Borzoi (lebrel ruso)
Nombre original: Russkaya Psovaya Borzaya
El borzoi, o lebrel ruso, es un perro gigante, elegante y tranquilo en casa, que se transforma en un velocista cuando ve algo moverse. Es independiente, ladra poquísimo y lleva bien ratos de soledad, pero necesita espacio, un recinto seguro para correr y paciencia con su educación.
Ficha rápida
Tamaño
- Peso
- 25-48 kg
- Altura
- 68-85 cm
- Esperanza de vida
- 10-12 años
- Ejercicio diario
- 60-90 min
- Origen
- Rusia
- Pelo
- Largo
- Grupo
- Grupo 10 FCI
Cómo es, de 1 a 5
Escalas estimadas a partir de los estándares de la raza y de fuentes especializadas. Cada perro es un mundo.
¿Es para ti?
Te encajará si…
- Muy tranquilo y silencioso en casa
- Lleva bien quedarse solo unas horas
- Aguanta bien el frío
- Raza robusta para su tamaño
Piénsatelo si…
- Instinto de caza muy fuerte: no se puede soltar en cualquier sitio
- Cuesta educarlo: es muy independiente
- Poco apto para pisos por su tamaño
- No es el perro más paciente con niños pequeños
- Tolera mal el calor
Carácter y temperamento

El borzoi es un perro de contrastes. En casa parece una alfombra elegante: duerme horas, se estira en el sofá si le dejas y apenas hace ruido. Fuera, cuando algo se mueve en el horizonte, se convierte en un velocista capaz de alcanzar una liebre en pocos segundos.
Con su familia es cariñoso, pero a su manera. No es un perro pegajoso ni que busque agradar todo el rato. Le gusta la compañía tranquila, las caricias cuando él quiere y su sitio para descansar. Con los extraños suele ser reservado y algo distante, sin ser agresivo.
Es un perro sensible. Lleva mal los gritos, el ruido constante y el juego brusco. Por eso, aunque pueda convivir con niños, encaja mejor con niños mayores y respetuosos que con peques que corren y gritan a su alrededor. Supervisa siempre y enseña a los niños a dejarlo en paz cuando se retira a su cama.
Con otros perros suele llevarse bien, sobre todo con lebreles y perros de su tamaño. Ojo con los perros muy pequeños: si corren y chillan, su instinto puede confundirlos con una presa.
Ese instinto es lo más importante que debes saber del borzoi. Fue seleccionado durante siglos para perseguir a la vista. Gatos, conejos, ardillas o palomas pueden desatar una persecución que no vas a poder frenar con la voz. Hay borzois que conviven con el gato de casa si se crían con él, pero el gato del vecino es otra historia.
Como guardián no sirve. Ladra poquísimo y recibe a las visitas con indiferencia educada. A cambio, lleva bastante bien quedarse solo unas horas, siempre que haya hecho ejercicio antes.
Educación y adiestramiento

El borzoi no es un perro difícil por terquedad, sino por independencia. Entiende lo que le pides, pero se pregunta qué gana con ello. Si la respuesta es “nada”, se tumba.
La clave es el refuerzo positivo, con mucha paciencia y sesiones muy cortas. Te recomendamos:
- Sesiones de cinco minutos. Repetir diez veces el mismo ejercicio le aburre enseguida. Mejor tres o cuatro repeticiones, un premio muy bueno y a otra cosa.
- Premios de alto valor. Trocitos de pollo cocido o queso. Con un borzoi, la croqueta seca rara vez basta.
- Llamada desde el primer día. Trabájala en casa y en recintos cerrados, con premios excelentes. Aun así, no confíes en ella cerca de presas. (Qué hacer para que tu perro obedezca cuando lo llamas)
- Paseo con correa floja. Es un perro grande y arranca muy rápido. Un arnés bien ajustado y premiar que camine a tu lado te ahorrarán sustos.
- Manipulación. Acostúmbralo desde cachorro a que le toques patas, orejas y boca, y al cepillo. Es un perro sensible al contacto si no lo ha aprendido de pequeño.
Nada de castigos ni tirones: un borzoi asustado se cierra en banda y pierde la confianza en ti. La socialización temprana con personas, ruidos y otros perros es fundamental para que de adulto sea seguro y no huidizo.
Ejercicio y actividad

