¿Ya le hablas a tu perro por la oreja adecuada?
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¿Los perros entienden lo que decimos? En parte, sí: varios estudios indican que prestan atención tanto al significado de nuestras palabras como al tono con que las pronunciamos, y que procesan cada cosa en un hemisferio distinto del cerebro. De ahí sale una idea curiosa: que tus palabras de afecto, mimos y felicitaciones le lleguen a tu perro por su oído izquierdo, y las órdenes que quieras que entienda con precisión, por el derecho.
¿Por qué? Te lo cuento enseguida y luego me dices si te parece buena idea 😉
El estudio: palabras y tono, en hemisferios distintos
Un estudio científico publicado en la revista Current Biology en 2014 descubrió que los perros atienden tanto al significado concreto de nuestras palabras como al tono y la carga emocional con que las decimos. Y que, para procesar uno u otro tipo de información, utilizan distintos hemisferios del cerebro: con el izquierdo procesan las palabras y su significado, y con el derecho, los matices de tono y emoción.
El experimento lo dirigió la investigadora Victoria Ratcliffe en la Universidad de Sussex (Reino Unido). Y conviene tener en cuenta sus resultados, porque pueden ayudarnos a mejorar la comunicación con nuestros perros.

Cómo se hizo el experimento
En el experimento participaron 250 perros. Con cada uno se hizo la misma prueba: se colocó al animal en el centro de una sala, con un altavoz a su derecha y otro a su izquierda. A través de los dos altavoces, a la vez y con el mismo volumen, se le decía al perro una frase («Come on then», algo así como «¡Venga, vamos!»).
Primero, la voz sonaba de forma natural (palabras + matices de tono y emoción). En las siguientes repeticiones, el mensaje se modificaba para quitar la parte verbal y dejar solo la emocional, o al revés.
Se trataba de comprobar hacia qué lado giraban la cabeza los perros según el tipo de información que les llegaba.
El resultado fue curioso.
Los resultados: ¿entienden los perros nuestras palabras?
Los perros giraron la cabeza hacia uno u otro altavoz según las características del mensaje.
La mayoría giraron hacia la derecha cuando la voz pronunciaba palabras con significado y un tono neutro, y hacia la izquierda cuando solo quedaban el tono y los elementos emocionales.
Esto podría parecer una banalidad si no fuera porque significa algo muy importante: que los perros distinguen entre sonidos con significado y sonidos sin él. Son, de algún modo, capaces de entendernos. No sabemos todavía en qué medida, pero el experimento apunta a una capacidad de comprensión mayor de la que algunos expertos contemplaban.
Como el oído derecho envía la información sobre todo al hemisferio izquierdo, y al revés, el giro de cabeza indica qué hemisferio está trabajando: el izquierdo para las palabras y su significado, y el derecho para las emociones. Justo al revés del lado hacia el que giraban la cabeza.
Lo que se ha descubierto después
Ampliación de la redacción de simiperroHABLARA (octubre de 2026).
Desde entonces, otros estudios han ido en la misma dirección. En 2016, un equipo húngaro de la Universidad Eötvös Loránd metió a perros entrenados en un escáner de resonancia magnética y comprobó algo parecido: el hemisferio izquierdo procesaba las palabras y el derecho, la entonación. Además, las zonas de recompensa del cerebro solo se activaban de verdad cuando una palabra de elogio iba acompañada de un tono de elogio. Es decir: un «¡muy bien!» dicho sin ganas no les dice gran cosa.
En 2024, el mismo grupo midió la actividad cerebral de perros mientras sus dueños nombraban un juguete y luego les enseñaban ese u otro distinto. Cuando el objeto no coincidía con el nombre, el cerebro del perro reaccionaba como el nuestro ante algo inesperado. Es la primera prueba de que muchos perros asocian el nombre de un objeto con el objeto, aunque no lo demuestren yendo a buscarlo.
Eso no significa que entiendan frases completas. Lo que sí parece claro es que las palabras que usamos con constancia y el tono con que las decimos les importan. Por eso es buena idea usar siempre la misma palabra para cada cosa y no cambiar «ven» por «aquí» o «vamos» según el día.
La aplicación práctica: qué oído usar
Vistos los resultados, toca probar si sirven para comunicarnos mejor con nuestros perros. Se trata de escoger el lado correcto a la hora de hablarles.
Para órdenes y señales que queramos que interpreten con precisión, el oído derecho. Para animarlos, felicitarlos, etc., el izquierdo.
Ojo: el estudio no comprobó si hablarles por un lado u otro mejora su obediencia; esto es un juego para probar en casa, no una técnica de adiestramiento. Lo que de verdad funciona para que tu perro aprenda es enseñarle con refuerzo positivo, con señales claras y constantes. Si quieres empezar por una, prueba con enseñarle a venir cuando le llamas. Y si tu perro ladea la cabeza cuando le hablas, aquí te explico por qué los perros ladean la cabeza.
Para entender también lo que él te dice a ti, te recomiendo esta guía rápida del lenguaje canino.
Probad y me contáis si os funciona 😉