Perro de protectora recibiendo un collar nuevo
En este artículo
  1. 1. Más de cien mil perros llegan a protectoras y refugios cada año
  2. 2. Durante años, miles de perros sanos fueron sacrificados
  3. 3. Adoptar salva dos vidas
  4. 4. Comerciar con seres vivos genera dudas éticas
  5. 5. Comprar sin conocer al criador es, muchas veces, fomentar el maltrato animal
  6. 6. Los perros de protectora NO son defectuosos
  7. 7. Adoptar un perro adulto puede ser más ventajoso que comprar un cachorro
  8. 8. La raza pura NO garantiza un determinado carácter
  9. 9. Adoptar es ser responsable con el medio ambiente
  10. Perros para trabajos específicos: ¿comprar o adoptar?
  11. Cómo adoptar un perro: primeros pasos
  12. Si decides comprar…

Mucha gente duda entre adoptar o comprar un perro. En mi opinión, la adopción debería ser siempre la primera opción: hay miles de perros esperando una familia en las protectoras, adoptar no alimenta la cría descontrolada y, además, puedes conocer de antemano el carácter del perro que te llevas a casa. No soy de las que invalidan o rechazan a nadie por haber comprado, pero hace tiempo que tenía ganas de dejar por escrito mi propio alegato a favor de la adopción.

La lista de razones que considero de peso para decantarse por adoptar un perro en vez de comprarlo es larga. Éstas son algunas de las que me parecen más objetivables.

1. Más de cien mil perros llegan a protectoras y refugios cada año

La Fundación Affinity publica cada año un estudio sobre abandono y adopción de animales de compañía en España, y año tras año la cifra es demoledora: las protectoras y refugios de nuestro país recogen más de 100.000 perros al año. Cuando escribí este artículo, con los datos de 2014, eran 106.781. Poniendo un ejemplo muy gráfico que todo el mundo entenderá, eso quiere decir que:

Con los perros abandonados y extraviados de un solo año se podría llenar por completo el Camp Nou, y todavía quedarían miles fuera.

El abandono es uno de los principales problemas de bienestar animal en nuestro país. Para conocer las cifras más recientes, puedes consultar los estudios de la Fundación Affinity.

Mientras haya perros viviendo en refugios y protectoras, creo que la opción más responsable es no fomentar la cría ni la compra.

Aunque la adopción no es una solución para el abandono, es una medida de urgencia paralela mientras se trabaja en pro de una solución global.

2. Durante años, miles de perros sanos fueron sacrificados

Cuando escribí este alegato, según el estudio de la Fundación Affinity, cerca de un 10% de los perros que llegaban a protectoras y refugios en nuestro país terminaban siendo sacrificados. Es decir, más de 10.000 perros, muchos de ellos sanos, cada año.

Hoy, por suerte, la situación legal ha cambiado. La Ley 7/2023 de bienestar animal, en vigor desde el 29 de septiembre de 2023, prohíbe sacrificar a los animales de compañía salvo por motivos veterinarios (para evitar un sufrimiento que no se puede aliviar) o de seguridad. Es lo que se conoce como «sacrificio cero».

Pero que no se sacrifique a los perros no significa que tengan una vida plena: muchos pasan meses o años en un refugio, y las protectoras están a menudo saturadas. Cada adopción libera una plaza.

3. Adoptar salva dos vidas

Me gusta recordarle a la gente que adoptar salva dos vidas: la del perro adoptado y la del que ocupará su lugar en la protectora o refugio.

4. Comerciar con seres vivos genera dudas éticas

Sobre este argumento dejo que hable una experta en bioética: Emma Infante, doctora en Bioética y Derecho Animal por la Universidad de Barcelona, explica que comerciar con seres vivos es, en sí, explotación.

5. Comprar sin conocer al criador es, muchas veces, fomentar el maltrato animal

Durante años, muchos de los perros que se vendían en tiendas de animales procedían de criaderos ilegales. Cualquiera que quiera imaginar el infierno puede hacerse una idea de cómo debe ser viendo imágenes de esos lugares.