El borzoi no es un perro hiperactivo, pero necesita moverse. Calcula entre 60 y 90 minutos al día, repartidos en paseos tranquilos con correa y, varias veces por semana, un rato de carrera libre en un recinto vallado y seguro.
Esas carreras son su gran necesidad. Un borzoi puede pasear con calma durante una hora y quedarse con ganas de más si no ha podido esprintar. Busca parques caninos amplios y bien cerrados, fincas valladas o clubes de lebreles. Algunos clubes organizan carreras de señuelo (lure coursing), un deporte en el que persigue un señuelo artificial y que le encanta.
Con los cachorros, prudencia: crecen muy rápido y sus articulaciones no deben someterse a carreras largas ni saltos hasta que terminen de desarrollarse.
En verano, adapta los horarios. Tolera mal el calor, así que sal a primera hora y al anochecer, evita el asfalto caliente y lleva siempre agua. Y nada de ejercicio intenso justo antes ni justo después de comer.
Cuidados del pelo

El borzoi tiene un pelo largo, sedoso y ligero, liso, ondulado o con rizos sueltos, más corto en la cabeza y en la parte delantera de las patas. Forma flecos en las orejas, las patas traseras y la cola.
Suelta una cantidad moderada de pelo, con mudas más intensas al cambiar de estación.
Rutina recomendada:
- Cepillado dos o tres veces por semana con un cepillo de púas y un peine de dientes separados.
- Cepillado más frecuente durante la muda.
- Atención a los nudos detrás de las orejas, en las axilas y en las calzas.
- Baño solo cuando haga falta, con secado completo.
- Corte de uñas regular y limpieza del pelo entre las almohadillas.
No lo rapes: el manto le protege del frío y del sol. Como mucho, un arreglo de patas para que no arrastre barro.
Salud

El borzoi es una raza bastante robusta para su tamaño, pero tiene algunas predisposiciones que conviene conocer:
- Torsión gástrica. Es la urgencia más seria en perros grandes de pecho profundo. El estómago se dilata y puede girar sobre sí mismo. Si ves que intenta vomitar sin conseguirlo, tiene la barriga hinchada y está inquieto, ve al veterinario de urgencias de inmediato.
- Problemas oculares, sobre todo alteraciones de la retina descritas en la raza (la llamada retinopatía del borzoi), que conviene vigilar con revisiones oftalmológicas.
- Problemas cardíacos, como la miocardiopatía dilatada y algunas arritmias. Pide una auscultación en cada revisión.
- Hipotiroidismo. Puede causar cansancio, aumento de peso y problemas de piel. Se controla con un análisis de sangre y medicación.
- Anestesia. Como otros lebreles, tiene muy poca grasa corporal. Coméntalo con tu veterinario antes de cualquier intervención.
Pruebas que conviene pedir al criador: examen oftalmológico reciente de ambos padres y revisión cardiológica. Un buen criador te contará además los problemas de salud que ha visto en sus líneas.
En cuanto al clima, aguanta bien el frío gracias a su manto, aunque le gusta dormir en una cama mullida porque tiene poco acolchado en las articulaciones. El calor le cuesta: sombra, agua fresca y paseos en las horas frescas. Vigila los signos de golpe de calor, como el jadeo excesivo, el babeo o la debilidad. (Cómo reaccionar ante un golpe de calor en perros para salvarles la vida)
Alimentación

El borzoi es un perro gigante, pero no suele ser un comilón descomunal: muchos comen menos de lo que su tamaño hace pensar, y la ración depende mucho de su actividad real.
Pautas generales:
- Cachorros: pienso específico para cachorros de razas gigantes, que controla el calcio y la energía para que crezcan despacio. Tres o cuatro tomas al día al principio y dos a partir de los seis meses.
- Adultos: dos tomas al día, nunca una sola grande, para reducir el riesgo de torsión gástrica.
- Calma alrededor de la comida: deja una hora de reposo antes y después de comer, sin carreras.
- Peso: en un lebrel es normal ver la silueta de las últimas costillas y las caderas. Que no te asuste: un borzoi “rellenito” sufre más de las articulaciones.
Si come con ansia, un comedero antivoracidad le ayudará a ir más despacio.
Historia y origen

