Coprofagia canina
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Aunque para nosotros, los humanos, resulte repugnante e incomprensible, la coprofagia en perros (o sea, que coman heces, hablando claro) es un comportamiento natural. Así que si tu perro se relame después de un banquete que a ti te parece de lo más asqueroso, al menos ahora puedes empezar a pensar que la cosa no es tan grave.
Sin embargo, aunque natural, la conducta coprófaga a veces viene originada por causas nutricionales, médicas o de comportamiento que sí son preocupantes. Si tu perro come caca, lo primero es descartar con el veterinario un problema de salud; después, recoger las heces enseguida, enriquecer su día a día y enseñarle a dejarlas, nunca castigarle. Vale la pena conocer un poco más acerca de esta conducta.
Qué es la coprofagia canina y por qué es natural
Como decía, la coprofagia canina es una conducta natural y no una patología o un trastorno en sí misma. De hecho, la propia madre se ocupa de comerse las heces de sus cachorros desde el parto hasta que estos son capaces de orinar y defecar fuera del nido. De esta manera, lo mantiene limpio.
Muchos cachorros también pasan por una etapa en la que exploran (y prueban) las heces, igual que lo prueban casi todo con la boca. En la mayoría de los casos, desaparece al crecer.
Además, no es algo tan raro como podría parecer: un estudio de la Universidad de California en Davis publicado en 2018 vio que aproximadamente uno de cada seis perros comía heces con frecuencia, y que la gran mayoría prefería las más frescas, de uno o dos días como mucho.
Tipos de coprofagia en perros
La coprofagia en perros no se limita a las madres con sus cachorros. En realidad, existen tres tipos:
- Autocoprofagia: cuando el perro se come sus propios excrementos.
- Coprofagia intraespecífica: cuando lo que ingiere son las heces de otros perros.
- Coprofagia interespecífica: cuando come heces de otras especies, por ejemplo de gatos (un caso bastante frecuente, porque la comida de gato es muy rica en proteína y grasa), de caballos o de conejos.
Causas de la coprofagia: por qué tu perro come caca
Es cierto que no hay estudios científicos que determinen con claridad el origen de la coprofagia, pero algunas causas suelen ser frecuentes. Repasemos las más comunes:
Causas nutricionales
La falta de nutrientes y micronutrientes esenciales, vitaminas o minerales, o una ración insuficiente que hace que el perro tenga hambre. Revisa que coma un alimento completo y en la cantidad adecuada: te ayudamos en ¿pienso o comida casera para perros? y en cuántas veces al día debe comer un perro.
Causas médicas
Trastornos digestivos o de asimilación, como una insuficiencia pancreática exocrina, un síndrome de malabsorción intestinal o parásitos intestinales, y enfermedades o tratamientos que dan mucha hambre, como la diabetes, el síndrome de Cushing o los corticoides. En perros mayores, el deterioro cognitivo también puede estar detrás. Por eso, si la coprofagia aparece de repente en un perro adulto, o va acompañada de pérdida de peso, diarrea o mucha hambre, conviene ir al veterinario.
Causas de comportamiento
Estrés, aburrimiento, aislamiento y soledad, falta de estímulos, etc. En todos estos casos, el perro puede encontrar un estímulo o una diversión en la ingestión de heces. Si no, imaginemos cuántas diversiones encontraríamos nosotros si nos dejaran un montón de horas solos en casa, sin nada que hacer, o si nos encerraran en la jaula de algún refugio. Tal vez también acabaríamos «jugando» con lo primero que encontráramos. En los casos más extremos, los perros que han crecido con muy pocos estímulos pueden desarrollar problemas más serios, como el síndrome de privación sensorial.
Otra causa de comportamiento muy frecuente, y que a menudo provocamos sin querer, es el castigo: un perro al que se ha reñido por hacer sus necesidades en casa puede aprender a «hacer desaparecer las pruebas» comiéndoselas, o a comérselas rápido cuando nos ve acercarnos. También hay perros que lo hacen porque han descubierto que así consiguen toda nuestra atención.
Simplemente, les gusta
Pero más allá de estos tipos de causas existe también una última, mucho más simple y llana: a algunos perros les gustan las heces y disfrutan comiéndolas. Sin más.
¿Es peligroso que un perro coma heces?