Los perros viven encerrados permanentemente en jaulas, desatendidos, a veces privados incluso de la luz del sol, y son utilizados como máquinas de reproducción. Son claras víctimas de maltrato animal. En el mejor de los casos, madres y sementales mueren prematuramente por complicaciones de su uso como “bombas hormonales”.

Este vídeo de la agencia de noticias Europa Press muestra uno de esos lugares, en la provincia de Toledo: refugio denuncia un supuesto criadero ilegal de perros.

Desde la Ley 7/2023, ya no se pueden vender perros en tiendas de animales, y la cría solo pueden hacerla los criadores inscritos en el registro correspondiente. Es un gran paso, pero el problema no ha desaparecido: la venta ilegal se ha desplazado en buena parte a internet y a las redes sociales, con anuncios de cachorros baratos, a menudo traídos de otros países sin control sanitario.

6. Los perros de protectora NO son defectuosos

Comprar un perro de raza no garantiza que vaya a ser un perro perfecto. Del mismo modo, un perro que ha sido abandonado no tiene por qué tener un carácter problemático.

Muchas personas deciden deshacerse de un perro por motivos que nada tienen que ver con el comportamiento del animal: falta de recursos económicos, cambio de domicilio, falta de tiempo, incapacidad para atender las necesidades del animal, camadas no deseadas, etc. De hecho, en el estudio de la Fundación Affinity con el que escribí este artículo, más de uno de cada cinco perros que llegaban a perreras, refugios y protectoras era de raza pura.

En las perreras, refugios y protectoras de animales hay perros perfectamente capaces de convivir en el seno de una familia. No necesito ir muy lejos para convencer a nadie. Simplemente, os mostraré una foto del mío, adoptado a la edad de dos años y medio:

Niños y perros adoptados

7. Adoptar un perro adulto puede ser más ventajoso que comprar un cachorro

Los perros aprenden durante toda la vida y pueden educarse a cualquier edad. Por eso no hay que descartar a aquellos que ya han dejado atrás su fase de cachorros.

Al margen de este hecho (sobre el que mucha gente todavía tiene dudas), hay que decir que los perros adultos de cualquier protectora ya tienen definido su carácter. Eso supone una ventaja: no hay sorpresas. Es fácil verlos tal como son, con sus defectos y sus virtudes, y elegir el compañero que mejor se adapte a nuestro estilo de vida, nuestro nivel de conocimientos sobre educación canina, etc.

Por otro lado, el trabajo que acarrea un perro adulto es casi siempre menor que el que supone hacerse cargo de un cachorro en plena fase de desarrollo y crecimiento. Un cachorro supone una gran carga de trabajo y una dedicación casi a tiempo completo. La mayoría de personas no dispone de estas condiciones, de manera que el cachorro puede convertirse en un problema que podría haberse evitado adoptando un perro adulto. Si dudas, en nuestra guía de adopción te ayudamos a decidir entre un cachorro o un perro adulto.

8. La raza pura NO garantiza un determinado carácter

Si bien es cierto que la raza determina ciertas tendencias y algunas capacidades, nunca garantiza un determinado temperamento.

Lejos de lo que mucha gente piensa, problemas como la agresividad canina, por ejemplo, tienen mucho que ver con el manejo del perro, con su socialización y con su historia de aprendizaje, y no solo con su carga genética.

Para mucha gente, el aspecto físico en general y la raza en particular siguen siendo criterios importantes a la hora de adoptar un perro. Sin embargo, la estética es un argumento vacío y superficial. La adopción de un animal de compañía debe hacerse siempre tras un profundo proceso de reflexión, centrado en el impacto que la llegada del animal tendrá en la calidad de vida de la familia. Y si buscas una raza concreta, que sepas que también hay protectoras y asociaciones especializadas en razas, como los galgos y podencos.

