Flores de Bach para perros
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¿Funcionan las flores de Bach para perros? Hace años asistí a una charla sobre ellas y salí entusiasmada, y así lo conté en este blog. Hoy tengo que ser honesta: no hay pruebas científicas de que las flores de Bach funcionen, ni en personas ni en perros, más allá del efecto placebo (que, en animales, actúa sobre todo en quien lo observa). Por eso he actualizado este artículo: te cuento qué son, qué dice la evidencia y qué puedes hacer de verdad si tu perro tiene miedo, estrés o ansiedad.
Qué son las flores de Bach
Las flores de Bach son una serie de 38 preparados obtenidos de flores muy diluidas en agua y conservados en alcohol (normalmente brandy). Las ideó el médico británico Edward Bach entre los años 1926 y 1934 para tratar estados emocionales como miedos, soledad, desesperación, estrés, depresión y obsesiones.
La idea de las flores de Bach surge de la teoría de que muchas enfermedades físicas tienen su origen en un conflicto emocional. Así, si se consiguen equilibrar las emociones, se favorecería también la recuperación física. Su uso se extendió primero en personas y, más tarde, en animales.
Lo que me contaron en aquella charla
En 2012 asistí a una charla del veterinario Enric Homedes, autor del libro Manual de Flores de Bach aplicadas a los animales. Homedes habló de los efectos que, según su experiencia, estas 38 esencias florales podían tener sobre nuestros perros (y gatos, conejos, caballos, etc.) y explicó muchos casos prácticos.
Según él, en perros podían ser útiles para cuestiones como el miedo, la agresividad por miedo, la territorialidad extrema, la ansiedad por separación o para recuperar la confianza de animales rescatados de protectoras con un grave historial de maltrato. También proponía darlas de forma preventiva, por ejemplo, ante la llegada de un bebé a casa.
Ya entonces, Homedes advertía de que las flores de Bach no son flores de Lourdes. O sea, que no son milagrosas y que, ante determinadas situaciones, había que combinarlas con terapias conductuales dirigidas por un etólogo o un educador canino. Esa parte del mensaje sigue siendo totalmente válida.
Qué dice la ciencia sobre las flores de Bach
Los ensayos clínicos que se han hecho en personas no han encontrado diferencias entre las flores de Bach y un placebo, y en perros no hay estudios fiables que demuestren su eficacia. En España, el Ministerio de Sanidad las incluyó en 2019 en su lista de pseudoterapias, es decir, de prácticas que no se apoyan en el conocimiento científico.
Entonces, ¿por qué hay tantos propietarios que dicen que a su perro le han funcionado? Hay varias explicaciones posibles:
- Muchos problemas mejoran solos con el tiempo, sobre todo si eran pasajeros (una mudanza, la llegada de un bebé…).
- Casi siempre se combinan con otros cambios: más paseos, una rutina más estable, trabajo con un educador… y es ese trabajo el que produce la mejora.
- El efecto placebo en el propietario: si esperamos que el perro esté más tranquilo, tendemos a verlo más tranquilo, y además nosotros mismos estamos más relajados, cosa que el perro nota.
Que sean «naturales» no significa que sean inocuas en todos los casos. Por sí mismas son prácticamente agua, pero el riesgo real es otro: retrasar un tratamiento eficaz. Un perro con fobia a los ruidos, con ansiedad por separación o con un problema de agresividad sufre mientras se espera a que las gotas hagan efecto.
Qué sí funciona si tu perro tiene miedo, estrés o ansiedad
Si estabas pensando en las flores de Bach porque tu perro lo está pasando mal, estas son las opciones que sí tienen respaldo:
- Visita al veterinario. Muchos cambios de conducta tienen una causa física, como el dolor. Es lo primero que hay que descartar. Puedes buscar uno en nuestro directorio de veterinarios.
- Modificación de conducta con refuerzo positivo. Un educador canino o un etólogo que trabaje sin castigos puede ayudarte con técnicas como la desensibilización y el contracondicionamiento.
- Medicación pautada por un veterinario, en los casos en que el miedo o la ansiedad son tan intensos que el perro no puede aprender. Existen fármacos seguros y eficaces cuando se usan bien; nunca le des medicación por tu cuenta (te explico por qué en este post sobre la fobia a los petardos).
- Cubrir sus necesidades y darle seguridad: paseos de calidad, ejercicio mental, rutinas predecibles y un refugio en casa donde se sienta a salvo.
Si quieres profundizar, en el blog tienes artículos sobre el estrés en perros, la ansiedad por separación y cómo crear una zona segura para los perros con miedo a los petardos.