suele ser un perro glotón, y muchos regulan bastante bien lo que comen. Aun así, la ración depende de su tamaño, que varía bastante entre ejemplares, y de su actividad.

Pautas generales:

  • Cachorros: pienso de cachorro de raza mediana, en tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
  • Adultos: dos tomas al día, con una hora de calma antes y después del ejercicio intenso.
  • Premios: descuéntalos de su ración diaria, sobre todo si los usas mucho en la educación.
  • Piel y pelo: si tiene la piel seca, picores o un manto apagado, consulta con tu veterinario. Algunos perros con alergias mejoran con un cambio de dieta pautado por él.

Deberías notar sus costillas al pasar la mano, sin que se marquen a la vista. El pelo denso disimula los kilos de más, así que tócalo de vez en cuando.

Historia y origen

Kishu ken: un guiño a su origen (ilustración)

El kishu ken desciende de los perros de tamaño medio que existían en Japón desde la antigüedad. La raza se formó en las zonas montañosas de la región de Kishu, que corresponde a las actuales prefecturas de Wakayama y Mie, y de ahí toma su nombre. Allí se usaba para cazar ciervos y, sobre todo, jabalíes.

Al principio, estos perros tenían a menudo colores llamativos, como el rojo, el sésamo o el atigrado, y también manchas. Según el estándar de la FCI, a partir de 1934 solo se aceptaron los colores lisos, y los perros manchados habían desaparecido hacia 1945. Hoy la gran mayoría son blancos, aunque también existen el rojo y el sésamo.

En 1934 fue declarado monumento natural de Japón, como otras razas japonesas autóctonas. Es uno de los perros del grupo de razas nativas conocido como nihon ken, junto al shiba inu (Shiba inu), el kai ken, el shikoku, el hokkaido y el akita.

La FCI lo incluye en el grupo 5, entre los spitz asiáticos. Aun así, es una raza poco numerosa incluso en Japón y muy rara en Europa. Si te atrae este tipo de perro, en las protectoras españolas también hay perros de tipo spitz y mestizos nórdicos buscando una familia que entienda su carácter independiente.

Galería: fotos reales del kishu ken

Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.

El kishu ken en el cine, la tele y los libros

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto vive un kishu ken?

Un kishu ken vive entre 11 y 14 años. Es una raza robusta y con pocos problemas graves, aunque en los perros japoneses se describen con cierta frecuencia el hipotiroidismo, las alergias y algunos problemas de párpados. Pide al criador las pruebas de cadera y ojos de los padres y lleva a tu perro a revisiones anuales.

¿Qué diferencia hay entre un kishu ken y un shiba inu?

El kishu es bastante más grande: mide entre unos 43 y 55 centímetros a la cruz, frente a los 35-41 del shiba. Hoy casi todos los kishu son blancos, mientras que el shiba suele ser rojo. Los dos son spitz japoneses independientes, pero el kishu se crio para cazar jabalíes y tiene un instinto de caza más intenso.

¿El kishu ken se lleva bien con otros perros?

No siempre. Muchos kishu son selectivos con otros perros, sobre todo con los del mismo sexo, y su instinto de caza hace complicada la convivencia con gatos y animales pequeños. Una buena socialización desde cachorro ayuda mucho, pero no garantiza que vaya a llevarse bien con todos los perros que se cruce.

¿Es un buen perro para primerizos?

No es la mejor opción. Es un perro inteligente pero independiente, que decide por sí mismo y no obedece por agradar. Necesita un dueño paciente, coherente y con experiencia en razas primitivas o de tipo spitz. Si es tu primer perro y te atrae su aspecto, hay razas bastante más sencillas para empezar.

¿Y si adoptas?

En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del kishu ken esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.

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