9. Adoptar es ser responsable con el medio ambiente

Cada año llegan a nuestro país miles de cachorros procedentes de criaderos de otros países, muchas veces en condiciones lamentables. Adoptar es una manera de luchar contra el comercio ilegal y de ser responsables con el medio ambiente, porque no fomenta la sobrepoblación canina.

Perros para trabajos específicos: ¿comprar o adoptar?

En ocasiones, la decisión entre comprar o adoptar parece complicarse. Es el caso de quien busca un perro para realizar alguna tarea específica: un perro de terapia, un perro de pastoreo, un perro de rastro, un perro para competir en agility, etc. En definitiva, hay quien decide comprar porque piensa que en una protectora no podrá encontrar el tipo de perro que busca.

Aunque éste es un debate deontológico y puede ser difícil llegar a una conclusión, en mi opinión los nueve argumentos citados anteriormente priman sobre la voluntad de escoger al perro “ideal” con el mínimo margen de error.

Cómo adoptar un perro: primeros pasos

Si te he convencido (¡o ya lo tenías claro!), estos son los pasos básicos:

  1. Reflexiona en familia sobre el tiempo, el espacio y el dinero que podéis dedicarle. Te ayudará conocer cuánto cuesta adoptar y mantener un perro y qué requisitos suelen pedir las protectoras.
  2. Busca una protectora cerca de ti. Tienes un listado en nuestro buscador de protectoras.
  3. Conoce a los perros y déjate aconsejar por los voluntarios: son quienes mejor conocen su carácter.
  4. Sigue el proceso de adopción: entrevista, contrato y, a veces, una visita a casa. Te lo explicamos en cómo funciona la adopción de un perro.
  5. Prepara su llegada y ten paciencia durante los primeros días en casa.

Si todavía no puedes adoptar, ser casa de acogida es otra forma preciosa de ayudar.

Si decides comprar…

Adoptar no es una obligación, aunque ya he dejado claro que me parece la opción más responsable. De todos modos, si por algún motivo concreto crees que comprar un perro es tu elección más acertada, asegúrate de que proceda de un criador 100% fiable.

Para ello, recuerda que:

  1. El criador debe estar inscrito en el registro de criadores que exige la ley, y el cachorro debe entregarse con su microchip, su pasaporte o cartilla sanitaria y su contrato.
  2. Ningún criador que se considere profesional dejará que sus cachorros pasen días encerrados en una jaula esperando a ser vendidos, ni los ofrecerá en anuncios de internet o redes sociales para enviarlos sin que los conozcas.
  3. Sospecha de cualquier criador que te entregue un cachorro antes de las 8 semanas de vida, momento recomendado por los etólogos caninos para iniciar una separación sin riesgos.
  4. No te fíes de ningún criador que no desee charlar contigo en persona, te impida visitar sus instalaciones o te niegue conocer a la madre de tu cachorro.

Enlaces de interés

Preguntas frecuentes

¿Un perro de protectora tendrá más problemas de conducta o de salud?

No tiene por qué. Muchos perros llegan a las protectoras por motivos que no tienen nada que ver con ellos, como mudanzas o falta de tiempo. Algunos sí arrastran miedos o necesidades especiales, por eso te recomendamos contar a los voluntarios tu experiencia y tu estilo de vida: conocen a cada perro y te ayudarán a elegir uno que encaje contigo.

¿Un perro adoptado de adulto se adapta y se encariña igual con su nueva familia?

Sí. Los perros crean vínculos a cualquier edad y siguen aprendiendo toda la vida. Es normal que los primeros días o semanas esté algo desorientado: dale rutinas estables, tranquilidad y paciencia. Muchas familias que adoptan perros adultos se sorprenden de lo rápido que se adaptan.

¿Puedo encontrar en una protectora un perro para deporte o actividades concretas?

A veces sí. En las protectoras hay perros de todo tipo, también de raza y con mucha energía o aptitudes para el olfato, el agility o el pastoreo. Explica a la protectora qué buscas para que te orienten. No todos valdrán para cualquier actividad, pero merece la pena preguntar antes de descartar la adopción.

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