Normalmente, que un perro coma de vez en cuando sus propias heces no le causa problemas. El riesgo aumenta cuando come las de otros animales, porque puede contagiarse de parásitos intestinales y otras infecciones. Por eso es importante mantener al día la desparasitación, sobre todo si tiene esta costumbre. Ten cuidado también con el arenero del gato: además de las heces, algunas arenas aglomerantes pueden causar problemas si se ingieren. Si convives con gatos, colócalo donde el perro no llegue (te damos ideas en perro y gato en casa).
Tratamiento: cómo evitar que tu perro coma heces
En cualquier caso, y sea cual sea la causa, si no quieres que tu compañero de cuatro patas, al que luego acaricias y das besos, llegue con restos «sospechosos» en el hocico, no desesperes. Hay alternativas para corregir la coprofagia.
Vamos a ver, de forma muy sintetizada, qué tratamientos suelen ser efectivos, aunque lo mejor es que siempre consultes con tu veterinario y tu etólogo antes de actuar:
- Descarta problemas médicos o nutricionales. Si la razón de la conducta coprófaga es un trastorno médico o nutricional, solo tu veterinario te podrá ofrecer una solución.
- Mejora la higiene de su entorno: retira las heces rápidamente del lugar en el que tu perro pasa la mayor parte del tiempo y, en los paseos, recógelas en cuanto termine (además, es obligatorio).
- Enriquece su día a día: llévale a hacer ejercicio y estimúlalo mentalmente con juegos que le hagan pensar, como los juguetes interactivos o los juegos de olfato.
- Prémiale justo después de defecar: llámalo y dale un premio muy apetecible en cuanto termine, para que aprenda a venir hacia ti en lugar de girarse hacia sus heces. Te explicamos cómo trabajar la llamada en cómo enseñar a tu perro a venir cuando lo llamas.
- Enséñale a mirarte y a «dejarlo»: el contracondicionamiento con correa también funciona bien. Enseña a tu perro a mirarte cuando lo llamas y premia que deje lo que iba a coger; así desviarás su atención antes de que vaya a por las heces.
- No le castigues ni le riñas si lo pillas: como hemos visto, puede hacer que coma más rápido o a escondidas. Ya explicamos en castigos en la educación canina por qué el castigo suele salir caro.
Actualización: durante años se recomendó poner sobre las heces alguna sustancia de sabor desagradable, como pimienta, o dar productos que supuestamente hacen que las heces sepan mal. Hoy no hay pruebas sólidas de que funcionen y, mal usados, pueden irritar a tu perro, así que preferimos no recomendarlo. Nunca pongas en las heces nada que pueda resultar tóxico.
Si a pesar de todo el problema continúa, un etólogo clínico puede ayudarte a encontrar el origen y diseñar un plan a medida. Y si te interesan otras costumbres «raras» de los perros, te puede gustar este artículo sobre por qué los perros comen hierba.
Preguntas frecuentes
¿Puede un cambio de pienso hacer que mi perro empiece a comer heces?
Puede ser una pista: si la conducta aparece justo después de cambiar de alimento, quizá haya una carencia nutricional o el perro se quede con hambre. Coméntalo con tu veterinario para descartar una causa orgánica; a veces volver a un alimento más completo es la solución más sencilla. Ten en cuenta que, con el tiempo, puede haberse convertido en un hábito que también habrá que trabajar.
¿Qué hago si en los paseos corre a comerse las heces de otros animales?
Anticípate: llámalo antes de que llegue a ellas y prémialo con algo muy apetecible cuando venga, para que aprenda a preferir tu premio a las heces. Es un trabajo que requiere paciencia y, si te cuesta, un educador canino puede ayudarte a pautarlo. No le riñas si lo pillas: solo conseguirás que se aleje de ti y se las coma más rápido.
¿Es buena idea ponerle bozal si come heces cuando va suelto?
Cuando el perro va lejos y las heces le resultan irresistibles, el bozal puede ser una opción razonable para protegerlo de parásitos, mientras trabajas la llamada o lo llevas con correa larga en las zonas de riesgo. Si lo usas, que sea de cesta, porque los de tela no le dejan jadear, y acostúmbralo poco a poco asociándolo a premios.
¿Debo desparasitarlo más a menudo si come heces de otros animales?
Comer heces, sobre todo de otros animales, aumenta el riesgo de parásitos intestinales e infecciones, así que es importante llevar la desparasitación al día. La pauta y la frecuencia adecuadas te las debe indicar tu veterinario según su estilo de vida; no le des antiparasitarios por tu cuenta fuera de calendario.