El borzoi es un lebrel ruso. Su nombre viene de borzyi, que significa “rápido” en ruso, y su nombre original es Russkaya Psovaya Borzaya.
Durante siglos fue el perro de caza de la aristocracia rusa. Se usaba en grandes cacerías a caballo para perseguir liebres, zorros y lobos. Las fincas nobles mantenían jaurías enormes, y criar borzois era casi un símbolo de estatus.
Su suerte cambió con la Revolución de 1917. Al estar tan asociado a la nobleza, la raza sufrió mucho en Rusia. Sobrevivió en parte gracias a los ejemplares que habían salido del país antes, a menudo como regalos a casas reales y aristócratas europeos, y a los criadores que mantuvieron líneas dentro de Rusia.
En Europa occidental y en Estados Unidos se convirtió en un perro de exposición muy admirado por su elegancia. Hoy la FCI lo incluye en el grupo 10, el de los lebreles.
Es una raza poco frecuente en España. Si te atrae su carácter, mira también en protectoras y asociaciones de rescate de lebreles: muchos galgos esperan una familia y comparten con él la calma en casa y el amor por correr. (Galgo español)
Galería: fotos reales del borzoi (lebrel ruso)
-
Foto: Canarian · CC BY-SA 4.0 -
Foto: Billyboum · CC BY-SA 3.0 -
Foto: ROVER_JP · CC BY-SA 2.0 -
Foto: ROVER_JP · CC BY-SA 2.0 -
Foto: AntonSorokoletov · Public domain
Fotos de Wikimedia Commons con licencia libre. Pulsa en cada una para ver el original.
El borzoi (lebrel ruso) en el cine, la tele y los libros
-
La dama y el vagabundo
Personaje: Boris
Boris, el borzoi de acento ruso, es uno de los perros que comparten la perrera con Reina cuando la atrapan.
Ver en Amazon Ficha en IMDb
Razas parecidas
Aparece en
Preguntas frecuentes
¿Cuánto vive un borzoi?
Un borzoi vive normalmente entre 10 y 12 años, una esperanza de vida razonable para un perro de su tamaño. Para ayudarle a llegar bien a la vejez, mantenlo delgado, evita el ejercicio intenso justo después de comer por el riesgo de torsión gástrica y haz revisiones veterinarias anuales, que pasan a ser semestrales en la etapa sénior.
¿El borzoi es un buen perro de familia?
Puede serlo en una familia tranquila con niños mayores. Es cariñoso con los suyos, pero reservado y poco amigo del juego brusco, así que no es la mejor opción si hay niños pequeños que lo persigan o le tiren de la cola. Necesita un rincón propio donde descansar sin que nadie lo moleste.
¿Se puede soltar a un borzoi en el campo?
Solo en zonas valladas y seguras. Es un lebrel: cuando ve una liebre, un gato o un ciervo a lo lejos, sale a toda velocidad y deja de oír. Aunque tenga buena llamada en casa, el instinto puede más. Lo prudente es pasearlo con correa o arnés y buscar recintos cerrados para que corra a gusto.
¿El borzoi suelta mucho pelo?
Suelta una cantidad moderada, con una muda más intensa al cambiar de estación. Su pelo es largo y sedoso, pero no tan difícil como parece: con dos o tres cepillados a la semana, y alguno más durante la muda, se mantiene limpio y sin nudos. Las zonas que más se enredan son detrás de las orejas y las calzas.
¿Y si adoptas?
En protectoras y refugios hay perros de todas las razas y muchos mestizos con un carácter parecido al del borzoi (lebrel ruso) esperando una familia. Pronto verás aquí los que están en adopción.
¿Buscas veterinario?
Clínicas, horarios y urgencias 24 horas en 413 municipios de España, con su teléfono y si están abiertas ahora.
